Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La aportación al PIB por sectores ha mantenido una pauta constante a lo largo de este siglo.

La agricultura que aportaba al PIB un 60% a principios de siglo ha ido cayendo paulatinamente y actualmente está por debajo del 40%, concretamente en el año 2017/18 su aportación fue del 34,9%.

la industria (comprendida la manufacturera y la construcción) ha tenido una evolución inversa, a principios de siglo aportaba al PIB un escaso 10% y en la actualidad supera el 20%, un 27% en el año fiscal 2017/18. La construcción ha sido el principal causante de este crecimiento, su contribución pasó de un 5% en 2010/2011 a un 21% del total en 2017/2018. La aportación de las manufactura se ha mantenido en torno al 6% lo que es bajo si se compara con el resto de países de África sub sahariana.

La contribución de los servicios al PIB ha sido mas constante, en la primera década del siglo suponía en torno a un 35% y en la segunda década a crecido alrededor de un 5%, en el 2017/18 supuso un 39,2%

 La demanda interna es el principal estímulo de la economía, más del 82,3% del PIB etíope viene explicado por el consumo, representado consumo privado el 75% de la economía en 2012/13.  

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) en porcentaje 2013/14 2014/15 2015/16 2016/17
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO 40,2 38,7 36,7 36,3
Agricultura 6,6 7,2 3,4 8,1
Ganadería 2,1 4,7 -1,5 4,5
Silvicultura 4,2 3,5 2,2 3,5
Pesca 32,5 30,6 0,1 0,5
INDUSTRIA 13,8 15,0 16,7 25,6
Minería -3,2 -25,6 -3,3 -29,8
Manufacturas 16,6 18,2 18,4 17,4
Agua y Electricidad 6,8 4,5 15 11,4
Construcción 23,9 31,6 25,0 20,7
SERVICIOS 46,6 47 47,3 39,3
Comercio 17,7 12,3 8,2 7,6
Hoteles y Restaurantes 26,6 29,6 15,6 11,1
Transporte y Comunicaciones 12,7 13,3 13,7 12,1
Actividades inmobiliarias 3,9 4,1 3,7 4,1
Administración y Defensa 11,0 6,0 7,4 22,1
Otros 8,1 7,3 7,5 7,4
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 79,5 78,1 77,6 75,9
Consumo Privado 70,2 69,0 67,9 63,5
Consumo Público 9,2 9,0 9,7 12,3
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 38,0 39,4 38,5 39,0
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 11,6 9,4 8,0 7,7
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 29,1 30,3 27,8 23,7

Fuente: Banco Nacional de Etiopía (Annual Report 2016/17 )
Última actualización: julio 2018

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

El Covid-19 ha impactado fuertemente en la economía etíope. La pandemia llegó cuando Etiopía comenzaba a implementar el Homegrown Economic Reform Programme, cuyo objetivo era poner fin a los desequilibrios macroeconómicos que amenazaban con comprometer el fuerte crecimiento iniciado hacía más de una década. Según estimaciones del FMI, el crecimiento del PIB para el año fiscal 2019/2020 será del 3,2% y para el año siguiente no sobrepasará el 3,7%, si bien, no se espera una recesión.

Las estimaciones del gobierno apuntan a un crecimiento del PIB del 6% en el año fiscal 2019/2020 y del 8,5% para el año siguiente.

Las estimaciones del EIU apuntan una contracción de la economía en 2.4% en 2020 y una media de 4.9% del crecimiento anual en 2021-24, siguiendo por debajo de su potencial debido a la inestabilidad política. El gobierno seguirá usando la depreciación del birr para mantener la competitividad de sus exportaciones. La moneda acusará una depreciación de 1$:29.07 birr en 2019 a 1$:40.78 birr en 2024.

La balanza de pagos va a acusar la caída de la inversión extranjera directa. La balanza por cuenta corriente experimentará una ligera mejoría debido al comportamiento de la balanza comercial.

Las exportaciones mantuvieron un buen comportamiento hasta abril, las estimaciones del FMI post-COVID fueron de 2,45 miles de millones de USD frente a 2,67 miles de millones de USD para el mismo período del año anterior y una estimación pre-COVID de 2,93 miles de millones.

Las importaciones, siempre según el FMI, cayeron por el impacto de la pandemia en países terceros y por la penuria de divisa que sufre Etiopía. Las cifras estimadas post pandemia fueron de 13,4 miles de millones de USD frente a 15,1 miles de millones en el mismo período del año anterior; la predicción pre-COVID para las importaciones era de 16,4 miles de millones de USD.

La balanza de servicios fue la más impactada, el FMI estima un déficit de 42 millones de USD, frente a un superávit de 39 millones el año fiscal precedente y una estimación pre-COVID que auguraba un déficit de 234 millones de USD.

Las remesas cayeron un 30% en el período enero-marzo 2020 con respecto al mismo período del año anterior. Además, la esperada entrada de capital por la venta de EthioTelecom ha dejado de ser una posibilidad dada la decisión del gobierno de no abrir a las empresas extranjeras el monopolio de telecomunicación.

La IED también ha caído, siendo la estimación post-COVID para el año fiscal 19/20 de 4,9 mil millones USD frente a los 5,9 miles de millones el año anterior y una estimación pre-COVID para el 19/20 de 7 mil millones de USD. 

La escasez de divisa podría agravarse por el deterioro de la balanza de pagos, si bien se espera el incremento de donaciones. Por otro lado, se ha constatado el hundimiento del tipo de cambio desde el mes de marzo.

Se espera que se incremente el déficit fiscal, el FMI estima que en el año fiscal 2019/2020 pueda llegar al 4% del PIB frente a un 2,5% previsto antes de la llegada de la pandemia como consecuencia de la caída de los ingresos y el incremento de los gastos. El FMI estima la brecha de financiación fiscal en 1,4% del PIB, de ese porcentaje el FMI cubriría el 0,4% a través del Instrumento de Financiación Rápida.

El riesgo de un endeudamiento grave es elevado, sin embargo, la deuda pública permanece controlada, aunque con mayor riesgo y presiones sobre la liquidez cada vez más fuertes. Etiopía consiguió la suspensión de pago del servicio de la deuda en el Club de París dentro de la iniciativa del G 20 de alivio de la deuda. Etiopía también se beneficia del programa del FMI de Contención de Catástrofes (12 millones de USD hasta el 13/19/2020).

La inflación ha aumentando por la falta de suministros, en abril fue del 22,9%, en mayo del 19,8% y en junio del 21,6%.

Por último, señalar la incidencia que estos datos económicos tienen en el ámbito social, se espera que el desempleo aumente, se estima que entre 1,4 y 4 millones de personas puedan perder su medio de vida. Se espera que la pobreza aumente por la disminución de oportunidades para conseguir ingresos, la caída de las remesas y la elevada inflación de productos alimenticios básicos.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOSAño 2017Año 2018Año 2019Año 2020 (estimaciones)
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)75.75480.28491.166103.607
Tasa de variación real (%)10,1 7,7 7,47,2
Tasa de variación nominal (%)    
INFLACIÓN
Media anual (%)10,713,8 14,6 12,7
Fin de período (%)16,5 10,6 14,510
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)n.d.n.d. n.d. n.d.
Fin de período (Letras Tesoro a 3 meses)n.d.n.d.n.d. n.d.
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)92,6694,1495,64 97,17
Población activa ( millones  habitantes)n.d.n.d.n.d. n.d.
% Desempleo sobre población activan.d. n.d. n.d. n.d.
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-3,3-3-2,8 3
DEUDA PÚBLICA
en MUSDn.d.n.dn.d. n.d.
en % de PIB (1)58,661,059,1 54,4
EXPORTACIONES DE BIENES
en BUSD (1)6.2397.058  
% con respecto al PIB 8,248,79 8,43 8,42
IMPORTACIONES DE BIENES
en BUSD (1)19.19519.232  
en % del PIB 25,34 23,9622,65 21,12
SALDO B. COMERCIAL
en BUSD (1)-5.929-4.616  
en % de PIB -17,02-15,46-14,3 -13,9
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en BUSD-6.539-5.253-5.512 -5.501
en % de PIB-8,6-6,5-6 -5,3
DEUDA EXTERNA
en BUSD (1)26.65728.027  
en % de PIB29,6130,7129,94 28,04
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA (1)
en BUSD 1,39 2,009  
en % de exportaciones de b. y s.20,815   
RESERVAS INTERNACIONALES (sin contar oro)
en BUSD (1)3.0353.977  
en meses de importación de b. y s.1,991,651,9 2,07
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
% del PIB5,514,644,56 4,87
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR MEDIA ANUAL
nominal72,6462,71  
real147,63141,32 -

Fuentes: FMI salvo especificación contraria

(1) Fuente: Banco Mundial

Última actualización: marzo 2020

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Principales objetivos de política económica

Etiopía parece haber puesto fin a la política económica qe se apoyaba en los planes quinquenales. En septiembre del 2019 el Primer Ministro Dr Abiy presentó un programa económico de tres años de duración llamado “Home-grown reform programme” (HGRP) que supone un cambio de modelo con el protagonismo del sector privado, nuevo motor del crecimiento etíope.

Los principales objetivos de este programa son: la corrección de los desequilibrios macroeconómicos (inflación, escasez de divisa, sobrenedeudamiento, acceso al crédito, etc), estimular la economía, asegurar un crecimiento sostenible e inclusivo, reducir el desempleo, facilitar la transición de una economía estatalizada a otra liderada por el sector privado, todo ello para llegar al fin último, que es que Etiopía deje de figurar entre los países pobres para formar parte de los países pobres de renta media.

Según el HGRP, la solución vendrá a través de actuaciones simultáneas en tres ámbitos: macroeconómico, estructural y sectorial.

  • Incrementar la eficacia en el sector público movilizando los ingresos y reformando las empresas públicas, fomentar las exportaciones, aplicar una política fiscal conservadora, desarrollar un plan de privatizaciones, incrementando los ingresos por divisa, controlar la presión inflacionaria y asegurar el buen funcionamiento del sector financiero.

 

  • Reformas de orden estructural:

Crear un clima de negocios adecuado a través de la reforma del marco legal, los procedimientos administrativos y políticos. La reforma de los sectores de logística y telecomunicaciones se considera clave por ser la base del desarrollo de otros sectores, también prevén profundas reformas en el sector energético y en la infraestructura de transportes.

Contemplan favorablemente la entrada en la OMC.

 

  • Reformas sectoriales incrementando la eficiencia y productividad de los diferentes sectores económicos, fundamentalmente:

Modernización de la agricultura mejorando su acceso a los insumos para incrementar la productividad y crear más empleo. Se espera poder desarrollar otros modelos sociales de producción como el cooperativo para dar acceso a los agricultores a formas de producción más eficaces y a una financiación que mejore su productividad.

La ganadería también está incluida en este programa trianual, siendo el principal objetivo la mejora de la situación veterinaria.

Se prevé revisar la política industrial minera, así como poner remedio a los graves problemas de desarrollo técnico. Tanto la minería como el turismo, ambos infradesarrollados si se considera el extraordinario potencial del país, son considerados sectores privilegiados para la obtención de divisas.

Se confía en la agricultura y la manufactura como generadores de empleo.

También se prevé incrementar la productividad de la industria manufacturera y se pone especial atención en las TIC y los startups innovadores. 

 

Para que este programa se pueda llevar a cabo y asegurar el crecimiento económico es imprescindible la financiación exterior, tanto multilateral como bilateral. Se estima que será necesario unos 10 miles de millones de USD anuales durante tres años. Seis miles de millones de USD estarían destinados principalmente a infraestructuras, y cuatro miles de millones de USD destinados al pago de deuda.

 Actualmente (diciembre del 2019) se está negociando con el FMI y el BM un plan de ajuste económico sobre la base de este programa económico.

 

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Previsiones macroeconómicas

La última década ha sido para Etiopía tiempo de fuerte crecimiento, pero desde el 2016 se aprecia un desaceleración progresiva. Este crecimiento conllevó  desequilibrios macroeconómicos desde el inicio pero en los últimos meses se han agudizado tanto que comprometen el crecimiento futuro. El clima de negocios en el país no cesa de empeorar, y ni los sectores prioritarios como la agricultura o el energético quedan exentos. Problemas como la inflación, escasez de divisas, el endeudamiento, un sistema financiero sin desarrollar y la falta de una oferta exportadora aceptable deben ser atajados para asegurar un crecimiento sostenible al país. Por ello, el gobierno etíope esta negociando con el FMI una asistencia técnica para implementar reformas que corrijan los desequilibrios macro. A principios de diciembre del 2019 aún no se han cerrado las negociaciones, por lo que no se conocen todos los detalles.  

 Se prevé reformas en los siguientes ámbitos:

  • Política monetaria y fiscal decididamente restrictivas
  • Pasar de un tipo de cambio semirrígido a flexible
  • Reformas en la fiscalidad y en las empresas pública
  • Reforma del sector financiero

Durante el período de implementación de las reformas y hasta que éstas den resultados Etiopía va a pasar por una etapa difícil, el crecimiento se va a ralentizar sustancialmente y llevará tiempo impulsar la inversión privada así como crear una base exportadora incluso algunas variables macro pueden empeorar. Sin embargo cuando se empiece a equilibrar el tipo de cambio, se espera una desaceleración en la inflación por el lado de la oferta, así mismo una política monetaria restrictiva compensará los efectos de la depreciación y una consolidación fiscal también será beneficiosa para controlarla.

Por lo que se refiere a las reformas del sector financiero es necesario ir reduciendo progresivamente el descubierto del Banco Nacional de Etiopía. Se prevé la introducción de bonos del tesoro para financiar el presupuesto del Estado y va a ser necesario abordar la debilidad de los bancos públicos para reducir la provisión de liquidez. Además, un sector financiero moderno, tendrá un efecto doblemente positivo, por un lado, reduciría la inflación y creará instrumentos de política monetaria. La contrapartida es que en el corto plazo se van a producir efectos negativos:

  • un tipo de cambio flexible que contribuirá a normalizar el mercado de divisas va a generar inflación,
  • una política monetaria restrictiva restringirá el crédito para el sector privado
  • una liberalización financiera va a presionar sobre la política fiscal. 
  • un incremento del déficit por cuenta corriente

Pero en el medio plazo se espera:  

  • Reducción del déficit por cuenta corriente
  • Crecimiento progresivo del PIB
  • El crédito al sector privado se beneficiará de un menor desplazamiento
  • La deuda y el servicio de la deuda se reducirán frente a unas exportaciones en aumento

 

Por lo que respecta a los riesgos de la reforma, el FMI señala dos: una coyuntura global no favorable y la inestabilidad política en la que está sumido el país a lo que se añaden unas elecciones en puertas.

 

 

 

 

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Política fiscal y presupuestaria

El déficit público etíope tradicionalmente moderado, por debajo del 2%, se fue incrementando a partir del 2015 y 2016 hasta llegar al 3,5% , según datos del Banco Mundial.

En 2017 y 2018 se asiste a un cambio de tendencia que apunta a un cierto control sobre el déficit público con crecimientos del 3,4 y 3,3% respectivamente. Este incremento se debe al aumento del gasto público fruto de las grandes inversiones en infraestructura previstas en el GTP I y II. Sin embargo este gasto debió ser compensado con una mayor recaudación impositiva vía reforma de la base imponible y atajando la evasión fiscal pero ambas vías fracasaron.

En el año fiscal 2018/19 se observa una contención del déficit aunque aún no hay cifras publicadas. La causa ha sido en parte por una mejora en la implementación de la política fiscal, pero sobre todo por la drástica reducción de la inversión pública.

 

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Política monetaria

Respecto a la política monetaria destaca la devaluación del BIRR un 15% en octubre de 2017. El objetivo era mejorar la competitividad. A resultas, entre otros motivos, de la estrecha relación que el actual gobierno de Etiopía mantiene con el FMI y a petición de éste, se comenzó a aplicar una política monetaria sustancialmente más restrictiva: el crecimiento de la masa monetaria se redujo de un 32% en julio 2017 a un 19% en junio 2018. Los suelos de las tasas de interés sobre los depósitos de ahorro y a plazo se incrementaron del 5 al 7%, y el crecimiento de la base monetaria (el principal instrumento de política monetaria del NBE) se redujo del 22% al 16%. El NBE también liberalizó regulación del control de cambios, permitiendo a los exportadores acceder al crédito externo y retener hasta el 30% de sus ingresos de exportación en moneda extranjera (anteriormente 10%), lo que debería reducir las dificultades para obtener divisas cuando sea necesario para sus insumos y las importaciones de capital. El objetivo de estas medidas era doble, por un lado, aliviar la presión sobre las reservas de divisas que, a principios de 2017, habían caído hasta los 2,847 millones de USD y se esperaba que con estas medidas el NBE recuperara el nivel de reservas anteriores a la devaluación, como así lo estima el FMI, torno a los 3,397 millones de USD. El otro objetivo, era reducir la dificultad en el acceso a divisas para los importadores. El segundo objetivo era el control de la inflación que se disparó a partir de la devaluación pasando del 8% hasta el 15% en febrero de 2018, si bien desde entonces ha cedido algo y en abril de 2018 fue del 13,7% y en diciembre del 2018 se logró bajar hasta el 12,8%. Aunque el gobierno ha mantenido una estricta política de control de la inflación desde noviembre del 2018 se asiste a un repunte debido a la subida del precio de los alimentos que se ha hecho incontrolable desde marzo del 2019 y que sitúa la inflación en abril del 2019 en el 12,9%,anulando los buenos resultados obtenidos en el 2018.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Los objetivos del GTP II 2016-2020 son el desarrollo de las infraestructuras, la generación eléctrica, la construcción de viviendas y la creación de clusters industriales enfocados a la agricultura, tecnologías de la información y manufacturas. Todo ello con el objetivo de conseguir que para el año 2025 Etiopía sea un país de renta media y con ello seguir en el camino de reducción de la pobreza. Se espera incrementar el flujo de inversión directa extranjera, a pesar de que existen muchas restricciones en sectores importantes de la economía (banca, energía, telecomunicaciones, entre otros).

Necesidad de reformas estructurales y mejorar del clima de negocios.

Para dar continuidad al desarrollo del país existe un acuerdo bastante generalizado entre las IFIs y analistas económicos internacionales en que es preciso otorgar más espacio al crecimiento del sector privado. A su vez esta necesaria mejora del clima de negocios permitirá aumentar el volumen de inversión extranjera (que ciertamente ha crecido sustancialmente en los últimos años). Etiopía es uno de los países del mundo en peor posición en el ranking del Banco Mundial en el apartado del Doing Business “Abrir un negocio” ocupa el puesto 167. En el ranking global Etiopía ocupa la posición 159 de un total de 190 países. También son elevadas las dificultades logísticas para el transporte de mercancías (derivadas en parte del carácter de país sin salida del mar de Etiopía), el insuficiente desarrollo del sector de las Tecnologías de la Comunicación), y las dificultades del sector privado para conseguir financiación y divisas para la importación de los principales inputs.

Por ello, reconociendo los logros alcanzados, y en línea con las recomendaciones de las principales IFIS, parece necesario que Etiopía redoble sus esfuerzos para ampliar la base industrial del país y adopte las reformas estructurales necesarias para mejorar el clima de negocios del país y atraer más empresas internacionales, incluidas las españolas.

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