Sistema financiero

Sistema financiero

Según la Asociación Sueca de Bancos (Svenska Bankföreningen), en 2015, el sector financiero representó alrededor del 4% del PIB y empleó a más de 100.000 personas.

Según el último estudio publicado por la asociación en 2016, los principales actores del mercado financiero sueco fueron los bancos -cuya cuota del capital total empleado en el mercado financiero ascendió al 37%-, las compañías aseguradoras (20%) y las instituciones de crédito hipotecario (14%). También son importantes las empresas de fondos de inversiones (16%) y los fondos de administración estatal AP (fondos generales suplementarios de pensiones, 8%).

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Fuente: Elaboración propia

Los primeros bancos extranjeros se establecieron en Suecia en 1986, cuando se les permitió establecer filiales en este país. En 1990, se permitió abrir sucursales en el país, y al final de 2016 (últimos datos disponibles) había 29 bancos extranjeros en Suecia. El banco extranjero más grande es Danske Bank, que es el quinto banco más grande de Suecia.

La crisis bancaria de principios de los años 90 originó cambios estructurales en el sector. Muchas cajas de ahorro se transformaron en bancos comerciales y se redujo el número total de bancos, principalmente como resultado de fusiones y adquisiciones. Un incremento de la competencia doméstica y el pequeño tamaño de los bancos suecos generaron una necesidad de consolidación en el sector. Las últimas estadísticas publicadas por la asociación indican que en 2016 existían un total de 117 bancos en Suecia divididos en cuatro grupos principales: bancos comerciales suecos (39), bancos extranjeros (29), cajas de ahorro (47) y bancos cooperativos (2).

Los cuatro mayores bancos del país; Nordea, Svenska Handelsbanken, SEB y Swebank juntos poseen aproximadamente una cuota del 63% del mercado de depósitos. Coexistiendo con ellos, hay un gran número de pequeñas empresas bancarias de propiedad sueca con diferentes estructuras de propiedad. Algunos son cajas de ahorros, que se han transformado en bancos, a menudo con Swedbank como copropietario.

Desde el 1 de julio de 2014, las instituciones de crédito no bancarias tienen permitido recibir depósitos, quedando estos cubiertos por el fondo de garantía de depósitos.

 Destaca asimismo el descenso en el uso de oficinas físicas a favor de la banca online y móvil. Igualmente, se han creado nuevas formas para la prestación de estos servicios, como el pago a través de aplicaciones móviles en el comercio minorista o los recibos electrónicos. Estos nuevos canales de distribución han permitido el desarrollo de nuevos servicios mientras que los ya existentes están experimentando cambios. En general, la nueva tecnología ha allanado el terreno para el establecimiento de nuevos bancos y ha incrementado la competencia.

La supervisión bancaria en Suecia se lleva a cabo a través de dos instituciones; la Autoridad Sueca de Supervisión Financiera (Finansinspektionen) y el Banco Central (Riksbank). Finansinspektionen es una institución pública bajo la jurisdicción del Ministerio de Finanzas, mientras que el Riksbank es una autoridad independiente bajo la jurisdicción del Parlamento de Suecia. Estos dos organismos junto, con el Gobierno y la Oficina Nacional de Deuda, conforman el Consejo de Estabilidad Financiera que trata de controlar los posibles desequilibrios financieros del sistema.

Las principales leyes que regulan el sector financiero sueco son las siguientes:

  • Ley sobre el Negocio Bancario y Financiero
  • Regulación sobre los Requisitos de Capital
  • Ley de Crédito al Consumo
  • Ley de Cédula Hipotecaria
  • Ley de Servicios de Pago
  • Ley de Régimen de Garantía de Depósitos
  • Ley de Blanqueo de Capitales

 

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Suecia participa activamente en las Instituciones Financieras Internacionales. La política en materia de cooperación al desarrollo es muy activa, defiende el cumplimiento del “compromiso” de los países desarrollados de dedicar un % de su PIB en ayuda al desarrollo y se lleva a cabo a través de la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional y la Cooperación, SIDA.

En 2015, Suecia aprobo destinar un presupuesto en 2016 de 43.000 millones de SEK a ayuda humanitaria. Casi la mitad de las ayudas son gestionadas a través de SIDA. Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores gestiona la financiación destinada a todas las principales organizaciones humanitarias de la ONU.

Más información en: www.sida.se  

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

A partir de la entrada de su entrada en la UE, el 1 de enero de 1995, en Suecia se aplica íntegramente la Directiva 88/361/CEE del Consejo, de 24 de junio de 1988, mediante la cual se establece el principio de liberalización completa de los movimientos de capitales entre los Estados miembros, eliminando así las restricciones a los mismos. En estos movimientos se incluyen, entre otros, las inversiones directas, las inversiones inmobiliarias, las operaciones sobre títulos y en cuentas corrientes y de depósitos, los préstamos y los créditos financieros. En la Directiva se establece, sin embargo, una «cláusula de salvaguardia». Debido a que el movimiento de capitales puede generar fuertes tensiones en los mercados de divisas y, en consecuencia, perturbaciones graves en la política monetaria y cambiaria de un Estado miembro, la Comisión puede autoriza a un Estado a adoptar medidas de salvaguardia.

Se puede consultar la totalidad de la directiva en el siguiente enlace: http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:31988L0361&qid=1431426100236&from=EN.

 

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Repatriación de capital/control de cambios

A finales de los 80 y principios de los 90, el Gobierno sueco adoptó una serie de medidas encaminadas a la liberalización del mercado: eliminación del control de cambios, profunda reforma fiscal, relajación de las restricciones relativas a la participación extranjera en el sector financiero y a las fusiones y adquisiciones de empresas suecas. Estas medidas pueden rastrearse en la jurisprudencia sueca aunque no se elaboró una ley específica relativa a la Inversión Extranjera Directa (IED).

Desde entonces, Suecia aplica el principio de no discriminación de manera unilateral como consecuencia de los acuerdos internacionales contraídos con organizaciones como la Unión Europea, la Organización Mundial del Comercio, etc. Ello significa que, por lo general, las inversiones extranjeras, y por tanto también las españolas, reciben el mismo trato y deben cumplir los mismos requisitos que las suecas.

 

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