Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En Finlandia, la importancia relativa del sector de servicios en el conjunto de la economía se combina con un pujante sector manufacturero exportador que ha mantenido, hasta la fecha su participación en la generación del valor añadido bruto del país. Aunque en los últimos periodos, la contracción de la demanda exterior, la falta de reformas estructurales y la obsolescencia de algunos sectores está minando esta capacidad.

En el sector de servicios destacan los sectores de transportes y comunicaciones (en claro declive tras la desaparición de Nokia), comercio y de servicios inmobiliarios, con una participación de alrededor del 10% en la actividad económica en cada caso. Es necesario mencionar también la  importancia de la Administración Pública y de la Seguridad Social, que generan alrededor del 6% del PIB.

Conjuntamente, los sectores manufacturero y de la construcción suponen alrededor del 30% del tamaño de la economía nacional. Esta proporción, que se ha mantenido estable a lo largo de los últimos años, ha reflejado una fortaleza clara del sector industrial finlandés. Los datos sobre el desglose sectorial y por componentes de gasto son de carácter anual.

Desglose Sectorial 2017% del PIB
Agricultura, Silvicultura y pesca2,7
Minería0,4
Fabricación, manufacturas16,9
Electricidad, gas, vapor y aire acondicionado2,0
Suministro de agua, saneamiento...1,0
Construcción6,8
Comercio9,3
Transporte y almacenamiento4,8
Alojamiento y servicios1,7
Información y comunicación5,8
Seguros y actividades financieras2,8
Actividades inmobiliarias12,9
Actividades profesionales, científicas y técnicas5,1
Actividades administrativas y servicios auxiliares3,4
Administración pública y defensa y seguridad social6,0
Educación5,5
Actividades de la salud y servicios sociales9,8
Arte, entretenimiento y recreación1,3
Otros servicios1,8
TOTAL 100

 

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)  2014 2015 2016 2017
POR SECTORES DE ORIGEN
AGRICULTURA, INDUSTRIA FORESTAL Y PESCA 2,8  2,55 2,67 2,32
MINERÍA  0,3  0,31 0,36 0,34
MANUFACTURAS  16,7  16,97 16,91 15,19
CONSTRUCCIÓN  6,2  6,26 6,84 6,22
COMERCIO  9,6  9,30 9,25 7,87
TRANSPORTE Y ALMACENAJE  5,0  4,90 4,79 4,14
ELECTRICIDAD Y GAS 2,2  2,35 2,03 2,74
FINANZAS Y SEGUROS 3,0   2,86 2,83 2,49
INMOBILIARIO 12,3  12,68 12,88 11,03
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, SEGURIDAD SOCIAL Y DEFENSA 6,3  6,12 6,00 17,29
SANIDAD Y SERVICIOS SOCIALES 10  9,96 9,81
EDUCACIÓN 5,8  5,68 5,48
OTROS 17,4   1,85 1,83 2,55
TOTAL 100   100 100,00 100

 

 

PIB por componente del gasto  (%) 2014 2015 2016 2017
CONSUMO 57,6 58 78,8 77,0
Consumo privado 39,8 40,2 55,0 54,5
Consumo público 17,8 17,7 23,8 22,5
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 14,6 14,9 22,3 22,4
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 27,3 26,6 36,0 38,6
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 27,9 27,0 37,7 38,1

 

Última actualización: Agosto 2018  Fuentes: Agencia Estadística de Finlandia (Market Output) - Tilastokeskus

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La evolución de la economía finlandesa ha sido muy desigual desde el inicio de la crisis, que llevó en 2009 a una caída muy pronunciada de la producción, de algo más del 7% en términos de PIB. En 2010 y 2011 hubo un crecimiento del 3% pero en 2012 comenzaron a verse síntomas de agotamiento por la débil demanda exterior (especialmente de la eurozona), que pasó factura a las empresas finesas, que redujeron su producción un 0,2%, a pesar del dinamismo mostrado por la demanda interna (consumo privado). En los dos años siguientes la economía tuvo crecimiento negativo en términos anuales, hasta el 2015 que fue cuando consiguió crecer un 0,5%, que se consolidó en 2016 con un 1,9% y se reforzó en 2017 con un aumento del PIB del 2,8%. Se puede decir, por tanto, que se ha salido ya de la crisis, puesto que la previsión de crecimiento del PIB es del 2,8% para el año 2018 y del 2,2% para el año 2019.

Al hilo del impacto que tuvo la crisis en 2012 empezaron a generarse déficits de la balanza comercial, que han oscilado entre el cero y el uno por ciento del PIB, con un empeoramiento en 2016 (-1,2%), consiguiendo por fin casi neutralizarse en 2017 (-0,1% del PIB) y en 2018 (previsiones -0,2%) para desaparecer a partir de 2019. El saldo de la balanza por cuenta corriente ha seguido una evolución de similar signo, aunque mayor, con un déficit que ha oscilado entre el 1% y el 1,6% hasta el año 2016 incluido y que por fin arrojó superávit en 2017 (+0,2% del PIB) por primera vez desde el comienzo de la crisis, previsión positiva que se mantiene para 2018 (+0,2%) y para 2019 (+0,5%).

Estos déficits no han sido sólo consecuencia de la caída de la demanda exterior, sino también de una pérdida de competitividad sufrida por la economía finlandesa, con unos costes laborales unitarios crecientes por el grado de indexación en las negociaciones salariales que han ido por encima de los aumentos de la productividad, además de una estructura empresarial muy oligopolizada. Los acuerdos salariales de 2016 han frenado el crecimiento nominal salarial y han sido los que han permitido ya recientemente recuperar productividad, y con ella la mejoría que se aprecia ahora en las variables macroeconómicas.

En cuanto al sector público, se tomaron medidas tendentes a aumentar tipos de gravamen y a extender los impuestos especiales. Estas se reforzaron con recortes extraordinarios, lo que permitió reducir el déficit público, que en 2014 había alcanzado el 3,4% del PIB (saltándose el límite establecido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento), consiguiendo dejarlo en el 2,7% del PIB en 2015 y en 1,8% del PIB en 2016 y bajarlo al 1,3% del PIB en 2017, con una deuda pública que se ha conseguido bajar al 61,4% del PIB en 2017 y que posiblemente quede en el 62,7% del PIB en 2018 según el FMI.

Mientras el PIB experimentaba la recuperación que se ha descrito en el primer párrafo la inflación se ha conseguido mantener baja (0,4% en 2016 y 0,8% en 2017), con una previsión del 1,2% en 2018.

El ouput gap registró en 2016 un saldo relativo de -3,5%, algo menor que en años anteriores con tendencia a reducirse (-2,0% en 2017) y -0,9% en 2018 hasta convertirse en cero a partir de 2020.

El consumo privado, que como consecuencia de la crisis inició un proceso de desaceleración en términos reales, se recuperó a partir de 2014 , alcanzado un crecimiento del 1,8% en 2016 y del 2,1% en 2017, con una previsión del 1,7% en 2018, comenzando a tirar de la economía (junto con la mejora de las exportaciones) frente a unas tasas moderadas de crecimiento del consumo del sector público, del 0,3% en 2017 con una previsión del 0,4% en 2018.

La inversión privada en capital productivo fijo, que se contrajo durante la crisis (-4,9% en 2013), no pudo ser compensada ante el escaso dinamismo mostrado por la inversión pública, se recuperó solo a partir de 2015, primero tímidamente (0,7% en 2015) y después ya con fuerza (7,2% en 2016 y 8,1% en 2017), y con moderación a partir de 2018, en que se estima el aumento en el 2,9% y con una previsión del 3,1% para 2019.

El retroceso de las exportaciones al comienzo de la crisis se puede explicar, por el lado de la demanda, por el bajo crecimiento o contracción sufrida por la economía europea (especialmente por los países de la zona euro, el principal mercado de los productos finlandeses) y por la menor demanda de productos de sectores tradicionales en la exportación finlandesa como son el papel y el sector industrial, en consonancia con una caída de las inversiones en Europa. Por el lado de la oferta, el proceso de pérdida de competitividad por el incremento de costes salariales de los años antes de la crisis y la contracción en el crecimiento de la productividad afectaron negativamente a las exportaciones. Pero la mejora de la balanza comercial y de la balanza por cuenta corriente ya es clara, como se ha indicado anteriormente. La contracción de los márgenes ha permitido iniciar la recuperación y el pacto de competividad ha moderado los crecimientos de los costes laborales unitarios por debajo de los aumentos de la productividad. A pesar de ello, el entorno político/económico más incierto en relación con Rusia y las sanciones por la crisis ucraniana han hecho que la demanda de algunos productos finlandeses se haya resentido.

Por la parte de las importaciones, han visto ralentizada su tasa de crecimiento como consecuencia de la desaceleración de la demanda de productos intermedios para la exportación y por la atonía por la que ha atravesado el consumo privado durante la crisis aunque, como ya se ha indicado antes, ya se está recuperando. El saldo negativo que presentó en 2016 la balanza de servicios, del 1,2% del PIB (cerca de 2.200 millones de euros), se corrigió en 2017, quedando con un saldo negativo del 0,1% del PIB, En 2018 la previsión es de un saldo negativo del 0,2% y en 2019 la previsión del saldo es de equilibrio (0%).

La posición inversora internacional neta se situó en 2016 en el -2,5% del PIB y en el -2,3% del PIB en 2017, habiéndose reducido sensiblemente desde 2010, año en el que había alcanzado el 20,4%. La previsión para 2018 es de -2,0%.

La deuda externa bruta es del 201,4% del PIB en 2017 y se prevé que sea del 198,9% en 2018, con una tendencia a la caída (previsión del 183,9% del PIB en 2022).

Con todo, las reservas internacionales de divisas en julio de 2018 alcanzaron los 8.590 millones de euros, y han estado en una media de 8.231 millones de euros entre los años 2000 y 2017.

En cuanto a los riesgos del sistema financiero, estos se centran en las relaciones interregionales de las entidades financieras, la mayoría de ellas de origen escandinavo, lo que puede generar importantes desequilibrios si se produjesen shocks financieros en Suecia o Dinamarca (países no encuadrados en la zona euro).

El flujo de recursos hacia las PYMES se ha visto reducido en estos últimos años, lo que ha obligado al Gobierno a realizar aportaciones de recursos a FINNVERA (Agencia de intermediación financiera con las PYMES) para allegar los créditos necesarios para su funcionamiento.

El empleo se ha mantenido relativamente estable durante el último quinquenio con una tasa de población activa del 69,4% en 2017 y una previsión al alza (70,5% en 2018 y 71,3% en 2019).
Como en la mayoría de los países con economías abiertas y que han experimentado un crecimiento alto de los salarios, los CLUS han aumentado más en el sector servicios y se han mantenido más contenidos en el de productos comerciables. Como ya se señaló antes, el nuevo Gobierno promovió un acuerdo entre los agentes sociales que se firmó en el segundo trimestre de 2016 (Pacto por la Competitividad), con una congelación salarial de un año y subidas posteriores más acordes con la variación de la productividad.

En 2017 el desempleo (medido por su tasa respecto a la población activa) se ha situado en el 8,7%, con una previsión a la mejora, previéndose que quede en el 8,1% en 2018 y en 7,8% en 2019.

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2014201520162017
PIB
PIB (M€ a precios corrientes)205.474209.511214.062217.461
Tasa de variación real (%)-0,60,31,42,1
Tasa de variación nominal (%)1,12,02,22,9
INFLACIÓN
Media anual (%)1,0-0,20,40,7
Fin de período (%)1,0-0,21,00,5
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)5.4745.4875.5035.513
Población activa (x 1.000 habitantes)2.6402.6892.6282.635
% Desempleo sobre población activa8,89,28,88,8
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-3,2-2,7-1,9-0,6
DEUDA PÚBLICA
en M€121.000130.746136.746136.054
en % de PIB59,363,163,661,4
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en M€55.97353.88051.78059.554
% variación respecto a período anterior0-4-415
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en M€57.76954.49354.66962.051
% variación respecto a período anterior-1-6113,5
SALDO B. COMERCIAL
en M€686157962.474
en % de PIB0,330,070,041,14
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M€-2.2131.172-1.7881.499
en % de PIB-1,080,56-0,840,69
RESERVAS INTERNACIONALES
en M€5.2865.7216.1715.302
en meses de importación de b. y s.n.dn.dn.dn.d
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en M€13.7691.274n.dn.d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual1,3285n.d1,10691,1774
fin de períodon.d1,08001,05411,993

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Principales objetivos de política económica

Actualmente, la política económica del Gobierno se ha marcado como prioridades el mantenimiento del crecimiento económico finlandés a largo plazo junto a un aumento de la competitividad exterior del país dentro de un contexto de estabilidad macroeconómica que contribuya a la reducción del desempleo a medio plazo así como a adaptar la economía finlandesa a los desafíos planteados por el envejecimiento y la reducción de la población a largo plazo. Para ello se han establecido un conjunto de reformas orientadas a mejorar la productividad de la economía finlandesa (políticas de oferta) a la vez que se trata de mantener un control estricto de las finanzas públicas, primando la reducción del gasto sobre la subida de los ingresos.

Para lograr unas finanzas públicas sostenibles, el Gobierno del presidente Sauli Niinisto implementará un paquete de política económica que consistirá, entre otras, en las siguientes medidas:

- una política fiscal que respalda el trabajo y el empleo

- fortalecer el espíritu empresarial y la propiedad, así como la financiación de las empresas

- Inversiones promotoras del crecimiento

- Ahorro de gastos y reformas estructurales para fortalecer las finanzas públicas rápidamente

- Reformas a más largo plazo para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas

- Reformas que impulsan el empleo

 

a)    Mejora de la Competitividad:

La finalidad es reducir en cinco por ciento los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.

-      Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.

-      Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.

-      Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.

-      Las cotizaciones sociales de las empresas se reducen en 1,72% a partir de 2017, que serán compensadas por una aumento de las cotizaciones delos empleados.

-      Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.

 

 b)    Control del gasto Público.

Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:

-      Recortes del gasto público en 4.000 millones

-      Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones

-      Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.

 Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap"

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Previsiones macroeconómicas

La economía de Finlandia creció un 3,3% en 2017, más rápido que los promedios de la UE y la zona del euro. El crecimiento fue respaldado por las exportaciones netas, así como por una mayor inversión y un fuerte consumo privado. Las previsiones macroeconómicas generales hechas por la Comisión UE, señalan que el crecimiento económico finlandés sea de 2,8% en 2018 y de 2,5% en 2019.

La recuperación ha sido inicialmente impulsada por la inversión y el consumo privado, que ha sido de 1,8% en 2016 y se estima 2,1% para 2017 y de 1,7% para 2018. Según previsiones de la OCDE, el crecimiento económico seguirá siendo fuerte en 2018 y 2019 pero se ralentizará un poco, ya que el consumo privado también se atenuará por los efectos que tendrán la moderación salarial y la inflación sobre los ingresos reales de los hogares. La inversión en construcción también se desacelerará, pero la demanda de exportación y la implementación de algunos proyectos industriales importantes respaldarán la inversión empresarial.

El crecimiento económico se ha recuperado considerablemente, ampliándose a las exportaciones y la inversión en equipos, y la cuenta corriente vuelve a ser superavitaria. Se espera que la recuperación económica permanezca fuerte a corto plazo, pero el crecimiento potencial se ve limitado por la rigidez y el envejecimiento del mercado laboral. Aun así, incluso asumiendo un mayor crecimiento de la productividad y una mayor participación en el mercado laboral, una reducción de la población en edad de trabajar limita el crecimiento a más largo plazo a aproximadamente 1¼ por ciento. Promover aumentos en el empleo y la productividad sería necesario para elevar esta tasa.

El alto y creciente endeudamiento de Finlandia, principalmente en forma de hipotecas, es una fuente de vulnerabilidad financiera y macroeconómica (aunque es menor que en el resto de los países nórdicos). En la actualidad, los precios de la vivienda son estables pero podrían aumentar a medida que la economía cobra impulso. El conjunto de herramientas macroprudenciales se está ampliando para ayudar a prevenir el sobrecalentamiento del mercado de la vivienda.
 

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Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal

El Gobierno se organiza en: Gobierno Central, Gobiernos Locales y seguridad Social.

El presupuesto del año 2017 representó por la parte del gasto 52,9% del PIB.

Finlandia dedica un 12,32% de su gasto público a la educación, 12,35% a sanidad y 3,24% a defensa. Los ingresos tributarios y contribuciones a la seguridad social supusieron en 2017 el 43,2% del PIB, una bajada de un punto respecto del 44,2% del PIB del año 2016. La partida más importante de los ingresos es la referente a la imposición sobre renta y patrimonio

Finlandia destaca por ser el segundo país con mayor ratio de gastos sobre PIB (55,8%) y de ingresos sobre PIB (54%) de toda la UE después de Francia. El déficit lleva reduciéndose desde 2014, situándose en torno al 0,9% del PIB en 2017. El superávit estructural en 2017 fue de 0,6% y el déficit ajustado cíclicamente de 0,4%.

La economía de Finlandia se encuentra en fase de expansión desde 2015. Este comportamiento se debe a una mayor actividad y empleo que repercuten positivamente en los ingresos y reducen, vía estabilizadores automáticos, el gasto público. Aun así, la recesión prolongada durante años anteriores ha revelado ciertas debilidades estructurales, como datos demográficos adversos y cambios tecnológicos, que siguen ejerciendo presión sobre la recuperación en la economía.

Para abordar los problemas de sostenibilidad a largo plazo, se plantea aprovechar la mejora económica actual para reducir los gastos, continuando con el programa de consolidación fiscal 2016-19 y la reforma de los servicios sociales y de salud. La prociclicalidad fiscal esperada para los próximos años se debe, en parte, al repentino crecimiento económico y a que los incrementos estructurales en los gastos relacionados con la edad automáticamente relajan el déficit fiscal estructural.

Desde 2009, los niveles de deuda/PIB han ido aumentando notablemente. El 2016 fue el primer año que los niveles de deuda experimentaron una bajada, siendo del 63,1%. En el año 2017 dicho porcentaje se redujo a 61,4%. El actual gobierno ha puesto un gran empeño en consolidar las finanzas públicas. En este sentido, se han llevado a cabo algunas reformas, en el ámbito de la recaudación y gastos públicos (pensiones y subsidios).

Medidas de control del déficit:

El gobierno está efectuando recortes en los gastos públicos en un intento de dotar de mayor flexibilidad y competitividad a la economía finlandesa. La estrategia de reformas llevada a cabo tiene como objetivo a largo plazo ahorrar hasta un 5% del gasto. El plan 2016-2019 prevé unos recortes en gastos del 2% (hasta el momento, ya se ha conseguido ahorrar más de 1%). Se planea ahorrar un 1% con las reformas laborales como el Pacto de Competitividad y las reformas de beneficios de desempleo. Además, las reformas en sanidad y servicios sociales tienen como objetivo para el 2030 ahorrar 1,5%.

Como consecuencia de estas medidas, el presupuesto del Gobierno General para 2017 hasta el 2020 queda configurado de la siguiente manera:
 

Gobierno General: ingresos, gastos y déficit (% PIB) 

 

2016

2017

2018

Proyección

2019

Proyección

2020

Proyección

2021

Proyección

Ingresos

54,9

52,9

51,7

51,2

51,4

51,2

Gastos

55,8

54,3

53,4

52,5

52,4

52,3

Déficit

1,4

0,9

1,2

0,9

0,6

0,4

 

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Política monetaria

La pertenencia de Finlandia al euro como moneda europea común implica que la política monetaria nacional sea aquella determinada por el Banco Central Europeo en todos sus aspectos. En consecuencia, Finlandia no puede adoptar ni medidas de política monetaria ni decisiones de política cambiaria de forma autónoma.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Finlandia es un país de la UE que respeta las normas del mercado interno de la misma.

A pesar de que el marco institucional en Finlandia es relativamente eficiente en sus infraestructuras físicas e institucionales (justicia, administración y educación) y su población, en términos relativos, altamente cualificada, es necesario orientarlos hacia una estrategia de generación de empleo y crecimiento potencial apoyándose en una mayor competitividad internacional. Para alcanzar estos objetivos es necesario llevar a cabo un reajuste de los costes económicos que hoy día pasan por moderar el crecimiento salarial en los próximos años. En un sistema de negociación salarial altamente indexado y sectorializado, se impone una reforma en las estructuras de negociación que permitan ajustar los avances salariales al crecimiento de la productividad.

Adicionalmente, es necesario hacer ampliar la base de la población activa a la vez que dotarla de mayores cualificaciones (sobre todo a las poblaciones de mayor edad), con lo que se logrará una mayor base de crecimiento potencial con unos menores costes asociados al envejecimiento. En un entorno en el que la población envejece rápidamente, es necesario aumentar, en paralelo, la eficiencia de los servicios públicos, especialmente en los aspectos sanitarios y de atención de las poblaciones mayores.

Respecto a la estructura administrativa, Finlandia aparece con más municipios de los que, por población, resulta deseable. En este sentido, se están llevando a cabo reformas parciales que afectan también al sector sanitario, tratando de reagrupar la gestión municipal, especialmente la relacionada con el envejecimiento y hospitalaria (no necesariamente de atención) en entidades administrativas mayores para prestar eficientemente los servicios prestados y aprovechar, así, posibles economías de escala. Algunas instituciones (BCF y Gobierno) abogan, adicionalmente, para que se aumente la eficiencia de las administraciones locales en la puesta a disposición de suelo urbanizable para asignar más eficientemente los recursos urbanos. Todos estos elementos deberían apoyar un mayor crecimiento potencial.

En lo que se refiere a los aspectos relacionados con la competencia, se estima que Finlandia es un país con una estructura poco competitiva en general (aunque altamente productiva) pero, especialmente, en el sector de ventas al por menor. A pesar de que se han iniciado acciones legislativas para subsanar este aspecto, la costumbre, la estrechez del mercado, los intereses creados por las propias empresas y el gobierno (monopolio del alcohol, monopolio municipal de apertura de locales y declaración zona urbanizable, etc.) pueden hacer que los esfuerzos en este área resulten infructuosos.

Concerniente al ámbito de investigación e innovación, en 2017 la agencia nacional de innovación de Finlandia, Tekes, cambia su nombre a Business Finland después de fusionarse con Finpro, el organismo que ayuda a las pymes finlandesas en su internacionalización y fomenta la inversión extranjera directa en Finlandia. Las responsabilidades de Tekes y Finpro no cambiarán, pero la organización y la oferta de servicios se armonizarán, combinando las necesidades de las empresas locales con las oportunidades globales. En la actualidad, Tekes financia 1.500 proyectos de I+D industrial y 600 proyectos de investigación pública en universidades e institutos de investigación. Si bien la financiación de la investigación básica continuará como siempre, se espera que la reforma impulse las colaboraciones entre los institutos de investigación, las universidades y las empresas. Además, Finlandia se encuentra en medio de la reforma de sus servicios sociales y de salud, presentando otra oportunidad para los expertos en TIC. Se espera que la reforma cambie drásticamente la estructura de las instituciones públicas, reduciendo los costos y digitalizando los servicios.

Para hacer frente a todos estos compromisos, los distintos gobiernos han llevado a cabo un conjunto de reformas.

Reformas

Las líneas maestras del Gobierno finlandés en la conducción de su política económica, se van a centrar en medidas destinadas a mejorar la competitividad y en medidas que afectan al presupuesto del Estado.

a) Mejora de la Competitividad:

Los objetivos del Pacto de Competitividad de 2016 eran reducir en 5% los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.
- Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.
- Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.
- Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.
- Las cotizaciones sociales se reducen en 1,72% a partir de 2017.
- Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.

El impacto del Pacto de Competitividad ya empieza a ser visible en la disminución de los costos laborales unitarios y en la recuperación de la competitividad nacional. Sus efectos a corto plazo sobre las finanzas públicas son negativos pero se prevé que a largo plazo el efecto sobre estas se neutralice con el aumento del empleo.

Las reformas del mercado laboral completadas hasta el momento incluyen: reforma de pensiones; reducción en la duración de beneficios de desempleo por 100 días; planes obligatorios de búsqueda de empleo y entrevistas regulares para todos los desempleados en busca de empleo; reformas al sistema de seguros por desempleo, aumentando los incentivos para la búsqueda activa de empleo y haciendo más atractivo el trabajo a corto plazo o a tiempo parcial.

Dado que la demografía limita cada vez más la oferta laboral, uno de los objetivos clave del Gobierno es elevar la tasa de empleo del 68% en 2015 al 72% en 2019. Si bien ya se han logrado algunos avances, el objetivo sigue resultando desafiante. La reforma de las pensiones continúa elevando la edad de jubilación. Los ajustes en los beneficios de maternidad y cuidado infantil están orientados a aumentar la oferta de trabajo de las mujeres en edad fértil. También se han tomado medidas para promover que los estudiantes tarden menos en graduarse de la educación terciaria.

Se está intentando la trampa de incentivos incorporando cambios en el sistema de beneficios de modo que una combinación de prestaciones de desempleo y pagos de transferencia más estrictos haría más atractivo aceptar un empleo en lugar de permanecer desempleado. La financiación para las políticas de activación aumentará en 2018-19. En relación con la reforma SOTE, los servicios públicos de empleo se reorganizarán en las 18 nuevas estructuras regionales de gobernanza que entrarán en vigor en 2020.

Se deben intensificar las medidas para mejorar la movilidad laboral. Un obstáculo importante es la falta de viviendas asequibles en los núcleos urbanos de crecimiento. Si bien la construcción de viviendas en el área metropolitana de Helsinki ha aumentado, tomará tiempo satisfacer la demanda de viviendas asequibles. Se continúan tomando medidas para abordar la situación de la vivienda.
En 2017 se iniciaron una serie de nuevos proyectos piloto con el objetivo de abordar los problemas de emparejamiento, los desafíos del emprendimiento y las nuevas formas de trabajo. También se centraron en una mejor utilización de la digitalización y el emparejamiento inteligente.

Se prolongan los convenios colectivos en vigor, con la novedad de mantener congelados los salarios durante todo el año 2017. Se empezarán a negociar los del año 2018. Adicionalmente y de acuerdo con el reparto de tiempo que se acuerde entre patronales y sindicatos, se aumenta la jornada laboral anual en 24 horas, sin remuneración.

En cuanto a las cotizaciones sociales, las relacionadas con las pensiones del trabajador aumentarán en 1,2% durante el periodo 2017-2020, reduciéndose en esa misma proporción la de los empleadores. La cotización por seguro de desempleo subirá en 0,85% entre 2017-2018 para el trabajador, con la reducción de ese porcentaje para el empleador. Además se establece una dinámica al proceso de forma que entre 2017 y 2019 las contribuciones de las empresas a la seguridad social han de disminuir al menos en 1%. La paga extra de vacaciones de los empleados públicos (50% de la paga de junio) se verá recortada en un 30% entre 2017 y 2019.

El gobierno se compromete a presentar un paquete legislativo encaminado a modificar el proceso de negociación colectiva.

b) Control del gasto Público.

Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:
- Recortes del gasto público en 4.000 millones
- Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones
- Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.

Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap”.

Como consecuencia del anuncio de estas medidas y la posibilidad de que se regulen directamente por el Gobierno, agentes sociales y políticos han anunciado el inicio de medidas de protesta en la calle y oposición parlamentaria, respectivamente.

Se espera que la reforma social, sanitaria y del condado reduzca el costo de los servicios públicos cerca de 3.000 millones de euros a más largo plazo.

 


 

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