Nuevos cambios en la fabricación y cadenas de suministro de China
Uno de los mayores impactos de las políticas chinas de ESG se observará en las cadenas de suministro, pues obligará a cambios importantes en el modo de producción de bienes, así como en la recopilación obligatoria de datos sobre dicha fabricación de productos que abastecen España. Además, a medida que China intensifique sus esfuerzos para reducir las emisiones de dióxido de carbono -pasando, así, a ser una economía más ecológica-, las empresas que operen en el país estarán bajo una presión, cada vez mayor, para reducir su huella de carbono en las cadenas de valor, con el fin de ser más eficientes en la protección del medio ambiente.
¿Qué deben hacer las medianas empresas españolas que producen made-in-China o importan desde allí?
Las empresas españolas, en primer lugar, deben revisar toda la cadena de suministro y los criterios de selección de proveedores, filtrando y descartando aquellos que, por falta de transparencia en la trazabilidad o poco rigor en el cumplimiento de las exigencias medioambientales al manufacturar sus productos, puedan representar problemas a futuro. Asimismo, aquellas empresas chinas que no cumplan las nuevas normativas medioambientales acabarán provocando interrupciones en la cadena de suministro o, incluso, paralizando permanente el abastecimiento, con las consecuentes pérdidas de dinero, tiempo y mercancía, que esto podrá conllevar. Entre los sectores más afectados por la reciente normativa ESG, destacan los textiles, la energía, los metales pesados, el carbón y el gas, la minería, el petroquímico, el cemento, el papel, la automoción y los bienes de consumo.
Se estima que 80.000 fábricas ya han sido cerradas a lo largo del año 2022 por no cumplir los estándares globales establecidos. El principal efecto de estos cierres es la concentración de la producción en un menor número de proveedores, de mayor escala, mejor monitorizados con procesos homologados, gobernanza corporativa más transparente y tecnológicamente más avanzados. En un futuro cercano, a las empresas chinas más pequeñas, menos eficientes y tecnológicamente menos avanzadas, les puede resultar demasiado costoso mantener el cumplimiento de los estándares ESG y podrán enfrentarse a una clara desventaja competitiva.
Oportunidades para las empresas españolas
Pese a los retos que esta adaptación implica, la transición ESG también crea oportunidades para las empresas españolas presentes en China y para aquellas que tienen allí su principal mercado de abastecimiento, pues van a obligar a sus socios y proveedores a una relación mucho más estrecha, así como al despliegue de estrategias y procesos ambientales, sociales y de buen gobierno, mucho más efectivos que los que se venían haciendo hasta ahora.
Si bien la transición hacia el desarrollo ecológico puede agregar cargas que reduzcan el margen y la ventaja competitiva en algunos casos, que también abrirán las puertas a nuevas oportunidades, todas ellas impulsadas por estas políticas de nueva implantación y respaldadas por I+D+I, que tendrán un gran potencial de crecimiento en China, como podrán ser las industrias verdes emergentes, incluidas las energías renovables, la gestión de residuos, la infraestructura sostenible y los servicios que respaldan el desarrollo verde. En muchos de estos sectores España tiene multinacionales y pymes que están en la vanguardia mundial. Además, la transición a un modelo productivo ESG en China, también tendrá un efecto positivo en la demanda y en el consumo de aquellos productos y servicios de empresas con cadenas de suministro y operaciones más ecológicas.
Como en cualquier otra megatendencia, de su adecuado análisis, adaptación y ejecución, depende en buena medida el que represente una amenaza o una oportunidad para nuestras empresas. Y si estás pensando en internacional tu pyme a China, no dudes en apuntarte a ICEX Next.
Julio Ceballos
Consultor de Desarrollo de Negocio en China