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Las empresas de comercio electrónico que operan en Finlandia tienen hasta el próximo 19 de junio para adaptarse a una nueva obligación legal que reforzará los derechos de los consumidores en las compras realizadas por internet. A partir de esa fecha, las tiendas online deberán incorporar una función de cancelación claramente visible y fácil de utilizar, permitiendo a los clientes ejercer de forma sencilla su derecho legal de desistimiento.
La medida forma parte de las modificaciones introducidas en la Ley de Protección del Consumidor de Finlandia (Consumer Protection Act), que adapta al ordenamiento nacional las actualizaciones de la normativa europea sobre derechos de los consumidores. El objetivo es garantizar que cancelar una compra sea tan fácil como realizarla, eliminando obstáculos que en ocasiones dificultaban el ejercicio de este derecho.
Según ha recordado la Autoridad Finlandesa de Competencia y Consumo (KKV, Finnish Competition and Consumer Authority), la nueva obligación se aplicará tanto a la venta online de bienes como de servicios. La función de cancelación deberá estar disponible en el mismo entorno donde se formaliza la compra, ya sea una página web o una aplicación móvil.
La reforma no solo exige la incorporación de una nueva herramienta técnica. También obliga a los comerciantes a revisar la información proporcionada a los consumidores antes de la contratación. De acuerdo con las directrices de la Defensoría del Consumidor (Consumer Ombudsman), los usuarios deberán recibir información clara sobre las condiciones, plazos y procedimientos para ejercer su derecho de cancelación. Asimismo, las empresas deberán indicar expresamente la existencia de la nueva función de desistimiento y explicar dónde puede encontrarse.
Como consecuencia, muchas compañías tendrán que actualizar sus términos y condiciones, políticas de compra y procesos internos para garantizar el cumplimiento de la nueva normativa.
La organización empresarial Suomen Yrittäjät (SY), que representa a las pequeñas y medianas empresas finlandesas, ha instado a los comercios electrónicos a iniciar cuanto antes los preparativos. Según Sanna Lempiäinen, especialista de la organización, la nueva obligación puede implicar costes adicionales y actualizaciones de los sistemas tecnológicos, especialmente para los operadores de menor tamaño.
«Las empresas deberían comenzar a prepararse ya, porque la interfaz de usuario, las condiciones contractuales y los procesos internos deben estar listos antes de junio», señala Lempiäinen. Aunque considera que la reforma fortalece la posición de los consumidores, advierte de que también introduce nuevas obligaciones técnicas para las pymes, que deberán planificarse con suficiente antelación.
Otro aspecto importante es que la nueva función de cancelación no sustituirá los métodos de desistimiento ya existentes. Los consumidores seguirán teniendo derecho a cancelar contratos a distancia mediante los formularios tradicionales o mediante una simple comunicación enviada al comerciante, por ejemplo, a través de correo electrónico. El nuevo botón se añade como una vía adicional destinada a simplificar el proceso y mejorar la accesibilidad.
Las autoridades finlandesas han subrayado además que el principio de facilidad no se limita a las compras puntuales. La Defensoría del Consumidor también recuerda que la cancelación o finalización de contratos de larga duración debe ser igual de sencilla y eficaz que el proceso de contratación.
La supervisión de la aplicación de la nueva normativa corresponderá principalmente a la Autoridad Finlandesa de Competencia y Consumo (KKV) y a la Defensoría del Consumidor, organismos responsables de velar por el cumplimiento de la legislación de protección al consumidor en Finlandia. Ambas entidades han publicado orientaciones para ayudar a las empresas a adaptarse a los nuevos requisitos antes de la fecha límite.
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