Menú
Así lo señala el informe Commerce Delivery Report 2026 de Shippit, empresa australiana de servicios logísticos, que advierte de que las plataformas globales como Amazon, Temu y Shein concentrarán el 36 % del comercio electrónico australiano este año. Según el estudio, este avance está directamente relacionado con las expectativas de los consumidores en materia de rapidez, fiabilidad y facilidad del servicio posventa.
El tiempo de entrega figura ya como uno de los principales determinantes en la satisfacción del cliente a nivel global, y cuatro de cada cinco australianos consideran que es un elemento decisivo en su experiencia de compra. Según Shippit, la promesa media de entrega se sitúa en 5,2 días, mientras que la entrega real se produce en apenas 1,7 jornadas. El propio informe califica este desfase como “uno de los mayores enemigos de la conversión en el retail”. La brecha —de 3,5 días—responde a la preparación del pedido, el empaquetado y la gestión de inventario.
En términos de costes, la entrega rápida ha dejado de ser un servicio exclusivo. Desde 2018, el precio medio de esta se ha reducido un 43,9 %, pasando de 31 a 17,39 dólares australianos. Además, durante eventos comerciales como Black Friday y Cyber Monday, los retailers que ofrecieron envíos en el mismo día o al día siguiente mejoraron sus resultados con respecto a sus competidores entre un 3,5 % y un 4 %, un diferencial vinculado a mayores tasas de conversión. “La entrega ya no es un coste de hacer negocios, es el negocio”, afirma Rob Hango-Zada, cofundador y co-CEO de Shippit.
El informe revela que dos de cada tres consumidores (64 %) aseguran que no volverían a comprar en un comercio tras una mala experiencia de entrega. Estas incidencias no se limitan a retrasos, sino que incluyen problemas de seguimiento poco transparente y tiempos de respuesta insuficientes por parte del servicio de atención al cliente.
Por otra parte, el fulfilment se sitúa como una de las principales restricciones al crecimiento. Muchos minoristas todavía no disponen de visibilidad precisa del stock en tiempo real y solo confirman la disponibilidad tras recibir el pedido. Esto se traduce en envíos fragmentados, incumplimientos de los plazos estimados y un aumento de los costes operativos.
La gestión de devoluciones emerge igualmente como un factor comercial crucial. El 92 % de los consumidores australianos afirma que es más probable que vuelva a comprar tras una experiencia de devolución sencilla. No obstante, en un contexto de presión sobre los márgenes, las políticas se han endurecido: el porcentaje de retailers que ofrecen un proceso de devolución ágil cayó del 97 % en 2018 al 58 % en 2025, y las sí lo señala el informe Commerce Delivery Report 2026 de Shippit, empresa australiana de servicios logísticos, que advierte de que las plataformas globales como Amazon, Temu y Shein concentrarán el 36 % del comercio electrónico australiano este año. Según el estudio, este avance está directamente relacionado con las expectativas de los consumidores en materia de rapidez, fiabilidad y facilidad del servicio posventa.
El Pattern Australia 2026 Marketplace Consumer Report complementa este diagnóstico al señalar que los consumidores australianos comparan cada vez más experiencias entre marketplaces globales y minoristas locales, con la conveniencia, la rapidez y la claridad en las políticas de devolución como criterios decisivos de elección. El estudio apunta que la visibilidad del inventario, la transparencia en los tiempos de entrega y la simplicidad en los procesos poscompra influyen directamente en la decisión de repetir pedidos.
En paralelo, la adopción de inteligencia artificial se perfila como una tendencia que continúa en auge. El 62 % de los retailers identifica la IA como especialmente relevante, y algunos ya la aplican más allá de proyectos piloto en áreas como inventario y fulfilment. Sin embargo, el informe advierte de que los grandes programas de automatización atraviesan una fase de corrección cuando se implementan sobre datos deficientes o procesos ineficientes, lo que ha desplazado la inversión hacia la mejora operativa previa.
En este escenario, la consistencia y el compromiso con la ejecución en los plazos de entrega y devoluciones seguirán siendo determinantes en la experiencia del consumidor. Asimismo, involucrar a las tiendas en el proceso y empoderarlas con las herramientas adecuadas genera un impulso real, tal y como explica Allison Kreamer, encargada de logística internacional y fulfillment en línea de Baby Bunting. Así, al combinar equipos comprometidos con inventario local, el envío desde tienda se convierte en una ventaja competitiva.
Fuentes: