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Estados Unidos ha aprobado nuevas medidas arancelarias sobre las importaciones de drones, estaciones de acoplamiento y determinados componentes, al amparo de la Sección 232 de la Trade Expansion Act, tras concluir que la dependencia de proveedores extranjeros en este sector supone un riesgo para su seguridad nacional.
A partir del 3 de septiembre de 2026, determinados drones, estaciones de acoplamiento y componentes críticos estarán sujetos a un arancel del 100 %, mientras que otros drones incluidos en la medida tendrán un arancel del 25 %. Para determinados componentes adicionales, el arancel del 25 % comenzará a aplicarse el 9 de febrero de 2027.
Los productos originarios de la Unión Europea podrán beneficiarse de un tipo máximo del 15 %, incluido el arancel ordinario, siempre que cumplan los requisitos establecidos respecto al origen de sus componentes críticos y tecnología. La medida también contempla un periodo transitorio para determinadas empresas incluidas en programas estadounidenses de seguridad y un programa de incentivos para empresas que desarrollen nueva capacidad productiva en Estados Unidos.
Si tu empresa española exporta drones o componentes a Estados Unidos, conviene comprobar en qué anexo se encuentra clasificado el producto y si cumple las condiciones necesarias para beneficiarse del límite arancelario del 15 % aplicable a la UE. La primera fase de las nuevas medidas entra en vigor el 3 de septiembre, por lo que puede afectar de forma inmediata a las operaciones de exportación previstas a partir de esa fecha.
Canadá ha anunciado nuevos aranceles sobre productos originarios de Estados Unidos en respuesta a las medidas adoptadas por la Administración estadounidense al amparo de la Sección 338 de la Tariff Act of 1930.
A partir del 8 de septiembre de 2026, Canadá aplicará aranceles adicionales del 15 %, 25 % y 50 % a determinados productos estadounidenses, con un valor estimado de 27.600 millones de dólares canadienses. Las medidas afectan, entre otros, a productos de acero y aluminio, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, productos de papel, plásticos, prendas de vestir, muebles y productos electrónicos.
Estas medidas se suman a otras contramedidas comerciales que Canadá mantiene frente a Estados Unidos, entre ellas las aplicables al sector del automóvil y a determinados productos de acero y aluminio.
Para las empresas españolas, los nuevos aranceles pueden generar oportunidades en aquellos productos en los que los proveedores estadounidenses pasan a soportar un mayor coste de entrada en Canadá. Si tu empresa ya exporta a este mercado o está valorando hacerlo, conviene comprobar si tus productos compiten con alguna de las partidas estadounidenses afectadas. La posible ventaja deberá analizarse caso por caso, ya que determinados productos españoles pueden estar sujetos a contingentes, medidas antidumping u otras restricciones específicas en Canadá.