Sectores de oportunidad

Sectores más interesantes para nuestra inversión

Brasil es un mercado de grandes oportunidades para la inversión empresarial, por una combinación de factores: tamaño del mercado, carencias del país, potencial de crecimiento, etc.. Sin embargo, la situación económica actual, caracterizada por una fuerte caída de la actividad económica debido a las medidas de distanciamiento social causadas por esta pandemia, hace que haya que evaluar con cautela las decisiones de inversión en todo el mundo, incluido Brasil. No obstante, las operaciones de inversión son decisiones a medio y largo plazo, de manera que estos momentos podrían ser especialmente interesantes para invertir en Brasil, con visión de medio-largo plazo.
Según el Índice de Confianza en Inversión Extranjera Directa (IED), elaborado anualmente por la consultora A.T. Kearney y cuya edición de este año escribió antes de la emergencia sanitaria causada por la pandemia del Covid-19, situaba a Brasil en el 22º puesto y lo colocaba como la única nación latinoamericana en entrar en el ranking de 2020.
Las razones que explican el incremento de la confianza en IED son los esfuerzos gubernamentales de privatización y la reforma de la Seguridad Social que entró en vigor en noviembre de 2019 con la Enmienda Constitucional Nº 103.
La implantación productiva constituye una forma de evitar las fuertes barreras al comercio, en particular la exigencia de índices de nacionalización para obtener financiación o suministrar a clientes públicos. Los principales sectores de oportunidad están recogidos en la Estrategia PASE y actualmente son:

• Infraestructuras de transporte: Con el gobierno realizando subastas de concesiones en diversos sectores estratégicos (carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, puertos…), estas operaciones se reforzaron en septiembre de 2016 con el Programa de Parcerias e Investimentos (PPI), mediante el cual se revisa el sistema en materia de inversión en infraestructuras para mejorar la valoración y consideración del capital extranjero en este tipo de sectores, jerarquizando una serie de proyectos considerados como prioritarios para recuperar el crecimiento económico. El nuevo gobierno Bolsonaro ha mantenido el programa, lo que facilitará el mantenimiento del sistema revisado. Asimismo, existen diversos planes federales, estatales y municipales de desarrollo del país, como el Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC). En materia de infraestructura de transporte el PPI cuenta actualmente con 3 proyectos de aeropuertos en marcha, 21 de autopistas, 4 de ferrocarriles y 29 de puertos.
• Energía: dada la necesidad de incrementar la capacidad de generación eléctrica y garantizar el suministro en todas las regiones del país. Destacan las oportunidades en fuentes alternativas a la hidroeléctrica. También es importante señalar las oportunidades que ofrece la posible privatización de determinadas compañías eléctricas.
• Energías renovables: Brasil ha hecho una apuesta por hacer más sostenible su matriz energética, de modo que ha realizado una apuesta por las energías renovables. En este sentido, en materia de energía eólica, el sector está teniendo un amplio desarrollo, sobre todo en la zona del nordeste del país. En cuanto a la energía fotovoltaica, Brasil posee un gran potencial solar, sobre todo en el Nordeste. El sector se beneficia de la exención del impuesto ICMS en todos los estados del país excepto Amazonas, Amapá, Espírito Santo, Paraná y Santa Catarina. También hay desarrollos en biomasa y proyectos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
• Gestión de recursos hídricos. Las cada vez más habituales situaciones de sequía abren oportunidades en materia de infraestructuras hídricas y tecnologías desaladoras en concesión. Asimismo, Brasil tiene grandes carencias en el sector de saneamiento básico y en la gestión de residuos sólidos, donde se está abriendo el mercado a las concesiones. También hay importantes oportunidades en materia de infraestructuras de regadío.
• Comercio Minorista. Con oportunidades particularmente en moda y alimentación de calidad, aunque hay que tener en cuenta la ralentización del consumo tras la crisis y la lenta recuperación.
• Turismo. Con la crisis de 2015 y 2016, el turismo nacional se ha visto fortalecido, apareciendo muchas pequeñas empresas que apuestan por los nichos de mercado. Las previsiones auguran interesantes posibilidades a medio plazo, dados los atractivos del país y el escaso desarrollo del sector. El gobierno incluyó, por medio del Decreto Nº 10.349/2020 la política de atracción de inversiones privadas para el sector de turismo en el Programa de Asociaciones e Inversiones (PPI), con el objetivo promover la elaboración de estudios destinados a la implementación de nuevos emprendimientos y al aprovechamiento turístico de activos culturales y naturales en el país. Es cierto que las medidas temporales de restricción al turismo implantadas a raíz de la pandemia han tenido como impacto a corto plazo la reducción del tráfico de pasajeros durante la primera mitad de 2020, pero la flexibilización gradual de dichas medidas devolverá los flujos a sus niveles previos a la crisis.
• Automoción e industria auxiliar. Brasil es el 4º mercado mundial de automóviles. Actualmente existe en vigor un programa de apoyo al sector, denominado ROTA 2030 mencionado en el apartado anterior.
• Agronegocio. Sector fundamental en la economía brasileña, gracias principalmente a la producción de soja, café, algodón, azúcar, etanol, trigo, maíz y carnes. Además, los biocombustibles continúan siendo de gran interés entre los inversores extranjeros. Este sector es fundamental en el marco de las negociaciones del acuerdo de libre comercio UE-MERCOSUR. El 23 de junio el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA) aprobó el Plan de Inversiones para la Agricultura Sostenible, que busca estimular el desarrollo de un mercado de bonos verdes para el sector agrícola y la incorporación de prácticas de tecnología sostenible en Brasil, con el objetivo de atraer inversores extranjeros para financiar la agricultura brasileña y fortalecer una imagen de sostenibilidad en el país. En cuanto a los biocombustibles, el gobierno y la Política Nacional de Biocombustibles lanzaron el programa RenovaBio, instituido mediante la Ley Nº 13.576/2017, que prevé la expansión de los biocombustibles en la matriz energética brasileña, así como contribuir al cumplimiento de los compromisos determinados por Brasil en el Acuerdo de Paris (COP21).
• Sanidad: En 2015 se aprobó una legislación que permite a los extranjeros invertir y gestionar todos los ámbitos sanitarios de su interés en Brasil.

La actual pandemia sanitaria está afectando directa e indirectamente a las oportunidades de inversión, pues gran parte de los proyectos previstos, federales y estaduales, se están postergando.
No obstante, merece la pena destacar en este año la operación de Acciona en el metro de São Paulo, al hacerse con la malograda operación de concesión en el pasado relativa a la línea naranja.
 

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