Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Debido a la ausencia de un sistema estadístico riguroso en Iraq, muchos de los datos económicos, como los relativos al PIB, son estimaciones realizadas por diferentes instituciones internacionales que discrepan entre ellas. El FMI y el Banco Mundial, trabajan estrechamente con la Administración iraquí, por lo que disponen de un mejor conocimiento de la economía de este país, por lo que es la fuente más utilizada.

Al analizar el PIB de Iraq desagregado por sectores destaca el de la industria que, al contrario que en economías avanzadas en las que no suele superar el 30% del PIB, en Iraq tiene un peso muy alto, aportando el 50% en 2019, según las estimaciones del Banco Mundial. Esto se debe principalmente a la importancia del sector extractivo, sobre todo a la producción de petróleo y gas, que representan más del 90% de las exportaciones.

Así mismo, la agricultura mantiene un peso importante en la economía empleando a un cuarto de la población, su aportación del PIB llego a al 4,8% en 2017. No obstante, se ha producido un descenso de la aportación del sector llegando al mínimo del 1,5% en 2019. Por el contrario, el sector servicios tiene un peso importante y está dominado por el sector público ocupando el 48,6% en el PIB.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB por sectores y subsectores de origen 2016 2017 2018
Contribución al PIB % % %
Sector Primario 5,6 5,6 5,3
Agricultura, pesca y silvicultura 5,6 5,6 5,3
Sector Secundario - Secondary sector 47,5 49,5 52,2
Minería y extracción de crudo 30,7 34,1 38,3
Fabricación 4,9 4,7 4,7
Electricidad, gas, producción de vapor, distribución y suministro 1,2 1,0 1,0
Abastecimiento de agua, tratamiento y eliminación de desechos 0,2 0,2 0,2
Construcción 10,5 9,6 8,0
Sector Terciario - Tertiary sector 37,4 37,4 34,7
Mantenimiento de medios de transportes 10,3 10,4 9,6
Transporte y almacenaje 6,7 6,7 6,3
Hostelería y hoteles 2,4 2,3 2,2
Informática y telecomunicaciones 1,8 1,6 1,6
Seguros y finanzas 2,6 2,2 -
Actividades inmobiliarias 3,1 3,0 -
Actividades profesionales, científicas y técnicas 1,4 1,3 -
Actividades administrativas y servicios auxiliares 0,6 0,6 -
Administración pública y defensa, seguridad social 2,9 2,8 -
Educación 3,3 2,9 -
Actividades de servicios sociales y de salud humana 1,8 1,6 -
Artes, entretenimiento y recreación 1 0,8 -
Otras actividades de servicios 1,1 1,1 -
Producción del PIB Total 92,3 92,7 92,2
Impuestos netos sobre los productos y la importación 7,7 7,3 7,8
Total Interior Bruto 100 100 100

 

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía iraquí se contrajo en 2018 y registró una tasa de crecimiento del PIB negativo debido a la reducción de la producción del petróleo acordado con OPEC. En 2019 el PIB ha crecido al 4,4 %. No obstante, y dada la reciente pandemia del coronavirus y sus efectos sobre la economía mundial, las estimaciones de crecimiento para 2020 hay que revisarlas a la baja. Según las previsiones del BM publicadas en marzo de 2021, se estima una caída del PIB en 2020 del -10,4% con una perspectiva de recuperación en 2021 del 1,9%. Según las previsiones recientes del EIU la previsión de crecimiento es del -11,2% en 2020 y de +0,5% en 2021.

Con una renta per cápita estimada de 4.028 USD en 2020 y de 3.979 USD en 2021, Irak se configura como un país de renta media alta.

El déficit público viene determinado por los precios del petróleo, ya que el petróleo supone el 95% de los ingresos del sector público. Según datos del BM, en 2019 se registró un déficit presupuestario del 4,1% con respecto al PIB. En 2020, con la disminución de los ingresos por petróleo debido a la crisis generada por el COVID-19, se estima un déficit público del 14,4% del PIB. Se espera que el déficit fiscal disminuya gradualmente pasando del 5,5% en 2021 al 0,6% del PIB en 2023.

El Banco Central mantiene una política de un tipo de cambio fijo con respecto al dólar iniciada en 2010. En diciembre de 2020 el Banco Central Iraquí (BCI) devalúa el dinar iraquí con respecto al dólar americano un 20% para hacer frente la fuerte caída de los precios del petróleo y evitar el agotamiento de las reservas extranjeras en Iraq.

Según fuentes del BM, en 2019 las reservas aumentan a 68.018 MUSD. La estimación del BM para 2020 es de una disminución del 20% hasta los 48.135 MUSD.

La inflación es muy moderada, en 2018 se situó en el 0,4% y en 2019 hubo deflación del 0,2%. Según los pronósticos del BM, se espera una inflación del 0,6% en 2020 y del 8,5% en 2021. El tipo de interés de referencia se mantiene en el 4% desde 2016.

Con respecto a la balanza de pagos, y según fuentes del BM, se estima un déficit del -5,8 % sobre el PIB en la balanza por cuenta corriente para 2020, con una ligera recuperación al -0,7% en 2021.

Respecto a las exportaciones iraquíes al mundo, el total de exportaciones, según los datos espejo de ITC, sumaron un total 63.149 M$ en 2020 con una disminución del 30% respecto al año anterior. El 92% de las exportaciones de Iraq son crudo de petróleo. Los principales clientes de Iraq fueron China (30%), India (25%), Turquía (13%), Corea del Sur (7%) y Estados Unidos (5%). El 1,6% de las ventas de Iraq tienen como destino España.

Respecto a las importaciones mundiales de Iraq alcanzaron los 31.958 MUSD en 2020, un 8% menor respecto al año anterior y también según datos espejo de ITC. Los principales productos importados fueron: Maquinaria, aparatos mecánicos, reactores nucleares y Maquinaria y equipo eléctrico y sus repuestos (31%), vehículos (6%) y muebles (4%), según datos espejo de ITC. Y los principales proveedores de Iraq en 2020 fueron China (34%), Turquía (28%), India (5%) Alemania (3%), y Corea del Sur (3%). Las importaciones españolas suponen un 0,6% del total de las importaciones del país.

El gobierno y el Banco Central de Iraq han tomado medidas para hacer frente a la crisis económica originada por el coronavirus. Por ello, se aprobaron medidas de carácter social y de apoyo financiero al sector privado. Estas medidas se encuentran recogidas en el plan financiero “White Papers” presentado en noviembre de 2020, en el cual se indican reformas severas para todos los sectores.

En el ranking del informe Doing Business 2021 elaborado por el Banco Mundial, Iraq ocupa el puesto 173 de 190 países, empeorando su posición ya que el año anterior ocupaba el 172, siendo la mejora del clima de negocios uno de los grandes retos de las autoridades. Tal y como aparece en el nuevo plan de financiación (White Paper), los puntos principales para reforzar la economía iraquí son:

  1. Lograr una estabilidad financiera
  2. Implementar reformas estratégicas y crear oportunidades laborales sostenibles
  3. Mejora de la infraestructura básica
  4. Brindar servicios básicos y proteger a los grupos vulnerables durante y después del proceso de reforma
  5. Mejorar la gobernanza e introducir cambios en el marco legal para permitir que las instituciones y las personas implementen reformas.

El 1 de mayo de 2021 el Banco Mundial señala que las perspectivas económicas han mejorado debido al aumento del precio del petróleo y la mejora de las condiciones de seguridad, si bien la falta de incentivos a la inversión privada continuará impidiendo un crecimiento económico más acelerado. No obstante, se espera que el sector no petrolero siga siendo positivo gracias a la inversión destinada a la reconstrucción de la infraestructura física del país, al consumo privado y a la inversión. El futuro económico del país depende de las exportaciones de petróleo, de las perspectivas del mercado mundial, de la implementación de las reformas incluidas en el plan financiero, así como la evolución del proceso de vacunación contra el COVID-19.

El gobierno y el Banco Central de Iraq han tomado medidas para hacer frente a la crisis económica originada por el coronavirus. Se aprueban medidas sociales para prevenir la propagación de la infección por el coronavirus en el país y prestar apoyo financiero al sector privado. Por otro lado, las organizaciones internacionales como el BM, ONU, Banco Islámico de Desarrollo y las agencias de desarrollo de varios países (entre ellos Kuwait, USA, Suecia, Noruega, etc.) anuncian paquetes de ayudas de emergencia para combatir los efectos del COVID-19 sobre la economía de Iraq. En respuesta a la crisis del Coronavirus y la disminución de los precios del petróleo el gobierno iraquí crea una Cédula de Emergencia para la Reforma Financiera. Su mandato consiste en asegurar la liquidez, racionalizar el gasto público (en la actualidad el 2% corresponde a inversiones y el 60% a salarios), diversificar los recursos y proponer mecanismos financieros para la reconstrucción del país.

En términos generales, los tres elementos fundamentales que condicionan el desarrollo de Iraq son: 1) la debilidad de las instituciones y fragilidad de gobernanza, 2) la gran dependencia del sector petróleo y 3) la fragmentación étnica y regional.

Iraq se enfrenta a un fuerte aumento del gasto público para afrontar los gastos de post guerra y la reconstrucción lo que se traducirá en que las finanzas públicas mantendrán un déficit a medio plazo (2018-2022), de acuerdo con el EIU. Hay que añadir que una de las consecuencias de la crisis del coronavirus ha sido la decisión tomada por la OPEC+ para disminuir la producción total de petróleo. Iraq baja por tanto la producción en 600.000 barriles al día, esto junto con la bajada de precios de petróleo afectara en gran medida a los ingresos del país y por tanto del déficit público que podría llegar al 29% en 2020. Por ello, según el FMI, resulta imprescindible, que el Gobierno reestructure el gasto público, sobre todo en el volumen de subsidios y de transferencias a empresas, elaborando un censo de los empleados públicos y ajustando sus salarios, priorizando proyectos de inversión, además de abrir la economía al sector privado para que introduzca competitividad y reduzca la dependencia y el papel del gobierno. El gobierno necesita continuar con la política de consolidación fiscal que utilice eficazmente los recursos del petróleo y refuerce la credibilidad en el gobierno en el entorno internacional.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2018 2019 2020e
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) BM 216.090 222.040 172.000
Tasa de variación en términos corrientes (%) FMI 0,8 4,5 -10,9
Tasa de variación en términos reales (%) -23,4 -3,4 12,4
INFLACIÓN
Media anual (%) 0,4 -0,2 0,5
Fin de período (%) -0,1 0,1 1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 4 4 4
Fin de período (%) 4 4 4
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (Millones de habitantes) 38,4 39,3 40,2
Población activa (Millones de habitantes) 10,1 10,4 10,8
% Desempleo - BM 12,8 12,8 12,8
SUPERÁVIT/DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB 7,8 0,8 -17,8
DEUDA PÚBLICA
en MUSD 11.000 11.400 12.000
en % de PIB 48,8 46,9 68,2
EXPORTACIONES DE BIENES
en MUSD - OEC 97.464 91.229 63.272
% variación 28,9 -6,2 -31
IMPORTACIONES DE BIENES
en MUSD - OEC 53.590 51.077 33.204
% variación 4,4 -4 -35
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD 40.070 32.550 -
en % de PIB 7,8 0,8 -
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD 15.100 2.600 -22.500
en % de PIB 6,7 1,1 -12,6
DEUDA EXTERNA
en MUSD 590 540 n.d.
en % de PIB 30,6 23,1 -
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD 64.720 68.020 54.100
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
recibida en MUSD 5.070 3.270 n.d.
emitida en MUSD 188 194 n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 1.189,9 1.191,2 1.197,4
fin de período 1.190,9 1.192,1 1.461,4
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
media anual 1.405,4 1.334 1.367,9
fin de período 1.368,6 1.338,1 1.785,2
Fuentes: Fondo Monetario Internacional (www.imf.org); Banco Mundial (WDI); Banco Central de Iraq. The Economist Intelligence Unit. a) ITC; The Observatory of Economic Complexity (OEC)
Última actualización: julio 2021.

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Principales objetivos de política económica

En octubre de 2020, el gobierno iraquí dio a conocer un plan de reforma económica (“White Paper”), que describía las amplias prioridades de reforma económica del gobierno. En diciembre, las autoridades anunciaron un paquete de reformas para reducir los desequilibrios fiscales y externos y fortalecer la red de seguridad social. Específicamente en dicho programa a corto-medio plazo se incluyen diversas medidas de consolidación fiscal las cuales destacamos:

(i) congelación nominal de los salarios, las asignaciones y pensiones;
(ii) eliminación de la exención de las asignaciones gubernamentales del impuesto sobre la nómina;
(iii) aumento de un 300% del precio interior del petróleo crudo para reducir el subsidio implícito al combustible;
(iv) aumento en los impuestos sobre el consumo y las ventas sobre el alcohol, el tabaco, las ventas de automóviles;
(v) medidas de impuesto sobre la renta de las personas físicas, incluido un impuesto progresivo sobre la nómina,
(vi) devaluación de 22,7 % del tipo de cambio ID/USD para estrechar el desequilibrio externo y mitigar las presiones sobre las reservas internacionales. 
 

El conjunto de las medidas impuestas por los diferentes organismos gubernamentales, que, en cualquier caso, abalados por instituciones financieras como el FMI y el Banco Mundial.

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Previsiones macroeconómicas

Iraq se encuentra en una situación frágil, la caída de los precios del petróleo y la pandemia de COVID-19 están ejerciendo tensiones sin precedentes en su economía. Una situación política precaria, un sistema de salud débil, redes de seguridad social ineficaces, una corrupción desenfrenada y una prestación de servicios en ruinas, todos amplifican esta fragilidad y han alimentado protestas a gran escala en todo el país.

Las perspectivas para Iraq dependerán de los mercados petroleros mundiales, la capacidad del sistema de salud iraquí para responder al COVID-19 y su proceso de reforma económica. Si las condiciones se relajan, se proyecta que el crecimiento regrese gradualmente del 2% en 2021 al 7,3% en 2022, y se prevé que la economía no petrolera se recupere a un promedio del 4%. En ausencia de reformas de la masa salarial pública y las pensiones, se proyecta que el déficit fiscal seguirá siendo considerable, con un promedio del 12% del PIB en 2021 y 2022 en medio de una modesta recuperación de los precios del petróleo. En consecuencia, se prevé que la relación deuda/PIB del Iraq se mantenga elevada.

Es probable que las crisis actuales empeoren el bienestar de los hogares iraquíes. Después de años de conflicto y desplazamiento, muchos ya son vulnerables y la pandemia pondrá a prueba aún más su capacidad de recuperación. Si bien la interrupción en las cadenas de suministro aumentará los precios de productos básicos, es probable que disminuyan los ingresos laborales y no laborales de los hogares debido a la desaceleración económica y la reducción de las remesas. Muchos hogares, especialmente los del sector privado informal, pueden perder todos sus ingresos, obligándolos a agotar sus ahorros y recurrir a otros mecanismos de supervivencia.

En ausencia de una respuesta gubernamental significativa, estos efectos a corto plazo, junto con un acceso reducido a la educación, la atención médica y otros servicios. Las proyecciones sugieren que la pobreza podría aumentar de 7 a 14 puntos porcentuales, lo que significa que entre 2,7-5,5 millones más de iraquíes podrían aumentar entrar en nivel de pobreza y que se añadirían a los 6,9 millones de pobres existentes antes del COVID.

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Política fiscal y presupuestaria

La pandemia de COVID-19 y la fuerte disminución de los ingresos petroleros han exacerbado las vulnerabilidades económicas de Iraq. El PIB real se contrajo aproximadamente un 11% en 2020, lo que refleja una desaceleración en la actividad no petrolera y recortes en la producción de petróleo como resultado de las decisiones de la OPEP +. Los grandes déficits fiscales y de cuenta corriente externa del 20% y el 16% del PIB, respectivamente, limitaron la capacidad del gobierno para montar una respuesta fiscal eficaz para hacer frente a la crisis.

No obstante, Las autoridades han comenzado a tomar medidas para garantizar la estabilidad macroeconómica. Así mismo, para salvaguardar las reservas de divisas y reducir el desequilibrio externo, el Banco Central de Iraq anunció una devaluación del tipo de cambio. Paralelamente, el proyecto de presupuesto para 2021, presentado en el Parlamento, tiene como objetivo reducir el déficit fiscal a través de medidas para contener el gasto de salarios y pensiones y aumentar los ingresos no petroleros.

Se espera que la economía se recupere gradualmente y que se reduzcan los desequilibrios, aunque las perspectivas siguen siendo desafiantes. Se prevé que el PIB real vuelva a su nivel anterior a la pandemia para 2024. Se prevé que los déficits fiscales y de cuenta corriente externa disminuyan a mediano plazo. Se espera que la deuda pública alcance su punto máximo en 2023 y disminuya gradualmente. 

Para solventar los desequilibrios fiscales y garantizar la sostenibilidad fiscal y de la deuda se han introducido nuevas reformas en el "White paper", dando importancia a fortalecer las finanzas públicas. Con este fin, busca contener la masa salarial pública y la recalibración del sistema de pensiones para ponerlo en una base financiera sólida. Asimismo, da prioridad al aumento de los ingresos no petroleros y al fortalecimiento de la gestión financiera pública para reducir los riesgos fiscales derivados de los gastos extrapresupuestarios y las garantías gubernamentales. El reciente ajuste del tipo de cambio ayudaría a reducir los desequilibrios externos y preservaría las reservas de divisas. 

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Política monetaria

El Banco Central ha mantenido una política de un tipo de cambio fijo con respecto al dólar iniciada en 2010, lo que proporciona un elemento de anclaje para la economía en su conjunto. En 2016 las reservas se redujeron a 45.200 MUSD y en 2017 finalizaron con 41.400 MUSD, equivalente a 7 meses de importaciones. En 2018, ayudado por el aumento del precio del petróleo, aumentaron a 64.719 M$ (7,9 meses de importaciones).

No obstante, las reservas de divisas de Iraq disminuyeron un 12,5% durante el primer trimestre de 2020, 57,5 mil millones de dólares por debajo 65,75 mil millones de dólares en el último trimestre de 2019, tal y como informa la Organización Central Iraquí de Estadísticas (COS). La caída de las reservas de divisas coincidió con la caída de los ingresos petroleros, el aumento del gasto derivado de la reconstrucción de varias provincias y el aumento de la masa salarial. Para aplacar del gasto de las reservas, en diciembre de 2021 el Banco Central Iraquí (BCI) devaluó el dinar iraquí frente al dólar americano un 20% para hacer frente la fuerte caída de los precios del petróleo y evitar el agotamiento de las reservas extranjeras en Iraq

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Iraq está avanzando, aunque lentamente, en la promulgación de leyes y el desarrollo de las instituciones necesarias para implementar la política económica. Las reformas políticas son imprescindibles para mitigar las preocupaciones de los inversores respecto al clima de negocios incierto.

El Gobierno del Iraq está decidido a atraer más inversiones extranjeras directas, pero se enfrenta una serie de obstáculos, entre ellos, un sistema político débil, incertidumbres sobre la seguridad y la estabilidad social. Además, la corrupción desenfrenada; junto con las infraestructuras obsoletas, los servicios básicos insuficientes, la escasez de mano de obra calificada y las leyes comerciales anticuadas que obstaculizan la inversión y limitan el crecimiento de los sectores privados no petroleros. En la Conferencia de Donantes para la Reconstrucción de Iraq, febrero 2018, el Gobierno presentó numerosas iniciativas con el objetivo de abordar dichos obstáculos y mejorar el clima de negocio para atraer al sector privado.

El Gobierno Regional del Kurdistán hasta el inicio del conflicto con el Estado Islámico creó una situación favorable a diferencia del resto del país: una Administración estable; nivel de seguridad en la región elevado; un marco jurídico que ofrece un nivel de garantías suficientes para la actividad económica privada y extranjera. La disputa institucional entre Erbil (capital de la región de Kurdistán) y Bagdad (capital del país), se enmarca en la situación de insatisfacción de las grandes petroleras respecto al Gobierno nacional cuyas condiciones les reduce su rentabilidad frente a las más favorables de los acuerdos con el KRG.

En el Kurdistán iraquí, el KDP promovió un referéndum de independencia que se llevó a cabo el 25 de septiembre de 2017, cuyo resultado fue de una mayoría a favor de la independencia de la región autónoma (92%). El Gobierno Central de Iraq no reconoció el referéndum y recuperó militarmente el control sobre las zonas en disputa con el Gobierno Regional del Kurdistán e impuso sanciones como la suspensión de los vuelos internacionales con origen o destino en la región autónoma y la supresión por parte del Banco Central de las transferencias bancarias a las provincias que están bajo la influencia del Kurdistán. También se suspendió el acuerdo de producción de petróleo para el reparto de los ingresos, que se había retomado en agosto de 2016.

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