Sistema financiero

Sistema financiero

Turquía cuenta con un sistema bancario desarrollado y equiparable en cuanto a organización y productos a los de cualquier país europeo que ha permitido financiar el notable crecimiento económico experimentado por el país en los últimos 20 años. Además, se encuentra fuertemente digitalizado y en pleno proceso de transformación para introducir las nuevas tecnologías en el negocio. La regulación turca es homologable a Basilea III. Desde la crisis de agosto de 2018 el sector se ha visto afectado por un problema de currency missmatch y el incremento de la morosidad, lo que ha reducido los créditos ofrecidos. Se ha aprobado normativa limitando la capacidad de las entidades bancarias de ofrecer financiación en divisas. Algunos bancos han experimentado problemas de capitalización, que han podido solucionar acudiendo al mercado. Existe una cierta preocupación por la salud del sistema bancario turco, especialmente en lo referente a los bancos de propiedad pública.

El sistema financiero en Turquía está formado por :

1. El sistema bancario o instituciones de crédito como cajas de ahorro y bancos.

2. Las instituciones financieras que comprenden aquellas establecidas para llevar a cabo:

  • Actividades de seguros, de jubilación individual o de mercado de capitales
  • Al menos un área de actividad incluida en la Ley Bancaria
  • Bancos de desarrollo y de inversión
  • Participaciones financieras 

Con respecto al sistema bancario, existen cuatro tipos de bancos en Turquía:

  • Los bancos de depósitos
  • Los bancos de desarrollo e inversión
  • Los bancos de participación, que desarrollan sus actividades con productos bancarios sin intereses en conformidad con los principios financieros islámicos aceptados internacionalmente. En Turquía hay seis bancos de participación:  ALBARAKA TÜRK KATILIM BANKASI A.S. KUVEYT TÜRK KATILIM BANKASI A.S. TÜRKİYE EMLAK KATILIM BANKASI A.S. TÜRKİYE FİNANS KATILIM BANKASI A.S. VAKIF KATILIM BANKASI A.S.  ZİRAAT KATILIM BANKASI A.S. Estos bancos de participación realizan todas sus actividades bancarias de acuerdo con los principios de banca libre de intereses.
  • Los bancos gestionados por el Tasarruf Mevduatı Sigorta Fonu, órgano rector que se ocupa de la gestión de fondos y seguros en el sistema bancario turco.

Los bancos pueden emitir préstamos con o sin intereses (participaciones) en moneda local y extranjera a entidades jurídicas y a personas físicas. No obstante, no les está permitido emitir préstamos en moneda extranjera a personas físicas con fines no comerciales. Además, los residentes en Turquía están obligados a utilizar los bancos establecidos en Turquía como instituciones intermediarias para recibir préstamos desde el extranjero.

La autoridad monetaria tiene por misión regular y supervisar el sistema financiero a través de las agencias siguientes: el Banco Central de la República de Turquía (CBRT en inglés o TCBM en turco), la Agencia de Regulación y Supervisión Bancaria (BRSA en inglés o BDDK en turco) y la Junta de Mercados de Capitales de Turquía (CMB en inglés o SPK en turco).

El CBRT tiene como misión velar por la estabilidad del sistema financiero, para ello toma medidas reguladoras con respecto a los mercados monetario y de divisas, así como el seguimiento de los mercados financieros.

La BSRA supervisa las instituciones de crédito, las instituciones financieras de los bancos de desarrollo e inversión, el arrendamiento financiero, factoring y las empresas de financiación al consumo. Por último, la obligación principal del CMB, autorizado para regular y supervisar las transacciones de valores, es asegurar el buen funcionamiento de los mercados de capitales y la protección de los derechos e intereses de los inversores. El sector bancario representó el 70% del sector financiero a finales de 2017.

En lo que respecta a la legislación, ésta sufrió cambios considerables en las últimas dos décadas, principalmente derivados de las reformas efectuadas por el FMI. Entre ellas destaca la aprobación en 2005 de la Ley de Bancos 5411, publicada en la Gaceta Oficial de 1.11.2005 y Número: 25983, por la que se aumentaron los poderes de la BRSA y se establecieron nuevos umbrales al monto total de financiación que un banco puede ofrecer, la financiación propia o las tasas mínimas netas de activos de riesgo, entre otros. El objetivo de esta ley fue regular los principios y procedimientos para asegurar la confianza y estabilidad en los mercados financieros, el funcionamiento eficiente del sistema de crédito y la protección de los derechos e intereses de los depositantes. El 25 de febrero de 2020 se modifica la Ley Bancaria y entró en vigor la misma fecha. Esta modificación cubre diversos temas como el alcance del grupo de riesgo de los bancos, la nueva normativa sobre préstamos y multas administrativas.

Ver más información en el enlace: https://www.resmigazete.gov.tr/eskiler/2020/02/20200225-12.htm

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Con respecto a la actividad de los organismos financieros internacionales en Turquía, hay destacar la actuación del BM, BEI, BERD, BAsD y BID.

El Banco Mundial (BM) es un organismo que ha colaborado con Turquía desde 1970 y financia proyectos a través de programas de tres años denominado CPS, “Country Partnership Strategy. El actual marco de asociación con Turquía cubre el periodo de 2018 hasta 2021, alineado con los objetivos del 10º Plan de Desarrollo de Turquía y se basa en los hallazgos del Diagnóstico Sistemático de País (SCD) del Grupo del Banco Mundial. Los objetivos del Marco de Asociación País se agrupan en tres áreas de enfoque: un mayor espacio fiscal, mayor acceso a financiación para los segmentos desatendidos y mayor competitividad y empleo en industrias seleccionadas. Actualmente existen un total de 31 proyectos activos en el país sumando una cartera de 6.920 millones de USD.

El Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) comenzó a operar en Turquía en 1991. Turquía ha contribuido con 499,48 millones de USD en suscripción de capital a fecha de 31 de diciembre de 2019, y ha comprometido 127,77 millones de USD para fondos especiales desde su unión. Las empresas y consultores del país se han beneficiado de 3.120 millones de USD en contratos de proyectos financiados por el ADB. En 2019, el volumen de préstamo fue de 20.470 millones de USD para 133 proyectos, con una asistencia técnica de 237,31 millones de USD para 252 proyectos, y un total de 31 proyectos financiados mediante donaciones por valor de 844,07 millones de USD.

Turquía también es miembro del Banco Islámico de Desarrollo (BIsD) desde 1974 con una cuota de subscripción de capital de un 6,45%. El Banco Islámico de Desarrollo ha llevado a cabo un total de 502 proyectos con una inversión de 12.200 millones de USD. Actualmente cuenta con 43 proyectos activos en el país que suman una cartera de 3.300 millones de USD. Los sectores que más inversión reciben por parte del Banco Islámico son el sector de la industria y la minería con un total de 251 proyectos y 2.200 millones de USD, el sector financiero con 88 proyectos y una inv3ersión de 5.000 millones de USD y el sector energético con 75 proyectos y una inversión de 1.800 millones de USD. 

En los últimos años se ha incrementado considerablemente el volumen de ayudas de la UE a Turquía, mediante el refuerzo de la presencia del BEI (Banco Europeo de Inversiones) en el país y el aumento de las ayudas del BERD (Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo). 

Las prioridades del BEI en Turquía son financiar infraestructura urbana y de transporte clave, proyectos ambientales y agrícolas, así como mejorar la financiación a las pequeñas empresas a través de socios locales del BEI (actualmente cuenta con 16 socios locales). Desde el inicio de sus operaciones, los sectores a los que se ha dedicado más financiación son el sector del transporte y la industria, con un peso del 20,29% y del 11,14% respectivamente. Hasta ahora, el Banco Europeo de Inversión cuenta con una inversión acumulada en el país de 30.430 millones de euros con un total de 261 proyectos realizados. 

El BERD comenzó a operar en Turquía en 1991 y desde entonces ha tenido una presencia destacable en el país. En julio de 2019 el BERD publicó la nueva estrategia 2019-2024 para Turquía en el que las prioridades estratégicas son principalmente fortalecer la resiliencia del sector financiero, promover la buena gobernanza, promover la inclusión económica y la igualdad de género a través de la participación del sector privado y acelerar la transición a la economía verde y la conectividad energética regional. El BERD, que ya ha invertido en Turquía un total de 12.767 millones de euros en un total de 328 proyectos, actualmente tiene en marcha 238 proyectos por valor de 6.822 millones de euros, entre los que destacan los relativos al sector energético, financiero, transporte, e informática y telecomunicaciones.

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

La lira turca es libremente convertible desde 1991 respecto a la mayoría de las monedas extranjeras. La reforma de agosto de 1989, introdujo una legislación cambiaria más liberal que permite la apertura de cuentas en divisas sin la necesidad de declarar el origen de los fondos, la libre transferencia de divisas tanto al exterior como dentro de Turquía y la apertura de oficinas de cambio. Los bancos están autorizados a dar créditos a los ciudadanos turcos en moneda extranjera, además de poder solicitar y conceder préstamos a entidades extranjeras.

Tanto los residentes como los no residentes en Turquía podrán transferir moneda turca, así como divisas extranjeras al exterior a través de entidades bancarias. Físicamente se podrá importar o exportar tanto liras turcas como divisas extranjeras hasta una cantidad de 5.000 USD. Los bancos deberán notificar al Banco Central de Turquía en los 30 días siguientes desde la fecha de realización sobre las transferencias de liras turcas o de divisas extranjeras realizadas al exterior que superen los 50.000 USD, excepto que se deban a exportaciones, importaciones o a operaciones de naturaleza similar. Existe libertad de repatriación de dividendos y capital. El único sector con ciertas restricciones es el de la refinería petroquímica.

En junio de 1997, Turquía armonizó su política de control del blanqueo de dinero con los estándares internacionales. La lira turca actualmente sigue un régimen de tipo de cambio de libre flotación, con intervenciones puntuales del Banco Central. Se autoriza a los bancos a fijar sus tipos de cambio interbancarios independientemente de los tipos de cambio oficiales publicados por el Banco Central de Turquía.

No obstante, debido a la volatilidad de la lira y a la inflación son frecuentes las restricciones a las operaciones de swaps en divisas. La Agencia de Regulación y Supervisión Bancaria es la autoridad responsable de emitir dichas restricciones.

En cuanto a la liquidez de las empresas locales, cada vez son menos las empresas turcas con problemas de pago. En 2019 el plazo medio de pago fue de 85 días para el mercado doméstico y 69 días para el mercado de exportación, suponiendo un descenso de 39 días respecto a 2017.

Las empresas turcas están cambiando con el tiempo las condiciones de pago para sus clientes. Actualmente solo el 40% exige a sus clientes el pago en un plazo de 60 días. Es importante tener en cuenta que casi un tercio de las empresas (37%) exige a sus clientes el pago de un anticipo.

Medios de cobro y pago

El crédito documentario sigue siendo el método habitual y el que más confianza ofrece, tanto para el cobro como el pago. Las transferencias bancarias vía SWIFT siempre son un método rápido y seguro.

Otra opción a tener en cuenta como medio de cobro es la remesa documentaria mediante pago a la vista, CAD (cash against document) o pago a plazo contra aceptación, DA (deliver against acceptance).

Respecto a los medios de pago es importante mencionar que, debido al gran número de pequeñas y medianas empresas sigue siendo muy habitual el uso de pagarés y cheques. En 2009, con el objetivo de facilitar el seguimiento de la orden de pago, surgió una ley que agrupa los cheques en tres categorías: cheque para los operadores comerciales, cheque al portador y cheque para los consumidores.

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Repatriación de capital/control de cambios

En virtud de la Ley de Inversiones (LIED), los inversores internacionales pueden repatriar libremente: el beneficio neto; dividendos; ganancias de la venta o liquidación de la totalidad o parte de una inversión; pagos de compensación; ganancias por licencias, gestión y acuerdos similares; y los reembolsos y pagos de intereses derivados de préstamos en divisas, bien sea mediante banco o institución financiera, siempre que los impuestos pertinentes sean pagados de acuerdo al método utilizado para la repatriación.

De acuerdo con la legislación tributaria, referente al impuesto sobre la renta de sociedades, los rendimientos que genere una sociedad deben tributar según el tipo de sociedad. La legislación que concierne la tributación de las sociedades es la Corporation Tax Law Nº 5520 (CTL).

Las sociedades que tengan razón social o centros comerciales en Turquía y que cuenten con un NIE/CIF asignado se califican como residentes y están sujetas al impuesto sobre las rentas generadas en Turquía y en otros países. Si tanto la razón social como los centros comerciales no se encuentran en Turquía, estas sociedades se califican como no residentes y están sujetas al impuesto solo sobre las rentas generadas en Turquía. La razón social es el lugar estipulado en los estatutos de las sociedades sujetas a impuestos, mientras que centro comercial se define como el lugar donde se concentran y se gestionan las actividades comerciales.

En Turquía, el tipo impositivo sobre los beneficios de las empresas es del 20%, tras la reforma aprobada en diciembre de 2017 (la Ley Nº 7061)

Las empresas residentes están sujetas a una retención del 15% cuando se pagan dividendos a los accionistas. Por el contrario, los dividendos pagados por una empresa residente a otras empresas residentes no están sujetos a retención. El aumento del capital social por las ganancias acumuladas no se consideraba como una distribución de dividendos y por tanto no estaba sujeto a ningún impuesto de retención sobre dividendos, sin embargo, tras la última reforma, se introdujo un nuevo impuesto sobre los dividendos no repartidos por un tipo del 1%.

Las sociedades no residentes están sujetas a una retención fiscal del 15% en las remesas de dichos beneficios a la sede central. La retención fiscal se aplica sobre la cantidad resultante después de la deducción del impuesto de la renta sobre sociedades que se aplica a los beneficios sujetos a impuestos de las sucursales.

Los intereses de los préstamos concedidos por Estados extranjeros, instituciones internacionales, bancos extranjeros y las corporaciones registradas como entidades financieras en su país de origen (que proveen préstamos al público), no están sujetas a retención. Una tasa del 10% se aplica a aquellos intereses por préstamos pagados a entidades no residentes que no hayan sido calificadas como entidades financieras o a aquellas que provean préstamos únicamente a determinados grupos empresariales.

Los royalties entre compañías turcas no están sujetos a retención. En el caso de que sea una empresa no residente la que cobre royalties por derechos de autor, patentes y marcas, están sujetas a una retención del 20%, salvo aquellas acogidas a reducción por acuerdo fiscal.

El envío de los beneficios de una sucursal a la matriz está sujeto a un 15% de retención, que se aplican a la sucursal después del impuesto de sociedades.

Los honorarios por servicios profesionales pagados tanto a un residente como no residente están sujetos a una retención del 20%, en caso de que el servicio o el pago se realicen en Turquía. Para aquellos pagos efectuados a un no residente por el alquiler de un bien inmueble, si está situado en Turquía, también se aplica una retención del 20%.

Más información en:
www.invest.gov.tr/en/investmentguide/pages/legal-guide.aspx.

 

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