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Estados Unidos ha aprobado nuevas medidas al amparo de la Sección 232 para las importaciones de polisilicio y determinados productos derivados, al considerar que estas mercancías afectan a su seguridad nacional por su importancia para las industrias de semiconductores y energía solar.
Las medidas, que comenzarán a aplicarse el 4 de diciembre de 2026, combinan un sistema de precios mínimos de importación (PMI) con un arancel adicional y un refuerzo de los controles aduaneros. Para los productos originarios de la Unión Europea se mantiene un tipo máximo del 15 % (incluido el arancel NMF).
Además, la normativa crea un programa de incentivos para las empresas que trasladen inversiones de producción a Estados Unidos y prevé la posibilidad de solicitar la devolución de determinados derechos de importación (manufacturing drawback) en supuestos específicos.
Si tu empresa exporta polisilicio, obleas, células o módulos solares a Estados Unidos, conviene revisar si tus productos están incluidos en los anexos de la medida y preparar la documentación exigida por la CBP antes de su entrada en vigor. Aunque para la Unión Europea se mantiene el límite arancelario del 15 %, el nuevo sistema incorpora requisitos adicionales que pueden afectar a la operativa de importación.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha abierto una consulta pública sobre la posible incorporación de nuevos productos derivados del acero, aluminio y cobre al régimen arancelario de la Sección 232.
La propuesta incluye, entre otros productos, polvo de aluminio, instrumentos musicales de viento de latón, partes de equipos de soldadura, cajas fuertes, cables eléctricos, extintores, componentes de intercambiadores de calor, grúas y diferentes tipos de remolques y semirremolques. Con carácter general, estos productos quedarían sujetos a un arancel adicional del 25 %, aunque determinados equipos agrícolas mantendrían un tipo del 15 % y algunos contenedores de acero destinados al transporte de productos químicos estarían sujetos a un arancel del 50 % aplicado únicamente sobre el valor del contenedor metálico.
La consulta pública permanecerá abierta hasta el 27 de agosto de 2026. Hasta que el Departamento de Comercio adopte una decisión definitiva, estos nuevos aranceles no resultan aplicables.
Si tu empresa exporta alguno de estos productos a Estados Unidos, conviene comprobar su clasificación arancelaria y seguir la evolución de esta consulta, ya que su aprobación podría incrementar los costes de acceso al mercado estadounidense.
Estados Unidos ha aprobado nuevas medidas para reforzar el control sobre la exportación de determinados minerales y materiales críticos recuperables, al considerar que son recursos esenciales para la seguridad nacional y para industrias estratégicas como la defensa, los semiconductores y las baterías.
La norma, que entrará en vigor el 27 de agosto de 2026, prohíbe, con carácter general, la exportación sin licencia de determinados materiales, entre ellos la black mass (residuos procedentes del reciclaje de baterías de ion-litio) y la chatarra de tungsteno. Las empresas podrán solicitar autorizaciones específicas para determinados supuestos, como operaciones de procesamiento o refinado en el extranjero con posterior retorno del material a Estados Unidos.
La Oficina de Industria y Seguridad (BIS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) reforzarán los controles sobre estas operaciones y podrán retener exportaciones mientras verifican el cumplimiento de la normativa.
La medida no afecta directamente a las exportaciones españolas hacia Estados Unidos. No obstante, puede tener impacto en empresas españolas con filiales, proveedores o actividades de reciclaje y transformación de estos materiales en Estados Unidos, al limitar su exportación a terceros países sin autorización previa.