Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 

Hungría posee 5,35 millones de hectáreas de tierra dedicada a la agricultura, que equivale al 58% de la superficie total del país. Incluyendo los bosques, el área total de tierra productiva se eleva a 7,4 millones de hectáreas. El país abastece la demanda interna de la mayoría de los productos agrícolas, y las exportaciones superan sustancialmente sus importaciones. El crecimiento de este sector ha sido continuo desde el año 2010, esto se debe a las favorables condiciones climáticas y a los buenos índices de fertilidad del suelo, entre otros factores. Entre los cultivos extensivos principales, destacan los cereales: maíz y trigo; y otros cultivos como la colza, remolacha azucarera y girasol. La agricultura y la viticultura tradicionalmente han jugado un importante papel en la economía. El sector primario tiene relativa relevancia para la balanza comercial, siendo exportador neto. En lo referente a la producción ganadera, destacan la cría de ganado porcino, vacuno y las aves de corral. Respecto a los productos derivados de la ganadería, la leche de vaca y los huevos de gallina son los más importantes. La productividad media de las explotaciones húngaras está por debajo de los niveles de la UE, aunque también hay granjas productivas con métodos y tecnología moderna.

La contribución del sector agrícola (incluyendo pesca y silvicultura) a la economía húngara supuso en 2018 alrededor del 4,2%% del PIB En 2017 se produjo un descenso en la producción de cereales de un 1,6%, un incremento de un 1,4% en la de vegetales y un descenso de un 12% en la producción de frutas, con respecto a 2016. En el año 2018, el volumen de producción de cultivos y la producción de animales vivos han aumentado un 1,8% y un 5,7% con respecto al año 2017. Por otra parte, el volumen de producción de hortalizas descendió un 3% con respecto al año anterior. Predominan las explotaciones de tamaño reducido gestionadas por agricultores autónomos. El tamaño promedio de las explotaciones agrícolas es de 8,1 hectáreas.

El sector secundario supuso en torno al 24,8%del PIB húngaro en 2018. Alrededor de un 63% de la producción industrial se destina a la exportación. Los subsectores más importantes son la automoción, electrónica, electricidad, informática, metalurgia, industria química, farmacéutica, y alimentación y bebidas. Hungría se ha establecido como base de producción de componentes de automoción con costes salariales todavía competitivos para cadenas de montaje con establecimiento en la UE; algunos de los inversores principales de la industria de automoción son Audi, Mercedes, o Suzuki. En los últimos años se han concretado importantes inversiones de multinacionales como Mercedes, y Audi, para ampliar la capacidad de producción de sus plantas. Hungría se ha convertido en los últimos años en un punto de atracción de inversiones extranjeras, debido a su gran potencial como plataforma logística y de fabricación (con moderados costes salariales) para toda la región de Centro-Europa. La industria química y farmacéutica también es importante para el país. Muchas farmacéuticas tienen sus propios programas de investigación y desarrollo. El país se ha convertido en una base de producción para compuestos patentados bajo licencia, así como para productos genéricos. La industria de automoción es un subsector a destacar, ya que las exportaciones en 2018 alcanzaron un 22,32% de las exportaciones totales de Hungría. Este sector está encabezado por la industria de equipos, componentes y accesorios de automoción, del cual se exporta el 65,64% del total de exportaciones del subsector. Dentro del sector industrial, el subsector con mayor inversión extranjera es el de vehículos y otro equipamiento de transporte, que supone un 11,57% del stock de la Inversión Extranjera Directa en el país en el año 2018.

En el año 2018, la mayoría de inversiones extranjeras directas se dirigieron al sector servicios, al manufacturero y las actividades financieras y de seguros. En el sector manufacturero destacaron los productos electrónicos y ópticos para ordenadores y la maquinaria y otro equipamiento; en servicios las inversiones se centraron principalmente en actividades de apoyo a los negocios. Según datos del Banco Nacional de Hungría, el sector servicios es el que ocupa el primer lugar como receptor de Inversión Directa extranjera con un 51,7% del stock total, seguido del sector Industrial con un 41,44%.

La industria de la construcción tiene un valor en torno al 5,3% del PIB. En 2016 la inversión en el sector se recuperó principalmente debido a la construcción residencial, debido en parte a las medidas tomadas por el gobierno en 2015 para impulsar un aumento de la demanda de vivienda a medio plazo, como por ejemplo las subvenciones para la compra de viviendas para familias con más de tres hijos y la reducción general del IVA para la ventas de nuevas viviendas del 27% al 5% hasta el 1 de enero de 2020. En el año 2017 se produjo una reactivación de este sector que ha persistido en 2018 como resultado del auge del mercado de la vivienda y el arranque de proyectos de ingeniería civil apoyados por los fondos de la UE.

Por estas razones el año 2018 fue un año de crecimiento para el sector de la construcción, principalmente el de la construcción residencial, con aumentos interanuales de hasta un 41,5% respecto al año 2017.

El sector turismo ocupa un lugar destacado por su aportación al PIB del país y presenta un constante crecimiento desde el año 2010, convirtiéndose en uno de los sectores principales de la economía nacional. El sector ha experimentado un aumento en todos los datos de referencia, tanto en el número de visitantes extranjeros como en el turismo interno. En 2018 el sector aportó un 6,84%al PIB directamente y un 10,74%si se tienen en cuenta los sectores auxiliares; Budapest concentra una tercera parte del turismo total de la nación.

Según la información proporcionada por Eurostat, el PIB per cápita real para Hungría en función de la paridad de poder adquisitivo para el año 2018 alcanzó el valor de 21.700 € (en unidades PPs), mientras que el valor medio para el conjunto de la UE fue en el mismo año de 30.900 €, lo que supone que la capacidad de compra en Hungría alcanza el 70,22% de la capacidad de compra de la media europea, un 2,2% más que en 2017 cuando la capacidad de compra se situó en el 68% de dicha media. Esta proporción ha ido en aumento desde la adhesión de Hungría a la UE en 2004. Así, esta cifra ascendía a 13.700 € PPs en dicho año, siendo la media de la UE 22.500 € PPs (es decir, suponía un 61% de la media comunitaria). En el año 2009, justo después de la crisis financiera mundial, el PIB de Hungría era de 15.600 € PPs con un valor medio de la UE de 24.500 € PPs (el 64% de la media comunitaria).

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB por sectores de actividad %20142015201620172018
Agricultura, Pesca Y Silvicultura4,7%4,5%4,6%4,5%4,2%
Industria26,3%27,2%26,7%26,0%24,8%
Manufacturas23,1%24,1%23,4%23,1%22,1%
Construcción4,2%4,2%3,6%4,3%5,3%
Servicios64,8%64,0%65,1%65,3%65,7%
Comercio al por mayor y menor; reparación de vehículos de motor; servicios de alojamiento y restauración10,5%10,4%10,1%10,3%11,0%
Transporte y logística6,6%6,5%6,7%6,2%6,1%
Información y comunicación5,2%4,9%4,9%5,0%5,0%
Actividades financieras y actuariales3,9%3,6%3,5%3,7%3,5%
Actividades inmobiliarias8,3%8,0%8,1%8,0%7,9%
Actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades administrativas8,9%9,2%9,5%9,8%10,2%
Administración pública y defensa; seguridad social; educación; sanidad; servicios sociales17,0%17,0%17,7%17,5%17,1%
Arte, entretenimiento y recreación; reparación de artículos de uso doméstico; otros servicios4,5%4,6%4,4%4,8%4,8%

PIB por componentes del gasto %20142015201620172018
Consumo de las familias60,17%59,53%59,98%59,69%58,85%
Consumo del gobierno10,16%9,80%10,01%10,05%9,30%
Formación bruta de capital fijo22,17%22,52%19,62%22,23%25,48%
Total demanda interna93,62%91,90%89,99%92,44%95,22%
Exportaciones87,67%88,97%89,73%88,25%86,53%
Importaciones81,29%80,87%79,72%80,69%81,75%
Variación de inventario0,99%-0,09%0,24%0,28%1,43%

Fuente: Oficina Central de Estadísticas de Hungría (www.ksh.hu)

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía húngara se encuentra en una senda de crecimiento y creación de empleo sin precedentes, alcanzando en 2018 una tasa de crecimiento del PIB del 5,1% con una tasa de desempleo al final del año del 3,7%; esta situación se debió al fuerte crecimiento del consumo privado, impulsado por aumentos salariales promovidos por el gobierno y apoyados por una fuerte recuperación en los préstamos bancarios. La inversión pública y corporativa ha seguido creciendo a medida que avanzaban los desembolsos de los proyectos financiados por la UE. La Formación Bruta de capital fijo ascendió en dicho ejercicio al 25,5% del PIB. Sin embargo el déficit público -que se había ido reduciendo en 2015 y 2016 - aumentó hasta el 2,4% del PIB en 2017 y descendió de nuevo en 2018 en que se ha situado en un 2,3% del PIB. Los tipos de interés continúan históricamente bajos y, aunque en 2019 se pronosticaba una desaceleración del crecimiento económico como resultado de las limitaciones de capacidad, en particular en el mercado laboral, la desaceleración del crecimiento del ingreso real disponible (debido a un posible repunte de la inflación) y un crecimiento más lento de la demanda de exportaciones como consecuencia de un menor crecimiento de los países de la UE principales clientes de Hungría, en el primer semestre del año los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de Hungría mostraron un incremento del 5,1% del PIB con respecto al primer semestre de 2018 como resultado, fundamentalmente, de la actividad de la construcción y los servicios. El crecimiento registrado en el tercer y cuarto trimestre de 2019 ascendió al 5% y al 4,5% respecto a los mismos periodos del ejercicio anterior. La tasa media anual de crecimiento en 2019 ha ascendido al 4,9%; en el cuarto trimestre han sido los servicios de mercado los que más han contribuido al crecimiento de la economía por delante de la industria y la construcción. El gobierno húngaro ha declarado en distintas ocasiones que su objetivo es alcanzar un crecimiento del PIB en los próximos años de dos puntos porcentuales por encima de la media de la tasa de crecimiento de la UE en su conjunto. A principios de diciembre el Ministro de Finanzas adelantó que esperaba un crecimiento del PIB de en torno al 4% para 2020 pero las previsiones  para 2020 han sido revisadas a la baja como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Además, ante el rebrote de la COVID-19 en el país al final del verano, el gobierno publicó un Decreto que entró en vigor el 1 de septiembre  por el que se restablecía provisionalmente hasta el 30 de septiembre el control en fronteras en Hungría, medida que fue posteriormente prorrogada hasta el 31 de octubre de 2020. Esta norma no se aplica al tráfico transfronterizo de mercancías, a personas con pasaporte oficial y a personas que a la entrada en Hungría certifiquen de forma fehaciente (en inglés o húngaro) que han pasado la enfermedad COVID-19 en los seis meses anteriores al momento de presentarse en la frontera, y establece algunas excepciones (bajo determinadas condiciones) , entre otros,  para viajes comerciales y de negocios. Esta medida sin duda afectará mucho a determinados sectores  que dependen del turismo, entre otros el sector hotelero y tendrá  posiblemente un impacto negativo sobre el crecimiento de la economía.

Según datos de la Oficina de Estadísticas de Hungría, el PIB de Hungría creció un 2,2% interanual en el primer trimestre de 2020 frente al 4,9% alcanzado en 2019. La situación extraordinaria resultante de la pandemia del coronavirus ha tenido un impacto negativo en el resultado de la mayoría de los sectores, pero los servicios de mercado y, en menor medida, la industria, han continuado siendo las fuerzas impulsoras del crecimiento en el primer trimestre. Sin embargo, puesto que el estado de alarma se decretó el 11 de marzo, en los meses posteriores se  han registrado datos poco favorables reflejando una menor actividad en sectores tales como el de automoción y el turismo. El gobierno húngaro realizó un pronóstico de tres posibles situaciones: si la pandemia concluyera en el segundo trimestre de 2020 preveía una caída del PIB del 3% en 2020 y una recuperación del 4,8% en 2021; si la pandemia concluyera en el tercer trimestre la contracción del PIB sería del 5,6% y la recuperación del 4,9% en 2021 y si la pandemia concluyera en el cuarto trimestre la contracción prevista del PIB en 2020 alcanzaría el 7,3% y la recuperación en 2021 el 3,2%. No obstante, según la Oficina de Estadísticas, el PIB de Hungría ha caído un 13,6% en el segundo trimestre de 2020 debido principalmente a la caída de la producción en la mayoría de los sectores de la economía. Por otro lado, el gobierno revisó al alza su previsión de déficit público para 2020 hasta un 3,8% abandonando sus planes de mantener el déficit por debajo del 3% del PIB de cuyo cumplimiento la UE ya ha eximido temporalmente a los Estados miembros debido a la COVID-19. El  23 de julio el ministro de Finanzas, afirmó que la economía húngara podría contraerse en 2020 en torno al 5% si la pandemia concluyera en el segundo trimestre -revisando su estimación inicial del una reducción del 3% - y el déficit público también podría exceder la proyección del 3,8% debido a que la recuperación puede ser más lenta en determinados sectores.

2017 cerró con un cambio medio de 309,21 forintos por euro. El forinto comenzó a depreciarse durante el segundo trimestre de 2018 finalizando diciembre con un tipo de cambio medio de 321,51 HUF/€. A lo largo del mes de febrero de 2019, Standard and Poor's y Fitch mejoraron la calificación de Hungría como emisor de deuda pública para situarla en BBB con perspectiva estable. Ambas agencias destacaron la alta tasa de crecimiento del PIB en 2018, la reducción de la deuda externa del país, el aumento de las Inversiones Extranjeras Directas, y las transferencias de capital procedentes de la UE como factores clave para esta mejora en su evaluación. S&P revisó su calificación en febrero de 2020 para pasarla a BBB con perspectiva positiva pero, ha cambiado de nuevo  en abril la calificación de la deuda soberana de Hungría a BBB con perspectiva de “estable” debido a los efectos de la pandemia del coronavirus. Moody's  ha modificado  en septiembre de 2020 por primera vez desde noviembre de 2018 la calificación de la perspectiva de Hungría pasando de Baa3 estable  a positiva. A partir de marzo de 2019, el forinto comenzó a depreciarse situándose el 31 de diciembre en 330,52 forintos por euro. En 2020 el forinto ha seguido depreciándose y tras la irrupción de la crisis del coronavirus llegó a cotizar el 1 de abril a 364,57 forintos,  recuperándose un poco en junio y julio alcanzando el 27 de julio los 345,79 forintos por euro y volviendo a caer de nuevo situándose el 14 de octubre en 363,59 forintos por euro. Desde marzo de 2016 el Banco Nacional de Hungría aplicó sucesivas reducciones del tipo de interés hasta alcanzar el 0,9% en mayo del mismo año; y a pesar del repunte de la inflación en 2019 y la  depreciación que ha sufrido el forinto en 2020 el BNH mantuvo el tipo de interés en el 0,9%.  El objetivo de la tasa de inflación a medio plazo del Banco Nacional de Hungría es del 3% con una banda de fluctuación de ±1%. El índice anual de precios al consumo desde la mitad del año 2018 fluctuó alrededor del 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019. Ante la evolución de los precios en el primer trimestre de 2019, el BNH decidió elevar en 10 puntos básicos, hasta el -0.05%, la banda de fluctuación del tipo de interés a un día del mercado monetario manteniendo el tipo básico sin modificaciones. En el conjunto del año 2019, el índice de precios al consumo aumentó el 3,4% con respecto al mismo periodo del año anterior y la tasa de inflación subyacente se situó en el 3,8%. En enero 2020, la inflación y la inflación subyacente se situaron en el 4,7% y el 4% respectivamente reflejando sobre todo la evolución de los precios del petróleo y los alimentos. La situación sin embargo cambió como consecuencia de la COVID-19 de forma que los precios al consumo en mayo y junio de 2020 aumentaron solo el 2,2% y el 2,9 % respectivamente con respecto a mayo y junio del año anterior. Por primera vez en cuatro años el 24 de junio de 2020 el BNH ha reducido la tasa de interés de referencia de 0,9% a 0,75% y el 22 de julio de 2020 volvió  reducirla del 0,75% al 0,60% manteniendo sin cambios, en ambos casos, el tipo aplicable a los préstamos a un día. Debido a las consecuencias de la pandemia iniciada en marzo, el Banco Nacional de Hungría había ya previsto que la tasa de inflación, antes de estabilizarse gradualmente en torno al 3%, caería en los próximos meses por debajo del objetivo a medio plazo debido, entre otros factores, a la fuerte caída de los precios del petróleo, aunque se mantiene una gran incertidumbre sobre la evolución de la inflación. No obstante, en julio Hungría tuvo, según datos de Eurostat, la tasa de inflación interanual mas alta de a UE. Si bien en agosto alcanzó el 3,9%, se ha ralentizado en septiembre hasta el 3,4% debido a un incremento más moderado de los precios de los alimentos, bebidas alcohólicas y servicios. La tasa de desempleo media anual ha ido reduciéndose constantemente desde 2013 (en que alcanzó un 10,2%) debido a la mejora de la actividad industrial, a la contratación de obra pública tras el levantamiento de las restricciones de acceso a los fondos comunitarios y a la contratación temporal de parados a través del Programa de Fomento del Empleo del Gobierno, que ocupaba en  torno a 200.000 trabajadores. La tasa de desempleo media anual para 2019 se situó en el 3,4% a la vez que el número de empleados en el Programa del Gobierno ha descendido por debajo de los 100.000 trabajadores. Las consecuencias de la crisis provocada por la COVID- 19 se comenzaron a notar en Hungría  ya en abril,  en que alrededor de 73.000 personas perdieron el empleo y se alcanzó una tasa de desempleo del 4,1%; en mayo, la cifra de desempleados se incrementó en 28.000 con respecto al mes anterior, alcanzando una cifra de desempleados de 215.000 y una tasa de desempleo del 4,7%. En junio la tasa de desempleo ascendió al 5,1%, en julio descendió al 4,7% y en agosto fue del 3,9% con 185.000 desempleados, sin embargo en el periodo junio-agosto la tasa de desempleo aumentó el 1,2% con respecto al mismo periodo del año anterior. Se espera que el desempleo siga aumentando en los próximos meses como consecuencia de la disminución de la actividad económica en la mayoría de los sectores provocadas por las medidas tomadas para luchar contra la pandemia. La  influencia de las subidas de los salarios mínimos interprofesionales para la mano de obra cualificada y no cualificada que se han aplicado desde 2017 ha resultado en unos aumentos de los salarios medios brutos y netos mensuales del 12,86% en 2017 y el 11,09% en 2018 con respecto a los ejercicios  anteriores. En 2019 el salario medio bruto fue de 367.833 HUF/persona mensuales y el neto 244.609 HUF/persona mensuales. Ambos aumentaron un 11,48% con respecto al año anterior. El salario mínimo anual para 2020 aumentó un 8% tanto para los trabajadores cualificados como para los no cualificados, situándose en el caso de los trabajadores cualificados en 210.600HUF (647 euros) y de 161.000HUF (494,85 euros) para los no cualificados. Por otra parte, la contribución a la seguridad social del empleador en el año 2018 se redujo hasta el 19,5%  -después de que en 2017 ya se hubiera producido una reducción del 27% al 22%- y el 1 de julio de 2019 se ha  reducido de nuevo al 17,5%. El gobierno húngaro planeaba reducir la tasa de contribución a la seguridad social por parte del empleador ("payroll tax") al 15% para 2022 y una de las medidas tomadas para luchar contra las consecuencias  de la pandemia ha sido reducir esta tasa al 15,5% desde julio de 2020. En los últimos años Hungría ha gozado de una situación muy cercana al pleno empleo, no obstante, la crisis a nivel global afecta también al país, que se caracteriza por tener una economía muy abierta, por lo que se espera un repunte del desempleo en los próximos meses.

De acuerdo con los datos de Euroestacom en 2016, las exportaciones e importaciones siguieron aumentando hasta alcanzar un superávit de 6.771 millones de euros en 2016 y un record de 7.992 millones en 2017 que desde entonces se ha ido reduciendo. Así el saldo de la balanza comercial en 2018 se redujo de nuevo  hasta 6.192 millones de euros. Las exportaciones alcanzaron en dicho ejercicio un importe de 102.742 millones de euros, un 4,54% más que en 2017 en tanto que las importaciones, con un  importe de 96.550 millones de euros, se incrementaron en un 6,94%. En el periodo enero-diciembre de 2019, las exportaciones de Hungría alcanzaron 106.823 millones de euros, y las importaciones 101. 416 millones de euros, resultando un saldo superavitario de 5.406 millones de euros para dicho período.  El porcentaje de comercio con países miembros de la UE en ese periodo fue de 81,57% para las exportaciones y un 72,03% para las importaciones. En el  periodo enero-junio de 2020 Hungría ha exportado por valor de 49.258 millones de euros y ha importado por valor de 47.972 millones de euros, dando lugar a un saldo superavitario de 1.286 millones de euros, un 40% menor que en el mismo periodo de 2019.

Según los datos del Banco Nacional de Hungría, la deuda del gobierno alcanzó un 72,9% del PIB a final de 2017. A final de 2018 el importe  de la deuda del Estado según la Oficina de Estadística de Hungría fue del 70,2% del PIB mostrando un descenso apreciable desde el ejercicio anterior. En 2019 se ha mantenido la tendencia descendente ya que  la deuda del Gobierno, incluida la del Eximbank, se situó en el 66,4%  del PIB.  

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 2012201320142015201620172018
PIB  
PIB (M EUR a precios corrientes)99.027101.466102.138108.710112.643124.042131.935
Tasa de variación real (%)-1,62,143,1244,9
Tasa de variación nominal (%)-1,82,534,33,35,76,3
INFLACIÓN  
Media anual (%)5,71,7-0,2-0,10,42,42,8
Fin de período (%)50,4-0,90,91,82,12,7
TIPO DE INTERÉS   
Media anual (%)6,254,22,51,651,050,90,9
Fin de período (%)5,7532,11,350,90,90,9
EMPLEO Y TASA DE PARO  
Población (miles de habitantes)9.9319.9089.8779.8569.8309.7989.778
Población activa (miles de habitantes)4.3004.3334.4444.5184.5864.6134.641
% Desempleo sobre población activa (media anual)1110,27,76,85,14,23,7
DÉFICIT PÚBLICO  
% PIB-2,3-2,5-2,8-2-1,8-2,4-2,3
DEUDA PÚBLICA  
en M EUR77.519,478.871,979.564,983.814,787.440,791.204,493.311,8
en % PIB78,277,376,876,175,572,970,2
EXPORTACIONES DE BIENES  
en M EUR80.95781.29983.64389.18292.409100.972107.059
% variación respecto al mismo período anterior-0,030,422,886,623,629,276,03
IMPORTACIONES DE BIENES  
en M EUR74.45175.88779.82083.85885.63796.243104.158
% variación respecto al período anterior-0,831,935,185,062,1212,388,22
SALDO BALANZA BIENES Y SERVICIOS  
en M EUR6.776,27.123,26.712,38.95910.083,89.153,25.871,3
% PIB6,876,578,248,957,384,45
SALDO BALANZA CUENTA CORRIENTE  
en M EUR1.597,33.570,11.260,22.648,15.209,32.830,4-717,3
% PIB1,613,521,232,434,622,28-0,5
DEUDA EXTERNA BRUTA  
en M EUR127.604,7119,841,3120.968,4119.338,5110.939,7105.583,2107.218,1
% PIB128,86118,11118,43109,7898,4985,1281,26
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA  
en miles de millones EUR19,320,617,214,311,610,69,8
% Exportaciones de Bienes y servicios22,32419,61613,11211,4
RESERVAS INTERNACIONALES  
en M EUR33.88133.78234.57830.32224.38423.36827.403
FLUJOS DE INVERSIÓN DIRECTA NETA HÚNGARA EN EL EXTRANJERO  
en M EUR9.155,11.433,52.900,7-14.306,4-7.372,61.104,74.255,3
FLUJOS DE INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA NETA EN HUNGRÍA  
en M EUR11.337,82.665,75.979,2-12.868,1-4.809,93.268,87.067,5
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO  
Media anual289,42296,92308,66309,9311,46309,21318,87
Fin de período291,29296,91314,89313,12311,02310,14321,51
Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas (KSH), Banco Nacional de Hungría (MNB)

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Principales objetivos de política económica

La política económica del gobierno húngaro pretende mantener la tasa de crecimiento económico del país (PIB) en los próximos años en torno al 4% junto con una reducción de la presión fiscal en un contexto de equilibrio entre la economía interna y la externa.

En marzo de 2015, el Consejo Monetario decidió retomar la senda de reducciones periódicas motivadas por la baja presión inflacionaria y la apreciación temporal del forinto, fijando el tipo de interés en el 1,35%. Este tipo se mantuvo hasta finales de marzo de 2016. Desde entonces, se han aplicado varias reducciones hasta el 0,9% alcanzado en mayo del mismo año, esta cifra se mantiene inalterada a diciembre de 2018 con el fin de favorecer la expansión de la economía. El Banco Nacional de Hungría decidió en septiembre de 2017, tras modificar a la baja sus previsiones de inflación para 2018-2019, mantener el tipo de interés en el 0,9% y continuar con la flexibilización de las medidas de política monetaria reduciendo en 10 puntos básicos la banda de fluctuación del tipo de interés a un día del mercado monetario entre otras medidas. En noviembre de 2017 el Consejo Monetario del BNH decidió introducir dos instrumentos no convencionales a partir de enero de 2018 para tratar de conseguir que las condiciones monetarias laxas produzcan efectos no solo a corto plazo sino también en el extremo más largo de la curva de rendimiento y se estreche la diferencia entre los rendimientos a corto plazo y los rendimientos a largo plazo en los mercados.

En septiembre de 2018 el Consejo Monetario del Banco Nacional de Hungría (MNB) anunció que mantendrá unas condiciones monetarias flexibles al menos hasta el próximo Consejo en diciembre. No obstante, en línea con otros bancos centrales europeos, está preparado para una normalización gradual y cautelosa de la política monetaria. De cara al futuro, ajustará las condiciones monetarias para alcanzar la meta de inflación de manera sostenible . El Banco estima que, en términos generales, la confianza se ha deteriorado recientemente en los mercados financieros internacionales debido, entre otros, a las noticias sobre las políticas comerciales internacionales y la evolución de los suministros de crudo por lo que las decisiones del Banco Central Europeo pueden tener una influencia significativa en la política monetaria del Banco Nacional de Hungría en los próximos meses.

A pesar de la depreciación del forinto desde mayo de 2018 y el repunte de los precios que se ha producido en los últimos meses, el Banco Nacional de Hungría decidió mantener el tipo de interés ya que la tasa de inflación sigue manteniéndose dentro de la cifra objetivo fijada por el gobierno.

En cuanto a la política fiscal, en la última reforma impositiva que entró en vigor en enero de 2017, se redujo el impuesto de sociedades al 9% desde unas tasas del 10% y el 19% que se aplicaban hasta esa fecha en función de los ingresos de las empresas. Con esta reducción, Hungría pasó a ser el país de la UE con un menor tipo del impuesto de sociedades. Esta medida está dirigida a ofrecer mayor atractivo para las inversiones extranjeras y reducir los costes para las empresas. Por otra parte, en enero de 2017 se rebajó la contribución a la seguridad social por parte del empleador al 22% y en enero de 2018 al 19,5%. En cuanto al IVA, cuyo tipo general es del 27%, se ha reducido el tipo aplicable a los hoteles al 18% y el aplicable a servicios de internet, restaurantes, ciertos tipos de equipamiento médico, libros y periódicos y algunos productos alimentarios básicos como leche, huevos, carne o pescado al 5%. El objetivo es aumentar la competitividad de la economía húngara y estimular la demanda.

Junto al objetivo de mantener un crecimiento del PIB superior al de la media comunitaria en los próximos años, el gobierno pretende aumentar la competitividad de las empresas húngaras, y mantener y mejorar la tasa de empleo del país al tiempo que debe afrontar la escasez de mano de obra tanto cualificada como no cualificada que afecta a cada vez más sectores y que podría suponer una limitación para el crecimiento del PIB en el futuro.

A nivel laboral concluyó en 2016 un acuerdo a seis años para aumentar el salario mínimo, que ha ido cumpliendo y que ha supuesto un aumento del salario real en 2017 de dos dígitos.

A nivel administrativo, se han introducido medidas para hacer más transparente la economía tales como la introducción de cajas en los comercios conectadas "on-line" con la agencia tributaria del país, o la simplificación de las cualificaciones profesionales.

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Previsiones macroeconómicas

El crecimiento económico que la economía húngara ha experimentado en el año 2018 fue impulsado por el mayor gasto de los hogares y una mayor inversión por parte de las empresas. Este crecimiento genera a su vez condiciones favorables para mejorar la productividad. Para finales del año 2019 y el año 2020, la Comisión Europea pronostica una desaceleración del crecimiento económico como resultado de las limitaciones de capacidad, en particular en el mercado laboral, la desaceleración del crecimiento del ingreso real disponible y un crecimiento más lento de la demanda de exportaciones a medida que la fase de expansión económica en la UE vaya perdiendo fuerza. Según las previsiones de la Comisión Europea, el saldo superavitario de la balanza comercial se prevé que decrezca con respecto al de 2018, ya que el crecimiento de las importaciones seguirá superando al de las exportaciones debido al rápido incremento de las inversiones y del consumo de productos no perecederos. Se espera que el superávit de la balanza comercial y el superávit de la cuenta corriente sean menores que en 2018. Al mismo tiempo, las importaciones también experimentarán un crecimiento más lento dado el debilitamiento de la demanda doméstica. Como resultado, se prevé que el déficit de la cuenta corriente se reduzca en los próximos años. Por otra parte, los ingresos de fondos procedentes de la UE mantendrán positiva la posición financiera externa.

Según los datos de la Comisión Europea, se espera en 2019 las exportaciones crezcan un 5,1% y las importaciones un 6,2%, mientras que en 2020, lo harían un 4% tanto para las exportaciones como para las importaciones.

La tasa de desempleo se mantendrá relativamente estable en torno al 3,3%, y en el mercado laboral, , el 1 de enero de 2019 los salarios mínimos aumentaron un 8%, tanto el cualificado como el no cualificado, con lo que se situaron en 149.000 forintos (465,64 €) para los no cualificados y de 195.000 forintos (609,34 €) para los trabajadores cualificados. Los precios de consumo aumentarán y la inflación se situará en un 3,2% en 2019 y en 2020.

La Comisión Europea estima que el déficit público se situará en 1,8% en 2019, mientras que en 2020 disminuirá hasta alcanzar el 1% del PIB. En cuanto a la deuda pública, se espera que en 2019 se sitúe en el 68,2% del PIB y en 2020 disminuya hasta alcanzar el 66,7% del PIB.

Las últimas previsiones del Banco Nacional de Hungría y otros organismos internacionales para los próximos 2 años se presentan en el siguiente cuadro:

%MNBCEFMIOCDE
Período20192020201920202019202020192020
Crecimiento PIB4,53,34,62,84,63,34,83,3
Tasas de Inflación3,33,43,43,13,23,43,33,4
Déficit público (%/ PIB)(-1,6) /(-0,6) /-1,8-1-1,9-1,9-1,8-1,7
(-1,7)(-1,4).
Tasa de Desempleo3,43,33,43,43,53,43,43,2
Saldo Balanza CC % Variación anual00,4-1,2-0,8-0,60-0,7-0,9
Fuente: Banco Nacional de Hungría, OCDE, CE, FMI

Con la economía cerca del pleno empleo, se prevé que disminuya la creación de nuevos puestos de trabajo, haciendo que el aumento del consumo privado se modere. La mejora de la productividad traerá consigo un aumento de los ingresos per cápita permitiendo al país situarse en la media de la UE. Para conseguir esta mejora y fomentar el crecimiento en el largo plazo, es necesario que Hungría aumente la inversión realizada en I+D, innovación e infraestructuras y crecimiento sostenible.

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Política fiscal y presupuestaria

Con respecto al sector público, el déficit del gobierno húngaro ha permanecido por debajo del límite del 3% del PIB fijado por la Unión Europea durante los tres últimos años.  Finalmente, el déficit total correspondiente al año 2017  del 2% del PIB, mucho menor que lo previsto; esta tendencia se ha mantenido en 2018 en que se situó en el 2,2% del PIB.  En lo que se refiere a la política fiscal, en 2016, el IRPF se redujo a un tipo único del 15%. En la última reforma impositiva que entró en vigor en enero de 2017, se redujo el tipo general del impuesto de sociedades al 9%, de forma que pasó a ser el menor de los países de la UE.

El tipo general del IVA en Hungría es del 27%, sin embargo, en 2018 se aplican varios tipos de IVA reducidos; entre ellos, el IVA aplicable a los servicios de acceso a internet y el de la leche fresca, huevos y carne de aves y otros alimentos básicos es del 5%, al igual que el de los libros y periódicos, algunos equipos médicos para personas discapacitadas y algunos productos farmacéuticos específicos, las viviendas sociales y la calefacción urbana. En el caso de los hoteles, entradas a espectáculos de entretenimiento y servicios de entrega a domicilio se aplica un IVA del 18%.

En octubre de 2018 el Consejo de Ministros de Hungría aprobó que las familias con dos hijos podrán a partir del 1/12/2018 beneficiarse de préstamos preferenciales al 3% por un importe máximo de 10.000.000 HUF para la compra o construcción de nueva vivienda, y las familias con tres o más hijos por un importe hasta 15.000.000 HUF. Además, desde el 29/10/2018 el Gobierno de Hungría decidió continuar con un programa de subsidios para la compra de automóviles eléctricos con un montante del programa por valor de 3.000 millones HUF. Los subsidios pueden alcanzar el 21% del valor bruto del vehículo o un máximo de 1.500.000 HUF. El precio máximo de los vehículos que pueden beneficiarse de esta medida se ha incrementado de 15.000.000 HUF a 20.000.000 HUF.

En noviembre de 2018 se aprobaron nuevas medidas en este campo que incluyen entre otras , además del mantenimiento del tipo reducido del 5% de IVA para la compra de nueva vivienda hasta el 31/12/2023 ya mencionado, el incremento de descuentos impositivos a las familias con dos hijos por valor de 5.000 HUF mensuales, la reducción del IVA al 5% para la leche UHT y ESL, la reducción del coste salarial por el empleo de trabajadores pensionistas (supresión de la contribución para formación),la supresión de la tasa de transacciones financieras para particulares en la compra de bonos y activos del Estado y la reducción a la mitad de las contribuciones sociales en el caso de contratar trabajadores destinados a actividades de investigación y desarrollo. En 2019 entre las modificaciones impositivas cabe mencionar la eliminación del pago del impuesto por transacciones bancarias de particulares inferiores a 20.000HUF, con objeto de fomentar el pago "on line". El 1 de julio de 2019 ha entrado en vigor un programa de medidas de protección a la familia cuyo objetivo consiste en incrementar la población en Hungría incentivando a las familias a aumentar el número de hijos. Dicho programa contempla, entre otros, préstamos de hasta 31.360€ a un tipo de interés nulo que se otorgará a mujeres entre 18 y 40 años en primeras nupcias que desean tener más hijos con unas condiciones de devolución más favorables con el nacimiento del primer hijo y del segundo hijo y con la cancelación del préstamo con el nacimiento del tercero . Se ha establecido también un programa de ayuda en la compra de un automóvil de al menos 7 plazas a las familias numerosas.

 

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Política monetaria

Las actuaciones del Gobernador del Banco Nacional de Hungría se criticaron por dos medidas polémicas: la adquisición en noviembre de 2015 del 70% de las acciones de la Bolsa de Budapest que ha quedado en manos del Banco y la gestión de seis fundaciones financiadas por dicha institución dedicadas a la adquisición de obras de arte y activos inmobiliarios, así como al fomento de la enseñanza de las teorías económicas que inspiran la política del Gobierno consideradas como heterodoxas y opuestas a las teorías liberalizadoras imperantes en la mayoría de las economías occidentales; los cuantiosos fondos que han financiado estas operaciones provienen de beneficios del Banco Nacional de Hungría y su Gobernador ha intentado que los mismos escaparan al control de las instituciones correspondientes alegando que se trataba de dinero no público.

Por lo demás, en los últimos tres años, el Banco Nacional de Hungría ha conseguido reducir la deuda pública, mejorar significativamente su financiación reduciendo los intereses de la misma, y elevar el rating de la deuda soberana de Hungría.  La tasa de inflación estaba manteniéndose dentro del objetivo fijado aunque por el gobierno aunque el índice anual de precios al consumo desde la mitad del año 2018 fluctuó alrededor de 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019. Ante la evolución de los precios en el primer trimestre de 2019, el BNH decidió elevar en 10 puntos básicos, hasta el -0.05%, la banda de fluctuación del tipo de interés a un día del mercado monetario manteniendo el tipo básico sin modificaciones. En mayo el repunte de los precios alcanzó un 3,9% con respecto al mismo mes de 2018 y la inflación subyacente se situó en el 4%, los datos más elevados en los últimos 10 años, sin embargo, en agosto el incremento del índice de precios al consumo se redujo hasta un 3,1% respecto al mismo mes del año anterior y la tasa de inflación subyacente hasta el 3,7%.

Aunque el gobierno insiste en que no tiene una política de tipo de cambio, el tipo de cambio del forinto ha seguido una senda de depreciación frente al euro desde 2012 en línea con los intereses del Gobierno para fomentar sus exportaciones de bienes y servicios: a finales de 2012 el tipo de cambio estaba en torno a los 285 forintos por euro y mientras que en 2016 el tipo de cambio medio fue de 311,46 HUF/EUR depreciándose en torno a un 9,5% en dicho periodo. En 2017 el tipo de cambio no sufrió variaciones significativas, y aunque sufrió oscilaciones a lo largo del año  y finalizó el año con un tipo medio de 309,21 forintos por euro. El forinto comenzó a depreciarse durante el segundo trimestre de 2018 finalizando diciembre con un tipo de cambio medio de 321,51 HUF/€. A lo largo del mes de febrero de 2019, Standard and Poor's y Fitch mejoraron la calificación de Hungría como emisor de deuda pública para situarla en BBB con perspectiva estable. A partir de marzo el forinto comenzó a depreciarse hasta alcanzar el día 17 de septiembre de 2019 el mínimo del año en 331,36 Foritos por euro. El 3 de mayo ,Moody's anunció que mantendría la calificación del bono húngaro Baa3 otorgada en noviembre de 2018.

A pesar del repunte de la inflación y de la depreciación del forinto experimentado en septiembre, el BNH ha mantenido sin variaciones el tipo de interés en un 0,9%.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

A través de nueve programas nacionales y regionales, a Hungría se le asignaron 25.000 millones de euros de fondos de la UE durante el período 2014-2020. Con una contribución nacional de 4.630 millones de euros, Hungría tiene un presupuesto total de 29.630 millones de euros para invertir en diversas áreas, desde redes de infraestructura en transporte y energía, competitividad de las PYME, medidas de empleo, medidas de protección del medio ambiente, economía baja en carbono, investigación e innovación, así como inversiones en inclusión social y educación. La Comisión Europea aprobó en septiembre de 2014 los planes operativos propuestos por Hungría para dicho periodo que se encuentran incluidos dentro del denominado Plan Széchenyi 2020.

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