El nuevo informe de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) “Mujeres en la dirección empresarial: Análisis de empresas cotizadas iberoamericanas”, elaborado con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Pacto Mundial de Naciones Unidas, revela avances dispares en la zona LATAM: solo la Península Ibérica supera el umbral de impacto de la paridad en la alta dirección empresarial.
El documento analiza la representación femenina en 851 empresas cotizadas de 12 países y constata que, aunque hay avances, el ritmo de cambio es insuficiente. Solo España (33,7 %) y Portugal (30,3 %) superan el umbral del 30 % de mujeres en consejos, una cifra que se considera mínima para alcanzar un impacto real en la toma de decisiones.
En el extremo opuesto se encuentran países como México (9,3 %) y Brasil (10,5 %), donde ellas ocupan menos del 15 % de los sillones. En América Latina, el promedio general de participación femenina en consejos de administración es de apenas un 13,9 %, mientras que en los países europeos iberoamericanos la media se eleva al 32 %. Y existen diferencias significativas en naciones como Venezuela: con apenas un 5% de directivas en Consejos de Administración y más de un 23% en Consejos de Dirección.
El estudio demuestra que las empresas con más presencia femenina en sus consejos muestran mejores indicadores de sostenibilidad, gobernanza y rentabilidad.
Entre los factores que explican las brechas de desigualdad destacan la ausencia de normativas vinculantes, la baja disponibilidad de datos desagregados por género y la persistencia de sesgos estructurales en la cultura empresarial. En ese sentido, el informe destaca que los países con mayores niveles de presencia femenina suelen contar con leyes o recomendaciones explícitas en materia de igualdad, como es el caso de España.
Además de reflejar el panorama actual, el estudio presenta una serie de recomendaciones para impulsar una mayor equidad en los órganos de decisión empresarial. Entre ellas, se subraya la necesidad de establecer cuotas o medidas de acción positiva, promover la transparencia en los procesos de selección y mejorar la recopilación y publicación de datos con enfoque de género.
Desde el ámbito internacional, el estudio reconoce el papel de las empresas que ya están adoptando prácticas inclusivas y demuestra que aquellas con una mayor presencia femenina en sus consejos presentan mejores indicadores de sostenibilidad, gobernanza y rentabilidad.
La SEGIB insiste en que alcanzar una representación equilibrada no solo es una cuestión de justicia social, sino también de competitividad y desarrollo económico. El reto, concluyen, pasa por acelerar la transformación cultural y normativa para lograr que la igualdad de género en la alta dirección empresarial sea una realidad en toda la región.
Fuente: Informe de la SEGIB “Mujeres en la dirección empresarial: Análisis de empresas cotizadas iberoamericanas”