Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Una de las características más importantes de la estructura de la economía portuguesa en los últimos decenios es el dominio creciente del sector de servicios, a semejanza de lo ocurrido en varios países de Europa.  Además de una mayor incidencia del sector terciario en la actividad económica, se ha verificado una alteración significativa en el patrón de especialización de la industria transformadora en Portugal que ha reducido la dependencia que tenía de actividades industriales tradicionales, se ha modernizado abrazando otros sectores que incorporan una mayor componente tecnológica, como es el caso del sector automóvil y sus componentes, el sector electrónico, el farmacéutico, el energético y todas las relacionadas con las tecnologías de la información y comunicación.  

Dentro del sector servicios tiene particular importancia la industria turística que se beneficia  de la posición geográfica del país y de su clima moderado.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Portugal tiene una red de carreteras razonablemente desarrollada, compuesta por Autopistas (AE), Itinerarios Principales (IP), Itinerarios Complementarios (IC), Carreteras Nacionales (EN) y Regionales (ER).  En total, la red viaria abarca en el continente 14.310 km, aproximadamente de los cuales, más de 17% (alrededor de 2.988 km) son de autopistas que unen los siguientes ejes: Lisboa-Oporto (A1),Lisboa-Elvas, en dirección a Badajoz (A2), Costa de Estoril (A5), Oporto-Braga (A3), Oporto-Amarante (A4), Lisboa- Leiria (A8).

Portugal tiene casi 2.600 km de red ferroviaria que unen las principales ciudades del país. Entre Lisboa y Oporto la línea es doble y está electrificada, existiendo un servicio ALFA con cinco frecuencias en ambas direcciones. Dicho servicio se intercala con un INTERCITY, con cuatro frecuencias diarias de lunes a viernes. También aquí los esfuerzos necesarios para el equilibrio presupuestario han hecho con que el gobierno suspendiese todas las obras proyectadas para la línea de Alta Velocidad Lisboa-Madrid. La prioridad actual es la de facilitar al máximo el acceso de las mercancías portuguesas a los mercados europeos, vinculando el tráfico de pasajeros al de mercancías transportadas en un nuevo proyecto llamado "tren rápido".

Las infraestructuras portuarias han mejorado en estos últimos años, correspondiendo al importante papel que el tráfico marítimo desempeña en Portugal. Los principales puertos son el de Lisboa, Leixões (Oporto) y Sines. Otros puertos destacables son los de Setúbal, Aveiro, Funchal (Madeira) y Ponta Delgada (Azores).

El puerto de Lisboa dispone de 85 puestos de atraque y el de Leixões de 37, soportando ambos el 85% de la carga total. Sines, el más moderno del país, dispone de 6 puestos de atraque y está preparado fundamentalmente para atender al complejo petroquímico existente en la zona.

Los principales aeropuertos portugueses en territorio continental son: Portela en Lisboa, Francisco Sá Carneiro en Oporto y Faro en el Algarbe. En las islas, Funchal en Madeira y Ponta Delgada, en San Miguel (Azores). Recientemente se definió el emplazamiento del nuevo aeropuerto de Lisboa que se localizará en Alcochete, al sur del Tajo.

Tanto Iberia como TAP y Portugalia ofrecen frecuentes vuelos entre España y Portugal. Por otra parte se han establecido en Portugal algunas lineas aéreas de bajo coste: Vueling, Ryanair, Central Wings y Easy Jet.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El ciclo económico de crisis vivido en este país, iniciado en 2013,  aportó una novedad en el análisis del desempleo, ya que este se ha visto aumentado por la disminución de la población activa por vía de la emigración (creciente en esos años).

Desde entonces durante los últimos 4 años, Portugal ha ido paulatinamente recuperando las cifras de empleo. Los datos anuales de 2017 indican que el número de desempleados inscritos en los centros de empleo bajó alrededor del 17%, pasando de 483.500 empleados a 403.700 empleados. Así la tasa de desempleo para el final del año 2017 se fijó en diciembre en el 8,1%.con un descenso significativo respecto a 2016 (10,5%)

En lo que respecta al año 2018, los últimos datos (enero-abril) son esperanzadores: hay que retroceder hasta noviembre de 2002 para encontrar una tasa de paro inferior a la registrada en los primeros cuatro meses del corriente año (7,2%). Se prevé una estabilización del flujo migratorio que se espera pondrá fin a la reciente pérdida de capital humano, tan esencial para el crecimiento de la economía de este país.

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PIB per capita y distribución de la renta

PIB y Renta

miles de millones €2013 2014 2015 2016 2017
PIB (precios corrientes170,3 173,1 179,8 185,5 193,1
PIB (precios consta173,7167,0 168,6 171,7 174,5 179,2

 

En el siguiente cuadro se puede apreciar la distribución geográfica de la Renta Bruta disponible de las familias, siendo evidente la mayor concentración de la renta en las zonas de Lisboa y del Algarve. 

Renta Bruta disponible de las familias por región (en millones € per cápita)

Localización geográfica 2010 2011 2012 2013 2014
Portugal 12.001 11.531 11.176 11.208 11.225
Continente 11.989 11.514 11.168 11.206 11.228
Norte 10.193 9.797 9.555 9.613 9.741
Centro 10.967 10.554 10.413 10.446 10.464
Lisboa 15.322 14.679 13.983 14.047 13.806
Alentejo 11.308 10.873 10.497 10.407 10.642
Algarve 12.365 11.749 11.676 11.572 11.987
Región Autónoma de las Azores 12.249 11.912 11.216 11.220 11.303
Región Autónoma de Madeira 11.734 11.413 11.163 11.002 10.926

Fuente: INE-Contas Nacionais Regionais 

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Sector primario

Portugal al igual que otros países europeos ha ido aumentando durante los últimos 30 años la participación del sector terciario en su economía. En consecuencia, el sector agrícola y pesquero que tenía en los años 60 un peso del 24% del PIB, ha reducido este porcentaje al 2,2% en el año 2016. En términos de empleo, este sector representaba en el año 2016 el 6,6% del empleo total.  No obstante después de varios años de abandono de los campos, muchos portugueses vuelven a apostar por  la agricultura.  La producción agrícola aumentó un 10% en dos años y las exportaciones alcanzaron el año pasado los 1.200 millones de euros.  

Se está produciendo una intensificación del inevitable ajuste estructural del sector a partir de una mayor dimensión de las explotaciones y de avances tecnológicos si bien con evidentes disparidades sub-sectoriales y regionales. Las regiones más dinámicas son el Ribatejo y la zona Oeste. Una de las razones de la debilidad de este sector se deriva de la reducida dimensión de las explotaciones.  En Portugal las explotaciones agrícolas tienen en media 12 hectáreas cuando la media europea es de 20.  Para conseguir economias de escala y producción en cantidad suficiente para satisfazer las necesidades de las redes de distribución muchos agricultores han constituido asociaciones que definen la variedad de la producción y el timing de cada una, lo que ha resultado ser de gran utilidad y ha repercutido en el aumento reciente de las cifras de este sector. 

Entre los casos de éxito de este sector se destaca el aumento de producción de algunos productos como el concentrado de tomate y la producción del famoso vino de Oporto en la región del Duero. Se ha ido asistiendo a un aumento paulatino de las extensiones vinícolas que en la actualidad alcanzan las 350.000 ha. Existe también una amplia producción de olivo (4000 kilómetros cuadrados), viñedos (3750 km ²), trigo (3000 km ²) y maíz (2.680 km²).

Actualmente se asiste en Portugal a una sobreexplotación de los recursos pesqueros, fruto de la presión que viene siendo ejercida sobre los recursos de las aguas nacionales. El origen de esto está en factores de orden diverso, tales como la pérdida de potencial de la pesca de altura y la creciente eficacia de los aparejos y métodos fruto del desarrollo tecnológico. En contrapartida, se ha verificado un aumento acelerado de la acuicultura, representando en estos momentos alrededor de un 5% del volumen de pescado fresco desembarcado y capturado en aguas continentales.  La urgencia en preservar los recursos existentes, aliada a la necesidad de garantizar la viabilidad económica de la actividad, son actualmente las principales prioridades del sector.

Portugal es un gran exportador de productos forestales. Se trata de un importante recurso en la economía nacional que ha ido creciendo de manera regular y significativa dando lugar a una importante producción de materia prima para las industrias papelera y de corcho. El corcho tiene una producción muy significativa. Con un área de 730 mil hectáreas de alcornoques, Portugal es responsable por más del 50% de la producción mundial de corcho.

Los recursos minerales más importantes en Portugal son el cobre, el litio, el wolframio, el estaño, el uranio, los feldespatos, la sal gema, el talco y el mármol.
 

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Sector secundario

Desde la incorporación de Portugal a la CE, la industria transformadora nacional experimentó una expansión considerable en términos de producción y valor añadido, la cual se truncó a partir de 1991.  El retroceso relativo de la industria en el conjunto de la economía no ha sido incompatible con alteraciones, aunque lentas, en la especialización productiva portuguesa, sino que tiene lugar a la par del refuerzo de ciertas producciones, en segmentos de mayor valor añadido y contenido tecnológico.

No obstante, puede decirse que el perfil de especialización industrial no ha sufrido alteraciones significativas. En la última década, ciertos sectores "tradicionales" han reforzado su peso en el conjunto de las actividades transformadoras, tanto desde el punto de vista del empleo como de la exportación: las industrias de "calzado", "cerámica", "rocas ornamentales" o "alimentación y bebidas", mantuvieron un dinamismo igual o superior a la media de la industria transformadora en el periodo referido; "vestuario y textil" mantiene su posición hegemónica en la estructura del empleo y de las exportaciones (representa 1/3 de la exportación global portuguesa), aunque sufre pérdidas relativas en sus niveles de producción.

En el último decenio se ha verificado un cambio significativo en el patrón de especialización, de la industria transformadora portuguesa saliendo de la dependencia de actividades industriales tradicionales para una situación en la que ganan peso y nueva dinámica de crecimiento, nuevos sectores de mayor incorporación tecnológica como el sector automóvil, y sus componentes, la electrónica, la energía, el sector farmacéutico y las industrias relacionadas con las nuevas tecnologías de la información y comunicación.  En contrapartida, perdieron peso relativo en la producción y el empleo la "industria metalmecánica de base", "máquinas no eléctricas", "material de transporte" y "químicos no industriales" (sectores todos ellos en los que Portugal es fuertemente dependiente de las importaciones).
 

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Sector terciario

La estructura de la economía portuguesa está caracterizada por un elevado peso del sector servicios, a semejanza de lo que ocurre con la grana mayoría de los países europeos.  Este responde porun 75,4% del VAB (datos de 2016) y por el empleo del 68,6% de la población activa.  Dentro de este, el comercio es el subsector de servicios más relevante, empleando al 21% de la población y generando el 20% del VAB total. 

De acuerdo con las estadísticas más recientes, el sector turismo tiene un peso del 11% en el PIB nacional y las actividades con él relacionadas ocupan el 8,8% de la población empleada. Debido a la importancia del sector en la economía, la actividad turística es objeto de un Plan Estratégico en el marco de las políticas públicas que se desarrollará hasta el 2020. El Plan se propone aumentar la importancia de la actividad en la economía, para lo que el Estado pone a disposición varios mecanismos de apoyo a proyectos de naturaleza empresarial y de infraestructuras.

En los últimos años, Portugal ha demostrado también una evolución muy positiva en el desarrollo de start-ups y a raíz de ello el Gobierno ha implementado diversos programas al objeto de atraer inversión y de dotar la industria portuguesa de mayor número de recursos dirigidos a las nuevas tecnologías y a la  innovación.
 

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