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Las formas de pago están evolucionando rápidamente en Canadá, favorecidas por la digitalización y las nuevas necesidades del consumidor. Así, pagar ya no es solo cuestión de tarjeta o efectivo. En los últimos años, el proceso de pago se ha transformado radicalmente, impulsado por el auge de las carteras digitales y nuevas fórmulas como el buy now, pay later (BNPL).
En los últimos tres años ha despegado el uso cotidiano de las carteras digitales. En 2025, un 26,4% usó un servicio de cartera digital. A ello han contribuido, por una parte, la alta penetración de smartphones en Canadá (89,4%) y, por otra parte, la amplia infraestructura de pagos sin contacto existente en el país. Asimismo, la consolidación de aplicaciones fintech como Wealthsimple o EQ Bank, que posicionan las carteras digitales como parte central de la experiencia financiera, han contribuido a su popularización. De acuerdo con los datos de We are social, el 98,1% de los canadienses hizo un pago digital durante 2025 y el 70,1% compró algo online.
En este contexto, los medios de pago en Canadá están evolucionando hacia un modelo cada vez más integrado, en el que la línea entre pago y financiación se difumina. Las carteras digitales no solo facilitan las transacciones, sino que se están convirtiendo en plataformas desde las que acceder a nuevos servicios financieros e incluso integrar otros elementos, como programas de fidelización o documentación digital. Dentro de esta evolución, el modelo buy now, pay later (BNPL) ha ganado protagonismo como complemento natural a los pagos digitales, especialmente en el comercio electrónico. Según Payments Canada, casi 3 de cada 4 pequeñas y medianas empresas canadienses opinan que conseguir una variedad de medios de pagos seguros, convenientes e instantáneos es clave para crecer.
Se estima que alrededor del 6% de los consumidores canadienses utilizó servicios BNPL al menos una vez en 2025, especialmente entre los segmentos más jóvenes de la población. Las principales plataformas son Affirm, Klarna y Afterpay/Clearpay. PayPal lanzó Pay in 4, para pagos en 4 cuotas sin interés. The Home Depot, Ticketmaster y Sephora son algunas de las empresas que ofrecen esta posibilidad de pagar en 4 veces durante 6 semanas sin intereses.
La integración de Affirm con Shopify dio origen a Shop Pay Installments, uno de los procesos de pago más rápidos de Norteamérica, que permite pagos en cuotas dentro de la plataforma de pagos de Shopify, Shop Pay. Con Shop Pay, el cliente guarda sus datos una vez y después puede comprar en las tiendas construidas con Shopify con un clic. Esto convierte a Shopify en una única plataforma de pago para los comercios independientes que utilizan su plataforma y, además, se va convirtiendo en un procesador de pagos y en un proveedor financiero. Por otro lado, en 2024 Klarna se integró con Apple Pay, permitiendo al consumidor canadiense realizar pagos aplazados desde la plataforma de pagos de Apple. Estas integraciones apuntan hacia modelos en los que el crédito deja de presentarse como un producto bancario independiente, para integrarse en el propio proceso de pago.
Los sectores en los que BNPL se ha adoptado con mayor rapidez son moda (23%), electrónica (32%) y artículos para el hogar (39%)[1]. Desde el punto de vista del consumidor, el BNPL ofrece flexibilidad de pago y, en muchos casos, financiación sin intereses, a diferencia de las tarjetas de crédito tradicionales, lo que facilita el acceso a productos de mayor valor. Desde la perspectiva de la empresa, estos sistemas incrementan el valor medio de las compras, mejoran las tasas de conversión y permiten acceder a consumidores jóvenes que no disponen de historial crediticio tradicional.
La creciente omnicanalidad del comercio impulsa la integración de los sistemas de pago, incluidos los modelos BNPL, entre tienda virtual y tienda física. Por ejemplo, Walmart ofrece pagos aplazados para compras superiores a 50 CAD con Klarna, tanto en su plataforma online como en tiendas físicas mediante un código QR. Esta integración mejora la experiencia del consumidor y también permite a las empresas unificar datos y ofrecer servicios más personalizados.
Ante el rápido crecimiento del sector, Canadá sigue la evolución de este tipo de soluciones a través de la Agencia de Consumo de Productos Financieros y estudia desarrollar una regulación más estricta de este tipo de financiación debido a los riesgos potenciales de sobreendeudamiento de los consumidores y a la necesidad de reforzar la transparencia de este tipo de servicios. Paralelamente, se observa un crecimiento en la utilización de aplicaciones de control de finanzas personales, como YNAB o Monarch, ambas estadounidenses.
En conjunto, la evolución de los medios de pago en Canadá apunta hacia una creciente convergencia entre pagos digitales, financiación y experiencia de usuario. Tanto las carteras electrónicas como las soluciones BNPL responden a una misma demanda: mayor flexibilidad, rapidez y simplicidad en el proceso de compra. Por ello, los medios de pago dejan de ser un elemento operativo para convertirse en un factor estratégico dentro de la experiencia de compra, lo que impulsa a las empresas a ofrecer múltiples opciones de pago integradas de forma fluida en el recorrido del consumidor, combinando comodidad, confianza y opciones de financiación. Estas serán las claves para adaptarse a un consumidor cada vez más digital, exigente y orientado a la inmediatez.
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