Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En 2020 el PIB a precios corrientes se cifró en €1.651.595 millones, presentando una variación nominal del 7,8% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. En cuanto a la variación real del PIB, ésta se situó en un -8,9% en comparación con 2019.

Por el lado de la demanda, la formación bruta de capital fijo disminuyó un 9,1% mientras que el gasto por consumo final de los hogares descendió un 7,8% con respecto al ejercicio anterior.

Las exportaciones de bienes y servicios han disminuido un 13,8% mientras que las importaciones han disminuido un 12,6%.

Por sectores, en 2020 el valor añadido registró un descenso en todos ellos: disminuye un 11,1% la industria, los servicios (-8,1%), la construcción (-6,3%) y la agricultura y la pesca (-6,1%).

 

 

 


 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) 2017% 2018% 2019% 2020%
POR SECTORES DE ORIGEN        
AGROPECUARIO 2,1  2,1  2,2  N.D.
INDUSTRIAN.D. 23,9  24,2  23,9  N.D.
En sentido estricto 19,2  19,5  19,6  N.D.
Construcción 4,7  4,7  4,3  N.D.
SERVICIOS 74  73,7  73,9  N.D.
Comercio, hostelería, transporte y comunicaciones 24,8  21,3  21,6  N.D.
Crédito, inmobiliarias y servicios profesionales 28,7  28,2  28,1  N.D.
Otras actividades de servicios 20,5  24,2  24,2  N.D.
TOTAL 100  100  100  
         
POR COMPONENTES DEL GASTO        
CONSUMO 79,7 79,5 79 78,9
Consumo Privado 60,5 60,3 60,9 58
Consumo Público 18,6 18,7 19,3 20,9
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 17,5 18 18,1 17,8
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 31,3 31,8 31,6 29,3
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,2 29,3 28,5 25,7

Fuentes: ISTAT (Actualizado 27/04/21)

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Coyuntura económica: En 2019 el PIB registró un incremento del 0,3%. La epidemia de coronavirus ha modificado sustancialmente la situación económica de Italia así como, las mismas previsiones del Gobierno. En 2020, el PIB a precios de mercado fue de 1.651.595 M€, con una caída del 7,8% respecto al año anterior. En volumen, el PIB disminuyó un 8,9% lo que pone de manifiesto que la crisis sanitaria está volviendo a impactar en la economía, especialmente en el sector servicios. El PIB ha aumentado un 2,6% en el tercer trimestre de 2021 con respecto al trimestre anterior, y un 3,8% respecto al tercer trimestre de 2020, con un valor de 425.022M€.

Precios: El índice de precios al consumo en el año 2020 registró un descenso medio del 0,2%. En septiembre de 2021 el índice disminuye un 0,2% con respecto al mes anterior y aumenta un 2,5% respecto a septiembre de 2020. La inflación subyacente, calculada excluyendo energía y alimentos frescos, se aumentó al 1%.

Producción industrial: En la media del 2020 el índice de producción industrial disminuyó un 2% respecto al año anterior. En septiembre de 2021 el índice de producción industrial registró un aumento del 0,1% respecto al mes anterior y del 4,4% en comparación con el mismo mes de 2020.

Mercado de trabajo: En 2020 el empleo descendió a causa de la pandemia un 8,9%. La tasa de desempleo registró en el mes de diciembre un 9%, mientras que la tasa de desempleo juvenil (15-24 años) aumenta al 29,7%. En septiembre de 2021, la tasa de desempleo se cifra en 9,2%, lo que supone un descenso del 0,9% con respecto al año anterior.

Cuentas públicas: En 2020 el déficit público ha sido del -9,5% del PIB, en comparación con el -1,6% en 2019, mientras que la deuda pública asciende al 155,6% del PIB del 134,6% de 2019.

Balanza comercial: En 2020 se registró un saldo comercial positivo de €63.471 millones (con datos desestacionalizados), un 11,5% superior al de 2019. Las exportaciones se redujeron en un 10,3% con respecto al año anterior, registrando €432.384 millones, mientras que las importaciones disminuyeron un 13,2% en este periodo, cifrándose en €368.913 millones. El flujo comercial hacia países de la UE registró un saldo de €221.279 millones, lo que supone un descenso del 10,2% con respecto al año anterior, al igual que hacia los países extra UE (-10,4%), registrando €211.105 millones. Las importaciones también disminuyeron desde países de la UE (-11,4%) cifrándose en €214.736 millones al igual que aquellas desde países de fuera de la UE (-15,7%), con €154.177 millones.

En el periodo de enero a agosto de 2021 el saldo comercial fue de €38.797 millones, con un aumento en las exportaciones del 23,5% hacia los países de la UE y del 21% a los países de fuera de la UE en comparación con el mismo periodo de 2020. También aumentan las importaciones desde la UE (+25,7%) así como las importaciones desde los países de fuera de la UE (+23,7%).

Balanza de pagos: En 2020, la balanza por cuenta corriente de Italia registró un saldo de €59.883 millones, en aumento comparado con el saldo de €453.406 millones de 2019, lo que supone el 3,6% del PIB. 

A junio de 2021 la balanza por cuenta corriente acumulada en los últimos 12 meses registró un saldo de €67.596 millones, en aumento comparado con el saldo de €50.881 millones de 2020, un 4,1% del PIB.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2018  2019 2020 2021 (IIT)
PIB        
PIB (M€ a precios corrientes)  1.765.088 1.787.664 1.651.595 414.242
Tasa de variación real (%)  +0,9  +0,3 -8,9 +2,7
Tasa de variación nominal (%)  +1,7  +1,2  -7,8  
INFLACIÓN        
Media anual (%)  +1,2  0,6 -0,2 1,3
Fin de período (%)  +1,1  0,5 -0,2 1,3
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL        
Media anual (%)  n.d.  n.d. n.d. n.d.
Fin de periodo (%)  1,9  1,8 1,4 1,2
EMPLEO Y TASA DE PARO        
Población  60.391  60.317 60.244 59.258
Población activa (en miles)  25.958  25.923 25.204 25.244
% Desempleo sobre población activa  10,3  9,8 8,9 9,7
DÉFICIT PÚBLICO        
en M€  -38.628  -27.901 -156.860  
% de PIB  -2,2  -1,6 -9,5  -7,6
DEUDA PÚBLICA        
en M€  2.380.947  2.409.904  2.569.248  
en % de PIB  134,4  134,6  155,6  
EXPORTACIONES DE BIENES        
en M€  466.441  476.483 432.384 250.097
% variación respecto a período anterior  +2,9  +2,3  -10,3 +24,2
IMPORTACIONES DE BIENES        
en M€  426.478  423.066 368.913 221.388
% variación respecto a período anterior  +5,1  -0,7  -13,2 +24,1
SALDO B. COMERCIAL        
en M€ 39.963  53.417 63.471 28.709
en % de PIB 2,3 3 3,8 6,9
SALDO B. CUENTA CORRIENTE        
en M€  45.272  53.351 59.883 67.596
en % de PIB  2,6  3  3,6 4,1
DEUDA EXTERNA        
en M€  2.133.634 2.229.541 2.324.324  2.362.795
en % de PIB  -      
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA        
en M€  -      
en % de exportaciones de b. y s.  -      
RESERVAS INTERNACIONALES        
en M€  133.192,6  156.047,5 171.961,7 169.886,9
en meses de importación de b. y s.  -  - -  
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA        
IED recibida (M€) 31.908  16.215 -  -
IED emitida (M€) 27.789  17.497 -  -
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR        
media anual  1,14  1,11  1,14 1,18
Fin de período  1,13  1,10  1,22 1,19

 Fuente: Istat, Banca d'Italia. 

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Principales objetivos de política económica

La recesión inducida por la pandemia es la más grave de la historia italiana contemporánea. En este contexto de emergencia, y para reaccionar ante la crisis económica, el Gobierno italiano ha adoptado varias medidas desde principios de 2020. Sin duda, en este momento la mayor atención se está dedicando al Plan Nacional de Recuperación  y Resiliencia para acometer las necesidades de infraestructuras y de modernización del país que permitan un aumento de la productividad y favorecer una transición energética sostenible y la digitalización, un aumento de la formación y perspectivas de empleo de los jóvenes y de la mujer así como, el reequilibrio territorial y el desarrollo del sur del país.

En línea con las medidas de apoyo ya experimentadas por el anterior ejecutivo, el pasado 19 de marzo, el decreto "Sostegni" intervino, con una dotación de aproximadamente 32.000 millones de euros. A mediados de abril se aprobó el Documento de Economía y Finanzas (DEF) de 2021. El pasado 20 de mayo, el Consejo de ministros aprobó el decreto Sostegni Bis con una nueva dotación de 40.000 millones, con el fin de fortalecer y ampliar las herramientas para combatir la propagación de la infección y contener el impacto social y económico de las medidas de prevención que se han adoptado. Asimismo, el CdM aprobó el pasado 28 de mayo de 2021 un Decreto- Ley que contiene la gobernanza del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), junto con las primeras medidas para fortalecer la estructura administrativa.

A finales de junio, el consejo de ministros ha aprobado un decreto ley 99/21 que introduce medidas urgentes en materia fiscal, de tutela del empleo, de los consumidores y de apoyo a empresas. El decreto establece importantes innovaciones en el ámbito laboral, estableciendo la prórroga hasta el 31 de octubre de la prohibición de despido en el sector de la moda, textil y marroquinería. A la vista de las múltiples intervenciones de carácter económico, el desafío de Draghi es poder traducir la liquidez financiera en instrumentos de mejora estructural del tejido económico con efectos sobre el crecimiento, la productividad y el empleo.

La Nota de actualización económica y financiera del Gobierno presentada el pasado 7 de octubre, ha fijado para el año 2021 un objetivo de déficit público equivalente al 7% del PIB. A través de  las medidas expansivas previstas, el Gobierno estima para el 2021 una recuperación y un crecimiento de la economía italiana, que la CE ha revisado al alza en sus previsiones de verano, del 5%, mientras que en 2022 se prevé una fase de consolidación (+4,2%). 

Sin embargo, quedan varias asignaturas pendientes como el elevado endeudamiento público, la economía sumergida y el empleo irregular y la elevada evasión fiscal, así como, la protección gubernamental frente a la inversión exterior, reforzada por la normativa Golden Power, que amplía los sectores protegidos y de manera temporal la cobertura geográfica para incorporar también inversiones provenientes de la UE.
 

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Previsiones macroeconómicas

El 29 de septiembre el Consejo de Ministros, ha aprobado la Nota de Actualización del Documento de Economía y Finanzas (NADEF) 2021. La nota pone de relieve la mejora de los indicadores de crecimiento económico y de déficit y define el perímetro de las finanzas públicas en el que se incluirán las medidas de la próxima Ley de Presupuestos, que tendrán como objetivo apoyar la recuperación de la economía italiana en el trienio 2022-2024, en estrecha relación con el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia.

Con respecto a la evolución económica, la previsión anual de crecimiento del PIB se eleva al 6 por ciento, desde el 4,5 por ciento asumido en la Def de abril. El déficit vuelve por debajo del 10%, reduciendo el nivel en comparación con el pronóstico de primavera. Se estima que el déficit bajará en 2021 al 9,4% (desde el 11,8 estimado en el Def de abril)

Hay señales alentadores con respecto a la deuda pública que no registra ulteriores aumentos este año, sino que se sitúa en el 153,5%, desde el 155,6% en 2020.

En cuanto a la planificación de las finanzas públicas, para 2022, el Gobierno establece un objetivo de déficit del 5,6% del PIB y perfila una reducción progresiva y significativa en 2023 (3,9%) para situarse al 3,3% en 2024.
 

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Política fiscal y presupuestaria

El 30 de diciembre de 2020 se aprobaron los Presupuestos Generales con especial atención a sanidad, apoyo a las empresas y a familias y al empleo. Para financiar las acciones previstas, se destinan casi €40.000 millones (unos 24.000 millones derivados de las intervenciones previstas en la ley de presupuestos, a los que hay que sumar más de 15.000 millones derivados de la previsión de uso de los recursos del programa EU Next Generation). Las previsiones presupuestarias para el trienio 2021-2023 suponen para 2021, en términos de flujo, unos ingresos finales de €574.134 millones y unos gastos de €768.212 millones con un saldo neto a financiar que asciende a €194.078 millones, mientras que en 2022 se prevén, en términos de flujo, unos ingresos finales de €604.660 millones y unos gastos finales de €759.197 millones, con un saldo neto a financiar que asciende a €154.537 millones.

Se trata de un paquete discrecional de medidas por un valor cercano a los €40.000 millones: €24.000 millones derivados de las intervenciones previstas en la ley de presupuestos, a los que hay que sumar más de €15.000 millones derivados del uso de los recursos previstos por el programa Next Generation UE, con el principal objetivo de dar un impulso decisivo a la recuperación de la economía italiana severamente golpeada por la crisis pandémica. Un amplio paquete de medidas dentro de una estrategia de política económica que tiene en cuenta la evolución actual de la pandemia Covid-19, con el objetivo de impulsar el crecimiento, amortiguar el impacto económico y social provocado por la emergencia sanitaria, además de iniciar la transformación del país, a través de la innovación, la sostenibilidad, la cohesión y la igualdad.

Las medidas previstas en la próxima Ley de Presupuestos se dirigirán principalmente, al apoyo del empleo y a los sectores más afectados por la crisis Covid-19; a la valorización de los recursos de la Next Generation EU, en el plan global de un horizonte amplio de inversiones y reformas estructurales de gran impacto socio económico. Los recursos para el período 2022-2033 se utilizarán para definir un nuevo conjunto de intervenciones esencialmente dedicadas a inversiones complementarias al PNRR, que el gobierno considera fundamentales para impulsar el crecimiento económico en los próximos años.

El pasado 30 de abril el Gobierno presentó a Bruselas el Plan de Recuperación y Resiliencia. Entretanto, las medidas adoptadas por el BCE continúan siendo un apoyo decisivo para Italia. Además, la confianza que genera el presidente Draghi en los mercados ha permitido a Italia mantener tipos de financiación de la deuda muy moderados, con una bajada de la prima de riesgo. No obstante, a medio plazo será complejo retomar la senda de corrección de los desequilibrios, que dependerá del éxito de los planes de inversión y de las reformas estructurales. Tal y como ha indicado Mario Draghi, la sostenibilidad de la deuda depende más del crecimiento económico que de los tipos de interés.

Para reaccionar ante la crisis económica, el nuevo Gobierno italiano adoptó el Decreto “Sostegni 1” con una dotación de unos 32.000 millones de euros (desviación presupuestaria autorizada por el Parlamento durante el Gobierno Conte) para financiar medidas e 5 áreas principales: apoyo a empresas y operadores del tercer sector, trabajo y lucha contra la pobreza, sanidad y seguridad, apoyo a las autoridades locales y otras disposiciones urgentes y el Decreto “Sostegni 2”, aprobado el pasado 20 de mayo por el consejo de ministros con una dotación adicional de 40.000 millones de euros. Estas medidas se han añadido a las ya adoptadas en 2020: el Decreto Cura-Italia, con un conjunto de medidas económicas de emergencia, que destina hasta 25.000 millones de euros para apoyo social, empleo y empresas, el Decreto Liquidez, que incrementa las garantías del Estado a créditos en 400.000 millones de euros, hasta llegar a un total de 750.000 millones y el Decreto-Ley de relanzamiento, por 55.000 millones de euros con carácter extraordinario. El Decreto Relanzamiento 2 (agosto) destina 25.000 millones € para apoyar a los trabajadores, familias y empresas. En octubre y noviembre se aprobaron los Decreto-Ley “Ristori” (o Compensación)1,2,3 y 4, con recursos por un total de 17 969 millones € para fortalecer y ampliar las medidas de apoyo económico a los sectores más afectados.

Con estos últimos decretos, los recursos totales desplegados en 2020 alcanzaban aproximadamente el 7% del PIB italiano (118.000 M€) a los que se añadían 750.000 M€ en avales para créditos bancarios, cuyo impacto en el déficit público dependerá del nivel de morosidad. El ex - Presidente del Consejo de Ministros Giuseppe Conte dejó una herencia legislativa amplia, pero con un 59,5% de los decretos legislativos de implementación pendientes de ser adoptados y dudas en cuanto al grado de ejecución de algunos de los programas de ayuda citados.

En mayo de 2021 se ha aprobado un nuevo decreto de simplificación vinculado al PNRR y en junio de 2021 el consejo de ministros ha aprobado un nuevo decreto ley que introduce medidas urgentes en materia fiscal, de tutela del empleo, de los consumidores y de apoyo a empresas. Establece la prórroga hasta el 31 de octubre de la prohibición de despido en el sector de la moda, textil y marroquinería. Para los sectores en los que se ha superado la prohibición de despido, a partir del 1 de julio, el decreto también establece que las empresas que ya no puedan beneficiarse de la cassa integrazione (ERTE), puedan hacerlo durante 13 semanas hasta el 31 de diciembre de 2021 sin aportación adicional y, en caso de hacer uso de ella, con la consiguiente prohibición de despedir.

En un contexto de cauto optimismo, el Gobierno aprobó el pasado 5 de octubre el marco general de la Reforma fiscal que el Ejecutivo pondrá en marcha y que se implementará en los próximos meses/años. El proyecto de ley aprobado por el Consejo de Ministros, en que se ausentó la Liga por discrepancias en esta materia, prevé una reducción general de la presión fiscal y una simplificación del sistema de impuestos del país que permita hacer frente a la desmesurada y permanente evasión fiscal. En concreto, el objetivo es reducir progresivamente la carga fiscal, simplificar el IVA y el sistema de los microtributos que aparecen duplicados en determinados municipios. No se prevé modificar la progresividad de los impuestos, y ese es uno de los puntos de fricción con la Liga, que pretendía imponer un sistema de tipo fijo de IRPF. A este propósito, el Ejecutivo podría intentar reducir los tipos medios y marginales del impuesto y pedirá autorización al Parlamento para emitir los decretos de competencia en los próximos meses pero, la reforma se ejecutará en un plazo de varios años.

La Nota de actualización económica y financiera del Gobierno presentada el pasado 7 de octubre, ha fijado para el año 2021 un objetivo de déficit público equivalente al 7% del PIB. Gracias a las medidas expansivas previstas, se prevé para el 2021 una recuperación y un crecimiento de la economía italiana, que la CE ha revisado al alza en sus previsiones de verano, del 5%, mientras que en 2022 se prevé una fase de consolidación (+4,2%). En relación con la elevada deuda pública italiana, el Gobierno pretende un descenso del ratio deuda/PIB desde el 158%, previsto para el 2020, al 155,6% en 2021, objetivo que solo podrá alcanzarse si se reactiva un crecimiento sólido, lo cual - por el momento - continua siendo incierto. Según las últimas previsiones de la Oficina parlamentaria del presupuesto, el PIB podría aumentar un 5,8% en 2021 recuperando los niveles de actividad pre-Covid.

 


 

 


 

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Política monetaria

Italia está integrada en la zona Euro y siendo una de las principales monedas de referencia a nivel mundial, el tipo de cambio con respecto al resto se fija a diario en los mercados de divisas de un modo regulado y normalizado. Al ser un país integrante de la Unión Monetaria, su política monetaria está cedida al Banco Central Europeo ( BCE) 

Como consecuencia de la aplicación de los principios de descentralización y subsidiariedad definidos a nivel europeo, el Banco de Italia participa a la definición y actuación de la política monetaria y al Consejo Directivo del BCE. 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

El impacto del COVID-19 sobre la actividad económica y productiva del país durante el 2020 ha sido muy relevante. La epidemia ha modificado profundamente la situación económica de Italia así como las previsiones del Gobierno que ha alterado los niveles de producción, de inversión y de consumo. El perímetro de las finanzas públicas en el que se incluyeron  las medidas de la Ley de Presupuestos 2021, cuyo objetivo ha sido estimular la recuperación de la economía italiana en el trienio 2021-2023, se va perfilando un escenario macroeconómico y financiero público que incorporará los recursos europeos que pondrán a disposición la Next Generation EU (NGEU) y el Recovery and Resilience Facility (RRF).

En este contexto, el conjunto de medidas están dirigidas principalmente, a apoyar al mercado laboral afectado por la crisis del Covid-19; a la mejora de los recursos de la próxima generación de la UE, en el diseño global de un amplio horizonte de inversiones y de reformas estructurales de gran envergadura; a la implementación de una reforma fiscal integral que mejore la equidad, eficiencia y transparencia del sistema tributario, reduciendo también la carga tributaria en los ingresos medios y bajos. Además, en este contexto, jugarán un papel esencial las inversiones públicas, que se prevén incrementar significativamente con el objetivo de situarlas a niveles por encima, tanto de los anteriores a la crisis de 2008, como de la media europea.

El Plan de Recuperación y Resiliencia  del Gobierno italiano,  prevé el relanzamiento de las inversiones públicas y privadas y la implementación de importantes reformas en un marco de reactivación general del país y transición hacia una economía más innovadora, sostenible e inclusiva. Además de las intervenciones destinadas a acelerar la transición ecológica y digital y aumentar la competitividad y la resiliencia de las empresas italianas, se prestará especial atención a las inversiones y reformas en educación e investigación.

El PNRR incluye reformas estructurales en las áreas de administración pública, justicia, simplificación administrativa y competencia. Una gran parte de ellas se han aprobado en el reciente Decreto de simplificación vinculado al PNRR en vigor desde el 1 de junio pasado, que incluye disposiciones relevantes sobre la Gobernanza del Plan, muy centrada en la Oficina del Presidente del Consejo de Ministros, y sobre el cumplimiento de los plazos, mediante la agilización de trámites y la regulación del nombramiento de poderes sustitutorios en caso de retrasos, plazo máximo de 130 días en evaluación de impactos medioambientales, ampliación de las posibilidades de subcontratación, entre otras.

La financiación del PNRR combina fondos del presupuesto del Estado con otros fondos europeos además del Next Generation EU. Este último aporta recursos por valor de 191.500 millones de euros, de los cuales 68.900 millones son subvenciones a fondo perdido, durante el periodo 2021-2026, a los que se suman los de la planificación nacional complementaria, los puestos a disposición por REACT-UE y los derivados de la planificación de los fondos estructurales y de inversión de la UE. Adicionalmente, Italia recibirá 27.400 M€ del programa SURE en préstamos para apoyo al empleo. La estimación del impacto en el crecimiento económico y la productividad es de 3,6 puntos de PIB hasta 2026, y de 3,2 % para el empleo.

 

 

 

 

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