Sistema financiero

Sistema financiero

El sector financiero tunecino es de dimensiones reducidas y dominado principalmente por bancos, con activos que equivalen al 125,7% del PIB en 2018. 

El sistema financiero tunecino está compuesto por el Banco Central de Túnez, 23 bancos locales, 7 bancos off-shore y 12 establecimientos financieros: 8 establecimientos de leasing, 2 sociedades de factoring y  2 bancos de negocios.Los 23 bancos locales se distribuyen en 18 bancos universales, 2 bancos especializados en financiación de microproyectos y pymes y 3 bancos especializados en actividad bancaria islámica. Esta actividad bancaria islámica se consolida en el mercado tunecino, ganando entre 2015 y 2018 1,1 pp de parte de mercado de activos (5,6%); 1,5pp en términos de depósitos (6,3%) y 1,6pp en el mercado de créditos (4,8%).

En total, existen 1.913 agencias (53 agencias más que en 2017), lo que hace una por cada 6.038 habitantes.

El sistema incluye además la Oficina de Correos (Office National de Poste), el Consejo del Mercado Financiero (Conseil du Marché Financier), la Bolsa de Valores de Túnez (Bourse des Valeurs Mobilières de Tunis), Tunisie Clearing (Sociedad Tunecina Interprofesional para la Compensación y Depósito de Valores Mobiliarios), las sociedades de inversión SICAF y SICAR y los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios.

El riesgo del sistema financiero es considerado elevado (CCC) por las agencias de calificación. Las autoridades han reforzado el sistema bancario con la recapitalización de tres bancos públicos y reformando la legislación para garantizar la independencia y mejorar la gobernabilidad del Banco Central de Túnez. Sin embargo, el sistema sigue presentado debilidades con un elevado porcentaje de créditos de dudoso cobro. AMB Country Risk Report califica Túnez como país CRT-4 (sobre 5) en cuanto a riesgo del sistema financiero.

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Túnez recibe financiación internacional de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), de organismos regionales como el Banco Africano de Desarrollo (BAfD), Banco Europeo de Inversiones (BEI), Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), Banco Islámico de Desarrollo (BIsD) y el Fondo Árabe para el Desarrollo Económico y Social (FADES); de la Unión Europea (EU) y de las agencias de cooperación francesa, alemana, italiana, japonesa y belga, entre otras.

El FMI aprobó en mayo de 2016 un préstamo por 2.800 millones de dólares a través del Mecanismo de Servicio Ampliado (EFF por sus siglas en inglés) para el periodo 2016-2020. Se han desbloqueado cinco tramos por un monto total de 1.600 millones de dólares, pero el Fondo bloquéo el último desembolso previsto para 2020 ante la falta de reformas adoptadas por el gobierno tunecino. En abril de 2020, aprobó un préstamo de 475 millones de dólares bajo el Instrumento Rápido de Financiación para hacer frente a las necesidades fiscales y de balanza de pagos agravadas por la crisis provocada por la pandemia de Covid-19.

Las actividades del BM se llevan a cabo en Túnez a través de préstamos del BIRD, de la CFI y garantías del OMGI. En enero de 2020, el Banco aprobó tres préstamos por 913,5 millones de dinares: (1) préstamo de 66,9 millones de euros destinado a reforzar starups y pymes innovadoras, (2) préstamo de 151 millones de dólares para un proyecto de transporte de energía renovable y (e) préstamo de 89,2 millones de euros para el proyecto de transición digital de la administración pública. Actualmente el BIRD cuenta con 15 proyectos activos en el país con una financiación de cerca de 2.000 millones de dólares. Son 11 proyectos de inversión por 1.100 millones de dólares, un programa de financiación sobre resultados de 430 millones de dólares, un programa de apoyo finanicero a políticas de desarrollo por 500 millones de dólares y dos donaciones por valor de 14,63 millones de dólares. A raíz de la pandemia de Covid-19, el Banco ha aprobado varios proyectos y desembolsos para ayudar al gobierno tunecino en su respuesta a la pandemia y la crisis provocada. En abril de 2020, se aprobó un nuevo proyecto de 20 millones de dólares para apoyar al país en su lucha contra la propagación de la pandemia. Este proyecto se suma a la reasignación a gastos de emergencia sanitaria de 15 millones de dólares procedentes del proyecto de intensifiación de la irrigación agrícola, aprobada por el procedimiento rápido Covid-19. El Banco ha aprobado también un desembolso de 175 millones de euros, bajo el servicio de operaciones para políticas de desarrollo, para mitigar el impacto económico y sanitario de la pandemia de Covid-19.

A 1 de marzo de 2017, el BAfD contaba con 43 operaciones en Túnez: 37 en el sector público (incluyendo 26 proyectos de asistencia técnica) y 6 en el sector privado por un monto total de 1,33 UA (moneda de los proyectos del Banco 1 UA = 1 SDR). La actual Estrategia País del Banco está vigente hasta 2021. En junio de 2020, el Banco aprobó un préstamo de 180 millones de euros para financiar el programa de apoyo a la respuesta ante la pandemia a través de la inclusión social y el empleo (PARISE).

El BIsD, del que Túnez es uno de los miembros fundadores, aprobó en 2018 financiación para diversos proyectos por valor 184 millones de dólares en los sectores eléctrico y hospitalario y en asistencia técnica para la integración de comunidades desfavorecidas.

Túnez es miembro del BERD desde diciembre de 2011. En 2012, con la firma del acuerdo de cooperación entre Túnez y el BERD, se abre la delegación oficial del BERD en Túnez. En noviembre de 2014, Túnez recibió el estatus de país de operaciones en noviembre de 2014. En septiembre de 2015 se firmó el primer préstamo por valor de 20 millones de euros para el proyecto de descontaminación del lago de Bizerta. Este préstamo con garantía soberana incluye 2 millones en forma de donación para financiar la asistencia técnica. En 2016, con ocasión de la conferencia Tunisia2020, el BERD firmó un préstamo de 46,5 millones de euros en beneficio de la STEG. El BERD ha financiado en forma de donación diversas asistencias técnicas para ministerios y organismos públicos. El monto total de estas asistencias asciende a 4,6 millones de euros. El BERD participa en la puesta en marcha del tercer eje del Programa de Apoyo a la Competitividad de los Servicios en el horizonte 2020 (PACS) con un presupuesto de 10 millones de euros.

Desde 2011, la UE ha prestado asistencia a Túnez por valor de 3,5 billones de euros, de los cuales 1,2 billones de euros en préstamos, 800 millones de euros en asistencia macro financiera y el resto en financiación mixta. Desde 2014, la ayuda financiera de la UE a Túnez se realiza en el marco del Instrumento Europeo de Vecindad. https://ec.europa.eu/trade/policy/countries-and-regions/countries/tunisia/ En noviembre de 2018, el Consejo Europeo aprobó las prioridades estratégicas EU-Túnez para el periodo 2018-2020 en el marco de la Política revisada de vecindad europea y la Política Exterior y de Seguridad de la UE. https://ec.europa.eu/trade/policy/countries-and-regions/countries/tunisia/ A raíz de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, la Comisión ha aprobado un préstamo concesional de 600 millones de euros para asistencia macro financiera.

Desde 2011, el BEI ha realizado proyectos por un valor de 2.251,53 millones de euros. En 2019, se aprobaron 2 proyectos: la rehabilitación urbana Túnez II (6 millones de euros) y una línea de crédito para Enda Tamweel en apoyo a los microcréditos (8,5 millones de euros). Desde 2016, financia 6 proyectos a través de la Economic Resilience Initiative de la Unión Europea. De los 2.500 millones de euros de financiación y acompañamiento puestos a disposición de Túnez por el BEI en 2016, se han utilizado algo más de 1.000 millones de euros. En 2016 y 2017, se firmaron los cerca de 500 millones anuales previstos, pero desde 2018 ha bajado el número de proyectos presentados y con ello el desembolso aprobado.

El FADES es una institución financiera regional que participa en el desarrollo económico y social de sus países miembros. Financia proyectos de inversión tanto públicos como privados, además ofrece garantías y asistencia técnica. Ofrece préstamos en condiciones concesionales. El tipo de interés está fijado en el 2,5% para países árabes de ingresos bajos y en el 3% para el resto. Se ha alargado el periodo de gracia (entre 4 y 6 años) , así como el plazo de los préstamos (entre 22 y 25 años). Suelen priorizar proyectos relaciones con transportes, comunicaciones, salud, educación, agua potable, desarrollo rural y bienestar social. El fondo aprobó en junio de 2020 un préstamo de 280 millones de dinares (reembolsable en 30 años, con un periodo de gracia de 7, y a un tipo de interés del 2%).

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

La norma marco que regula el control de cambios y el comercio exterior es la Ley 76-18 de 21 de enero de 1976 , que establece el código de cambios y de comercio exterior. Esta norma ha sido modificada posteriormente, siendo los decretos y leyes más relevantes los indicados a continuación. 

El control de cambios queda regulado por la Ley Nº 93/48, de mayo de 1993, que establece la convertibilidad parcial de la moneda tunecina: el dinar. Se consagra así el principio de libertad de transferencias relativas a los pagos al exterior en divisas para las operaciones corrientes de importación y exportación.

En 1997 comenzó el proceso de liberalización de las operaciones de cambio a plazo y de flexibilización de los mercados de cambio a la vista, con el fin de preparar a los bancos tunecinos para afrontar la competencia extranjera y facilitar su integración en los mercados financieros internacionales (circular del Banco Central de 9 de mayo de 1997).

Las principales medidas tomadas fueron:

  • Se autorizó a los bancos tunecinos a efectuar operaciones de cambio cruzadas, divisas contra divisas, con sus corresponsales extranjeros, lo que les permitía desarrollar sus relaciones con los bancos internacionales.
  • La institución del mercado de cambio a plazo constituyó un paso importante hacia una mayor liberalización y estableció la posibilidad de delegar en los intermediarios autorizados, de la cotización a plazo y de la gestión del sistema, algo que estaba reservado hasta ese momento al Banco Central. Los contratos de cambio autorizados se dirigían únicamente a cubrir el riesgo ligado al desarrollo de las operaciones comerciales de importación y exportación de bienes y servicios.

 

La circular 2001-11 de 4 de mayo reemplazó a la anterior circular. Gracias a la experiencia adquirida por los bancos en ese período se pudieron introducir mejoras en las reglas de funcionamiento del mercado de cambios a la vista para facilitar el tratamiento de las operaciones en divisas y para dotar a los bancos de mayor responsabilidad. Asimismo, en esta circular se introdujo la posibilidad de realizar operaciones swap y acuerdos de garantía de tipos de interés. 

El pago de las operaciones de comercio exterior se efectúa por medio de los bancos intermediarios de acuerdo al decreto 94-1743 de 29 de agosto de 1994. Los pagos se pueden satisfacer libremente tanto en divisas como en dinares convertibles.

Los medios de pago internacionales más utilizados en el país son la remesa documentaria y el crédito documentario (en ocasiones con pago diferido a 180 o 360 días).

Cabe destacar que la legislación tunecina no permite, de manera general, el pago de mercancías por adelantado.

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Repatriación de capital/control de cambios

Los inversores extranjeros en Túnez son libres de repatriar los beneficios y las ganancias, aunque estas operaciones están sujetas a autorización del Banco Central de Túnez (BCT), a causa de la falta de convertibilidad del dinar para este tipo de operaciones. En la actualidad, el dinar es convertible para las transacciones por cuenta corriente.

Transferibilidad

Las empresas cuyo capital esté total o parcialmente en manos de no residentes, teniendo la sede social en Túnez, pueden decidir libremente la distribución de los dividendos, las ganancias y la remuneración de los beneficiarios. Las transferencias a los beneficiarios no residentes se deben efectuar a través de un intermediario autorizado.

Las sucursales residentes en Túnez, cuya sede social se encuentre en el extranjero, pueden transferir libremente los beneficios.

Las transferencias se efectúan a través de un intermediario autorizado y presentando los siguientes documentos:

  • Copia del acta de la Asamblea General donde se reflejen las decisiones sobre la distribución de los resultados del ejercicio, debidamente firmada por los órganos autorizados de la sociedad.
  • Un listado debidamente firmado de todos los socios o accionistas de la empresa donde se indique su lugar de residencia.
  • El estado de distribución de ganancias y dividendos de los beneficiarios.


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