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El impacto del proteccionismo y la guerra comercial de Estados Unidos en la economía suiza

Agosto - 2019 | Oficina Económica y Comercial de España en Berna | Comentarios (0)

Suiza es un país claramente orientado a la exportación cuyo modelo de crecimiento descansa en el favorable comportamiento de su sector exterior. El ‘trade to GDP ratio’ es un indicador que mide la dependencia de una economía del comercio internacional. Con un 119 % del PIB, Suiza es uno de los países con un índice más elevado. Basta compararlo con la media de la zona euro, que asciende a un 87 % de su PIB.

Por esta razón Suiza es un país elevadamente expuesto y teóricamente más vulnerable al devenir de una crisis comercial global. Ahora bien, el país siempre se ha caracterizado por su resiliencia y por su capacidad para hacer frente a entornos comerciales complejos.

La persistente contribución del sector exterior a su crecimiento, el superávit comercial helvético y la consecución de repetidos superávits de su cuenta corriente (siempre en el entorno del 10 % de su PIB) así lo atestiguan.

La economía suiza creció un 2,5 % en 2018 y las previsiones apuntan un crecimiento del 1,2 % este año. Si bien habrá una desaceleración, el país está lejos de experimentar una recesión. La economía suiza es la única centroeuropea que fue capaz de registrar tasas de crecimiento positivas, gracias a su sector exterior, durante los años inmediatamente posteriores a la última gran crisis internacional.

Suiza ocupa la cuarta posición en el Índice de Competitividad Global y viene liderando los indicadores mundiales de innovación. Estos y otros factores son sin duda responsables de su éxito y también el motivo por el que cabe esperar que la economía suiza, siendo una de las más expuestas a la crisis comercial, sea también una de las más resistentes a sus secuelas.

A continuación, se hace una breve relación de aquellas cuestiones clave que explican las particularidades, vulnerabilidades y fortalezas con las que Suiza se enfrenta al actual escenario internacional.

El franco suizo: una moneda refugio

La volatilidad del mercado de divisas ha hecho que el franco suizo se haya ido apreciando por su condición de moneda refugio. El tipo de cambio EUR/CHF cayó a finales de julio por debajo de 1,10 por primera vez desde hace 2 años y corre el riesgo de seguir bajando dadas las medidas que ha anunciado el Banco Central Europeo (BCE), como la bajada de tipos de interés.

Para las autoridades económicas suizas la evolución de su moneda es la principal fuente de preocupación y de ocupación de su política monetaria, por su afectación de la relación real de intercambio.

Con un ligero paréntesis en 2017 y 2018, el franco suizo (CHF) ha venido registrando una tendencia apreciatoria constante, fruto de su consideración de moneda refugio y a pesar de la intensa dedicación de su Banco Central a impedirlo.

El fuerte crecimiento de las reservas internacionales los últimos años y el todavía vigente alto diferencial negativo de los tipos de interés de referencia del franco suizo con los del euro y el dólar son un exponente de que la política de estabilización cambiaría instrumentada por el Banco Central Suizo para hacer frente a la presión del mercado de cambios.

La fortaleza del franco suizo es un fuerte condicionante de la evolución del sector exterior suizo. En el vigente contexto internacional, en el que tanto EE. UU. como el BCE han apuntado medidas monetarias expansivas, han rebrotado nuevamente tensiones apreciatorias significativas de la moneda helvética que suponen un reto adicional para su sector exterior y sus autoridades monetarias.

Competitividad por innovación, calidad y apuesta por la marca país

En plena contracción de la economía de sus principales socios comerciales y con una persistente revalorización de su moneda, Suiza consiguió tasas de crecimiento positivas y una contribución positiva de su sector exterior al crecimiento durante los años inmediatamente posteriores a la última gran crisis económica internacional.

Aunque los sectores más tradicionales de la industria suiza han sufrido severamente la fortaleza de su moneda, como en relojería y aparatos de precisión, la fuerte innovación y transformación digital de los principales sectores de su economía en el sector químico, farmacéutico y financiero, así como la constante revalorización del swiss made han permitido salvaguardar su competitividad y propiciar una constante contribución positiva del sector exterior suizo a su crecimiento.

Suiza es un paradigma en la búsqueda de competitividad a través de la diferenciación y la innovación, la apuesta por la calidad y también el perfeccionamiento del swiss made como atributo del producto suizo.
Las exportaciones suizas son menos sensibles a los precios

Las mercancías de alto valor añadido como los productos químicos y farmacéuticos, y los productos de lujo (relojes) son las más exportadas por Suiza, con un 45 % y un 9,2 % del total respectivamente.

Aunque es cierto que los exportadores suizos de aparatos de precisión y medida están registrando una demanda menor de sus tradicionales exportaciones y sufren más la apreciación real de su moneda, el alto valor añadido de la industria farma-química (en permanente crecimiento y con creciente peso dentro de la economía suiza) y las especiales características de su demanda contribuyen a que las exportaciones de estos sectores hayan experimentado siempre tasas de crecimiento positivas, compensando el moderado pero lento declive de la exportación de relojes.

El sector farma-químico suizo tiene además su cadena de valor internacionalizada, lo que permite que las empresas estén aprovechando la fortaleza del franco para obtener insumos y materias primas más baratas.

Fuerte vinculación a la Unión Europea (UE)

Aunque las autoridades suizas vienen desplegando un gran esfuerzo por diversificar el destino de las exportaciones, desplegando una tupida red de acuerdos comerciales entre los que destaca el ya vigente acuerdo alcanzado con China, la negociación de un acuerdo con Mercosur y la intención de abrir conversaciones con EE.UU., la economía suiza sigue dependiendo en gran medida del comercio con la Unión Europea, la cual absorbe alrededor de tres quintas partes de las exportaciones del país y provee más del 70 % de las importaciones suizas.

En el nuevo escenario de guerra comercial, esta mayor dependencia de la UE pasa por tanto a ser un elemento tranquilizador. Los aranceles impuestos por Estados Unidos no serán tan perjudiciales para los productos suizos.

El temor radica en cómo podría afectar una réplica de la UE a EE.UU. de cara a las exportaciones suizas al mercado comunitario. La especial vinculación de Suiza a la UE invita a pensar que la UE dejará a Suiza al margen. Ahora bien, existen varios elementos a tener en cuenta.

Suiza no forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE) a diferencia del resto de países EFTA. Esta circunstancia ha provocado recientemente que las exportaciones suizas de acero a la UE quedaran afectadas por las medidas de retrocesión que la UE ha impuesto como respuesta a los aranceles al acero de los EE.UU.

Por otro lado, las vigentes relaciones bilaterales Suiza-UE no pasan por su mejor momento, como consecuencia de la negativa de los suizos a firmar por el momento el Acuerdo Marco Institucional que la UE le viene reclamando.

Confianza de los mercados

Los mercados siguen apostando por la resiliencia suiza y la fortaleza de su sector exterior. Los fondos cotizados en Bolsa siguen experimentando un aumento de valor y las acciones suizas han tenido un incremento del 14,75 % este año, uno de los mayores registrados. Los inversores aún ven viable la rentabilidad de las empresas suizas cotizadas.

Esto significa que los propios mercados apuestan por la capacidad del país helvético para capear la posible guerra comercial global.

En el resto de las principales economías, los analistas apuestan por la caída de resultados y adoptan posiciones bajistas, pues consideran que la cadena de valor se está viendo afectada y esto impactará en unos menores resultados corporativos, haciendo que las cotizaciones bajen en todo el mundo.

Situación del sector exportador suizo

Aunque el proteccionismo de Estados Unidos constituye una amenaza, lo que está afectando a las cadenas de suministro internacional, los mercados siguen apostando por la economía suiza.

La evolución observada en la última crisis y resiliencia demostrada del sector exportador suizo, su capacidad para mantener su competitividad a pesar de las circunstancias del franco y las especiales ventajas de la industria farma-química justifican esta confianza.

Perspectivas del tipo de cambio EUR/CHF tras el anuncio del BCE sobre la bajada de tipos de interés


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