Compatibilizar vida laboral y personal es un esfuerzo en equipo entre tú, tu familia y tu empresa, incluso en un entorno internacional.
Durante décadas, el debate sobre la conciliación entre la vida laboral y personal ha ocupado un lugar importante en el discurso sobre igualdad de género en el ámbito empresarial. En las entrevistas realizadas durante estos años a referentes femeninos en empresas internacionalizadas, hemos observado que el principal hándicap para trabajar en otros mercados reside en la dificultad de armonizar trabajo y familia, viajando por todo el mundo. Una cuestión de equilibrio personal, en suma.
Sin embargo, hoy en día el concepto de corresponsabilidad ha emergido como una evolución hacia la idea de reparto de tareas entre los sexos. Pero ¿entendemos dónde está la diferencia y qué significa exactamente corresponsabilidad y por qué es clave para una transformación real en las organizaciones?
Conciliación vs. Corresponsabilidad: del equilibrio a la justicia
La conciliación tradicionalmente se ha entendido como la posibilidad de compatibilizar el trabajo con la vida personal y familiar. En muchos casos, sin embargo, esta responsabilidad ha recaído de forma casi exclusiva sobre las mujeres, reforzando roles de género tradicionales. Es común que las medidas de conciliación sean percibidas como “privilegios” femeninos o soluciones parciales que perpetúan la idea de que el cuidado del hogar no compete por igual a hombres y mujeres.
La corresponsabilidad, por el contrario, supone un cambio de paradigma. Se trata de distribuir equitativamente las tareas del hogar, los cuidados familiares y las responsabilidades profesionales entre ambos sexos. Esto implica eliminar la división entre el ámbito público, el trabajo, secularmente vinculado a lo masculino, y el privado, el hogar, asociado a lo femenino, rompiendo los estereotipos.
En este enfoque de reparto de tareas debemos incluir también el llamado “trabajo emocional”, según señalan en los cursos de formación sobre el tema impartidos por el servicio municipal Madrid Corresponsable. Se refiere a todas las tareas relacionadas con planificar y estar pendiente de la agenda familiar y realizar la toma de decisiones sobre esos temas, cuestión que es una de las que más tiempo o dedicación lleva de la propia labor de cuidado, según señalan en esta iniciativa madrileña.
“Hablamos de un compromiso que debe involucrar tanto a las administraciones públicas como a las empresas y a la sociedad en su conjunto, implicándose en un cambio cultural que vea la corresponsabilidad como un valor compartido, donde hombres y mujeres asumen la responsabilidad de equilibrar la vida personal, familiar y laboral”, incide la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández, quien añade que “necesitamos un cambio cultural profundo para garantizar que las mujeres no tengan que elegir entre trabajar y cuidar”.
Por tanto, se necesita que las instituciones, las compañías y las personas trabajadoras se impliquen en la idea de que compartir responsabilidades es la mejor solución. Y el primer paso para materializarla es contar con un marco legal favorable.


