Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La economía de Guinea Ecuatorial se caracteriza, ante todo, por su alta dependencia del petróleo. De hecho, su desarrollo económico está marcado por el comienzo de la explotación de sus recursos petrolíferos, que si bien empieza en 1992, experimentó su verdadero crecimiento cinco años más tarde. Desde entonces, el PIB real del país se multiplicó aproximadamente por cuarenta alcanzando su máximo en 2012. A partir de ese momento, y como consecuencia de la caída en la producción, pero sobre todo del precio del barril de petróleo, se produjo una crisis económica que ha provocado importantes consecuencias sobre la economía ecuatoguineana, con una caída del PIB de casi el 50%.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Durante años la tasa de inflación fue más alta en Guinea Ecuatorial que en el resto de los países miembros de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC), debido a que el boom del petróleo generó un incremento en los niveles de renta, en los costes de mano de obra y en los precios de determinados sectores, principalmente el sector servicios. La actual situación de crisis ha mitigado la subida de precios, así, según el FMI, la media inflación en 2019 fue del 0,9% en media anual y se espera que sea de alrededor del 1,8% hasta 2024, de acuerdo con el FMI, debido a la débil demanda interna y a la baja inflación mundial.

 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Infraestructuras aeroportuarias 

La configuración geográfica de Guinea Ecuatorial, dividida entre parte insular y parte continental, hace particularmente relevante las conexiones aéreas nacionales e internacionales. Actualmente hay aeropuertos en Bata (Asonga), en la parte continental, y Malabo (Santa Isabel), en la isla de Bioko. También existen aeropuertos en San Antonio de Palé, en la isla de Annobón, en Mongomeyén (cerca de Mongomo) y en la isla de Corisco, ya inaugurado, pero sin rutas activas.

El despegue económico del país a raíz del comienzo de la actividad petrolera fue acompañado de un incremento de las conexiones aéreas entre Guinea Ecuatorial y diversos países occidentales, aunque, por el momento, el único aeropuerto que dispone de vuelos internacionales es Malabo. Solo hay 1 compañía que realiza vuelos regulares directos entre Malabo y Madrid: Ceiba Intercontinental (la aerolínea nacional), porque Iberia canceló la línea en enero de 2018. Además, se puede viajar entre Guinea Ecuatorial y España con escalas con Air France, Lufthansa, Royal Air Maroc y Ethiopian Airlines.

Además, Air France, Cronos, Ethiopian Airlines y Ceiba conectan Guinea Ecuatorial con otros países de África.

Existen vuelos internos diarios entre Malabo y Bata con las compañías Ceiba Intercontinental y Cronos.

Las compañías que ofrecen servicio de cargo son Ceiba, Air France, DHL, Ethiopian Airlines y Lufthansa.

Infraestructuras viarias

La red de carreteras ecuatoguineana es moderna y está en mejor estado que las de los países de su entorno. La red principal ya está asfaltada en su práctica totalidad y en la isla de Bioko existe una autopista que une Malabo con la zona de ocio de Sipopo. Igualmente ya existen varios tramos abiertos en las autopistas que enlazan Bata con Mongomo.

Infraestructuras portuarias

En Guinea Ecuatorial existen dos puertos industriales:

• El puerto de Malabo, que consta de 484 metros lineales de muelle, más un dique de abrigo de unos 400 metros. Dispone además de 60.000 metros cuadrados habilitados para depositar contenedores. Gracias a su profundidad natural, hasta 16 metros, el puerto permite albergar buques de gran calado. Por su parte el puerto de Luba (Luba Free Port), cuenta con una zona franca con puerto incluido de 100 hectáreas, especializada en base logística y de aprovisionamiento de barcos petrolíferos; y un puerto seco, Kilómetro 5, donde se almacenan los contenedores que llegan a la isla.

• El puerto de Bata, que dispone de un muelle de 310 metros de longitud, con 4 puntos de atraque. El calado en la parte interior es de 11 metros y en la exterior es de 11,30 metros.


Otros puertos del país son los de Cogo, Corisco y Annobón.

Telecomunicaciones

En telecomunicaciones, de acuerdo con el African Statistical Yearbook 2019, el país tenía en 2017 1 línea fija y 45 móviles por cada 100 habitantes. La llegada del nuevo cable de fibra óptica ACE, que une el oeste de África con Europa, ayudó a mejorar los servicios de telecomunicaciones en el país. Actualmente existen tres operadores de telecomunicaciones móviles (Getesa, Gecomsa y Muni), un operador de telefonía fija (Getesa), y varios proveedores de servicios de Internet (IPX, Guineanet, Gecomsa, Getesa). El proyecto de la ONU Backbone de interconexión de fibra óptica de los países del Golfo de Guinea creará una sustancial mejora.

Energía

Guinea Ecuatorial ha realizado una fuerte inversión en proyectos de energía en los últimos años, incrementando significativamente su capacidad de generación eléctrica. Actualmente cuenta con dos plantas de turbogas en la isla de Bioko, una de hasta 154MW que suministra electricidad a la capital, Malabo, y otra de 22MW destinada a la industria de hidrocarburos de Punta Europa. Asimismo, en la isla existe una central diésel de 22MW y una central térmica de 7MW.

En la parte continental existe una planta hidroeléctrica de 125MW y un proyecto de construcción de una nueva planta hidroeléctrica en Sindje, con una potencia de generación 200MW, además de una central térmica de 24MW en Bata y una minicentral hidroeléctrica de 3,2MW en Bikomo. La inversión en red de transporte que suministra energía a los principales núcleos urbanos del país está finalizada con líneas de 66, 33 y 20kv en la isla de Bioko y de 220 y 130kv en la parte continental. Queda pendiente la finalización de la red de distribución, actualmente en ejecución.

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según el Banco Mundial, la tasa de desempleo de Guinea Ecuatorial fue del 6,4% en 2019, creciendo por primera vez desde que a partir de 2013 experimentara una caída continua.

En cuanto a la población activa, el Banco Mundial la estima en 529.729 en 2019, dedicándose casi el 60% a la agricultura. La población activa está en aumento por el crecimiento vegetativo de la población. No hay datos sobre el grado de absorción de empleo por los diferentes sectores productivos. Las administraciones públicas son el mayor empleador del país, seguido de la construcción y la industria del petróleo. En los últimos años, la mayor parte del empleo se ha generado en las principales ciudades, lo que ha motivado un fuerte éxodo rural por abandono de actividades agrícolas.

El sistema de seguridad social se basa en muy buena medida en el sistema español, con una cuota obrera y del empleador muy similar. Existe la obligación de afiliarse y cotizar al INSESO (Instituto Nacional de la Seguridad Social). En 2016, según los datos más recientes, la Seguridad Social solo contaba con 97.473 afiliados con el siguiente desglose: 75% pertenecientes al sector privado, 15% al sector público y 10% a otros. Del conjunto de afiliados, cotizaron 53.879 ya que el resto son beneficiarios de otras prestaciones. De los cotizantes, el 56% trabaja en el sector servicios, el 10% trabaja en el sector agroalimentario, el 8% en el industrial, el 6% en hidrocarburos.

Por otro lado, la falta de capital humano es un problema generalizado en la mano de obra ecuatoguineana, y las autoridades locales son conscientes de ello. Por ello, el Gobierno intenta fomentar la contratación de nacionales a través de cuotas mínimas obligatorias en las plantillas (70% en el sector de los hidrocarburos y 90% en el resto de los sectores).  

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PIB per capita y distribución de la renta

Según el FMI, la renta per cápita a precios corrientes en 2018 fue de 10.452 dólares, que en paridad de poder adquisitivo representan 22.709 dólares y espera que dichas cifras disminuyan en los próximos años, reflejando una continuada caída del nivel de vida en el país.

Guinea Ecuatorial no dispone de datos que muestren la distribución de la renta entre sus habitantes, aunque de acuerdo con el Banco Africano de Desarrollo, la disparidad de ingresos entre la población ecuatoguineana es alta y ha aumentado en los últimos años. 

Guinea Ecuatorial está situado en el puesto 141 del Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) del último año, puesto que ha empeorado con respecto al año anterior. 

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Sector primario

El sector primario es la principal fuente de riqueza de Guinea Ecuatorial y, en particular, sus recursos de petróleo y gas. De acuerdo con el BP Statistical Review y con el Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE), el país produjo 190.000 barriles diarios (incluido petróleo y GNL) en 2018, un 2,6% menos que en 2017, representando en 2018 un 0,2% de la producción mundial. La producción diaria se ha reducido un 50% desde 2007, cuando alcanzó el techo de 374.000 barriles. Del total producido en 2018, el 95,3% fue exportado. 

De acuerdo con el OPEC Monthly Oil Market Report la producción de petróleo fue de 114.000 barriles por día en el segundo trimestre de 2019, existiendo una caída continua de la producción a lo largo del tiempo.

Las reservas probadas de petróleo son de unos 1.100 millones de barriles, y las de gas de 145.000 millones de metros cúbicos de gas, lo que supone la extracción durante unos 15 años más al ritmo de producción actual. No obstante, en el medio plazo se podrían descubrir nuevos yacimientos que ampliasen las reservas probadas. Actualmente los campos en explotación son los siguientes:

- El grueso de la producción petrolífera corresponde al campo Zafiro, al noroeste de la isla de Bioko. Se trata del primer yacimiento petrolífero de aguas profundas puesto en producción en África occidental, en 1996. El campo Zafiro está operado por un consorcio formado por ExxonMobil (71,25%), GEPetrol (23,75%) y el Gobierno ecuatoguineano (5%).

- Los campos de producción petrolífera Okumé y Ceiba, ambos operados por Hess (80,75%) y Tullow Oil (14,25%) en consorcio con GEPetrol (5%). Están situados en alta mar frente a la costa de la parte continental de Guinea Ecuatorial. A finales de 2017 Hess vendió su participación a Kosmos energy y Trident energy

- El campo Aseng, participado por Noble Energy (40%), Atlas Petroleum (29%) Glencore Exploration (25%), PA Resources (6%) y GEPetrol (5%) y que comenzó a producir en 2011.

- El campo Alba, situado al noroeste de la isla de Bioko y del que Marathon Oil es el operador principal, con una participación del 63,3%, en consorcio con Noble Energy (33.7%) y GEPetrol (3%). Produce gases (gas natural, butano y propano) y condensados del petróleo.

Se han realizado descubrimientos de crudo y condensados del petróleo en varios bloques de prospección, que se encuentran en diferentes fases de desarrollo. Del mismo modo, el Ministerio de Minas e Hidrocarburos anima a las empresas a centrar su atención en la región de Incoantoma (Bata), Iduma (Mbini) y Bisong donde existen indicios de la existencia de hidrocarburos que requieren exploración para valorar su potencial.

En 2017 Exxon descubrió un nuevo yacimiento de petróleo y, aunque ha sido examinado desde entonces, en diciembre de 2019 el Ministerio de Minas e Hidrocarburos de Guinea Ecuatorial le concedió a la empresa una prórroga de seis meses para continuar estudiando su viabilidad comercial.

En 2019 el Gobierno ecuatoguineano atrajo nueva inversión extranjera con motivo de la excavación de 11 nuevos pozos. Además, se han contratado cinco plataformas para operar en los nuevos pozos, que incluyen prospecciones greenfield por parte de ExxonMobil, Kosmos Energy, Marathon Oil y Noble Energy. En 2020 comenzará una nueva ronda de licencias, que incluirá un conjunto diferente de criterios para seleccionar bloques potenciales y nuevas áreas para ofertar.  

El resto del sector primario (agricultura, pesca y bosques, excluyendo hidrocarburos), en continuo descenso desde el inicio de la era del petróleo, está recuperando peso relativo en los últimos años, representando en 2018 el 5,1% del PIB. No obstante, esto se debe fundamentalmente a la pérdida en los últimos años de peso relativo del sector de los hidrocarburos.

Guinea Ecuatorial era, en los años 60, un gran productor y exportador de cacao y café. Sin embargo, hoy en día esta actividad es marginal. La producción de cacao se centra en la isla de Bioko y es prácticamente testimonial. Según el Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE) en 2018 se produjeron 761 toneladas, un 4,7% más que en 2017, aunque muy lejos del techo de producción de 46.000 toneladas alcanzado en 1967.

El resto de la producción agrícola es de subsistencia, en torno a pequeñas explotaciones familiares, se centra en el cultivo de plátanos, yuca (también llamada mandioca) cocoyam (también llamada malanga), ñame, patatas, banano, frutos secos, aceite de palma y verduras. El African Statistical Yearbook 2018 ofrece unas cifras de producción agrícola de 98.000 toneladas de patata dulce, 73.000 de mandioca, 40.000 de plátano y 31.000 de banana.

Al no existir apenas explotaciones agrícolas productivas, una parte importante de las necesidades alimenticias en frutas y hortalizas proviene de Camerún. Las causas de este subdesarrollo de la agricultura están relacionadas con la competencia de otros sectores por los factores de producción (“enfermedad holandesa” típica de las economías petroleras), el alto coste de los insumos, el escaso empleo agrícola o la falta de incentivos públicos.

En cuanto al sector maderero, los recursos forestales nacionales representan el 80% de la tierra firme, constituyendo una gran fuente de ingresos fiscales y de entrada de divisas, brindando así oportunidades para el desarrollo socioeconómico del país.

Existen 82 especies forestales en el país. La principal madera producida es el okoumé, de tipo resinoso y se exporta sobre todo a Asia, seguida del dabema, okan e ilomba. La madera proviene en su mayoría de la zona costera de Río Muni, región de 2,2 millones de hectáreas de bosque, de las cuales aproximadamente 625.000 ha. son susceptibles de utilización comercial.

En 1997, con el objetivo de mantener una explotación de la madera sostenible a largo plazo, compatible con la preservación del medio ambiente, y para incrementar los ingresos procedentes de concesiones, se aprobó la Ley 1/1997 sobre el uso y manejo de bosques.

Por otro lado, con la intención de fomentar el desarrollo de la industria maderera, se aprobó el Decreto 61/2007 por el que se prohibió la exportación de troncos (madera en rollo), dando cobertura a la transformación de la madera al 100%. Sin embargo, como consecuencia de la constatación del rebasamiento de la cuota máxima de 450.000 m3/año, fijada en dicho Decreto, se impuso una prohibición temporal de la tala de árboles para fines comerciales. De este modo, la producción de madera en 2018 disminuyó un 32,4% respecto del año anterior.

Por su parte, las exportaciones de madera se situaron en 305 millones de euros en 2018, representando el 5,6% de las exportaciones ecuatoguineanas, apreciándose una ligera caída del peso relativo con respecto al año anterior. En 2019 las exportaciones de madera continuaron descendiendo, representando un 4,4% del total de las exportaciones del país.

En cuanto al sector pesquero, es uno de los identificados por las autoridades como claves de cara a un desarrollo económico diversificado a medio plazo. En el país apenas existen puertos pesqueros o plantas de procesamiento de pescado, aunque hay que destacar la creación, tanto en Bata como en Malabo, de lonjas para facilitar la comercialización del pescado. En este sentido, cabe remarcar la inauguración del Centro de Formación y Producción de Pesca de Bata en marzo de 2020.

Aunque se han producido conversaciones con la Unión Europea, y en 2019 se resolvió un mandato de negociación, actualmente no existen acuerdos comunitarios, por lo que las empresas pesqueras extranjeras establecen acuerdos privados con el Estado, principalmente para la pesca del bonito y otras especies migratorias; es una pesca realizada por grandes barcos de tipo industrial que descargan el pescado en otros países.

En esta línea, en 2014 la FAO y el Gobierno firmaron un acuerdo con el objetivo, entre otros, de generar información científica sobre la situación de los recursos marítimos del país. El Gobierno ecuatoguineano cuenta con un Plan estratégico del sector pesquero (PEPGE), así como con un Plan nacional de lucha contra la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR).

Por otro lado, cabe destacar que la pesca es tanto industrial como artesanal. Según últimos datos, se reportaron un total de 400 barcos pesqueros con motor y 700 barcos sin motor. No obstante, la producción de acuicultura sigue siendo insignificante, alcanzando alrededor de 15 toneladas de tilapias y otros peces de agua dulce en los últimos años.

Según el INEGE, la actividad pesquera es realizada principalmente por siete barcos de pesca entre las ciudades de Malabo y Bata. A nivel costero existe una pequeña actividad pesquera artesanal que escasamente cubre las necesidades nacionales. Sin embargo, se podría afirmar que Guinea Ecuatorial tiene potencial pesquero: la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del país cubre un área de 314.400 km2 mientras que la plataforma continental abarca 14.710 km2 y la costa tiene un litoral de 385 km.

Según el INEGE, la producción en el 2017 fue tres veces superior a la de 2016, debido a las alentadoras perspectivas para el sector a corto y medio. Una de ellas consiste en la firma de un proyecto para la construcción de cámaras frigoríficas en las capitales de las provincias y la compra de veinticinco barcos de pesca.

En relación con el sector de la minería, aunque en toda la región existe un importante potencial minero en hierro, oro y otros minerales, la minería está aún sin explotar. Existe un marco legislativo favorable (Ley 9/2006 de minas) y buenas expectativas para la explotación de oro, diamantes, coltán y caliza. Sin embargo, los únicos minerales sólidos que son explotados en la actualidad son piedra y arena natural (empleada en la construcción), puzolana (empleada en la fabricación local de cemento) y oro (presente de forma aluvial en algunos ríos y que es recogido de forma artesanal; la extracción media anual es de unos 50 Kg que son adquiridos por el Estado).

En vistas de la escasa participación de ciudadanos y empresas ecuatoguineanas en el negocio de las operaciones mineras, el Gobierno dictó la Orden Ministerial 1/2014, cuya mayor pretensión era la de salvaguardar los principios de publicidad y libre concurrencia en el sector. No obstante, la situación no ha cambiado tras su entrada en vigor.   

 

 

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Sector secundario

En el sector secundario destaca el procesamiento de hidrocarburos. Respecto a la industria petroquímica, hay que destacar a la empresa EG LNG (Ecuatorial Guinea LNG), propiedad de la multinacional americana Marathon Oil Company (60%), la sociedad guineana Sonagas (25%), Mitsui (8,5%) y Marubeni (6,5%). La planta, operativa desde 2007, consiste en un tren de licuefacción de gas natural con una producción de 5 bcm al año (alrededor de 1/7 del consumo anual español). Con su construcción, Guinea Ecuatorial pasó a ser el tercer productor de LNG de la cuenca atlántica, tras Trinidad y Tobago y Nigeria. Según datos de Marathon, se producen 45.000 barriles de gas al día.

Por su parte, la planta Alba (GLP) tiene una capacidad de producción de 9 bcm al año y se recupera una parte adicional de condensado, así como se extraen los gases licuados de petróleo butano y propano. El gas residual es reinyectado en las instalaciones offshore. La producción diaria es de 8.000 b/d de butano, 14.000 b/d de propano y 6.600 b/d de condensado. La participación en la producción corresponde a Marathon (operador, con un 40%), Sonagas (20%), Noble Energy (40%). La planta también suministra gas a una planta de turbo gas para generar electricidad y a la embotelladora encargada de atender el consumo doméstico de GLP, operada por GEOGAM.

Atlantic Methanol Production Company (AMPCO) produce 1 millón de toneladas/año de metanol (3% del consumo mundial y 7% del de EE. UU.). El proyecto, operativo desde 2001, es propiedad de las multinacionales americanas Marathon Oil Company, Noble Energy Inc. y la sociedad guineana Sonagas.

En cuanto a los proyectos futuros, tras desestimar la construcción de una refinería en Mbini, en la parte continental, se plantea la construcción de unos depósitos de almacenamiento de hidrocarburos, así como la construcción de un segundo tren de licuefacción (“Tren 2”). Así, en 2018 se anunció la construcción del mayor depósito de hidrocarburos del continente en Punta Europa (Isla de Bioko). Igualmente, en 2020 se prevé la inversión directa de un mínimo de 1,4 mil millones de dólares para la perforación de dos pozos y la continuación del desarrollo de seis pozos ya existentes en el país.

El resto de la actividad del sector secundario se reduce al sector eléctrico, gas y agua, que supuso un 1,8% del PIB en 2018, y en muy pequeña medida a la industria auxiliar manufacturera, principalmente ligada a la construcción de infraestructuras tales como pequeños aserraderos y carpinterías, talleres de aluminio o prefabricados de hormigón, aunque también varias embotelladoras de cerveza, agua y refrescos en el dominio alimentario.

El sector eléctrico se reestructuró en 2013, dividiendo la Sociedad Eléctrica de Guinea Ecuatorial, S.A. (SEGESA) en SEGESA generación, SEGESA transmisión y SEGESA distribución, aunque manteniendo la titularidad pública. En este sentido cabe destacar la acometida de inversiones en las actividades de generación, transmisión y distribución eléctrica, con el objetivo de optimizar el uso de los recursos del país y maximizar los beneficios.

Igualmente, en enero de 2019, la empresa española Minsait, compañia de Indra, ha firmado un contrato de unos 5 millones de euros con SEGESA, para llevar a cabo un proyecto de transformación de la gestión a través de la implantación e integración de avanzados sistemas en las áreas corporativas y de comercialización, así como el suministro de un nuevo centro de datos en las ciudades de Malabo y Bata.

 

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Sector terciario

De acuerdo con el African Statistical Yearbook 2019, y considerando la construcción como integrante del sector servicios, este representó un 18,6% del PIB en 2017. La construcción, que representó un 3,7% del PIB, ha perdido importancia tras los recortes en inversiones del Estado ecuatoguineano en los últimos años y se encuentra actualmente casi paralizada. 

Como se ha señalado, el país se encuentra inmerso en una importante recesión a causa de la bajada del precio del petróleo en los mercados internacionales. La disminución de los ingresos del Estado (principal actor económico del país) está lastrando la inversión pública y el consumo privado y esto ha afectado directamente al sector de la construcción y la obra civil.

En edificación hay que destacar la construcción de la nueva ciudad administrativa de Djibloho, en el interior de la Región Continental y en medio de la selva, que pretende tener una capacidad para unos 100.000 habitantes (aunque ahora está prácticamente deshabitada) y que se quiere convertir en la futura capital administrativa, aunque el proyecto se encuentra casi paralizado. 

En cuanto al sector comercial, tanto mayorista como minorista, durante el boom económico con el aumento paulatino del poder adquisitivo de una parte de la población ecuatoguineana, así como con la llegada de expatriados para trabajar en proyectos en el país, se produjo en paralelo una modernización de la distribución comercial mayorista y minorista. Igualmente, a pesar de que el tamaño del sector sigue siendo muy pequeño y que desde 2015 se ha mantenido en declive, en 2018 el sector experimentó un crecimiento del 10,4% respecto al año anterior.

La contribución al PIB de los sectores de transporte y telecomunicaciones es del 5,9%. Los principales operadores locales de telecomunicaciones son, GETESA, un antiguo monopolio actualmente propiedad del Estado y del que se salió la compañía de telecomunicaciones de origen francés Orange; y Muni Telecom, de capital privado local. En 2012 se creó Gecomsa, que combina capital guineano (51%) y capital chino (49%). Por otro lado, existen otras empresas especializadas en servicios de internet. La conexión mediante fibra óptica al continente europeo, culminada en 2012, supuso un fuerte desarrollo de las telecomunicaciones, si bien actualmente su uso es aún muy limitado.

El turismo es un sector muy poco significativo, aunque con un cierto potencial de desarrollo debido a las características del país (geografía, climatología, ecología, etc.). El Gobierno cuenta con un Plan Nacional de Turismo y está elaborando planes para la promoción turística que prevén cambios legislativos para facilitar la emisión de visados, así como inversiones para impulsar el sector.    

El sector financiero, seguros y negocios inmobiliarios representaron en 2018 en torno al 3,3% del PIB. Es un sector poco maduro, muy concentrado en el crédito al sector construcción. Actualmente existen 5 entidades bancarias, 3 entidades de seguros y una de reaseguros operando en el país.

 

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