Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En Finlandia, la importancia relativa del sector de servicios en el conjunto de la economía se combina con un pujante sector manufacturero exportador que ha mantenido, hasta la fecha su participación en la generación del valor añadido bruto del país. Aunque en los últimos periodos, la contracción de la demanda exterior, la falta de reformas estructurales y la obsolescencia de algunos sectores está minando esta capacidad.

En el sector de servicios destacan el comercio con un 13% de la formación de valor añadido y el sector inmobiliario con un 11%. El sector de la Administración Pública, defensa, educación, salud humana y actividades de trabajo social, destaca con casi un 18% del valor añadido. El sector de la información y las comunicaciones está en declive tras la desaparición de Nokia.

Conjuntamente, los sectores manufacturero y de la construcción suponen alrededor del 30% del tamaño de la economía nacional. Esta proporción, que se ha mantenido estable a lo largo de los últimos años, ha reflejado una fortaleza clara del sector industrial finlandés. Los datos sobre el desglose sectorial y por componentes de gasto se refieren al año 2019.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

% Valor agregado de las industrias (enfoque de producción del PIB)
  2016 2017 2018 2019
Agricultura, industria forestal y pesca 2,4 2,4 2,5 2,3
Manufacturas, minería, canteras y otras industrias 17,6 18,2 18,4 17,9
Construcción 5,9 6,2 6,3 6,6
Comercio, transporte y almacenamiento, alojamiento y servicios de alimentación 13,5 13,5 13,4 13,3
Información y comunicación 5,0 5,0 5,0 5,2
Finanzas y seguros 2,5 2,5 2,3 2,7
Inmobiliario 11,0 11,0 10,9 11,0
Actividades profesionales, científicas,técnicas, de administración y servicios de apoyo 7,3 7,5 7,5 7,7
Administración pública, defensa, educación, salud humana y actividades de trabajo social 18,3 17,5 17,4 17,5
Otros servicios 2,7 2,6 2,6 2,6
Impuestos menos subsidios en productos 13,9 13,6 13,7 13,4
Actualizada toda la tabla: Abril/2020. Fuente: StatFin        

 

PIB por componentes del gasto  (%) 2016 2017 2018 2019
CONSUMO 78,9 77,3 76,2 75,1
Consumo privado 55,1 54,3 53,5 52,4
Consumo público 23,9 23,0 22,7 22,7
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL  22,1 22,6 23,7 23,7
Fomación bruta de capital fijo 21,7 21,2 22,5 23,3
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 35,9 38,5 39,0 39,9
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 36,9 38,2 39,5 39,3
Discrepancia estadística 0,0 -0,2 0,7 0,6
Actualizada toda la tabla: abril 2020. Fuente: StatFin

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En 2019 el PIB finlandés creció el 1%, tres décimas menos de lo que se había calculado tres meses antes de terminar el año, que a su vez había sido revisado a la baja otras tres décimas respecto de la previsión que se había hecho tres meses antes. En 2018 el crecimiento se había situado en el 2,3%. La previsión del PIB en 2020 antes de la aparición del coronavirus era que aumentaría el 0,9%. En marzo de 2020 se revisó y se dejó en el 0%, tanto para 2020 como también para 2021. El debilitamiento del crecimiento de la economía del país depende mucho de la marcha de la economía en la zona euro y también de la marcha de la economía global, ya que este es un país muy dependiente de las exportaciones.

En abril de 2020 el Ministerio de Finanzas revisó sus cálculos otra vez y anunció que para este año ahora estima que iba a haber una contracción del PIB del 5,5% debido a la caída de la exportación y de la demanda doméstica, pero esa previsión, que se demostró después errónea, se hizo suponiendo que la economía se recuperara en el segundo semestre del año. Pero esta estimación también ha quedado después desfasada, y aunque es difícil en las circunstancias actuales hacer predicciones, ya que el impacto económico de la crisis no se conoce en su completa dimensión, sí que se estima ahora que en 2020 va a haber una contracción del PIB del 8%. No obstante, la misma estimación prevé que en 2021 la economía se recuperará en parte y podrá crecer un 4%.

La balanza comercial de bienes ha sido deficitaria durante los últimos años, en torno al 1% del PIB.

Las exportaciones finlandesas en 2019 han crecido el 3,8%, pero la previsión para el año 2020 es del 1,3%. Varias entregas de buques que ha habido en 2019 explican una parte de esta caída, pero el resto se debe a la desaceleración de los mercados exteriores a nivel global en el año 2020.

El déficit de la balanza por cuenta corriente se ha situado en el 1,6% en 2019.

El aumento del consumo privado en 2019 ha sido del 0,7%, llegando al 52,4% de PIB, y la previsión para 2020 antes del coronavirus era que fuera del 1,1%. El consumo privado y las exportaciones han sido los dos factores que han tirado de la economía en los últimos años. Ha mejorado el poder adquisitivo en términos reales pero no lo suficiente como para inducir una subida de la tasa de ahorro de las familias en los próximos años.

La inversión bruta en capital productivo fijo, que se había contraído durante la crisis y que se recuperó desde hace cuatro años, en 2018 creció el 6,1%. Sin embargo en 2019 ha habido una desaceleración porque se ha ralentizado la construcción de viviendas, y la estimación más reciente es la de un crecimiento del 1,5% en inversión bruta de capital fijo el último año; en 2020 se estimaba que iba a crecer por debajo del 1%.

La tasa de desempleo de 2019 ha sido del 6,5% y se calculaba antes de la crisis del coronavirus que en 2020 iba a descender modestamente hasta quedar en el 6,3%. Ahora, naturalmente, estas predicciones han quedado obsoletas.

La tasa de inflación se ha mantenido baja, en el 1,0% al acabar 2019, cuatro décimas por debajo de lo que a principios de año se había previsto. Un año antes había estado en el el 1,1%. La previsión de inflación es del 1,1% en 2020 y del 1,4% en 2021, por debajo de la media prevista en la zona euro.

En cuanto al sector público, la deuda pública al cierre de 2019 se situó en el 60,0% del PIB. El año anterior estuvo en el 58,9% del PIB. La deuda externa bruta ha ido aumentando, desde el 182,4% del PIB en 2017, al 211% en 2018 y en torno al 234% del PIB al cierre de 2019. Hace dos años se tomaron medidas tendentes a aumentar tipos de gravamen y a extender los
impuestos especiales que se reforzaron con recortes extraordinarios, y como resultado en el año 2018 el déficit público fue de solo el 0,7% del PIB, que quedó en el 0,9% del PIB en 2019. La previsión de déficit público para 2020 y 2021 antes de la crisis del coronavirus era del 1,4% del PIB por la ralentización del PIB y al esfuerzo de gasto público del nuevo gobierno que se eligió en 2019.

Tras un impacto de la anterior crisis que se dejó sentir bastante en este país, con una tasa de ocupación bastante alta, del 71,7% de la población activa de 15 a 64 años, la tasa de paro bajó al acabar 2019 al 6,8%, siendo el tercer año consecutivo que descendió, y la previsión, antes del tremendo impacto del coronavirus, era que bajara otras dos décimas más en 2020. Al acabar 2019 había un 14% de parados menos que hace un año y nueve mil puestos de trabajo sin ocupar más que un año antes, sobre todo en el sector de la construcción y en el de tecnologías de la información.

Por el lado exterior el panorama para 2020 es de desaceleración, como consecuencia de la crisis del coronavirus y su impacto en el resto de la Unión Europea, China y Estados Unidos.

En marzo de 2020 el Gobierno finlandés anunció medidas de apoyo a los empleados y a los autónomos, y también a otras empresas, para hacer frente a la pérdida de empleo y de negocio que ha traído la crisis del coronavirus, y la reacción de la población ha sido positiva.

El comité de Finanzas del Parlamento ha aprobado mil millones de euros de apoyo directo a las empresas pequeñas y medianas que se vean afectadas por la crisis del coronavirus. El Gobierno ha anunciado otros 1.500 millones de euros para la seguridad social y 600 millones más para compras de medicamentos y equipos médicos por la agencia nacional de suministros de emergencia.

Se han anunciado también 450 millones de euros de apoyo directo a los negocios que hayan sufrido por la pandemia, y una línea de avales de 300 millones de euros para negocios intensivos en mano de obra que se hayan visto afectados, a través de Business Finland. A través de la entidad de Inversión Industrial Finlandesa, Tesi, se van a realizar inversiones en capital por valor de entre 1 y 10 millones de euros en empresas cuya cifra de negocios sea inferior a 10 millones de euros que se hayan visto afectadas por la pandemia.También se ha comunicado que se va a abrir una línea de avales especial para los astilleros por 600 M€, otra de 30 M€ para la agricultura y otra de 10 M€ para el sector pesquero.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019
PIB
PIB (/M€ a precios corrientes) 216.073 223.892 232.096 240.912
Tasa de variación real (%) 2,8 2,7 1,7 1,0
Tasa de variación nominal (%) 2,9 3,6 3,7 2,8
INFLACIÓN
Media anual (%) 0,4 0,7 1,1 1,0
Fin de período (%) 1,0 0,5 1,2 0,9
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) -0,04 -0,15 -0,18 -0,22
Fin de período (%) -0,1 -0,2 -0,1 -0,2
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población 15-64 años (x 1.000 habitantes) 3.463 3.451 3.439 3.428
Población activa 15-64 años (x 1.000 habitantes) 2.615 2.635 2.665 2.669
% Desempleo sobre población activa 9,0 8,8 7,5 6,8
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB  -1,7 -0,8   -0,7 -1,1 
DEUDA PÚBLICA
en M€ 136.150  137.278  137.545  142.507 
en % de PIB 63,0  61,3  58,9  59,2 
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
De bienes en M€  51.878 59.711  63.864  64.932 
% variación respecto a período anterior -3,7 15,1 7,0 1,7
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
De bienes en M€ 55.003 62.469 66.525 65.658
% variación respecto a período anterior 0,9 13,6 6,5 -1,3
SALDO B. COMERCIAL DE BIENES
en M€ -3.125 -2.758 -2.661 -726
en % de PIB -1,4 -1,2 -1,1 -1,2
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M€ -1.615 -727 -3.217 -3.974
en % de PIB -0,7 -0,3 -1,4 -1,6
DEUDA EXTERNA
en M€ 421.443 408.293 483.352 579.944
en % de PIB 195,0 182,4 208,3 240,7
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en M€ n.d. n.d. n.d. n.d.
en % de exportaciones de b. y s.n.d. n.d.n.d.n.d.
RESERVAS INTERNACIONALES
en M€6.171 5.302 5.334 6.070
en meses de importación de b. y s. 1,0 0,7 0,7 0,8
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en M€ 8.362 2.535 -2.055 n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 1,1069 1,1297 1,1810 1,1535
fin de período 1,0541 1,1993 1,1450 1,1195
Fuente: StatFin, Suomen Pankki y Tulli. Última actualización: abril 2020

 

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Principales objetivos de política económica

La política económica del gobierno finlandés se marca tradicionalmente como prioridades:

- el aumento de la competitividad exterior;

- la estabilidad macroeconómica;

- la creación de empleo;

- hacer frente al reto del envejecimiento y la reducción de la población.

- mantener el control de las finanzas públicas.

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Política fiscal y presupuestaria

Las finanzas del gobierno general incluyen el gobierno central, los municipios y las autoridades municipales conjuntas, el gobierno provincial de Åland, las compañías e instituciones de seguro de pensiones legales y otros fondos de seguridad social.

Las finanzas del gobierno central consisten en las finanzas dentro del presupuesto del gobierno central y los fondos fuera del presupuesto del gobierno central. El Fondo de Pensiones del Estado, sin embargo, está incluido en los fondos de seguridad social. En las cuentas nacionales, el sector del gobierno central también incluye las universidades, la empresa de inversión estatal Solidium y la Finnish Broadcasting Company.

El Ministerio de Finanzas también es responsable de preparar el Plan Fiscal del Gobierno General y decidir los límites de gasto del gobierno central para los próximos años. El Plan Fiscal del Gobierno General es el documento de decisión del Gobierno que consiste en medidas relacionadas con la línea de política fiscal, todo el gobierno general y sus subsectores. Los límites de gasto establecen un límite para el gasto presupuestario del gobierno central y también aportan previsibilidad a la política económica.

Las finanzas del gobierno local cubren las finanzas de los municipios y las autoridades municipales conjuntas. La Constitución garantiza a los municipios un alto grado de autonomía, principalmente el derecho a recaudar impuestos y el derecho a decidir sobre sus propios gastos. Los municipios deciden independientemente la tasa del impuesto municipal sobre la renta, así como la tasa del impuesto inmobiliario dentro de un rango determinado por el Parlamento. Las disparidades económicas entre municipios se igualan utilizando el sistema de transferencias del gobierno central al gobierno local. Además, los municipios reciben una proporción del impuesto sobre la renta empresarial, según lo decidido por el Parlamento.

Una parte importante de la seguridad social de los ciudadanos se financia con la seguridad social y los sistemas de pensiones relacionados con los ingresos. Los beneficios se financian a través de las contribuciones a la seguridad social y al seguro social relacionadas con las rentas y los ingresos fiscales generales. El gobierno central garantiza un nivel suficiente de financiación para los sistemas nacionales de pensiones, seguros de salud y pensiones para trabajadores independientes. La ley determina el nivel de las contribuciones a la seguridad social y la contribución al seguro de salud del empleador y la persona asegurada. El Ministerio de Asuntos Sociales y Salud confirma anualmente el nivel de las contribuciones. El sistema de seguridad y pensiones de desempleo tiene amortiguadores cíclicos incorporados que moderan el crecimiento de las contribuciones al seguro si el desarrollo económico se deteriora.

La política fiscal es parte de la política económica del gobierno. Los objetivos de la política fiscal, es decir, cómo la economía pública recauda y asigna fondos, se acuerdan en el Programa del Gobierno. Las decisiones sobre impuestos, beneficios de seguridad social, pensiones y su financiación cambian las estructuras económicas y, en consecuencia, dan forma a las oportunidades para los ciudadanos, los hogares y las empresas. Las decisiones de política fiscal son, por lo tanto, parte de la política social estructural y afectan a la economía en el futuro. El Plan Fiscal del Gobierno General (incluidos los límites de gasto del gobierno central) y el Presupuesto son los instrumentos por los cuales el Gobierno implementa su política fiscal.

El Presupuesto del año 2019 representó por la parte del gasto el 53,1% del PIB, al igual que el año anterior, y en 2017 fue de 54,2%. En 2017, último año de los que se disponen datos detallados del gasto del Gobierno finlandés, se dedicó un 10,5% de su gasto público a la educación, 13,1% a sanidad y 2,3% a defensa. Los ingresos tributarios y contribuciones a la  seguridad social  supusieron en 2017 el 43,2% del PIB, una bajada de 0,7 puntos porcentuales respecto al año 2016. En 2018, estos ingresos han disminuido 1,1 puntos porcentuales situándose en 42,3 % del PIB. La partida más importante de los ingresos de los últimos años es la referente a la imposición sobre renta y patrimonio, seguida de la imposición a bienes y servicios. 

Finlandia destaca  por  ser el  segundo país con mayor ratio de gastos sobre PIB (53,1% en 2019) y el tercero de ingresos sobre PIB (52,8% en 2019) de toda la UE. El déficit lleva reduciéndose desde 2014, situándose en torno al 0,3% del PIB en 2019. Según el FMI, el déficit estructural en 2017 fue de 0,1% del PIB y el déficit estructural primario se situó en el 1,1% del PIB (últimos datos disponibles en 2019). 

La economía de Finlandia se encuentra en fase de expansión desde 2015. Este comportamiento se debe a una mayor actividad y empleo que repercuten positivamente en los ingresos y reducen, vía estabilizadores automáticos, el gasto público. Aun así, la recesión prolongada durante años anteriores ha revelado ciertas debilidades estructurales, como datos demográficos adversos y cambios tecnológicos, que siguen ejerciendo presión sobre la recuperación en la economía.

Para abordar los problemas de sostenibilidad a largo plazo, se planteó aprovechar la mejora económica para reducir los gastos, continuando con el programa de consolidación fiscal 2016-19 y la reforma de los servicios sociales y de salud. La prociclicalidad fiscal esperada para los próximos años se debe, en parte, al repentino crecimiento económico y a que los incrementos estructurales en los gastos relacionados con la edad automáticamente relajan el déficit fiscal estructural.

En el último decenio, los niveles de deuda/PIB han aumentado notablemente llegando su máximo histórico en 2015, situándose en el 63,4% del PIB. En 2016 comenzó una tendencia descendente que ha durado los últimos años situándose el nivel de deuda sobre el PIB en 58,9% en 2018. El pasado gobierno puso un gran empeño en consolidar las finanzas públicas. En este sentido, se llevaron a cabo algunas reformas, en el ámbito de la recaudación y gastos públicos (pensiones y subsidios). 

Medidas de control del déficit:

El pasado gobierno efectuó recortes en los gastos públicos en un intento de dotar de mayor flexibilidad y competitividad a la economía finlandesa. La estrategia de reformas llevada a cabo tuvo como objetivo a largo plazo ahorrar hasta 3.000 millones de euros. El plan 2016-2019 previó unos recortes en gastos del 2%. Se pudo ahorrar un 1% con las reformas laborales como el Pacto de Competitividad y las reformas de beneficios de desempleo. Sin embargo, las reformas en sanidad y servicios sociales no se pudieron llevar a cabo por falta de consenso y es lo que desencadenó la salida del pasado gobierno. 

Previamente a la situación de crisis sanitaria consecuencia del COVID-19, los objetivos multianuales del gobierno general para el periodo 2021-2023 eran los siguientes:

OBJETIVOS ANUALES DE LAS FINANZAS DEL GOBIERNO GENERAL ANTES DEL COVID-19
(% PIB) 2019 2020 2021 2022 2023
POSICIÓN PRESUPUESTARIA NOMINAL DEL GOBIERNO GENERAL -1,0 -1,4 -1,0 -0,6 0,0
GASTOS DEL GOBIERNO GENERAL 52,7 53,1 52,1 51,4 50,7
INGRESOS DEL GOBIERNO GENERAL 58,8 58,8 58,7 58,6 58,1
Fuente: Ministerio de Finanzas de Finlandia

Los objetivos presupuestarios nominales por sectores de las finanzas generales del gobierno eran para 2023:

  • Déficit del gobierno central de como máximo 0,5% en relación con el PIB.
  • Déficit del gobierno local de como máximo 0,5% en relación con el PIB.
  • Superávit de los fondos de pensiones relacionados con las ganancias de aproximadamente 1% en relación con el PIB.
  • Saldo equilibrado de otros fondos de seguridad social.

Para consultar más información visitar la web oficial del Ministerio de Finanzas en: www.vm.fi 

Los riesgos a que se enfrenta la economía finlandesa han venido siempre del lado exterior por la vulnerabilidad de Finlandia frente a las exportaciones. El panorama para 2020 es de desaceleración como consecuencia de la crisis del coronavirus y su impacto en el resto de la Unión Europea, China y Estados Unidos, unido a la incertidumbre ante las elecciones de final de este año en EEUU.

Por el lado doméstico el gobierno que se formó en 2019 se había empezado a encontrar a finales del año pasado, a pesar de estar presidido por una socialdemócrata, con una creciente contestación social frente a medidas de ajuste, que derivaron en huelgas en algunos servicios públicos en noviembre de 2019 en el sector de transporte y en correos.

Sin embargo en marzo de 2020 el Gobierno finlandés ha anunciado medidas de apoyo a los empleados y a los autónomos, y también a otras empresas, para hacer frente a la pérdida de empleo y de negocio que ha traído la crisis del coronavirus, y la reacción de la población está siendo positiva.

En medio del debilitamiento de la demanda externa y del aumento de la incertidumbre, antes de la llegada del coronavirus el crecimiento del PIB se había estimado que sería del 0,9% este año (frente al 1,1% del año 2019 y caída respecto de los años anteriores), con una subida de las exportaciones del 2,2% en 2020, mientras que para 2021 se había pronosticado que el crecimiento del PIB iba a ser de cerca del 1% porque se esperaba una ligera mejora de las exportaciones hasta el 2,4%. En 2021 se estimaba que habría un crecimiento de las importaciones del 3% frente al 2,5% que se calculaba que iban a aumentar este año 2020. Pero todas estas previsiones han quedado en suspenso por la crisis del coronavirus.

Otra de las razones por las que se esperaba que el crecimiento económico se moderara en 2020 era que se creía que iría disminuyendo la inversión, especialmente la residencial. Se preveía también que el crecimiento de la inversión bruta de capital fijo disminuyera del 0,7% del PIB de 2019 al 0,4% del PIB en 2020. Se esperaba también que el desempleo cayera gradualmente en 2020 a su nivel estructural y que la inflación se mantuviera baja.

Las perspectivas del saldo presupuestario se habían deteriorado, pasando del -0,7% del PIB en 2018 al -0,9% en 2019 debido a la desaceleración económica y a los planes fiscales expansivos del gobierno que tomó posesión en junio de 2019 con inversiones de infraestructuras viarias y ferroviarias. Se preveía antes de esta crisis sanitaria que el saldo estructural se mantuviera alrededor del -1,4% en 2020 y 2021.

En definitiva, el país estaba creciendo, y se preveía que fuera a seguir haciéndolo aunque menos fuerza ante las variables domésticas y exteriores que se han descrito, dejando aparte la vulnerabilidad del sistema financiero porque una parte de los riesgos que han aceptado bancos y cajas gira en torno a relaciones interregionales entre las entidades financieras de los países nórdicos, que están altamente interconectadas.

Naturalmente, en las actuales circunstancias del primer semestre de 2020, en las que el impacto económico de la crisis sanitaria del coronavirus no se puede conocer todavía en su verdadera dimensión, todas las anteriores previsiones hay que dejarlas por ahora en suspenso. Se estima ahora que este año va a haber una contracción del PIB del 5,5% debido a la caída simultánea de la exportación y de la demanda doméstica por el coronavirus, y esto pensando que la economía empiece a recuperarse poco a poco en el segundo semestre del año. La pandemia ha afectado mucho al sector servicios nacional (tiendas, hoteles, restaurantes, actividades turísticas) y un poco más adelante se notará el impacto sobre las empresas orientadas a la exportación y la construcción.

Se ha anunciado que los despidos temporales o definitivos podrían alcanzar a 280.000 personas y que empresas grandes como Altia, Fiskars, Konecranes, SSAB y UPM están en conversaciones para calcular la reducción de su fuerza laboral. Pero el economista jefe de la Federation of Finnish Technology Industries va más allá y cree que los despidos temporales pueden ascender a 350.000 y los definitivos a 175.000 a medida que se vaya notando el impacto verdadero de la crisis. La población activa en Finlandia es de tres millones y medio de personas (3.452.000), lo que da una idea del impacto.

El comité de Finanzas del Parlamento ha aprobado mil millones de euros de apoyo directo a las empresas pequeñas y medianas que se vean afectadas por esta crisis. El Gobierno ha anunciado otros 1.500 millones de euros para la seguridad social y 600 millones más para compras de medicamentos y equipos médicos por la agencia nacional de suministros de emergencia.  

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Política monetaria

La pertenencia de Finlandia al euro como moneda europea común implica que la política monetaria nacional sea aquella determinada por el Banco Central Europeo en todos sus aspectos. En consecuencia, Finlandia no puede adoptar ni medidas de política monetaria ni decisiones de política cambiaria de forma autónoma. La política económica solo se puede influir indirectamente en el desarrollo de la productividad. La clave de la productividad es un entorno operativo estable para las empresas y estructuras económicas flexibles que respalden la renovación. Fomentar la competitividad de Finlandia también es importante, especialmente a medida que el crecimiento en los mercados de exportación de Finlandia se desacelera.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Finlandia es un país con una estructura poco competitiva en el sector de ventas al por menor, con oligopolios de distribución alimentaria y monopolios como el del alcohol.

Pero en general el marco institucional es eficiente en infraestructuras físicas e institucionales (justicia, administración y educación) y su población está altamente cualificada.

El gobierno impulsa siempre la generación de empleo y la mejora de la productividad. Business Finland es el organismo que ayuda a las pymes finlandesas en su internacionalización y fomenta la inversión extranjera directa en Finlandia. De la financiación a empresas, el 85% se destina a innovación.

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