Sistema financiero

Sistema financiero

El sistema financiero de Panamá se caracteriza por una serie de ventajas que han ayudado al país a posicionarse como una plaza financiera importante con un Centro Bancario Internacional de primera magnitud a nivel regional. Las características más relevantes que definen el sistema financiero panameño son:

- La moneda nacional, el balboa, mantiene una paridad fija con el dólar norteamericano, circulando éste como papel moneda (en base a un acuerdo monetario de 1904 entre ambos países, en virtud del cual Panamá dispone de una cuenta en la Reserva Federal de los Estados Unidos). Panamá no tiene papel moneda de curso forzoso. Si bien el balboa es la moneda nacional, sólo se acuña en moneda fraccionaria, circulando libremente el dólar estadounidense.
- Panamá no cuenta con Banco Central. La facultad de emitir moneda pertenece al Estado y sólo se ha ejercitado para acuñar moneda fraccionaria en una reducida proporción de la oferta total de dinero, cuando es escasa o por motivos conmemorativos.
- Aunque en Panamá no existe un prestamista de última instancia, al no existir Banco Central, existe un fideicomiso depositado en el Banco Nacional que tiene la función de línea de emergencia de liquidez.
- No existen restricciones al movimiento de capitales ni control de cambios.
- La Superintendencia Bancaria, en donde están representados mayoritariamente los intereses de la banca comercial, sólo ejerce control sobre el canje legal en la determinación de los activos que lo componen y en velar por el cumplimiento de las disposiciones legales que rigen el negocio de la banca.
- Los rendimientos de capital no pagan impuestos en virtud de una legislación fiscal flexible basada en el principio de extraterritorialidad, por el que se elimina toda carga fiscal y control de operaciones realizadas en el exterior (offshore), tanto para el Centro bancario como para transacciones comerciales y para las sociedades anónimas que no operan dentro de la República de Panamá.
- El secreto bancario es práctica reconocida por ley, ejerciendo los bancos la mayor discreción y reserva en sus transacciones con sus clientes. Existe el servicio de cuentas cifradas, inviolables a toda clase de personas o autoridades, incluso las judiciales, con la sola excepción de los casos criminales.

Así, Panamá se ha especializado en captar flujos monetarios, basado en la gran liberalidad de las normas que rigen su sistema financiero, completado con una legislación mercantil igualmente permisiva. Pese a estas ventajas, la laxitud del CBI en torno al secreto bancario ha supuesto la entrada de Panamá en la lista gris de GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) y en la lista de países y territorios no cooperadores a efectos fiscales de la UE, lo que conlleva problemas reputacionales para el país y una amenaza para el sector financiero por la salida de activos y actores financieros, y la escasez de entrada de nuevas inversiones.

El sector financiero de Panamá está actualmente tratando de legislar y adaptar diversas leyes para mostrar una buena praxis (análisis de riesgo sobre el financiamiento del terrorismo, tipificación de los delitos de defraudación fiscal y de envío de remesas sin licencia; creación de la Superintendencia de Sujetos No Financieros, adopción de la ley que crea un Sistema Privado y Único de Registro de Beneficiario Final de personas jurídicas), pero la permanencia en estas listas corrobora la necesidad de mejorar la transparencia e implantar con mayor rigurosidad las reformas de fiscalidad prometidas.

Por su parte, GAFI, aunque reconoce los avances y compromisos en materia fiscal, incluyó nuevamente a Panamá en una lista gris en junio de 2019, y en las sucesivas reuniones ha reafirmado su inclusión ante la falta de avance en 10 de las 15 líneas de acción identificadas como problemáticas.

La composición del Centro Bancario Internacional es diversa con 46 entidades con licencia general y 20 con licencia internacional de muy distintos países a fecha de agosto de 2021, que sirven principalmente al área iberoamericana, a los que se suman 2 bancos oficiales. Sin embargo, el número de bancos (no así el de activos) se ha reducido en los últimos años, fruto de una oleada de fusiones y adquisiciones. Este fenómeno de concentración del sector viene motivado parcialmente por la salida de diversos actores a raíz de la inclusión de Panamá en listas de paraísos fiscales, pero también se explica por el aumento de la competencia, la necesidad de adaptación a las nuevas tendencias de consumo y la necesidad de financiar obras y proyectos de gran monto. La banca española ya no está presente en Panamá, aunque hubo dos bancos españoles operando (BBVA y CaixaNova Galicia), mientras que Banco Santander mantuvo una oficina de representación.

Las licencias concedidas a los bancos son de tres tipos en función de las autorizaciones para poder efectuar operaciones bancarias. La licencia general, para los bancos autorizados a efectuar negocios bancarios dentro y fuera de Panamá; la licencia internacional, para aquellos bancos que están exclusivamente autorizados para efectuar negocios bancarios fuera de Panamá; y la licencia de representación, para los bancos que mantienen solamente oficinas de representación.

Con carácter general, los bancos panameños conceden préstamos a un interés más alto que la banca extranjera por el mayor costo de adquisición de fondos, pues ofrecen un interés más alto por las cuentas de ahorro. Las cuentas corrientes no generan intereses.

La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) es el ente gubernamental responsable del control y vigilancia del sistema bancario. Tiene autonomía plena sobre su presupuesto y personal, además de autoridad efectiva para inspeccionar, regular e incluso intervenir a los bancos.

La Superintendencia de Bancos acoge las normativas establecidas por el Acuerdo de Basilea. En cuanto a la solvencia del sistema, el índice de adecuación de capital sobre activos ponderados por riesgo fue del de 16,2% en mayo de 2021, incluyendo requerimientos de capital por los riesgos de crédito, mercado y operacional en atención a Basilea III, lo que supera marcadamente el mínimo regulatorio de 8% que requiere la Ley Bancaria. Por otro lado, en agosto de 2021 la liquidez de la banca panameña fue del 62,2%, superior al índice legal regulatorio del 30%.

A pesar de contar con un Centro Bancario Internacional, Panamá se caracteriza por una baja inclusividad financiera. De acuerdo a los datos de Banco Mundial (World Bank Global Financial Inclusion Data) y publicados por Hootsuite en su estudio de 2020 , tan sólo el 46% de la población panameña tiene una cuenta en una entidad financiera y tan sólo el 8% tiene una tarjeta de crédito. Esta cifra se reduce en el caso de las mujeres, pues sólo el 5,9% tiene tarjeta de crédito frente al 10% de hombres. Según el estudio que realizó Banco Mundial “The Global Findex Database 2017: Measuring Financial Inclusion and the Fintech Revolution ” publicado en 2018, las principales razones por las que la población en Latinoamérica no tiene cuentas bancarias son la falta de fondos y el coste de los servicios financieros.
 

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Panamá es miembro del Banco Mundial (BIRF), del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y de la Comunidad Andina de Fomento (CAF), y de todos recibe financiación multilateral para proyectos. Además, las ventanillas privadas de Banco Mundial (IFC International Finance Corporation) y de BID (BID-Invest) están comenzando a ser muy activas en el país para la financiación de proyectos privados.

En cuanto a la financiación gubernamental de entidades multilaterales, se destacan las siguientes operaciones por organismo:

FMI

En 2020 el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó la solicitud de asistencia financiera de emergencia presentada por Panamá en el marco del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) por 515 millones de USD. La última operación aprobada por el Directorio Ejecutivo del FMI en Panamá data del 19 de enero de 2021, cuando se aprobó una Línea de Precaución y Liquidez (LPL) por un importe de 2.700 MUSD. El acuerdo tiene vigencia de dos años y, durante el primero de ellos, se podrá acceder a este recurso por un importe de 1.350 MUSD.

En 2020, Panamá se vio gravemente afectada por la pandemia, el huracán Eta y la tormenta tropical Iota, que provocaron la paralización de la actividad económica y la pérdida de gran parte de la producción. Como consecuencia, la situación fiscal del país se deterioró y, por ello, esta LPL tiene como objetivo mantener un nivel adecuado de gasto en salud y los sectores sociales durante la pandemia, continuar fortaleciendo los marcos de políticas institucionales y preparar la economía para la recuperación pospandémica.

Banco Mundial

Actualmente, los proyectos activos en la cartera del Banco Mundial 2020 en Panamá son 5 , por un total de 541 MUSD: “Respuesta de emergencia al COVID ” (20 MUSD), “Apoyo al Plan de Desarrollo de los Pueblos Nacionales Indígenas” (80 MUSD), “Fortalecimiento del Sistema la Protección e Inclusión Social” (75 MUSD), “Préstamo para Políticas de Desarrollo sobre Gestión del Riesgo de Desastres, con opción de desembolso diferido ante catástrofes” (66 MUSD) y “Respuesta a la pandemia y desarrollo de políticas para la recuperación económica” (300 MUSD) que tiene como principal objetivo proteger el capital humano durante la crisis de la covid-19 y fortalecer las instituciones para lograr una recuperación económica más inclusiva y sostenible. Recientemente, el Grupo Banco Mundial ha establecido en Panamá su oficina subregional para América Central y República Dominicana, desde donde liderará la implementación de una cartera de casi $5.000 millones que incluye 49 proyectos en varios sectores.

Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

El BID posee oficinas en Panamá y es uno de los grandes prestamistas del país. Las operaciones aprobadas por esta institución para Panamá en 2020 alcanzaron los 838 MUSD, lo que supone un aumento del 43% respecto al importe aprobado el año anterior (588 MUSD). En lo que va de año (hasta el mes de junio 2021), el BID ha aprobado préstamos por valor de 150 MUSD para promover la sostenibilidad y la recuperación económica de Panamá; y, por otro lado, cooperaciones técnicas no reembolsables por un importe total de 2,2 MUSD. En preparación se encuentran préstamos y cooperaciones técnicas por valor de 236 MUSD. Entre los proyectos más destacables aprobados en los últimos años por el BID se encuentran:
En 2020, el “Programa Global de Crédito para la Defensa del Tejido Productivo y el Empleo” (150 MUSD), el “Programa de Emergencia para la Sostenibilidad Macroeconómica y Fiscal” (400 MUSD) y el “Programa de Apoyo a las Reformas de los Sectores de Agua, Saneamiento y energía II” (200 MUSD).

Banco de Desarrollo de América Latina, Corporación Andina de Fomento (CAF)

CAF se ha convertido en una de las principales fuentes de financiación y apoya fundamentalmente proyectos de infraestructura vial, movilidad urbana, agua y saneamiento, relaciones comerciales y financieras, fortalecimiento institucional y buenas prácticas ambientales. En el período 2014-2018, CAF aprobó operaciones en Panamá por valor de 2.764 MUSD. En 2019 se aprobó el Programa de Fortalecimiento de Políticas de Desarrollo Aéreo y Urbano de Panamá por 300 MUSD, siendo el último proyecto del Banco hasta octubre 2020. En 2020, el CAF aprobó operaciones en Panamá por un importe de 561 MUSD, siendo el más relevante el Préstamo de Largo Plazo bajo la Línea de Crédito Contingente Regional de Apoyo Anticíclico para la Emergencia Generada por la Covid-19 (350 MUSD), que tiene como objetivo mitigar los impactos de la pandemia en el país y contribuir a su recuperación económica. Recientemente, esta entidad financiera ha tomado la decisión de trasladar su Presidencia Ejecutiva a Panamá y, gradualmente, establecer sus oficinas en este país.

Banco Europeo de Inversiones (BEI)

BEI abrió en 2016 sus primeras oficinas de Latinoamérica en Panamá. Desde 2007, el BEI ha aprobado préstamos para un total de seis proyectos, con un importe total aproximado de 785 MUSD. El más reciente es el del Programa de saneamiento del oeste de Ciudad de Panamá – Chorrera por un importe de 50 MUSD, aprobado en 2018 para mejorar la calidad del agua y las condiciones de saneamiento en la provincia Panamá Oeste. La financiación aprobada por el BEI de mayor importe en Panamá data del año 2009, y fue destinada a la ampliación del Canal de Panamá. En total, se aprobaron recursos por un importe de 428 MUSD para aumentar la capacidad y la competitividad del Canal.

Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)

Tradicionalmente, las operaciones financiadas por el BCIE en Panamá se han orientado a promover sectores estratégicos como energía, desarrollo humano e infraestructura social, agricultura y desarrollo rural. Durante el periodo 2015-2020, el BCIE aprobó operaciones en Panamá por un importe total de 2.051 MUSD, siendo el periodo correspondiente a 2018 aquel con mayores aportaciones (800 MUSD). Las aprobaciones en 2020 ascendieron a los 400 MUSD y fueron destinadas en su totalidad a la lucha contra el coronavirus y al apoyo de políticas de desarrollo para contribuir a la recuperación económica del país.

Respecto con 2021, hasta junio el BCIE ha aprobado dos cooperaciones técnicas no reembolsables para fortalecer las capacidades institucionales del sistema de Asociaciones Público-Privada (APP) y para el diseño del primer Proyecto de Infraestructura de Transporte bajo este esquema. Además, esta institución también participa en la construcción y equipamiento del nuevo campus del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud ofreciendo una financiación de 70 MUSD.
 

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Repatriación de capital/control de cambios

En Panamá no existe control de cambios.

No hay límites para la repatriación de capitales y existe libertad para el movimiento de capitales. Sin embargo, de acuerdo con la legislación para la prevención de blanqueo de capitales, las entidades financieras tienen la obligación de remitir información a la Unidad de Análisis Financiero sobre todas las transacciones que efectúen sus clientes por encima de 10.000 dólares americanos.

Con respecto a la repatriación de capital es importante recordar que el Convenio de Doble Imposición entre España y Panamá entró en vigor el 25 de julio de 2011.
 

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