Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En cuanto la composición del PIB, los datos, todavía provisionales, del Haut Commissariat au Plan (HCP) indican que en el año 2019 un 13,7% correspondía del sector primario, 28,7% del sector secundario y 57,6% del sector terciario. La estructura económica de Marruecos se caracteriza por dos elementos básicos: por un lado, una excesiva dependencia del sector agrícola (en 2019 el sector agropecuario absorbía alrededor del 32,5% de la población ocupada); y por otra, la ausencia de recursos naturales energéticos, lo que hace que su tasa de dependencia de energía primaria se sitúe, según el Ministerio de la Energía, en torno a 91,7% (2019). Se trata en cualquier caso del primer productor y exportador mundial de fosfatos, con alrededor de un 75% de las reservas mundiales. La contribución al PIB de la minería en su conjunto se situaría en torno al 6%, si incluimos la industria de transformación. Por su parte el sector industrial ha ido perdiendo peso que se intenta recuperar en los últimos años. Su principal componente, la industria manufacturera, se concentra fundamentalmente en tres actividades clásicas: la industria de productos químicos, la agroalimentaria y la industria textil y del cuero. A éstas se han añadido dos sectores manufactureros con alto potencial, el automovilístico, con el arranque en 2012 de la nueva planta de Renault en Tánger, la de Citroën en Kenitra en 2019 y sus proveedores, y el aeronáutico. Finalmente, los servicios continúan teniendo un peso predominante y en aumento en el PIB, destacando especialmente en los últimos años, el turismo, el transporte, las comunicaciones y los servicios de intermediación financiera e inmobiliaria.
 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD (porcentajes)201720182019
SECTOR PRIMARIO1413,913,7
Agricultura12,812,712,6
Pesca1,21,21,1
SECTOR SECUNDARIO29,629,428,7
Industria extractiva2,62,62,6
Industria de transformación17,717,816,9
Electricidad y agua2,92,93,1
Construcción y obra pública6,36,16,1
SECTOR SERVICIOS56,556,757,6
Comercio8,999
Hoteles, bares y restaurantes2,833
Transporte4,34,44,7
Comunicaciones2,32,22,2
Finanzas y seguros5,15,15,2
Inmobiliario, alquiler y servicios12,212,612,8
Administración pública y s.s.10,310,410,6
Educación, sanidad y acción social8,98,68,6
Otros servicios no financieros1,61,51,5

Fuentes: Haut Commissariat au Plan. 2019 datos provisionales. Última actualización julio 2020.  

COMPONENTES DE DEMANDA EN RELACIÓN AL PIB (% S/PIB) 2017 2018 2019
CONSUMO FINAL HOGARES/PIB 57,4 57,5 56,8
CONSUMO FINAL AAPP y ONG/PIB 19,6 19,6 19,9
CONSUMO FINAL NACIONAL 77 77,1 76,7
TASA DE INVERSIÓN (FBCF)* 32,6 33,5 32,2
+ EXPORTACIONES 37,2 38,7 39,1
- IMPORTACIONES 46,8 49,3 48
SECTOR EXTERIOR -9,6 -10,6 -8,9

 Fuentes: Haut Commissariat au Plan. 2019 datos provisionales. Última actualización julio 2020.
* Incluye variación de stocks.    

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Marruecos se caracteriza por una estabilidad política y económica muy superior a la de otros países de la región. Durante los últimos años ha alcanzado unas tasas medias de crecimiento aceptables en el contexto regional (en torno al 4%).

El motor del crecimiento en Marruecos es sin duda la inversión, que alcanza tasas muy elevadas, sostenidamente entre el 30-35% del PIB. La inversión de origen público puede superar el 50% del total. Sin embargo, la productividad de la inversión es baja, quizás debido a una deficiente selección de proyectos y a frecuentes problemas de ejecución.

Desde un punto de vista estructural, el crecimiento del país sigue condicionado por factores externos, como la coyuntura europea (dos tercios de su comercio se realiza con Europa), la evolución de los precios energéticos o las condiciones climatológicas (el sector agrícola contribuye con hasta un 14% del PIB y existe una gran correlación entre los resultados del sector agrícola, muy volátiles a causa de su alta dependencia de la pluviometría, y la evolución del PIB).

El pasado 2019 no fue un año bueno: el crecimiento del PIB fue del 2,7%. Incluso antes de la crisis del Covid, las estimaciones para el 2020 apuntaban a un crecimiento del PIB ya bastante moderado, debido a las expectativas de una mala campaña agrícola.

Hasta la llegada de la crisis sanitaria, Marruecos prestaba especial atención a sus déficits gemelos, el déficit por cuenta corriente y el déficit público.

A pesar del bajo crecimiento de 2019, tanto los mercados financieros como las decisiones que iba tomando el gobierno daban señales de gran confianza en la economía marroquí. En noviembre de 2019, el Tesoro colocó una emisión de 1.000 M€ de bonos a 12 años en los mercados internacionales. La colocación fue un éxito.

Todo esto ha cambiado sustancialmente con el coronavirus. La crisis ha producido una profunda alteración del normal funcionamiento de la economía mundial.

En lo que respecta a Marruecos, con fecha de julio 2020, el Banco Central (Bank Al-Maghrib, BAM) preveía una contracción del PIB entre el 6,3 y el 7,6%, que vendría acompañada de un déficit presupuestario del 7,9% del PIB (-4,1% en 2019). La estimación del saldo por cuenta corriente era de un déficit del 7,8% (desde un -4,1% en 2019). Estas predicciones no difieren mucho de las más recientes realizadas por el FMI y otros organismos internacionales.

Ante estas perspectivas de incertidumbre y bajo nivel de actividad, la acción del gobierno se ha esforzado en mantener un equilibrio entre el control de la pandemia, la mitigación de su impacto en la población más vulnerable, la continuidad de la actividad empresarial y el mantenimiento de los equilibrios macroeconómicos básicos en las cuentas públicas y la balanza pagos.

La principal preocupación ha sido asegurar la financiación del gasto público y preservar la estabilidad del dírham manteniendo un nivel suficiente de reservas internacionales. Es imprescindible asegurar la capacidad presupuestaria para financiar los gastos adicionales inducidos por la crisis y, en lo posible, limitar su impacto sobre la deuda del Tesoro, que en el año 2020 se prevé se sitúe en un 76,1% del PIB, un salto de 11 puntos porcentuales desde el 65% en que estaba estabilizada en los últimos cuatro años (sin contar la deuda exterior garantizada de las empresas públicas y la de los ayuntamientos y bancos)

En el plano social, ya en los primeros momentos de la crisis se impulsó la creación un Fondo Especial contra el coronavirus, dotado con aportaciones públicas y privadas, destinado a financiar el incremento del gasto sanitario y también el gasto social de atención a la población más vulnerable.

En un intento de evitar daños permanentes en el tejido empresarial, sobre todo entre las PYMEs, el gobierno ofreció también apoyo a las empresas por varias vías. Abrió un programa de garantías que tiene por objeto facilitar financiación a las PYMEs y las empresas medianas con dificultades para financiar sus gastos corrientes a causa de la caída de actividad.

El cambio radical de coyuntura llevó al gobierno a tomar medidas para asegurar la estabilidad del sistema, activando la línea precautoria de liquidez de Marruecos con el Fondo Monetario Internacional por valor de 3.000 M$. Con el mismo objetivo, el Tesoro salió de nuevo a los mercados internacionales el pasado 24 de septiembre y logró colocar bonos por importe de 1.000 M€ en dos tramos de 500 M cada uno, el primero a 5,5 años a un interés anual del 1,375% y el segundo a 10 años al 2% de interés. Hasta 197 inversores hicieron ofertas por valor de 2.500 M€. La intención inicial del emisor era colocar 2.000 M€ pero las condiciones poco favorables de mercado redujeron la emisión final a la mitad. Con posterioridad a esa misión, Fitch Ratings rebajó la calificación de las emisiones de Marruecos desde BBB- a BB+ con “perspectivas estables”, lo que implica que el bono marroquí ha perdido su investment grade y pasa la categoría de “especulativo”.

Los últimos datos disponibles confirman el impacto de la crisis en la economía marroquí: al cierre de septiembre de 2020 las exportaciones se han reducido en un 16% con respecto al mismo periodo del año anterior y las importaciones en un 12,8%, mientras que, a pesar de las previsiones iniciales, las remesas de emigrantes se han mostrado extraordinariamente resistentes y se han incrementado en un 2,2%. Los ingresos por turismo han caído un 60%, y las inversiones directas se han reducido en un 28,3% a finales de octubre 2020.

Las líneas maestras de la política que intenta seguir Marruecos ante el impacto de la crisis fueron fijadas en el discurso pronunciado por el Rey a mediados de agosto:

-        Relanzamiento de la economía con un programa de créditos garantizados por el estado por valor de 75 millardos de dirhams (aprox. 7.500 M€), con un desembolso inicial de 500 M€ procedente del Fondo Especial contra el coronavirus.

-        Creación de un fondo de inversiones estratégicas (bautizado Fonds Mohammed VI pour l’investissement) dotado con 4.500 M€, con el objetivo de acompañar a los grandes proyectos de inversión con participación pública y privada.

-        Ampliación en el curso de los próximos cinco años del sistema de cobertura social.

-        Reforma y reestructuración del sector público. Este objetivo incluye la creación de una Agencia nacional bajo la tutela del ministerio de Economía para realizar una gestión estratégica de las participaciones del Estado.

La misión virtual del staff del FMI que ha analizado la economía de Marruecos a principios de este mes de noviembre ha respaldado las líneas generales de la política económica del gobierno marroquí, en particular el mantenimiento de una política expansiva para minimizar el impacto económico y social de la crisis. Recomienda explícitamente insistir en la ampliación de la base fiscal y el aumento de la progresividad del sistema, recordando la conveniencia de iniciar una senda de reducción de la deuda pública con respecto al PIB a partir de 2022.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS (Datos en Euros) 2018 2019 2020
PIB
PIB (millones de € a precios corrientes) 100.530 109.304 n.d.
Tasa de variación real 3,1% 2,5% -5,8% (prev.20)
Tasa de variación nominal 4,9% 4,6% n.d.
INFLACIÓN
Media anual 1,1% 0,2% -0,2 (may. 19 /may.20)
Fin de período -0,7% 1,2% n.d.
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual 2,25% 2,25% 1,5% (desde jun. 2020)
Fin de período 2,25% 2,25% n.d.
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (en miles de habitantes) 35.220 35.783 35.944 (jun. 20)
Población activa en miles de personas 11.979 12.082 n.d.
% Desempleo sobre población activa 10,6% 9,2% 10,5 (T1 20)
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -3,7% -3,7% -7,4% (prev. 20)
DEUDA PÚBLICA
en millones de euros 64.035 69.633 n.d.
en % de PIB 65,2% 65,0% 74,4% (prev.20)
EXPORTACIONES DE BIENES
en millones euros 24.730 26.078 9.365  (ene-mayo 20)
Tasa de variación respecto al período anterior 8,6% 5,4% -20,1% (ene-mayo 20)
IMPORTACIONES DE BIENES
en millones de euros 43.168 45.853 16.207 (ene-mayo 20)
Tasa de variación respecto al período anterior 7,7% 6,2% -16,9% (ene-mayo 20)
SALDO B. COMERCIAL (bienes)
en millones de euros -18.438 -19.775 -6.842 (ene-mayo 20)
en % de PIB 18,3% 18,1% n.d.
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
En millones de euros -5.465 -4.425 n.d.
en % de PIB 5,4% 4,05% n.d.
DEUDA EXTERNA
en millones de euros 29.806 31.567 n.d.
en % de PIB 29,5% 29,7% n.d.
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en millones de euros 2.577 2.706 n.d.
en % de ingresos corrientes 5,8% 5,4% n.d.
RESERVAS INTERNACIONALES
en millones de euros 19.979 22.799 28.672 (26 jun 2020)
en meses de importación de bienes y servicios 4,8 5,2 4,9 (prev. 20)
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
Media anual 9,383 9,623 n.d.
Fin de período 9,529 9,593 n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
Media anual 11,090 10,772 n.d.
Fin de período 10.952 10,692 n.d.

 Fuentes: Haut Commissariat au Plan, Bank Al Maghrib, Office des Changes, Ministère des Finances. Última actualización: julio 2020.

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Principales objetivos de política económica

Las prioridades del gobierno en materia económica se centran en la priorización de políticas sociales (educación, salud, empleo, la reestructuración de los programas y las políticas de apoyo y protección social y la aceleración del proceso de diálogo social); continuación de los grandes proyectos de infraestructuras y de las estrategias sectoriales y el apoyo a la inversión privada y a la empresa, continuación de las grandes reformas institucionales y estructurales y la preservación de los grandes equilibrios macroecconómicos.

Los desequilibrios macroeconómicos por su parte prosiguen una senda de lenta corrección paulatina un tanto vacilante, situándose en 2019, antes por lo tanto del impacto de la crisis del COVID, el déficit público en el 3,7% del PIB y el déficit por cuenta corriente en el 4,8%, lo que debería animar al gobierno a proseguir las reformas estructurales, institucionales, económicas, financieras y sociales que el país necesita.

En el medio plazo, el país debe continuar su proceso de reformas económicas estructurales, con el objetivo de ir corrigiendo paulatinamente la dualidad económica existente, mediante ganancias de productividad. Su nivel de desarrollo relativo, que permite aún fuertes ganancias de productividad, su posición estratégica desde el punto de vista geográfico hacia Europa y hacia África, unido a la estabilidad política y una regulación no restrictiva, permiten convertir a Marruecos en una economía atractiva para el capital extranjero, y por tanto con un fuerte potencial de crecimiento pese a la ausencia de grandes recursos naturales.

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Previsiones macroeconómicas

El cuadro que sigue contiene las previsiones que, para los 5 años posteriores, realizaba en 2019 el FMI en su informe del artículo IV para Marruecos. Aunque evidentemente estas previsiones han perdido vigencia por el impacto de la pandemia, pueden interpretarse como la tendencia a largo plazo de la economía del país, caracterizada por un crecimiento moderado y una inflación contenida:

PREVISIONES MACROECONÓMICAS 2020 2021 2022 2023 2024
Evolución del PIB (%) 3,8 4,1 4,3 4,4 4,5
Evolución del PIB agrario (%) 3,3 3,7 4,0 4,3 4,5
Evolución del PIB no- agrario (%) 3,9 4,2 4,3 4,4 4,5
IPC (variación últimos 12 meses, %) 1,1 2,0 2,0 2,0 2,0
Déficit público -3,3 -3,0 -3,0 -3,0 -3,0
Deuda pública 64,5 63,1 62,0 60,9 60,0
Balanza Comercial -15,3 -14,8 -14,7 -14,6 -14,3
Cuenta Corriente excluyendo transferencias publicas -3,8 -3,2 -3,1 -3,0 -2,9
Cuenta Corriente incluyendo transferencias publicas -3,5 -3,0 -2,9 -2,8 -2,8
Inversión Extranjera Directa (IED) 1,9 1,9 2,0 2,1 2,2
Deuda externa total 31,9 30,8 30,0 29,1 28,2
Reservas (en miles de millones de $) 27,4 29,6 32,5 35,9 39,9
PIB Nominal (en miles de millones de $) 127,3 135,4 144,3 153,8 164,0
Población (en millones) 36,0 36,3 36,7 37,0 37,4
Crecimiento población (en %) 1,03 1.00 0,98 0,96 0,94

 

Fuente: FMI - 2019 Article IV Consultation. Datos en %/PIB salvo indicación contraria.

Todo esto ha cambiado sustancialmente con el coronavirus. La crisis ha producido una profunda alteración en el normal funcionamiento de la economía mundial. Todas las previsiones económicas apuntan a una fuerte contracción del crecimiento económico global. Las previsiones muestran además una gran dispersión a causa de la incertidumbre que todavía existen tanto sobre la magnitud y la duración de shock como sobre las respuestas de política económica en cada país. Como economía centrada en el consumo, el comercio y el turismo, Marruecos experimentará pérdidas significativas en 2020. Los sectores más afectados en el corto plazo son el turismo, la automoción y el textil. A medio plazo el principal riesgo para la economía marroquí sería la baja oferta y demanda extranjera, especialmente de la UE.

El World Economic Outlook (WEO) del FMI, publicado en abril de 2020, no es muy optimista con respecto a Marruecos y anticipa la primera recesión en 20 años, con una contracción del PIB en 2020 de -3,7%. Según la misma fuente, el saldo presupuestario pasaría de un déficit de -4,1% sobre el PIB en 2019 a un -7,1% en 2020. La estimación del saldo por cuenta corriente es de -4,1% con respecto al PIB en 2019 y -7,8% en 2020. Previsiblemente, la financiación del déficit por cuenta corriente se verá comprometida ya que los factores que lo han financiado tradicionalmente, es decir, el turismo, las remesas de los Marroquíes Residentes en el Exterior (MRE) y las entradas de inversión directa, han registrado caídas muy significativas desde los primeros días de la crisis. Las previsiones realizadas por el propio Bank al Maghrib dos meses después, cuando los efectos del CoVid ya se habían manifestado claramente, son incluso peores y hablan de una caída del PIB en 2020 del 5,2% y de un déficit público del 7,6%.

 

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal expansiva por la adopción de medidas sociales puestas en marcha en el marco de la Primavera Árabe motivó la aparición de dos “déficits gemelos” que en el 2013 alcanzaron el 5,4% del PIB el déficit público y el 7,2% del PIB el déficit por cuenta corriente, vinculados esencialmente con las importaciones energéticas y de otros bienes básicos para los que se mantiene una política de bienes subvencionados. La insostenibilidad de la situación provocó la necesidad de ir introduciendo medidas correctoras paulatinamente, mediante subidas parciales de precios (junio 2013) o indexaciones parciales (septiembre 2013), hasta la puesta en marcha de una reforma global de la Caja de Compensación, que permita pasar de un sistema de sostenimiento de precios a un sistema de sostenimiento de las rentas más desfavorecidas.

La política presupuestaria de Marruecos estos últimos años ha tenido como objetivo mantener el crecimiento económico y restablecer los equilibrios macroeconómicos. Con este fin el gobierno ha realizado una serie de reformas fiscales, el sistema de subvención de la caja de compensación y ha racionalizado los gastos de los establecimientos públicos. Las reformas en la caja de compensación, sobre todo en el sector de los combustibles fósiles y la energía, han provocado que los déficits gemelos se hayan ido reduciendo a lo largo de estos últimos años.

Las finanzas públicas han estado marcadas por una reducción del déficit público que ha pasado del 6,8% del PIB en 2012 al 4% de 2016, 3,6% en 2017, 3,7% en 2018 y 2019. En este último año el gobierno no ha podido cumplir el objetivo de déficit que se había fijado del 3% PIB. Con la contención del déficit se quiere reducir la deuda pública al 60% del PIB a medio plazo. Pero según datos del Ministerio de Economía, la deuda total del Tesoro (externa e interna) fue del 65,3% del PIB en 2018 y aumentó al 65,4% en 2019. Si a la deuda del Tesoro añadimos la deuda exterior de los establecimientos públicos garantizada por el Tesoro la deuda pública global aumenta hasta el 81,4 % del PIB en 2018 y al 80,7% en 2019. La dificultad de contención del déficit público puso en marcha una política de privatizaciones que permitió en 2019 que el déficit presupuestario no fuera del 4,1 % del PIB y se mantuviera en el 3,7% y se hable de la implementación de esquemas de financiación PPP de las inversiones, tal y como aconseja el FMI.

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Política monetaria

En cuanto a la política monetaria, el Banco Central o Bank Al- Maghrib(BAM) la ejecuta mediante: el control del tipo de interés interbancario diario, manteniéndolo próximo al tipo director; el mantenimiento de un tipo de cambio que fluctúa dentro de una estrecha banda alrededor de un tipo cuasi fijo –anclado a una cesta de monedas donde predomina el euro- ; y el control de los movimientos de capitales a los residentes.

EL BAM redujo el tipo de interés de referencia el 13 de marzo de 2020 del 2,25% al 2% y, nuevamente, del 2% al 1,5% en junio de 2020. En cuanto al tipo de cambio, Bank Al- Maghrib, en una primera fase, permitió la fluctuación del dírham en una banda estrecha del +/- 0,3% respecto del cambio cuasi fijo relacionado con la cesta euro/dólar. El 13 de abril de 2015, el BAM decidió actualizar la ponderación del DH respecto al euro y al dólar, pasando del 80/20% al 60/40% respectivamente, como primer paso hacia un régimen de cambios más flexibles. En enero de 2018 el tipo de cambio del dírham pasó a fluctuar en una banda de ± 2.5 y el 9 de marzo de 2020 el BAM amplió nuevamente la banda de fluctuación en ± 5%.%, en consonancia con las recomendaciones del FMI. En los últimos años, las presiones de liquidez del sistema, generadas por la caída de las reservas internacionales, han obligado al Banco Central a una continua intervención en el mercado interbancario y a la reducción de las reservas obligatorias del sistema, que pasaron en septiembre de 2019 del 4 al 2% para aumentar la liquidez de los bancos e incentivar el crédito.

La evolución de los precios del petróleo, junto a una ralentización de la demanda, ha contribuido a que la inflación se haya mantenido por debajo del 2% en los últimos años. Según BAM la inflación pasó del 1,9% en 2018 al 0,2% en 2019. El nuevo sistema de indexación de los precios para los derivados del petróleo, salvo el butano, introducido en los últimos años no ha tenido efectos inflacionarios gracias a la coincidencia en el tiempo con una fase bajista del precio del barril de petróleo. Por otra parte, el ambicioso objetivo de convertir Casablanca en una plaza financiera de ámbito mundial e influencia en toda África, implica dar pasos hacia una cierta liberalización del control de cambios.

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La economía marroquí ha registrado en los últimos años un crecimiento sostenido gracias a las numerosas reformas estructurales llevadas a cabo, fundamentalmente aquellas destinadas a mejorar el entorno regulatorio. En este marco, se creó el Comité Nacional de Clima de Negocios (CNEA, en sus siglas en inglés) presidido por el Jefe el Gobierno (Primer Ministro), y cuyo objetivo principal es ir mejorando los ratios e indicadores relacionados con el clima de negocios, esencialmente contenidos en los informes internacionales como el Doing Business del Banco Mundial y/o el Global Competitiveness Index del World Economic Forum. El mismo objetivo perseguiría la reforma de la Charte de l’Investissement, dirigida a la simplificación administrativa y mejora del entorno de la inversión, cuya publicación continúa retrasándose. Otras reformas, como la reforma de la justicia, de la sanidad pública, del sistema de jubilaciones (se ha aprobado una reforma para la jubilación de los funcionarios), la ley de huelga o la finalización de la reforma estructural de la caja de compensación, van más lentas, aunque siempre figuren en la agenda del gobierno.

Todos estos esfuerzos han sido factores determinantes para mejorar en posiciones, del puesto 75 sobre 140 países, en el índice global de competitividad, Global Competitiveness Index (GCI), informe 2018-2019. Por otra parte, en el informe anual Doing Business 2020 Marruecos obtiene el puesto 53º entre 190 países, por delante de países del área como Argelia (157º), Egipto (114º) y Túnez (78º), situándose en el puesto nº3 del continente africano. La peor puntuación la alcanza en la resolución de insolvencias (73º), en la obtención de créditos (119º) y en el registro de la propiedad (81º).

En 2019 destaca la creación, a iniciativa real, de una comisión de 35 personalidades (entre las que se encuentran economistas de reconocido prestigio) que se encargará de la elaboración de un "nuevo modelo de desarrollo" para Marruecos que permita mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y reducir las desigualdades sociales y territoriales. Esta comisión debe presentar su informe al Rey en enero de 2021.

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