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Turquía pone en marcha, a partir del 1 de agosto, un nuevo paquete de normas que exige mayor transparencia en la publicidad digital y refuerza la protección del consumidor frente a las prácticas comerciales desleales y la publicidad generada por inteligencia artificial. La reforma, publicada en el Boletín Oficial el 1 de julio, afecta al marketing digital, los influencers, las campañas de descuento y la publicidad dirigida.
A partir del 1 de agosto, Turquía pone en marcha un conjunto de nuevas normas destinadas a reforzar la protección de los consumidores frente a prácticas comerciales desleales y publicidad engañosa, especialmente aquella generada mediante inteligencia artificial. Así lo ha confirmado Hakan Çevikoğlu, presidente de la Asociación de Operadores de Comercio Electrónico (ETİD), quien ha detallado el alcance de las modificaciones introducidas en el Reglamento sobre Publicidad Comercial y Prácticas Comerciales Desleales, publicadas en el Boletín Oficial el pasado 1 de julio.
Según Çevikoğlu, la reforma tiene 3 objetivos principales: aumentar la transparencia en la publicidad digital, fortalecer la protección del consumidor y favorecer una competencia más justa dentro del sector. Las nuevas disposiciones afectan a ámbitos muy diversos, desde el marketing digital y el uso de inteligencia artificial hasta la publicidad realizada por influencers, las campañas de descuentos y las declaraciones medioambientales de las marcas.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la obligación de identificar de manera clara los anuncios que utilicen personajes digitales generados por IA cuando estos resulten difíciles de distinguir de personas reales. Además, quedará prohibido emplear réplicas generadas por inteligencia artificial de personas reales para dar a entender que han usado o respaldado un producto, una medida orientada a frenar el uso fraudulento de la imagen de terceros con fines comerciales.
La normativa también pone el foco en la publicidad basada en el comportamiento y los datos personales de los usuarios. Los anunciantes que recurran a la publicidad dirigida (targeted advertising) deberán explicar por qué se muestra un anuncio concreto y de qué manera puede el usuario modificar los criterios de segmentación empleados. En este sentido, se prohíbe expresamente elaborar perfiles de menores de edad a partir de sus datos personales para fines publicitarios.
En cuanto a los influencers, aquellos que reciban un pago u otro tipo de beneficio (incluidos productos, servicios con descuento o entradas a eventos) estarán obligados a etiquetar claramente el contenido patrocinado con términos como "publicidad" o "promoción".
Las campañas de descuentos también quedan sujetas a nuevas reglas: el precio de referencia utilizado para calcular una rebaja deberá ser el más bajo aplicado durante los diez días previos al inicio de la campaña, salvo en el caso de bienes y servicios perecederos, para los que se tomará el precio inmediatamente anterior.
Otro cambio relevante afecta a los plazos de respuesta ante reclamaciones de consumidores: el tiempo del que disponen vendedores y prestadores de servicios para contestar antes de que una queja se haga pública se reduce de 72 a 48 horas. Si no se presenta respuesta en ese plazo, la reclamación podrá publicarse directamente.
La reforma amplía asimismo las restricciones publicitarias relacionadas con las apuestas y los juegos de azar ilegales, e incorpora también los llamados "juegos de azar ilegales" en sentido amplio, mientras se mantienen las limitaciones ya existentes sobre la publicidad de servicios de videntes, médiums y astrólogos.
Por último, las nuevas reglas exigen que las afirmaciones medioambientales genéricas, como "respetuoso con el medio ambiente", vayan acompañadas de una justificación, y que las certificaciones o aprobaciones estén respaldadas por evidencias emitidas por instituciones autorizadas o acreditadas.
Çevikoğlu ha aprovechado el anuncio para reclamar una actualización de la Ley de Comercio Electrónico turca, con el fin de que el país mantenga su competitividad en el mercado global del comercio electrónico frente a otras jurisdicciones que ya han avanzado en la regulación de la publicidad digital y el uso de la inteligencia artificial.
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