Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La contribución del sector agrícola (incluyendo pesca y silvicultura) a la economía húngara supuso en 2019 alrededor del 4,3% del PIB. En 2017 se produjo un descenso en la producción de cereales de un 1,6%, un incremento de un 1,4% en la de vegetales y un descenso de un 12% en la producción de frutas, con respecto a 2016. En el año 2018, el volumen de producción de cultivos y la producción de animales vivos han aumentado un 1,8% y un 5,7% con respecto al año 2017. Por otra parte, el volumen de producción de hortalizas descendió un 3% con respecto al año anterior. Predominan las explotaciones de tamaño reducido gestionadas por agricultores autónomos. El tamaño promedio de las explotaciones agrícolas es de 8,1 hectáreas.

El sector secundario supuso en torno al 23,5% del PIB húngaro en 2019. Alrededor de un 63% de la producción industrial se destina a la exportación. Los subsectores más importantes son la automoción, electrónica, electricidad, informática, metalurgia, industria química, farmacéutica, y alimentación y bebidas. Hungría se ha establecido como base de producción de componentes de automoción con costes salariales todavía competitivos para cadenas de montaje con establecimiento en la UE; algunos de los inversores principales de la industria de automoción son Audi, Mercedes, o Suzuki. La industria de automoción es un subsector a destacar, ya que las exportaciones en 2019 alcanzaron un 23,35% de las exportaciones totales de Hungría. Este sector está encabezado por la industria de equipos, componentes y accesorios de automoción, del cual se exporta el 59,31% del total de exportaciones del subsector. Dentro del sector industrial, el subsector con mayor inversión extranjera es el de vehículos y otro equipamiento de transporte, que supone un 11,57% del stock de la Inversión Extranjera Directa en el país en el año 2018.

En el año 2018, la mayoría de inversiones extranjeras directas se dirigieron al sector servicios, al manufacturero y las actividades financieras y de seguros. En el sector manufacturero destacaron los productos electrónicos y ópticos para ordenadores y la maquinaria y otro equipamiento; en servicios las inversiones se centraron principalmente en actividades de apoyo a los negocios. Según datos del Banco Nacional de Hungría, el sector servicios es el que ocupa el primer lugar como receptor de Inversión Directa extranjera con un 51,7% del stock total, seguido del sector Industrial con un 41,44%.

La industria de la construcción tiene un valor en torno al 5,6% del PIB. A lo largo del 2019 el sector de la construcción en Hungría también ha experimentado un constante crecimiento. Tanto es así que de enero a diciembre de 2019, el total de la producción de la construcción aumentó en un 21,7%; la construcción de edificios creció un 20,2% y la ingeniería civil un 23,9%.

El sector turismo ocupa un lugar destacado por su aportación al PIB del país y presenta un constante crecimiento desde el año 2010, convirtiéndose en uno de los sectores principales de la economía nacional. El sector ha experimentado un aumento en todos los datos de referencia, tanto en el número de visitantes extranjeros como en el turismo interno. En 2019, el sector turismo experimentó un crecimiento de 7,38% y su contribución total al PIB fue 8,30% (incluyendo servicios auxiliares e indirectos del sector). Budapest concentra una tercera parte del turismo total de la nación.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB por sectores de actividad % 2014 2015 2016 2017 2018 2019
Agricultura, Pesca Y Silvicultura 4,7% 4,5% 4,6% 4,5% 4,2% 4,3%
Industria 26,3% 27,2% 26,7% 26,0% 24,8% 23,5%
Manufacturas 23,1% 24,1% 23,4% 23,1% 22,1% 20,9%
Construcción 4,2% 4,2% 3,6% 4,3% 5,3% 5,6%
Servicios 64,8% 64,0% 65,1% 65,3% 65,7% 66,6%
Comercio al por mayor y menor; reparación de vehículos de motor; servicios de alojamiento y restauración 10,5% 10,4% 10,1% 10,3% 11,0% 13%
Transporte y logística 6,6% 6,5% 6,7% 6,2% 6,1% 6%
Información y comunicación 5,2% 4,9% 4,9% 5,0% 5,0% 4,9%
Actividades financieras y actuariales 3,9% 3,6% 3,5% 3,7% 3,5% 3,6%
Actividades inmobiliarias 8,3% 8,0% 8,1% 8,0% 7,9% 9,4%
Actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades administrativas 8,9% 9,2% 9,5% 9,8% 10,2% 10,1%
Administración pública y defensa; seguridad social; educación; sanidad; servicios sociales 17,0% 17,0% 17,7% 17,5% 17,1% 16,6%
Arte, entretenimiento y recreación; reparación de artículos de uso doméstico; otros servicios 4,5% 4,6% 4,4% 4,8% 4,8% 2,9%

 

PIB por componentes del gasto % 2014 2015 2016 2017 2018 2019
Consumo de las familias 60,17% 59,53% 59,98% 59,69% 58,85% 58,76%
Consumo del gobierno 10,16% 9,80% 10,01% 10,05% 9,30% 9,96%
Formación bruta de capital fijo 22,17% 22,52% 19,62% 22,23% 25,48% 27,22%
Total demanda interna 93,62% 91,90% 89,99% 92,44% 95,22% 96,88%
Exportaciones 87,67% 88,97% 89,73% 88,25% 86,53% 82,21%
Importaciones 81,29% 80,87% 79,72% 80,69% 81,75% 79,07%
Variación de inventario 0,99% -0,09% 0,24% 0,28% 1,43% 0,75%

Fuente: Oficina Central de Estadísticas de Hungría (www.ksh.hu)

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía húngara se encuentra en una senda de crecimiento y creación de empleo sin precedentes, alcanzando en 2018 una tasa de crecimiento del PIB del 5,1% con una tasa de desempleo al final del año del 3,7%; esta situación se debió al fuerte crecimiento del consumo privado, impulsado por aumentos salariales promovidos por el gobierno y apoyados por una fuerte recuperación en los préstamos bancarios. La inversión pública y corporativa siguió creciendo a medida que avanzaban los desembolsos de los proyectos financiados por la UE. Sin embargo el déficit público -que se había ido reduciendo en 2015 y 2016 - aumentó hasta el 2,4% del PIB en 2017 y descendió de nuevo en 2018 en que se situó en un 2,3% del PIB. Los tipos de interés continúaron históricamente bajos y, aunque en 2019 se pronosticaba una desaceleración del crecimiento económico como resultado de las limitaciones de capacidad, en particular en el mercado laboral, la desaceleración del crecimiento del ingreso real disponible (debido a un posible repunte de la inflación) y un crecimiento más lento de la demanda de exportaciones como consecuencia de un menor crecimiento de los países de la UE principales clientes de Hungría, en el primer semestre del año los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de Hungría mostraron un incremento del 5,1% del PIB con respecto al primer semestre de 2018 como resultado, fundamentalmente, de la actividad de la construcción y los servicios. El crecimiento registrado en el tercer y cuarto trimestre de 2019 ascendió al 5% y al 4,5% respecto a los mismos periodos del ejercicio anterior. La tasa media anual de crecimiento en 2019 ha ascendido al 4,9%; en el cuarto trimestre han sido los servicios de mercado los que más contribuyeron al crecimiento de la economía por delante de la industria y la construcción. El gobierno húngaro ha declarado en distintas ocasiones que su objetivo es alcanzar un crecimiento del PIB en los próximos años de dos puntos porcentuales por encima de la media de la tasa de crecimiento de la UE en su conjunto. En  diciembre el Ministro de Finanzas adelantó que esperaba un crecimiento del PIB de en torno al 4% para 2020 pero las previsiones  para este año han sido revisadas a la baja como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Además, ante el rebrote de la COVID-19 en el país al final del verano, el gobierno publicó un Decreto que entró en vigor el 1 de septiembre  por el que se restablecía provisionalmente hasta el 30 de septiembre el control en fronteras en Hungría, medida que fue posteriormente prorrogada dos veces hasta el 30 de noviembre de 2020. Esta norma no se aplica al tráfico transfronterizo de mercancías, a personas con pasaporte oficial y a personas que a la entrada en Hungría certifiquen de forma fehaciente que han pasado la enfermedad COVID-19 en los seis meses anteriores al momento de presentarse en la frontera, y establece algunas excepciones (bajo determinadas condiciones) , entre otros,  para viajes comerciales y de negocios. Esta medida sin duda afectará mucho a determinados sectores  que dependen del turismo, entre otros el sector hotelero, y tendrá un impacto negativo sobre el crecimiento de la economía.

Según datos de la Oficina de Estadísticas de Hungría, el PIB de Hungría creció un 2,2% interanual en el primer trimestre de 2020 frente al 4,9% alcanzado en 2019. La situación extraordinaria resultante de la pandemia del coronavirus ha tenido un impacto negativo en el resultado de la mayoría de los sectores, pero los servicios de mercado y, en menor medida, la industria, han continuado siendo las fuerzas impulsoras del crecimiento en el primer trimestre. Sin embargo, puesto que el estado de alarma se decretó el 11 de marzo, en los meses posteriores se  han registrado datos poco favorables reflejando una menor actividad en sectores tales como el de automoción y el turismo. El gobierno húngaro realizó un pronóstico de tres posibles situaciones: si la pandemia concluyera en el segundo trimestre de 2020 preveía una caída del PIB del 3% en 2020 y una recuperación del 4,8% en 2021; si la pandemia concluyera en el tercer trimestre la contracción del PIB sería del 5,6% y la recuperación del 4,9% en 2021 y si la pandemia concluyera en el cuarto trimestre la contracción prevista del PIB en 2020 alcanzaría el 7,3% y la recuperación en 2021 el 3,2%.  Según la Oficina de Estadísticas, el PIB de Hungría cayó hasta un 13,6% en el segundo trimestre de 2020 debido principalmente a la caída de la producción en la mayoría de los sectores de la economía. Sin embargo, en el  tercer trimestre  comenzó la recuperación y la mayor parte de las industrias mejoraron su rendimiento  creciendo un 11,3%  en comparación con el trimestre anterior  y mostrando un descenso del 4,6% con respecto al tercer trimestre de 2019.En los tres primeros trimestres de 2020 el PIB descendió un 5,6% con respecto al mismo periodo del año anterior.

 Por otro lado, el gobierno revisó al alza su previsión de déficit público para 2020 hasta un 3,8% abandonando sus planes de mantener el déficit por debajo del 3% del PIB de cuyo cumplimiento la UE ya había eximido temporalmente a los Estados miembros debido a la COVID-19. El  23 de julio el ministro de Finanzas, afirmó que la economía húngara podría contraerse en 2020 en torno al 5% si la pandemia concluyera en el segundo trimestre -revisando su estimación inicial del una reducción del 3% - y el déficit público también podría exceder la proyección del 3,8% debido a que la recuperación puede ser más lenta en determinados sectores.

2017 cerró con un cambio medio de 309,21 forintos por euro. El forinto comenzó a depreciarse durante el segundo trimestre de 2018 finalizando diciembre con un tipo de cambio medio de 321,51 HUF/€. A lo largo del mes de febrero de 2019, Standard and Poor's y Fitch mejoraron la calificación de Hungría como emisor de deuda pública para situarla en BBB con perspectiva estable. Ambas agencias destacaron la alta tasa de crecimiento del PIB en 2018, la reducción de la deuda externa del país, el aumento de las Inversiones Extranjeras Directas, y las transferencias de capital procedentes de la UE como factores clave para esta mejora en su evaluación. S&P revisó su calificación en febrero de 2020 para pasarla a BBB con perspectiva positiva pero, ha cambiado de nuevo  en abril la calificación de la deuda soberana de Hungría a BBB con perspectiva de “estable” debido a los efectos de la pandemia del coronavirus. Moody's  ha modificado  en septiembre de 2020 por primera vez desde noviembre de 2018 la calificación de la perspectiva de Hungría pasando de Baa3 estable  a positiva. A partir de marzo de 2019, el forinto comenzó a depreciarse situándose el 31 de diciembre en 330,52 forintos por euro. En 2020 el forinto ha seguido depreciándose y tras la irrupción de la crisis del coronavirus llegó a cotizar el 1 de abril a 364,57 forintos,  recuperándose en junio y    julio hasta los 345,79 forintos por euro. En octubre  volvió a caer de nuevo alcanzando el 14 de octubre 363,59 forintos por euro, pero en noviembre se volvió a recuperar situándose el 16 de noviembre en 355,5 forintos por euro. Desde marzo de 2016 el Banco Nacional de Hungría aplicó sucesivas reducciones del tipo de interés hasta alcanzar el 0,9% en mayo del mismo año.  El objetivo de la tasa de inflación a medio plazo del Banco Nacional de Hungría es del 3% con una banda de fluctuación de ±1%. El índice anual de precios al consumo desde la mitad del año 2018 fluctuó alrededor del 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019. Ante la evolución de los precios en el primer trimestre de 2019, el BNH decidió elevar en 10 puntos básicos, hasta el -0.05%, la banda de fluctuación del tipo de interés a un día del mercado monetario manteniendo el tipo básico sin modificaciones. En el conjunto del año 2019, el índice de precios al consumo aumentó el 3,4% con respecto al mismo periodo del año anterior y la tasa de inflación subyacente se situó en el 3,8%. En enero 2020, la inflación y la inflación subyacente se situaron en el 4,7% y el 4% respectivamente reflejando sobre todo la evolución de los precios del petróleo y los alimentos. La situación sin embargo cambió como consecuencia de la COVID-19 de forma que los precios al consumo en mayo y junio de 2020 aumentaron solo el 2,2% y el 2,9 % respectivamente con respecto a mayo y junio del año anterior. Por primera vez en cuatro años el 24 de junio de 2020 el BNH ha reducido la tasa de interés de referencia de 0,9% a 0,75% y el 22 de julio de 2020 volvió  reducirla del 0,75% al 0,60% manteniendo sin cambios, en ambos casos, el tipo aplicable a los préstamos a un día. Debido a las consecuencias de la pandemia iniciada en marzo, el Banco Nacional de Hungría había ya previsto que la tasa de inflación, antes de estabilizarse gradualmente en torno al 3%, caería en los próximos meses por debajo del objetivo a medio plazo debido, entre otros factores, a la fuerte caída de los precios del petróleo, aunque se mantiene una gran incertidumbre sobre la evolución de la inflación. No obstante, en julio Hungría tuvo, según datos de Eurostat, la tasa de inflación interanual mas alta de a UE. Si bien en agosto alcanzó el 3,9%, se ha ralentizado en septiembre debido a un incremento más moderado de los precios de los alimentos, bebidas alcohólicas y servicios y siguió descendiendo  en octubre hasta el 3%  debido a los incrementos mas moderados de los precios en estos mismos tres productos así como a la caída de los precios de los combustibles de motor. La tasa de desempleo media anual ha ido reduciéndose constantemente desde 2013 (en que alcanzó un 10,2%) debido a la mejora de la actividad industrial, a la contratación de obra pública tras el levantamiento de las restricciones de acceso a los fondos comunitarios y a la contratación temporal de parados a través del Programa de Fomento del Empleo del Gobierno, que ocupaba en  torno a 200.000 trabajadores. La tasa de desempleo media anual para 2019 se situó en el 3,4% a la vez que el número de empleados en el Programa del Gobierno descendió por debajo de los 100.000 trabajadores. Las consecuencias de la crisis provocada por la COVID- 19 se comenzaron a notar en Hungría  ya en abril,  en que alrededor de 73.000 personas perdieron el empleo y se alcanzó una tasa de desempleo del 4,1%; en mayo, la cifra de desempleados se incrementó en 28.000 con respecto al mes anterior, alcanzando una cifra de desempleados de 215.000 y una tasa de desempleo del 4,7%. En junio la tasa de desempleo ascendió al 5,1%, y en septiembre del 4,7% con 222.000 desempleados.  En el periodo julio septiembre, la media de desempleados fue de 208.000 personas y la tasa de desempleo del 4,4% . Se espera que el desempleo siga aumentando en los próximos meses como consecuencia de la disminución de la actividad económica en la mayoría de los sectores provocadas por las medidas tomadas para luchar contra la pandemia. La  influencia de las subidas de los salarios mínimos interprofesionales para la mano de obra cualificada y no cualificada que se han aplicado desde 2017 ha resultado en unos aumentos de los salarios medios brutos y netos mensuales del 12,86% en 2017 y el 11,09% en 2018 con respecto a los ejercicios  anteriores. En 2019 el salario medio bruto fue de 367.833 HUF/persona mensuales y el neto 244.609 HUF/persona mensuales. Ambos aumentaron un 11,48% con respecto al año anterior. El salario mínimo anual para 2020 aumentó un 8% tanto para los trabajadores cualificados como para los no cualificados, situándose en el caso de los trabajadores cualificados en 210.600HUF (647 euros) y de 161.000HUF (494,85 euros) para los no cualificados. Por otra parte, la contribución a la seguridad social del empleador en el año 2018 se redujo hasta el 19,5%  -después de que en 2017 ya se hubiera producido una reducción del 27% al 22%- y el 1 de julio de 2019 se ha  reducido de nuevo al 17,5%. El gobierno húngaro planeaba reducir la tasa de contribución a la seguridad social por parte del empleador ("payroll tax") al 15% para 2022 y una de las medidas tomadas para luchar contra las consecuencias  de la pandemia ha sido reducir esta tasa al 15,5% desde julio de 2020. En los últimos años Hungría ha gozado de una situación muy cercana al pleno empleo, no obstante, la crisis a nivel global afecta también al país, que se caracteriza por tener una economía muy abierta, por lo que se espera un repunte del desempleo en los próximos meses.

De acuerdo con los datos de Euroestacom en 2016, las exportaciones e importaciones siguieron aumentando hasta alcanzar un superávit de 6.771 millones de euros en 2016 y un record de 7.992 millones en 2017 que desde entonces se ha ido reduciendo. Así el saldo de la balanza comercial en 2018 se redujo de nuevo  hasta 6.192 millones de euros. Las exportaciones alcanzaron en dicho ejercicio un importe de 102.742 millones de euros, un 4,54% más que en 2017 en tanto que las importaciones, con un  importe de 96.550 millones de euros, se incrementaron en un 6,94%. En el periodo enero-diciembre de 2019, las exportaciones de Hungría alcanzaron 106.823 millones de euros, y las importaciones 101. 416 millones de euros, resultando un saldo superavitario de 5.406 millones de euros para dicho período.  El porcentaje de comercio con países miembros de la UE en ese periodo fue de 81,57% para las exportaciones y un 72,03% para las importaciones. En el  periodo enero-julio de 2020 Hungría ha exportado por valor de 57.940 millones de euros y ha importado por valor de 56.692 millones de euros, dando lugar a un saldo superavitario de 1.248 millones de euros, un 39% menor que en el mismo periodo de 2019.

Según los datos del Banco Nacional de Hungría, la deuda del gobierno alcanzó un 72,9% del PIB a final de 2017. A final de 2018 el importe  de la deuda del Estado según la Oficina de Estadística de Hungría fue del 70,2% del PIB mostrando un descenso apreciable desde el ejercicio anterior. En 2019 se ha mantenido la tendencia descendente ya que  la deuda del Gobierno, incluida la del Eximbank, se situó en el 66,4%  del PIB. Esta tendencia, sin embargo, se interrumpió como consecuencia de los efectos de la pandemia, y en el tercer trimestre de 2020 el déficit alcanzó el 73,8% del PIB, el nivel más alto en los últimos tres años. 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

  2014 2015 2016 2017 2018 2019
PIB
PIB (M EUR a precios corrientes) 106.061 112.701 116.129 126.891 135.931 146.061
Tasa de variación real (%) 4 3,1 2 4 5,1 4,9
INFLACIÓN
Media anual (%) -0,2 -0,1 0,4 2,4 2,8 3,4
Fin de período (%) -0,9 0,9 1,8 2,1 2,7 4
TIPO DE INTERÉS
Media anual (%) 2,5 1,65 1,05 0,9 0,9 0,9
Fin de período (%) 2,1 1,35 0,9 0,9 0,9 0,9
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (miles de habitantes) 9.877 9.856 9.830 9.798 9.778 9.773
Población activa (miles de habitantes) 4.444 4.518 4.586 4.613 4.641 4.671
% Desempleo sobre población activa (media anual) 7,7 6,8 5,1 4,2 3,7 3,4
DÉFICIT PÚBLICO
% PIB -2,8 -2 -1,8 -2,4 -2,3 -2
DEUDA PÚBLICA
en M EUR 79.564,90 83.814,70 87.440,70 91.204,40 93.311,80 94.023,30
en % PIB 76,8 76,1 75,5 72,9 70,2 64,4%
EXPORTACIONES DE BIENES
en M EUR 83.643 89.182 92.409 98.277 102.742 106.823
% variación respecto al mismo período anterior 2,88% 6,62% 3,62% 6,35% 4,54% 3,97%
IMPORTACIONES DE BIENES
en M EUR 79.820 83.858 85.637 90.285 96.550 101.417
% variación respecto al período anterior 5,18% 5,06% 2,12% 5,43% 6,94% 5,04%
SALDO BALANZA BIENES Y SERVICIOS
en M EUR 6.712,30 8.959 10.083,80 8.658,58 6.003,17 4.572,84
% PIB 6,57 8,24 8,95 7,38 4,42% 3,13%
SALDO BALANZA CUENTA CORRIENTE
en M EUR 1.260,20 2.648,10 5.209,30 2.489,61 377,16 -362,89
% PIB 1,19% 2,35% 4,49% 1,96% 0,28% -0,25%
DEUDA EXTERNA BRUTA
en M EUR 120.968,40 119.338,50 110.939,70 105.583,20 107.218,10 105.734,00
% PIB 118,43 109,78 98,49 85,12 81,26 72,39
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
% PIB 17,2 14,3 11,6 10,6 9,8 7,9
% Exportaciones de Bienes y servicios 19,6 16 13,1 12 11,5 9,4
RESERVAS INTERNACIONALES
en M EUR 34.578 30.322 24.384 23.368 27.403 28.386
FLUJOS DE INVERSIÓN DIRECTA NETA HÚNGARA EN EL EXTRANJERO
en M EUR 2.900,70 -14.306,40 -7.372,60 1.078,90 4.267,30 1.128,39
FLUJOS DE INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA NETA EN HUNGRÍA
en M EUR 5.979,20 -12.868,10 -4.809,90 3.122,60 7.048,12 1.030,90
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
Media anual 308,66 309,9 311,46 309,21 318,87 325,35
Fin de período 314,89 313,12 311,02 310,14 321,51 330,52
Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas (KSH), Banco Nacional de Hungría (MNB)

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

La contribución a la seguridad social del empleador en el año 2018 se redujo hasta el 19,5% -después de que en 2017 ya se hubiera producido una reducción del 27% al 22%- y el 1 de julio de 2019 se ha reducido de nuevo al 17,5%. El gobierno húngaro planeaba reducir la tasa de contribución a la seguridad social por parte del empleador ("payroll tax") al 15% para 2022 y una de las medidas tomadas para luchar contra las consecuencias de la pandemia ha sido reducir esta tasa al 15,5% desde julio de 2020.

Junto al objetivo de mantener un crecimiento del PIB superior al de la media comunitaria en los próximos años, el gobierno pretende aumentar la competitividad de las empresas húngaras, y mantener y mejorar la tasa de empleo del país al tiempo que debe afrontar la escasez de mano de obra tanto cualificada como no cualificada que afecta a cada vez más sectores y que podría suponer una limitación para el crecimiento del PIB en el futuro.

Previo a la crisis generada por el Coronavirus, la política económica del gobierno húngaro pretendía mantener la tasa de crecimiento económico del país (PIB) en los próximos años en torno al 4% junto con una reducción de la presión fiscal en un contexto de equilibrio. El gobierno planificó el presupuesto de 2019 con el objetivo de mantener un sólido crecimiento económico, apoyar a las familias y facilitar el pleno empleo. Mantener la estabilidad financiera (reducir la carga de deuda pública sobre el PIB y el déficit de las administraciones públicas) sigue siendo el objetivo de política económica del gobierno, así como las mejoras en competitividad y productividad.

Sin embargo, ante la repentina aparición de la pandemia de COVID-10, las previsiones de crecimiento se han revisado y se ha realizado una estimación negativa para este año. Así, el Gobierno Húngaro en su Programa de Convergencia 2020-2024 presentado en mayo de 2020 a la Comisión Europea, declara que el objetivo principal de la política económica húngara es proteger los resultados económicos logrados hasta el momento y recuperar el impulso del crecimiento económico. Ante esta situación, desde la declaración del estado de emergencia, el Gobierno Húngaro ha tomado una serie de medidas de apoyo a la actividad económica con el objetivo de limitar el efecto de la pandemia en la destrucción de empleo y en el crecimiento económico.Se impondrán impuestos especiales para aliviar los efectos de la crisis y el paquete global de medidas previstas supondrá, según el Gobierno, entre un 18 % y un 20% del PIB del país ;se crea un "Fondo Epidemiológico" destinado a tomar medidas protectoras para evitar la propagación del COVID-19, y un Fondo de Reactivación económica dirigido a reactivar la economía que estará constituido por reasignaciones de Ministerios y por fondos procedentes del Fondo Estatal de Empleo.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

El gobierno húngaro había declarado en distintas ocasiones que su objetivo era alcanzar un crecimiento del PIB en los siguientes años de dos puntos porcentuales por encima de la media de la tasa de crecimiento de la UE en su conjunto. A principios de diciembre el Ministro de Finanzas adelantó que esperaba un crecimiento del PIB de en torno al 4% para 2020 pero las previsiones para 2020 han sido revisadas a la baja como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

El gobierno húngaro realizó un pronóstico de tres posibles situaciones: si la pandemia concluyera en el segundo trimestre de 2020 preveía una caída del PIB del 3% en 2020 y una recuperación del 4,8% en 2021; si la pandemia concluyera en el tercer trimestre la contracción del PIB sería del 5,6% y la recuperación del 4,9% en 2021 y si la pandemia concluyera en el cuarto trimestre la contracción prevista del PIB en 2020 alcanzaría el 7,3% y la recuperación en 2021 el 3,2%. No obstante, según la Oficina de Estadísticas, el PIB de Hungría ha caído un 13,6% en el segundo trimestre de 2020 debido principalmente a la caída de la producción en la mayoría de los sectores de la economía. Por otro lado, el gobierno revisó al alza su previsión de déficit público para 2020 hasta un 3,8% abandonando sus planes de mantener el déficit por debajo del 3% del PIB de cuyo cumplimiento la UE ya ha eximido temporalmente a los Estados miembros debido a la COVID-19.

El Banco Nacional de Hungría había previsto un crecimiento de la economía del 2% al 3% en 2020, más modesto que en 2019 ,pero superior a la media europea. Sin embargo, ante la irrupción de la pandemia de la COVID-19 que está afectando mucho a los países europeos, las previsiones de crecimiento del PIB para 2020 se han revisado a la baja y son bastante más pesimistas; así, el BNH prevé una contracción del PIB para 2020 entre el 5,1% y el 6,8% y para 2021 un crecimiento entre 4,4% y el 6,8%. Considera que la actividad económica podría volver a alcanzar los niveles previos a la crisis a finales de 2022. El Gobierno Húngaro en su Programa de Convergencia 2020-2024 presentado en mayo a la Comisión Europea, declara que el objetivo principal de la política económica húngara es proteger los resultados económicos logrados hasta el momento y recuperar el impulso del crecimiento económico. Partiendo de un escenario base, como ya se ha descrito, ha realizado un pronóstico de tres posibles situaciones dependiendo de la duración que pueda tener la pandemia y ha revisado al alza su previsión de déficit público para 2020 hasta un 3,8%. En julio el ministro de Finanzas, revisó a la baja las previsiones del gobierno indicando que el crecimiento podría reducirse en 2020 en torno al 5%, y no al 3% previamente pronosticado si la pandemia concluyera en el segundo trimestre, y el déficit público también podría exceder la proyección del 3,8% debido a una recuperación mas lenta de determinados sectores. La Comisión Europea prevé una caída del PIB del 7% en 2020 y un aumento del desempleo que podría llegar al 7% en dicho ejercicio y estima que en 2021 el PIB se recuperará con un crecimiento del 6%, la tasa de desempleo se mantendrá en torno al 6% y la inflación decrecerá al 2,8%. En cuanto al déficit público, prevé que alcance un 5,3% en 2020 descienda al 4% en 2010 a la vez que estima que la deuda alcanzará el 75% del PIB en 2020 y descenderá hasta el 73,5% en 2012. El FMI prevé una caída del PIB húngaro del 6,1% en 2020, seguido de un crecimiento del 3,9% en 2021,con una inflación del 3,6% en 2020 y del 3,4% en 2021. En cuanto al desempleo, estima que la tasa se situaría en un 6,1% en 2020 y en un 4,7% en 2021.

Las últimas previsiones del Banco Nacional de Hungría y otros organismos internacionales para los próximos 2 años se presentan en el siguiente cuadro:

% MNB CE FMI OCDE
Período 2020 2021 2020 2021 2020 2021 2020 2021
Crecimiento PIB -5,1 / -6,8 4,4 / 6,8 -7 6 -6,1 3,9 -10 / -8 1,5 – 4,6
Tasas de Inflación 3,5 / 3,6 3,4 / 3,6 3,5 2,8 3,6 3,4 3,5 1,8
Tasa de Desempleo 4,4 / 4,7 4,8 / 5,8 7 6 6,1 4,7 6,9 6,2
Saldo Balanza CC % Variación anual -1,3 / -0,9 -1 / -0,5 1,3 1,5 -1,6 -0,9 -1,3 -1,3

Fuente: Banco Nacional de Hungría, OCDE, CE, FMI

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

Con respecto al sector público, el déficit del gobierno húngaro ha permanecido por debajo del límite del 3% del PIB fijado por la Unión Europea durante los tres últimos años.  Finalmente, el déficit total correspondiente al año 2017  del 2% del PIB, mucho menor que lo previsto; esta tendencia se ha mantenido en 2018 en que se situó en el 2,2% del PIB.  En lo que se refiere a la política fiscal, en 2016, el IRPF se redujo a un tipo único del 15%. En la última reforma impositiva que entró en vigor en enero de 2017, se redujo el tipo general del impuesto de sociedades al 9%, de forma que pasó a ser el menor de los países de la UE.

El tipo general del IVA en Hungría es del 27%, sin embargo, en 2018 se aplican varios tipos de IVA reducidos; entre ellos, el IVA aplicable a los servicios de acceso a internet y el de la leche fresca, huevos y carne de aves y otros alimentos básicos es del 5%, al igual que el de los libros y periódicos, algunos equipos médicos para personas discapacitadas y algunos productos farmacéuticos específicos, las viviendas sociales y la calefacción urbana. En el caso de los hoteles, entradas a espectáculos de entretenimiento y servicios de entrega a domicilio se aplica un IVA del 18%.

En octubre de 2018 el Consejo de Ministros de Hungría aprobó que las familias con dos hijos podrán a partir del 1/12/2018 beneficiarse de préstamos preferenciales al 3% por un importe máximo de 10.000.000 HUF para la compra o construcción de nueva vivienda, y las familias con tres o más hijos por un importe hasta 15.000.000 HUF. Además, desde el 29/10/2018 el Gobierno de Hungría decidió continuar con un programa de subsidios para la compra de automóviles eléctricos con un montante del programa por valor de 3.000 millones HUF. Los subsidios pueden alcanzar el 21% del valor bruto del vehículo o un máximo de 1.500.000 HUF. El precio máximo de los vehículos que pueden beneficiarse de esta medida se ha incrementado de 15.000.000 HUF a 20.000.000 HUF.

En noviembre de 2018 se aprobaron nuevas medidas en este campo que incluyen entre otras , además del mantenimiento del tipo reducido del 5% de IVA para la compra de nueva vivienda hasta el 31/12/2023 ya mencionado, el incremento de descuentos impositivos a las familias con dos hijos por valor de 5.000 HUF mensuales, la reducción del IVA al 5% para la leche UHT y ESL, la reducción del coste salarial por el empleo de trabajadores pensionistas (supresión de la contribución para formación),la supresión de la tasa de transacciones financieras para particulares en la compra de bonos y activos del Estado y la reducción a la mitad de las contribuciones sociales en el caso de contratar trabajadores destinados a actividades de investigación y desarrollo. En 2019 entre las modificaciones impositivas cabe mencionar la eliminación del pago del impuesto por transacciones bancarias de particulares inferiores a 20.000HUF, con objeto de fomentar el pago "on line". El 1 de julio de 2019 ha entrado en vigor un programa de medidas de protección a la familia cuyo objetivo consiste en incrementar la población en Hungría incentivando a las familias a aumentar el número de hijos. Dicho programa contempla, entre otros, préstamos de hasta 31.360€ a un tipo de interés nulo que se otorgará a mujeres entre 18 y 40 años en primeras nupcias que desean tener más hijos con unas condiciones de devolución más favorables con el nacimiento del primer hijo y del segundo hijo y con la cancelación del préstamo con el nacimiento del tercero . Se ha establecido también un programa de ayuda en la compra de un automóvil de al menos 7 plazas a las familias numerosas.

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

En los últimos tres años, el Banco Nacional de Hungría había conseguido reducir la deuda pública, mejorar significativamente su financiación reduciendo los intereses de la misma, y elevar el rating de la deuda soberana de Hungría. La tasa de inflación estaba manteniéndose dentro del objetivo fijado aunque por el gobierno aunque el índice anual de precios al consumo desde la mitad del año 2018 fluctuó alrededor de 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019. Ante la evolución de los precios en el primer trimestre de 2019, el BNH decidió elevar en 10 puntos básicos, hasta el -0.05%, la banda de fluctuación del tipo de interés a un día del mercado monetario manteniendo el tipo básico sin modificaciones.

Aunque el gobierno insiste en que no tiene una política de tipo de cambio, el tipo de cambio del forinto ha seguido una senda de depreciación frente al euro desde 2012 en línea con los intereses del Gobierno para fomentar sus exportaciones de bienes y servicios: a finales de 2012 el tipo de cambio estaba en torno a los 285 forintos por euro y mientras que en 2016 el tipo de cambio medio fue de 311,46 HUF/EUR depreciándose en torno a un 9,5% en dicho periodo. 2017 cerró con un cambio medio de 309,21 forintos por euro. El forinto comenzó a depreciarse durante el segundo trimestre de 2018 finalizando diciembre con un tipo de cambio medio de 321,51 HUF/€. A lo largo del mes de febrero de 2019, Standard and Poor's y Fitch mejoraron la calificación de Hungría como emisor de deuda pública para situarla en BBB con perspectiva estable. Ambas agencias destacaron la alta tasa de crecimiento del PIB en 2018, la reducción de la deuda externa del país, el aumento de las Inversiones Extranjeras Directas, y las transferencias de capital procedentes de la UE como factores clave para esta mejora en su evaluación. S&P revisó su calificación en febrero de 2020 para pasarla a BBB con perspectiva positiva pero, ha cambiado de nuevo en abril la calificación de la deuda soberana de Hungría a BBB con perspectiva de “estable” debido a los efectos de la pandemia del coronavirus. Moody's ha modificado en septiembre de 2020 por primera vez desde noviembre de 2018 la calificación de la perspectiva de Hungría pasando de Baa3 estable a positiva. A partir de marzo de 2019, el forinto comenzó a depreciarse situándose el 31 de diciembre en 330,52 forintos por euro. En 2020 el forinto ha seguido depreciándose y tras la irrupción de la crisis del coronavirus llegó a cotizar el 1 de abril a 364,57 forintos, recuperándose un poco en junio y julio alcanzando el 27 de julio los 345,79 forintos por euro y volviendo a caer de nuevo situándose el 14 de octubre en 363,59 forintos por euro.

Desde marzo de 2016 el Banco Nacional de Hungría aplicó sucesivas reducciones del tipo de interés hasta alcanzar el 0,9% en mayo del mismo año; y a pesar del repunte de la inflación en 2019 y la depreciación que ha sufrido el forinto en 2020 el BNH mantuvo el tipo de interés en el 0,9%.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

A través de nueve programas nacionales y regionales, a Hungría se le asignaron 25.000 millones de euros de fondos de la UE durante el período 2014-2020. Con una contribución nacional de 4.630 millones de euros, Hungría tiene un presupuesto total de 29.630 millones de euros para invertir en diversas áreas, desde redes de infraestructura en transporte y energía, competitividad de las PYME, medidas de empleo, medidas de protección del medio ambiente, economía baja en carbono, investigación e innovación, así como inversiones en inclusión social y educación. La Comisión Europea aprobó en septiembre de 2014 los planes operativos propuestos por Hungría para dicho periodo que se encuentran incluidos dentro del denominado Plan Széchenyi 2020. Debido a la crisis generada por el coronavirus, los fondos de la Unión Europea asignados a Hungría para el periodo 2021-2027 están en proceso de aprobación mientras el país prepara la presentación a la Comisión Europea de los programas nacionales y regionales en los que invertirá los fondos. Entre los instrumentos creados para hacer frente a la pandemia y apoyar la economía de los Estados miembros de la UE, la Comisión Europea aprobó destinar 504 millones de euros a Hungría, dentro del marco del instrumento SURE, dirigido a ayudar a proteger el empleo y mantener a los trabajadores en el puesto de trabajo. Por otro lado, según los últimos datos ofrecidos por la CE, Hungría recibirá 6.663 millones de euros entre el instrumento de Recuperación y Resiliencia y el instrumento para una Transición Justa, medidas presupuestarias creadas dentro del Next Generation EU, herramienta excepcional y temporal (2021-2023) para ayudar a los países de la UE a recuperar su economía.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex