Sistema financiero

Sistema financiero

El sector financiero ghanés ha sido uno de los que más ha evolucionado en los últimos años en el conjunto de la economía y un puntal en el crecimiento de la clase media. Sin embargo, aún está poco desarrollado y ciertamente los bancos, los seguros o la Bolsa quedan muy lejos para el ghanés medio, aunque las tasas de penetración bancaria (porcentaje de la población mayor de 15 años que tiene cuenta bancaria) sean algo mayores que las del resto del África subsahariana o incluso que las del grupo de países de renta media-baja, según el Banco Mundial.

El país es fundamentalmente una economía de efectivo; el Banco de Ghana estima que el 95% de las transacciones se realizan en efectivo. Las primeras tarjetas de crédito locales no se emitieron hasta 2007 y la industria es aún muy naciente (la primera entidad que proporciona historiales crediticios de potenciales clientes apareció en 2009). El Banco de Ghana creó en 2007 el sistema de compensación (Ghana Interbank Payment and Settlement System, GhIPPS), una de cuyas iniciativas ha sido e-zwich, un sistema de banca “portátil” con terminales similares a los de las tarjetas de pago mediante el cual se pueden hacer operaciones bancarias; no ha tenido mucho éxito por factores diversos que van desde la falta de terminales hasta el desconocimiento del sistema por parte de la población. El e-zwich compite con los servicios financieros a través de los móviles. Las dos líneas principales de negocio en este sentido son la operativa bancaria y los pagos de facturas. Con respecto al primer caso, es notorio el poco uso que se hace de la banca móvil en Ghana en comparación con la media regional e incluso en comparación con la media de otros países con su nivel de renta; probablemente el grado de urbanización y la penetración bancaria tengan algo que ver. Con respecto al segundo caso, parece que en una sociedad en la que la gente está acostumbrada a pagar facturas pero la atención al cliente suele funcionar muy mal, los servicios financieros móviles podrían ser un sector interesante. Sin embargo, hasta ahora el sector ha girado en torno a los bancos (frente a, por ejemplo, las compañías de suministros) y los ghaneses desconfían de los bancos, lo que ha lastrado el desarrollo. Posiblemente también haya influido poco su desarrollo el conflicto de intereses que tiene el Banco de Ghana como regulador y como accionista de e-zwich, que es una plataforma alternativa: los servicios financieros requieren un doble registro en el Banco de Ghana y en la Autoridad Nacional de Comunicaciones. Muy pocos ghaneses hacen transferencias bancarias a través de los móviles. La edición de 2011 del Informe de desarrollo de los servicios financieros móviles de Boston Consulting Group contiene un análisis particular de Ghana.

El sistema financiero lo vamos a analizar dividiéndolo en sistema bancario, Bolsa y otros mercados, y seguros. La regulación y la supervisión financiera corresponde a las siguientes instituciones:

- El Banco de Ghana supervisa los bancos comerciales y regula todos los bancos; es polémico que sea también accionista de varios bancos, entre ellos uno de los más problemáticos. Sus poderes de supervisión aumentaron tras la reforma de 2004. De vez en cuando se comenta que el Banco de Ghana podría ceder la supervisión y regulación de las cerca de 600 entidades de microfinanzas al MASLOC (Microfinance and Small Loans Center).

- El ARB Apex Bank Ltd supervisa los bancos rurales; la regulación de este tipo de bancos sigue en manos del Banco de Ghana. Estos bancos son cruciales en la inclusión financiera de buena parte de la población. Los bancos rurales son diferentes de la banca universal, ya que a cambio de tener más restricciones (en términos geográficos o de actividad, no pudiendo por ejemplo hacer financiación al comercio), disfrutan de otras ventajas, como menores exigencias de capital social.

- La CNMV local (Securities and Exchange Commission de Ghana) regula y supervisa el mercado de valores.

- La Comisión Nacional de Seguros (National Insurance Commission) regula y supervisa a las aseguradoras.

Está en marcha una mejora de la legislación y de las prácticas de supervisión en todo el sector financiero.

 

a) Sistema bancario.

El sistema bancario ghanés es casi oligopolístico, subdesarrollado (a pesar de la tasa de penetración), de banca universal y ¿está adecuadamente capitalizado?

- Casi oligopolístico a pesar del gran número de operadores. Hay en Ghana casi 30 bancos comerciales, unos 135 bancos rurales y, aunque no sean propiamente sistema bancario, 49 instituciones financieras no bancarias (entre sociedades de leasing, de hipotecas, de ahorros, etcétera). Recuérdese que el tamaño de la economía ghanesa es similar a la de Aragón. El hecho de que haya una treintena de bancos no es indicativo del grado de competencia en el mercado, a la vista del peso que tienen los principales: la estructura se acerca en realidad al oligopolio. Los cuatro grandes bancos son el Ghana Commercial Bank (en el que el Estado tiene una importante participación) y las filiales del Barclays Bank, del Standard Chartered Bank y del Ecobank. En una segunda liga juegan otros bancos y filiales, muchos de ellos con capital extranjero (nigeriano -Zenith-, francés -SG-o sudafricano -Stanbic-). Los tres bancos occidentales que operan en Ghana son los ya mencionados Standard Chartered, Barclays y Societé Générale. Desde diciembre de 2012, cuando concluyó la última ronda de recapitalización bancaria, todos los bancos cuentan con un capital de al menos 60 millones de GHS.

El Estado desempeña un papel crucial en el sistema bancario ghanés. Como se ha explicado en otro lugar, la monetización de la deuda pública es una característica relevante de la economía ghanesa, hasta el punto de que hay un auténtico efecto expulsión del crédito privado. Además (o en relación con lo anterior), el Estado es accionista mayoritario del principal banco del país (el Ghana Commercial Bank), es propietario del quinto o sexto banco del país (el Agricultural Bank of Ghana) y a través del fondo de la seguridad social (el Social Security and National Insurance Trust, SSNIT) mantiene posiciones muy relevantes en muchos otros bancos, incluidas las filiales de Societé Générale y Standard Chartered. La ineficiencia en los bancos públicos es acusada. Todos los bancos han visto crecer sus beneficios notablemente, salvo el Ghana Commercial Bank. Habitualmente los bancos extranjeros se centran en clientes corporativos.

- Subdesarrollado. La tasa de penetración será relativamente alta, pero lo cierto es que buena parte de la población no trabaja con el sector bancario formal, sino con el informal, llamado susu. Además, otros muchos indicadores indican que hay mucho aún que avanzar. Por ejemplo, determinados productos financieros habituales en países más avanzados son prácticamente inexistentes en Ghana, como las tarjetas de crédito. En 2011, el número de ghaneses que pidió un préstamo a familiares o a amigos casi quintuplicó al de aquellos que se lo pidieron a un banco. Otro de los casos claros es el de las hipotecas (a las que afectan lógicamente problemas no solo bancarios): únicamente el 2,5% de los ghaneses compra su casa mediante una hipoteca, frente a más del 5% como media en África subsahariana.

El volumen de activos gestionados por el sistema bancario no supera la mitad del PIB (aunque crece muy rápidamente).

Está demostrado que la falta de un sistema financiero eficiente es un lastre para el desarrollo y, ciertamente, el sistema financiero ghanés tiene que mejorar.

- Banca universal. Tras la entrada en vigor de la Ley de Banca en 2004, rige el modelo de banca universal, frente al anterior en el que los bancos quedaban limitados en sus actividades en función de la licencia que pidieran. Uno de los objetivos de esta ley fue aumentar la competencia, y así ha sido, pues el porcentaje de control de activos de los cinco principales bancos no ha dejado de caer desde entonces. En 2007 se dio luz verde a una política que tenía como objetivo convertir a Ghana en un centro internacional de servicios financieros, para lo cual el Banco de Ghana comenzó a dar licencias para banca offshore, pero aquello acabó degenerando en blanqueo de capitales y en febrero de 2011 el Banco de Ghana retiró las licencias; como apuntó el gobernador (hoy vicepresidente) Kwesi Bekoe Amissah-Arthur, “En un momento en el que Ghana estaba adquiriendo una reputación de blanqueo de capitales, no queríamos confirmar dicha percepción”. La cuestión es que aunque Ghana concediera licencias para banca offshore, probablemente carecía del resto de normas necesarias para despuntar como un auténtico centro financiero, entre ellas las tributarias.

- Grado de capitalización: en principio, el sistema bancario ghanés está adecuadamente capitalizado y aprueba en las pruebas de resistencia que hace el Banco de Ghana. Sin embargo, la gravedad de la crisis puede hacer saltar por los aires la estabilidad de algunos bancos individuales, lo que podría tener efectos sobre el conjunto de sistema. Las perturbaciones que se están produciendo no quedan recogidas en las pruebas a las que se ha sometido a los bancos. Es obvio que si el Estado repudia deuda, habrá quiebras o al menos serios problemas; y que la depreciación brutal del cedi pone en aprietos a algunos bancos. Se supone que en 2014 el Parlamento debería comenzar a discutir una ley sobre garantía de depósitos. 

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el sector privado en Ghana, según confirman una y otra vez las encuestas, son los altos tipos de interés nominales a los que presta la banca comercial, que continúan en niveles altos, cercanos al 30% para financiación en GHS (10-12% para financiación en USD). El diferencial bancario (tipo de interés de préstamo menos tipo de depósito) es considerable, entre los 16-20 pp; de hecho, es casi el doble que la media del África negra y tiene la particularidad de que el tipo de depósito es especialmente bajo, lo que desincentiva el ahorro (ya que la inflación es tan alta que los tipos de interés reales son negativos). Este diferencial es siempre mayor en los países menos desarrollados que en los desarrollados y refleja deficiencias varias en el sistema, desde la falta de competencia (habitualmente una estructura o comportamiento oligopolístico) a los riesgos macroeconómicos (déficits, monetización…) y microeconómicos (cambio en la regulación bancaria, imposición, etcétera). En Ghana se da una combinación de todos ellos, destacando tres factores: la ineficiencia de los propios bancos y sus elevados costes fijos, la monetización del déficit y los préstamos incobrables. En cuanto al asunto de los costes y la ineficiencia, los bancos ghaneses no están en la vanguardia de la gestión de carteras y clientes, y aún queda mucha inversión informática que hacer; además, la fuerte competencia por los escasos trabajadores capaces de ser empleados en este sector ha hecho subir notablemente los salarios: un empleo en banca es un rápido ascensor social. Es singular que a pesar del aumento del número de bancos y la poca concentración en este mercado, la competencia no esté comprimiendo el diferencial bancario. El asunto de la monetización se ha tratado ya repetidamente, pero se puede resumir en que el gran déficit público y la manera que tiene de financiarse (imprimiendo dinero) genera inflación, lo cual presiona al alza los tipos de interés nominales. Con tan altos tipos, hay prestatarios privados que son expulsados del mercado, pues los bancos prefieren prestar al Estado en lugar de al sector privado. Es tal la demanda de financiación que tiene el Estado que cualquier operador privado debe estar dispuesto a pagar mucho por obtener un préstamo. Finalmente, en cuanto al asunto de los préstamos incobrables, hay que destacar que prestar es un negocio arriesgado en Ghana: el porcentaje de préstamos incobrables viene disminuyendo desde 2010, cuando alcanzó el 20%, pero aún está por encima del 10% y con la crisis no hará sino subir. A pesar de la importancia que tienen los atrasos de los pagos en el sector público, lo cierto es que es el sector privado el que impaga: las empresas públicas pagan, aunque tarde. El porqué de tan alto porcentaje de préstamos incobrables reside en varios factores, como el ineficiente ordenamiento (y práctica) jurídico mercantil, la falta de pericia de los bancos y la falta de información adecuada que permita gestionar los riesgos. De hecho, este es un problema que trasciende el préstamo bancario: la información corporativa y la contabilidad no son el fuerte de las empresas ghanesas, especialmente si se trata de pymes, lo cual dificulta a todo el mundo la adecuada valoración del riesgo y, en consecuencia, comporta restricciones o costes adicionales. Como muestra, señalar que hasta 2010 no empezaron a funcionar las empresas de referencias de crédito (la primera, aunque no la única, XDS Data), pero tanto la regulación como la práctica competitiva de los bancos aún no es del todo propicia. Por tanto, en este problema que tanto preocupa todos (Estado, bancos, prestatarios) tienen deberes que hacer. Todo lo anterior no impide, por cierto, que el siempre polémico Doing Business coloque a Ghana en 2013 entre los mejores países del mundo en la categoría “Obtención de crédito”, lo cual no deja de ser un claro desatino y una llamada más de atención no tanto a la metodología de dicho informe (que también), sino a la excesiva atención que muchas veces se presta a este tipo de índices sin ver cómo se construyen.

Las fuentes fundamentales de información sobre supervisión son el informe de estabilidad financiera del Banco de Ghana, de periodicidad mensual, aunque no siempre se encuentra en su web (a veces toca y a veces no). Otra fuente es el Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP) del FMI y el Banco Mundial. El último de Ghana fue publicado en 2011. Los riesgos de estabilidad financiera han aumentado desde 2003 (fecha del anterior FSAP completo). En conjunto por aquel entonces el sistema bancario se consideraba rentable y líquido, con niveles de capital altos, pero con altos riesgos de préstamo debido a los factores anteriormente comentados (la extensa participación del Estado en el sector bancario, las deficiencias en la gestión de riesgos y en las prácticas contables y la débil protección efectiva de los derechos de los acreedores) y a otros adicionales (atrasos en los pagos del Estado, lagunas en la supervisión y el análisis de riesgo sistémico). Las fuentes principales de vulnerabilidades siguen existiendo y es necesario un esfuerzo sostenido e integral para lograr la estabilidad financiera a largo plazo.

El futuro traerá probablemente una disminución de la rentabilidad de los bancos, que se ha disparado como consecuencia de las necesidades de financiación del sector público y la monetización del Banco de Ghana. En el futuro, si hay consolidación fiscal, caerán los rendimientos, los bancos se concentrarán, caerán los salarios de los trabajadores, disminuirán los costes y se reducirá el diferencial bancario.

 

b) Bolsa y otros mercados.

La Bolsa de Ghana abrió en 1990. No es relevante debido a la escasa entidad general de las empresas que cotizan. Entre Tullow, con cerca de un 60%, y Anglo Gold Ashanti, con cerca de un 20%, más del 80% de la capitalización total de la Bolsa corresponde a solo dos compañías. Ninguna de las operadoras de telefonía cotiza. Diariamente se mueve mucho menos dinero que en Nairobi o Lagos. Por el lado de la oferta son varios los factores que explican el fracaso de la Bolsa ghanesa, desde culturales (falta de comprensión acerca de la utilidad del mercado; querencia por el control absoluto como signo de estatus o por miedo) hasta las puramente operativas (alternativas de financiación comparables; complicaciones contables en un país donde la información corporativa casi brilla por su ausencia). Por el lado de la demanda hay pocos corredores y no hay mentalidad especulativa, de modo que los pocos compradores mantienen las acciones largo tiempo en sus carteras, restando liquidez al mercado.

La salida a Bolsa de Tullow en julio de 2011 fue la primera desde 2008 y dobló el tamaño del mercado. Periódicamente aparecen noticias sobre nuevas empresas que van a salir al parqué, desde la propia Bolsa hasta VRA.

Entre las novedades que se esperan para el futuro más inmediato están la creación de una Bolsa de Materias Primas, iniciativa impulsada por el Ministerio de Comercio e Industria; la admisión a cotización de de los ETF; o la creación de un equivalente del Mercado Alternativo Bursátil para pymes.

No hay un mercado de bonos corporativos, pero sí de bonos públicos, con emisiones periódicas bastante populares. Los inversores no residentes no pueden traer divisas para invertir en instrumentos cuya maduración sea inferior a los tres años.

Los mercados de derivados son exiguos (por ejemplo, apenas es posible cubrirse de las fluctuaciones del tipo de cambio o, si se consigue, es a un coste prohibitivo) o inexistentes.

 

c) Aseguradoras.

Finalmente, uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento es el asegurador; de hecho, viene creciendo a una media del 30% en los últimos años. La mayoría de los asegurados lo están a través de sus empresas, y aunque la mayor parte de los seguros son del ramo no de vida, los de vida son los que están creciendo más rápidamente y están a punto de alcanzar a los anteriores. La mayor aseguradora del país es SIC, y entre las internacionales destaca Allianz. Desde la Ley de Seguros de 2006, las aseguradoras deben separar sus ramos de vida y no de vida. Además, y al igual que en el caso de la banca, el petróleo representa un claro desafío para el sector, dado su reducido tamaño; de ahí que muchas se hayan coaligado para cubrir los riesgos. Queda mucho que hacer en este sector, que se está transformando. La Comisión Nacional de Seguros no es el regulador mejor considerado y muchas de las normas se dejan sin cumplir, en especial la que obliga a cubrirse siempre con aseguradoras ghanesas.

Los retos son muchos. El sector está infracapitalizado. Las aseguradoras venden las pólizas a crédito, pero no cobran luego la totalidad de las primas, inflando la base de clientes pero no sus ingresos. Al igual que en el caso de los bancos, por miedo a la competencia no se comparte la información ni hay historiales, de modo que la gestión de los riesgos individuales es compleja y el fraude, un problema.

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Ghana es un país aventajado en sus relaciones con las instituciones de Bretton Woods: Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM). Asimismo, se beneficia de la asistencia del Banco Africano de Desarrollo (BAfD) y de las agencias de Naciones Unidas.

Tras el desastre de 2008 (crisis internacional, mala gestión nacional), Ghana acudió al FMI para afrontar sus problemas de balanza de pagos y en julio de 2009 firmaron lo que posteriormente se convirtió en un servicio de crédito ampliado por un importe de casi 390 millones de derechos especiales de giro, concluido en junio de 2012. En abril de 2015 el FMI aprobó un nuevo servicio de crédito ampliado de tres años por un importe de 664,20 millones de derechos especiales de giro (unos 918 millones de dólares). Este programa busca restaurar la sostenibilidad de la deuda y la estabilidad económica tras la crisis que comenzó en 2014.

Ghana es accionista del BM desde 1957 (año de su independencia) y ha recibido desde entonces un volumen considerable de financiación para el desarrollo. En agosto de 2013 se hizo pública la estrategia país para 2013-2016, que se centra en tres prioridades: mejorar las instituciones económicas, mejorar la competitividad y la creación de empleo, y proteger a los pobres y a los vulnerables. Aunque las estrategias no cuentan con un presupuesto cerrado a causa de las diversas contingencias posibles, más o menos se puede calcular que se han desembolsado unos 1.400 millones de dólares de préstamos de la Asociación Internacional de Fomento al amparo de este programa (como Ghana ha pasado recientemente el umbral de la renta media, seguirá contando con recursos de la AIF, la ventanilla concesional del BM, a la que se le sumó el BIRF en 2015 mediante la adjudicación de fondos como préstamos no concesionales). Merece la pena destacar que el Banco Mundial publicó una nueva estrategia regional para el conjunto de África a principios de 2011 y en 2013 una para el conjunto del grupo. Los proyectos en marcha pueden encontrarse en la web del Banco. El BM está a la espera de publicar su nueva estrategia país 2017 – 2021 para Ghana.

En cuanto al Banco Africano de Desarrollo , su estrategia país cubre los años 2012-2016 y ha sufrido una profunda transformación como consecuencia del masivo uso de fondos chinos para pagar infraestructuras, lo cual ha obligado a otros donantes a buscar otros sectores donde operar. Así, la nueva estrategia se basa en dos pilares: aumentar la productividad de las empresas y apoyar las reformas estructurales que mejoren el entorno jurídico-económico. El primero de los dos pilares (aumentar la productividad), ha dado lugar a proyectos de inversión en capital, bien sea físico (como las infraestructuras de transporte o energía) bien sea humano (como la formación). El BAfD apostará en el campo de la inversión por la cofinanciación. En el anexo 6 de la estrategia puede verse una lista de objetivos que sirve de orientación sobre los proyectos en los que se ha materializado el programa. Actualmente, la mayoría de estos proyectos se encuentran ya terminados o en su fase de finalización. A principios de 2012 se lanzó una nueva plataforma, llamada Sokoni, para aumentar mediante la información las inversiones en infraestructuras en África, aunque a día de hoy no está operativa. Al igual que en el caso anterior, el BAfD está a la espera de publicar su nueva estrategia país 2017 – 2021, con nuevos proyectos en cartera.

En cuanto a la presencia de las distintas asociaciones de las Naciones Unidas, hay que destacar los esfuerzos de tres de ellas, en orden de importancia: la FAO, UNICEF y UNDP. A pesar de que su contribución al desarrollo es considerable, existen pocas oportunidades derivadas de sus proyectos ya que normalmente son de cuantías mucho más reducidas que los de los anteriores organismos, o porque incluyen un gran porcentaje de contenido local.

Una parte importante aunque decreciente de los fondos de financiación multilaterales y bilaterales se canalizan a través del apoyo presupuestario (lo que en Ghana se llama Multi- Donor Budget Support, MDBS). Téngase este dato en cuenta cuando se estén buscando posibles oportunidades de negocio, pues los compromisos de apoyo presupuestario pueden tener prometedores nombres ("Poverty Reduction Support Loan") detrás de los cuales no directamente habrá licitaciones.

En el campo bilateral destaca el programa financiero de la Millenium Challenge Corporation estadounidense, tanto por el volumen de la financiación como, sobre todo, por el hecho de que es desligado (al contrario que el programa chino, mucho mayor). El primer programa, de los llamados compact, dotado con 547 millones de dólares, se centró en la agricultura y el transporte y caducó en febrero de 2012. El nuevo programa, comúnmente denominado Compact II o Power Compact, aprobado oficialmente en agosto de 2014, cuenta con una financiación de 498,2 millones de dólares y centrará sus esfuerzos en reformar el sector energético del país. El programa se puso en marcha en enero de 2015 y se divide en los siguientes componentes: apoyo para la mejora y concesión de las dos empresas de distribución eléctrica del país, implementación de un sistema eficiente de tarifas y regulaciones para el sector, mejora de la infraestructura para satisfacer el suministro de energía a las empresas y asistencia técnica para aumentar la viabilidad del sector energético.

China ha entrado con mucha fuerza en la financiación de proyectos en Ghana; de hecho, es el primer donante, seguido del Banco Mundial y de Estados Unidos. China, India y Brasil aportan prácticamente la mitad de los fondos públicos que recibe el país. Dado que el control de la financiación externa no concesional ha sido uno de los caballos de batalla de los últimos años (pues, no en vano, Ghana vio condonada buena parte de su deuda bilateral y multilateral), la financiación china y la poca claridad del interés de algunos proyectos que se financiarán con ella han sido muy polémicos. No obstante, la posición del Gobierno ghanés es clara: el vicepresidente Mahama (ahora presidente) declaraba en el segundo trimestre de 2011 que “aunque tradicionalmente nuestros socios han sido el Banco Mundial y el FMI, […] el proceso para acceder a crédito del Banco Mundial y del FMI desafortunadamente ha sido bastante agotador y viene acompañado de muchas restricciones”. Más claro no se puede decir.

Las licitaciones procedentes de fuentes multilaterales o bilaterales desligadas se incluyen en el sistema de alertas de Oportunidades de Negocio Internacionales que el ICEX pone a disposición de las empresas. Téngase en cuenta que son muy numerosos los fraudes por internet relativos a presuntos contratos con la CEDEAO/ECOWAS.

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

Cartas de crédito irrevocables y confirmadas y transferencias bancarias por adelantado son los métodos de pago recomendados para los pagos a los exportadores que operan o pretendan operar en Ghana. El pago con tarjeta de crédito no es una práctica muy común para las transacciones en el extranjero en Ghana, y es recomendable desconfiar de dicho medio de pago.

En el pasado el banco de Ghana introdujo normas para proteger la moneda local mediante medidas de control de transferencias al extranjero aunque en la actualidad han abandonado este tipo de políticas por efectos negativos.

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Repatriación de capital/control de cambios

El Banco Central de Ghana adoptó en febrero de 2014 una serie de medidas para frenar la caída libre del cedi -medidas sobre las casas de cambio (BG/GOV/SEC/2014/01), cuentas en divisa y moneda extranjera (BG/GOV/SEC/2014/02) y la repatriación de beneficios e ingresos por exportación(BG/GOV/SEC/2014/03).
Las medidas tuvieron una serie de efectos negativos sobre la economía, por lo que se les aplicaron una serie de modificaciones en junio de 2014, y que fueron de nuevo modificadas en agosto del mismo año. Como resultado, la legislación sobre la repatriación de capitales indica actualmente que:
- Se permiten las retiradas de efectivo en ventanilla de más de 1.000 USD o equivalente de cuentas Foreign Currency Account (FCA) y Foreign Exchange Account (FEA). La repatriación de beneficios de la exportación se ajustará a los plazos estipulados entre las partes.
- Las cuentas FEA y FCA continuarán abiertas y operando según las condiciones previas a las medidas de febrero de 2014.
- Excepto para transferencias procedentes de una cuenta FEA a otra FCA, que se mantienen prohibidas, el resto de transferencias serán permitidas
- El Banco de Ghana aclara que:
* Las cuentas FCA podrán recibir transferencias sin retorno cuando sean hechas para atender una inversión en el país, o cuando sean transferencias para entidades diplomáticas acreditadas en Ghana.
* Las cuentas FEA podrán recibir divisa extranjera generada por actividades en Ghana, tales como las resultantes de actividades exportación de mercancías o servicios.

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