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La Comisión de la Competencia de Suiza rechaza los acuerdos distorsionadores para el precio de la carne de origen animal

Julio - 2021 | Tages Anzeiger | Comentarios (0)

El precio de los productos respetuosos con el bienestar animal es mucho más elevado que los derivados de prácticas tradicionales en Suiza. Los activistas a favor de los derechos de los animales habían propuesto una solución a este problema, que, sin embargo, ha sido bloqueada por la Comisión de la Competencia de Suiza (Weko).

La Organización para la Protección del Animal suiza, la STS, ideó un sistema de precios justos para aumentar las ventas de carne orgánica y comercio justo e impulsar así las ventas de productos respetuosos con los animales.

La propuesta preveía que los minoristas se comprometieran a que el margen a aplicar a los productos 'certificados' en comparación con el de los convencionales no fuera superior porcentualmente a la diferencia de precios productor entre uno y otro tipo de carne. Las conversaciones con el sector minorista para la implementación de esta propuesta se pusieron en marcha ya en el otoño de 2020.

Alrededor del 12 % de los 83 millones de animales sacrificados en Suiza se venden como carne con certificado de bienestar animal. Según la STS, a pesar de que, durante la pandemia se incrementó la popularidad de los productos biológicos, ecológicos, regionales y de comercio justo, la evolución del mercado de la carne con etiquetado de “bienestar animal” volvió a ser " lenta y decreciente”. Las cuotas de venta de este tipo de productos incluso disminuyeron en muchas categorías, especialmente en porcino y vacuno. Los defensores de los derechos de los animales achacan esta situación a las diferencias "injustas" de precios: "agresivas ofertas de precios bajos" en productos convencionales, por una parte, y precios desproporcionadamente más caros en los productos “certificados”, por otra parte, con inmensos márgenes para la distribución minorista. Para que la tijera de precios se cierre, es necesario que aumenten los precios de productos convencionales o se reduzcan la de los biológicos, ecológicos, o ambas cosas a la vez.

En la actualidad existe una diferencia cuantitativa entre los precios de los productos convencionales y los biológicos: por un kilo de jamón de producción tradicional, los detallistas pagaban a los productores 4,65 francos, mientras que el biológico costaba 6,50 francos, es decir, un 40 % más. En el punto de venta, sin embargo, el cliente tenía que pagar considerablemente más que el recargo del 40 % por la carne biológica, la versión convencional costaba 19,60 francos, mientras que la biológica costaba 53,50 francos, es decir, un 273 % más.

Según el diario suizo Tagesanzeiger, el veredicto de la Comisión de la Competencia suiza rechaza la propuesta de la organización de protección de los animales al valorar el acuerdo que se propone como acuerdo de no competencia ilícito que distorsiona de forma relevante la competencia, y que no puede justificarse por razones de eficiencia económica. Por lo tanto, las empresas que participen en él podrían ser sancionadas por una infracción de la Ley de Cárteles. El interés general de la protección del bienestar animal, argumenta la Weko, ya está regulado en una ley federal, que corrige eventuales fallos del mercado.

Para Stefan Flückiger, director general de la Política Agrícola de la asociación Swiss Animal Protection, ha sido, según declaraciones que publica la Tagesanzeiger. “un amargo golpe a los esfuerzos por promover la venta de productos destinados al bienestar de los animales”. Por lo tanto, para los consumidores la situación se mantendrá como hasta ahora.

Como demostró el año pasado un estudio de la Estación Federal de Investigación Agroscope, los consumidores reaccionan de forma sensible a estas diferencias de precio. Según el citado informe si el precio de la carne orgánica descendiera en tienda un 10 %, las ventas aumentarían una cuarta parte en el caso de la carne de vacuno orgánica, y hasta un tercio en el caso de la carne de cerdo

Para los activistas de los derechos de los animales evidencian que la política de precios en el consumo minorista desempeña un papel decisivo a la hora de determinar el mayor o menor nivel de bienestar de los animales en Suiza.

La distribución minorista está dividida

Para la cadena discount como Aldi, un paso así sería "concebible", aunque las modalidades exactas del acuerdo todavía tendrían que definirse de manera más clara. En cambio, los grandes distribuidores como Coop y Migros, que venden la gran mayoría de la carne “con certificado”, no ven necesidad de cambiar su modo de operar. Coop asegura que ya está trabajando por unos precios "justos y de mercado" para los productores, a los que paga precios superiores a la media, y para sus clientes. Migros afirma que quiere ofrecer a los clientes la mejor relación calidad-precio todos los días, incluida la carne “certificada”:

Llamada al gobierno federal

Para los defensores del bienestar animal ha sido una dura derrota y ponen ahora sus esperanzas en el ámbito político. Esta deberá crear condiciones marco apropiadas como introduciendo tarifas reguladoras sobre la carne convencional, provocando así un aumento de su precio. Otra opción posible, siguiendo el ejemplo alemán, la creación de una oficina de Defensor del Pueblo para prácticas comerciales nocivas a la que podrían dirigirse los afectados.
 


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