Nuestro país sube al Top 4 de este indicador y se coloca por encima de la media europea, impulsado por el avance en poder político y económico.
España escala hasta la cuarta posición en el Índice de Igualdad de Género 2025, indicador europeo de referencia elaborado por el Instituto Europeo para la Igualdad de Género EIGE, enfocado en medir el progreso de los países europeos en seis aspectos (trabajo, dinero, conocimiento, tiempo, poder y salud). Los resultados muestran que hemos obtenido una puntuación de 70,9 sobre 100 consolidándonos como uno de los países europeos con mejores resultados en materia de igualdad. Los tres países que se sitúan por delante de España son Suecia (73,7), Francia (73,4) y Dinamarca (71,8), según este ranking.
Con una puntuación de 70,9, España supera ampliamente la media comunitaria (63,4), y consolida una tendencia ascendente que la aleja de los puestos de cola que ocupaba hace una década. Además, es uno de los países que más ha progresado en materia de igualdad en los últimos 10 años, junto a Irlanda o Malta.
El empoderamiento femenino en los ámbitos político y económico son nuestros puntos fuertes, pero la desigualdad en el reparto de las tareas domésticas y los cuidados siguen siendo un freno hacia la plena equidad.
La presencia femenina en órganos de poder político y económico
España ha logrado consolidar la presencia de mujeres en los órganos de poder y toma de decisión de organismos públicos y empresas privadas: Consejo de Ministros, Parlamento, juntas directivas de grandes compañías y órganos de gestión de entidades y organismos como las federaciones deportivas. Gracias a ello, se ha situado entre los países con mayor equilibrio de género en los puestos de responsabilidad y ocupa la tercera posición con 66,6 puntos.
El tiempo y los cuidados, la asignatura pendiente
Pese a estos avances, el informe advierte de algunos puntos que impiden alcanzar la plena igualdad debido a la brecha en el reparto de las tareas domésticas y los cuidados no remunerados. Estos siguen recayendo sobre las mujeres y son ellas las que soportan la mayor parte de la carga familiar.
En España, el 59% de las mujeres realizan tareas domésticas todos los días, frente al 39% de los hombres. Además, las mujeres que tienen hijos de 0-11 años dedican 5 horas diarias más al cuidado infantil, frente al 29% de los hombres.
Esta desigualdad tiene un impacto directo en el mercado laboral. Aunque España ha mejorado en el ámbito del trabajo (69,4 puntos), las mujeres continúan enfrentándose a una mayor segregación y peores condiciones en el empleo.
Formación superior, pero perpetuación de estereotipos
El informe subraya que los estereotipos de género, que vinculan a la mujer con el cuidado y al hombre con el éxito profesional, siguen muy presentes, especialmente en el ámbito privado.
El informe refleja una contradicción respecto a la educación: hay más mujeres que hombres que cuenten con estudios superiores, pero su éxito académico no se traduce en igualdad de oportunidades. En España, continúa una segregación en la elección de estudios en el que el 72% de quienes se gradúan en educación, salud, humanidades y bienestar son mujeres, mientras que solo hay un 27% de tituladas en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.
A esto se suma la perpetuación de determinados estereotipos de género como el de que los hombres ganan más debido a que su trabajo es más exigente, una percepción que muchas mujeres no comparten.
A pesar de ello, España llega a 2026 acercándose a ser referente en políticas públicas de igualdad, pero con el desafío de trasladar esos avances al día a día y a la realidad de los hogares, donde la conciliación y el reparto equitativo de los cuidados siguen siendo el último obstáculo.
Fuente: Gender Equality Index 2025 EIGE