Sistema financiero

Sistema financiero

El sistema financiero se caracteriza por ser uno de los más dinámicos, en cuanto a la celeridad con la que evolucionan los servicios y estrategias de negocios. Este sistema incluye básicamente 7 subsistemas: el Banco Central de Reserva (BCR); las entidades supervisoras; la red bancaria privada (ABANSA); las entidades bursátiles, fondos de garantía y aseguradoras; las instituciones oficiales estatales (Bancos, Fondos o Federaciones); las entidades previsionales, privadas y estatales; las entidades financieras auxiliares, cambiarias, federaciones y cooperativas privadas y las entidades financieras no bancarias. Cada sistema está regulado por su propia ley.

El sistema bancario salvadoreño está formado por doce instituciones radicadas y autorizadas para captar depósitos del público, y dos entidades extranjeras sin autorización para poder captar estos depósitos.

La confianza y prudencia con la que se administran y regulan los bancos, incidió para que los depósitos ascendieran a 10.343,7M$ en 2015 y según el último dato disponible, en junio de 2016 ascendieron a 10.808,2M$, esto es un 6,2% más que en el mismo período en 2015.

En junio de 2016 los activos bancarios alcanzaron los 16.107,75M$ frente a los 15.235,80M$ del mismo período en 2015. En 2015 el total de activos alcanzó los 15.583,34M$.

A diciembre de 2015 los préstamos brutos fueron por 10.848,67M$, en junio de 2016 alcanzaron los 11.049,26M$. Los sectores que registraron mayores incrementos en sus préstamos y que tienen un peso mayor en el crecimiento total, fueron (Septiembre de 2014):

- Consumo (3.697,4M$ / 33,9% del total)
- Adquisición de Vivienda (2.391,1M$ / 21,9%)
- Comercio (1.463,M$ / 13,4%)

En diciembre de 2015 la tasa de interés activa nominal (a un año o más) fue de 9,60% y en junio de 2016 10,42%. Las tasas de interés pasivas en 2015 se incrementaron punto a punto de manera progresiva hasta alcanzar en diciembre el 4,5% a 360 días. En mayo de 2016 fueron alcanzó el 4,59%.

En El Salvador existe una ley por la que los bancos deben guardar el 20% de sus pasivos como garantía.

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

El Salvador es un país que ha recibido importantes recursos financieros de parte de la comunidad internacional y es un país receptor de un importante volumen de financiación multilateral. Desde la interconexión eléctrica en el marco del Plan Puebla Panamá, con apoyo del BID, hasta proyectos como el apoyo a la micro y pequeña empresa con financiación de la UE, ofrecen múltiples oportunidades a empresas de consultoría, de ingeniería, de servicios, de formación, e incluso turísticas.

Sin embargo la polarización política ha llevado a que en los últimos años se hayan rechazado créditos aprobados, así como también préstamos que fueron aprobados no hayan sido ratificados por la Asamblea Legislativa.

A escala regional, también el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) desempeña un papel crucial; el BCIE es una Institución financiera multilateral, creada en 1960 y que tiene por finalidad promover el desarrollo económico de la región centroamericana y favorecer su integración. Su sede está en Tegucigalpa (Honduras). Concede préstamos y otras ayudas financieras a los Gobiernos y, en general, al sector público de los 5 países centroamericanos fundadores (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica), para proyectos y programas que fomenten el desarrollo sostenible. También concede financiación al sector privado a través de préstamos directos o participaciones en el capital de proyectos que tengan impacto en el desarrollo económico. El BCIE es la fuente de financiación multilateral más importante para los países de la región; en concreto éstos reciben del BCIE el 47 % del total de financiación multilateral y El Salvador es el que más créditos ha contratado.

Desde 1992, año en el que se abrió el capital social a la participación de socios extrarregionales, forman parte de la Institución México, Argentina, Colombia y Taiwán. También España, desde marzo de 2005, se ha integrado como miembro extrarregional al Banco. La presencia de España como socio del Banco convierte a esta institución en un importante apoyo para las empresas españolas que deseen desarrollar proyectos en El Salvador. El BCIE también se ha convertido en la institución líder en la financiación de los proyectos elegibles dentro del Plan Puebla Panamá (PPP), que surge en el año 2000 como una iniciativa del gobierno mexicano con el propósito de integrar los estados del Sur-Sureste de México con los países centroamericanos para su desarrollo económico y social. Entre los objetivos que persigue destacan por su interés la Integración Vial para promover la integración física de la región, la Iniciativa Mesoamericana del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) que tiene como objetivo el de unificar e interconectar los mercados eléctricos y la Iniciativa Mesoamericana de Integración de los Servicios de Telecomunicaciones que pretende desarrollar la infraestructura de interconexión informática de la región.

Por lo que respecta a la cooperación bilateral, España es el segundo donante tras Estados Unidos seguido a distancia por Japón, Alemania y Suecia. El primer donante multilateral es la UE, seguido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que cuentan con numerosos programas de cooperación.

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

Desde el año 1990, El Salvador ha gozado de un sistema de régimen cambiario libre en el que el tipo de cambio lo determinaba la oferta y demanda de divisas.

A partir de la entrada en vigor en 2001 de la Ley de Integración Monetaria se estableció un tipo de cambio, sin comisión ni cargo y fijo, entre la moneda local, el colón y el dólar EE.UU., otorgándole al dólar curso legal irrestricto con poder liberatorio para el pago de obligaciones en dinero en el territorio nacional y permitiendo asimismo la contratación de obligaciones monetarias expresadas en cualquier otra moneda de legal circulación en el extranjero.

No existen, por tanto, restricciones a los capitales externos y El Salvador cuenta con un sistema bancario integrado financieramente con el exterior, autorizado para otorgar y recibir préstamos o comprar y vender activos financieros con el exterior.

Según la Ley, cualquier obligación, expresada en colones, podrá ser pagada en dólares al tipo de cambio establecido en la ley, y los salarios, sueldos y honorarios podrán ser denominados en cualquiera de las dos monedas. En la práctica el colón se ha retirado totalmente de la circulación y solo se utiliza el dólar. De hecho, los bancos fueron obligados a convertir todos los saldos de las cuentas de sus clientes en dólares desde el día 1 de enero de 2001. La Ley de Integración Monetaria ha tenido un efecto en el tipo de intereses activos que ha disminuido desde 16%/24% al 9%/12% y la circulación del dólar alcanzó al año y medio el 98% de la masa monetaria circulante.

En El Salvador las instituciones bancarias no utilizan préstamos interbancarios, es por esto que en el país no existe un tipo de interés interbancario de referencia. Se basan en dos tipos de tasas:

La tasa de interés del mercado primario, para la que las instituciones bancarias salvadoreñas emiten títulos en la bolsa de valores, esto es, se financian en la bolsa de valores de El Salvador.

La tasa de rendimiento de las operaciones de reporto, de 1 hasta 7 días de plazo, (mercado secundario) realizadas en la bolsa de valores.

 

 

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Repatriación de capital/control de cambios

La Ley de Inversiones, otorga al inversor, entre otras, las siguientes garantías:

  • Libre remisión del 100% de las utilidades netas.
  • Libre repatriación de los fondos provenientes de la liquidación de empresas en proporción a la participación de la inversión extranjera.
  • Libre remisión de intereses y capital de préstamos externos registrados como una obligación extranjera.
  • Libre remisión de pagos en concepto de regalías, siempre que el valor no exceda del 10% de las ventas netas.
  • Libre remisión del producto o de los ingresos provenientes de la venta de acciones extranjeras y de las ganancias de capital obtenidas por la transferencia de las inversiones registradas.
  • El derecho irrestricto de vender la parte salvadoreña de la inversión a otro inversor extranjero.

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