Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

 

La economía marroquí se caracteriza por su dualidad, sectores tradicionales tanto en el ámbito agrícola como servicios, con bajas tasas de productividad, y un sector industrial donde se van abriendo paso sectores más punteros, resultado de los procesos de deslocalización industrial y de la atracción de IED. Cuenta con un importante potencial de crecimiento, aunque existe una serie de factores de índole estructural que continúan limitando su desarrollo: económicos (excesiva dependencia del sector agrícola, alto nivel de economía informal, sector industrial poco competitivo, dependencia energética y del mercado europeo, mercado financiero escasamente desarrollado), administrativos (sector público sobredimensionado y bajas tasas de eficiencia) y sociales (elevado desempleo, baja renta per cápita, alto nivel de pobreza, reducida clase media, analfabetismo).

Pese a su alta vulnerabilidad a los shocks externos, el país ha experimentado tasas de crecimiento significativas, con crecimiento medio del PIB en la última década superior al 4%, aunque dicho ritmo oscila en función de la contribución del valor añadido agrícola. El ritmo ha venido oscilando en los últimos años, desde el 4,1% en 2017, 3% en 2018 y 2,7% en 2019. Tanto el volumen de exportaciones, como el de importaciones han incrementado de forma paralela. La variación entre 2017 y 2018 de las exportaciones de bienes y servicios ha sido del 10,6%, frente a las importaciones que han aumentado en un 9,8%, con respecto a 2017. De esta forma, la tasa de cobertura comercial solo ha aumentado en un punto, siendo del 56% en 2017 y del 57% en 2018. El sector automovilístico no cesa en su crecimiento en Marruecos. No obstante, las partidas de exportaciones que han impulsado la subida en 2018 son, principalmente las del sector aeronáutico con una variación del 26,7%, así como las relativas a fosfatos que han experimentado un incremento del 17,6%. Por su parte, el sector de la construcción ha desacelerado su crecimiento, lo que también le ha ocurrido al turismo. Además, la floja demanda europea durante el periodo ha reducido el dinamismo de sectores tradicionales como el textil, off-shoring, artesanía y electrónica.

La nueva estrategia industrial de Marruecos ha desarrollado nuevos sectores de oferta con fuerte valor añadido, como el automovilístico y el aeronáutico, en torno a grandes proyectos integradores como los de Renault, el próximo de PSA y Bombardier, que desarrollan un tejido industrial de proveedores. Esta oferta empieza a cobrar protagonismo en la creación de empleo cualificado, en las exportaciones de Marruecos y en la capacidad de atraer nueva IED a los clúster respectivos. 

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Precios (minoristas y mayoristas)

 

Desde 2009, las autoridades marroquíes utilizan el Índice de Precios al Consumo (IPC) como patrón de medida de la inflación. Junto a la ausencia de presiones significativas sobre la demanda y la relativa estabilidad del tipo de cambio dírham/euro, el principal elemento que ha permitido contener la inflación ha sido la existencia de un sistema de subvención de determinados productos básicos (aceite, harina, azúcar, bombona de gas, gasolina y gasoil, etc.), a través de la denominada Caja de Compensación, que limitaba las repercusiones de las variaciones de precios internacionales en el mercado nacional.

El FMI ha reiterado en sus informes al Gobierno de Marruecos en la necesidad de reformar las subvenciones de la Caja de Compensación. Por ello, en el caso de los carburantes, se introdujeron ya en 2012 y 2013 sendos aumentos de precio doméstico vía su indexación con los precios internacionales del barril de petróleo. En la misma línea, en junio 2014 se revisaron los precios de agua y electricidad, que establece la ONEE, salvo en el primer tramo de consumo. En 2014 y a lo largo de 2015 se continuaron las reformas y solo quedan subvencionados el precio del butano y de otros dos productos básicos, harina y azúcar, lo que ha permitido reducir la presión sobre los presupuestos del Estado. A pesar de estas reformas, los gastos de la Caja de Compensación han mantenido su tendencia al alza hasta 2019; el año 2020 bajaron significativamente a causa de la débil demanda y el bajo precio internacional de las materias. En los últimos años los pagos de la compensación fueron de: 1.290 M€ (2016); 1.280 M€ (2017); 1.358 M€ (2018); 1.695 M€ (2019) y 1.084 M€ (2020).

Desde el año 2012 la tasa de inflación en Marruecos se ha mantenido por debajo del 2%. Según BAM la inflación pasó del 1,9% en 2018 al 0,2% en 2019 como resultado de la caída de los precios de las materias primas a nivel internacional, que ha contribuido a la moderación de la inflación importada. El nuevo sistema de indexación de los precios para los derivados del petróleo, salvo el butano, introducido en los últimos años no ha tenido efectos inflacionarios gracias a la coincidencia en el tiempo con una fase bajista del precio del barril de petróleo.

Los datos de 2020 muestran el impacto de la crisis del COVID que se ha traducido en una inflación total del 0,7%, ligeramente superior a la de 2019, aunque con un comportamiento asimétrico por sectores. Así, se observa una ligera deflación en aquellos sectores en los que ha caído la demanda por el confinamiento (transporte, ocio y cultura, etc), mientras que se aprecia una destacable subida de los precios de los productos alimentarios o de servicios como la sanidad y la enseñanza.

Los datos disponibles para el primer semestre del 2021 muestran un aumento de la inflación, por el momento moderada, debida a la reactivación económica. 

 

CLASIFICACIÓN DE PRODUCTOSIndicadores mensuales*Indicadores medios anuales*

Junio

2020

Junio

2021
Var%20192020Var%
Productos alimentarios101,6102,40,8 101,4 102,3 0,9
  01 - Productos alimentarios y bebidas sin alcohol100,8101,40,6 100,6 101,6 1,0
  02 – Bebidas con alcohol y tabaco120,2125,55,3 120,2 121,2 1,0
Productos no alimentarios102,1104,01,9 102,1 102,6 0,5
  03 – Textil y calzado102,4104,52,1 102,4 102,7 0,3
  04 - Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles101,8102,60,8 101,2 101,8 0,6
  05 - Muebles, artículos de limpieza y mantenimiento del hogar100,8101,70,9 100,6 100,8 0,2
  06 – Sanidad101,5101,70,2 100,7 101,6 0,9
  07 - Transporte98,4105,47,0 102,4 100,8 -1,6
  08 - Comunicación103,9103,6-0,3 104,3 103,9 -0,4
  09 – Ocio y cultura99,3100,00,7 100,3 99,4 -0,9
  10 - Enseñanza108,4110,31,9 106,2 109,1 2,7
  11 - Restaurantes y hoteles103,3104,41,1 102,5 103,6 1,1
  12 - Bienes y servicios diversos103,8105,51,7 102,6 104,0 1,4
 Conjunto101,9103,41,5 101,8 102,5 0,7

 Fuente: Haut Commissariat au Plan, datos a agosto de 2021. *Cambio de metodología en 2020: los indicadores anuales están en base 100:2006 y los mensuales en base 100:2017.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

2.2.1. INFRAESTRUCTURAS DE TRANSPORTE.

Marruecos anunció en octubre 2016 unas inversiones de 600 MMDH (55.200 M€)  en el plan de infraestructuras, en el horizonte de 2035.

De acuerdo con las cifras presentadas por el ministerio de Transporte, el plan de carretera 2035 se propone alcanzar: 7.000 km de carreteras nacionales, 1.273 km de autopistas y 24.000 km de carreteras rurales, además del mantenimiento de más de 2.000 km de carreteras anualmente. Para las autopistas, el programa pretende realizar lo previsto en el 2º y 3º Planes (1.649 Km), para enlazar todas las regiones de Marruecos y ciudades, así como los principales puertos y aeropuertos, y para llevar a cabo el estudio del eje con la frontera con Mauritania- Guelmim (1200 km). Para los ferrocarriles, el programa tiene como objetivo la realización de (2.743 km) de líneas convencionales y (1.500 km) de alta velocidad, además de reforzar las líneas regionales de Casablanca. En cuanto a los aeropuertos, el ministerio construyó la nueva terminal del aeropuerto de Marrakech en el año 2016. En puertos, el programa consiste en la creación de 6 nuevos, proceder a la extensión de 7 y a la rehabilitación de 5 puertos existentes, destacando la construcción de una terminal multipropósito en el puerto de Agadir.

Además, ha anunciado el plan estratégico 2017-2021, basado en los siguientes compromisos:
1.-Crecimiento fuerte y duradero, equitativo para todas las regions del país.
2.-Salvaguardar y conservar el patrimonio existente en infraestructuras públicas.
3.-Adoptar una vision transversal y complementaria de los sistemas de transporte y de la logística.
4.-Eficacia y eficiencia en los servicios públicos.

COMUNICACIONES POR CARRETERA

Uno de los principales objetivos de las autoridades marroquíes es la extensión de la red de autopistas, que en 2017 tiene una extensión de 1.800 Km. Estas se articulan en 2 ejes: eje Norte-Sur: Tánger-Rabat-Casablanca-Marrakech-Agadir y el eje Oriental: Rabat-Fez-Oujda (frontera con Argelia). Actualmente la red de carreteras es de 15.639kms, de los cuales 8.000 son rurales que se van rehabilitando anualmente a través de un programa. Se ha inaugurado el tramo Tit Mellil-Berrechid. Para el período 2017-2021, se ha previsto el ensanchamiento del tramo de la autopista entre Casablanca-Berrechid, así como realizar 1.500kms de las denominadas ¨vías exprés¨. Destaca el Proyecto del eje que uniría Tiznit -Laayoune-Dakhla, como motor de desarrollo de las provincias del sur. El 75% del transporte de mercancías se realiza por carretera.

 COMUNICACIONES POR VÍA FÉRREA

La empresa pública ONCF administra y explota una red de más de 2.295 kilómetros de línea y 137 estaciones de tren, El 30% de las líneas son de doble vía, el 64% de las vías están electrificadas. Esta red comporta igualmente 528 km de vías de servicio y 201 km de ramificaciones particulares que enlazan diversas empresas con el tejido ferroviario nacional. El transporte anual de mercancías es de 24.5Mt, el 70% del cual se realiza hacia y desde los puertos. Solo 35 productos son transportados por tren. Las comunicaciones por vía férrea en Marruecos se articulan en dos ejes: Norte-Sur (Tánger – Rabat – Casablanca – Marrakech – Agadir) y Oriental (Casablanca – Fez – Oujda).
Marruecos ha aprobado un Programa de Alta Velocidad 2010-2030, que comprende la construcción de unos 1.500 km de red de línea de alta velocidad estructurada en un “Eje Atlántico” y un “Eje del Magreb”. En el año 2018, se ha inaugurado la LGV (ligne de grande Vitesse) Tánger-Casablanca con una duración total del trayecto de 2 horas y 10 minutos frente a las 5 horas del tren convencional. En 2016 las inversiones previstas en ferrocarril se elevaron a 7.700 MDH y se emplearon en la continuación de los trabajos de la línea de alta velocidad (3.500 MDH) y la ejecución de la mejora de la red convencional (4.200 MDH). Se prevé también la renovación del parque de trenes regionales por valor de 1.200M€. Para el horizonte 2040, la ONCF prevé la construcción de 2.700kms adicionales
En relación con el transporte urbano, existen dos líneas de tranvía en Rabat, operativas desde mayo de 2011. En el año 2018, se ha iniciado la ejecución de una 3ª línea en esta ciudad. Se ha iniciado también la obra de la segunda línea de tranvía de la ciudad de Casablanca, adjudicada a la empresa Alstom y los estudios del tranvía de Tánger.
Existen además otros proyectos de mejoras y ampliación de las infraestructuras ferroviarias. La ONCF ha aprobado un plan de 1.500 millones de dírhams para suprimir todos los pasos a nivel del país antes del 2025, que está en ejecución.

COMUNICACIONES POR VÍA MARÍTIMA

El sector portuario marroquí está a cargo por un lado de Marsa Maroc, que se ocupa de las explotación de los puertos dando servicio a las navieras y a las mercancías de los 12 implantados en Marruecos ,Nador, El Hoceima, Tanger MedI, Tanger MedII, Mohammedia, Casablanca, Jorf Lasfar, Safi, Agadir, Tan Tan, Laâyoune et Dakhla, y por otro de la Agencia Nacional de Puertos (ANP), autoridad reguladora y gestora del sistema portuario. Sin embrago, Tánger Med es una excepción y está gestionado por la Agencia Especial Tánger Mediterráneo (TMSA).
En 2012, el gobierno marroquí lanzó su Estrategia Portuaria Nacional para el horizonte 2030. La estrategia estructura la oferta portuaria en torno a seis polos regionales. Con un presupuesto de inversión para el periodo 2012-2030 de 75.000 millones de dírhams (unos 6.940 M€) contempla los siguientes proyectos:
• Ampliación de la capacidad del puerto de Casablanca.
• Puerto de Nador West Med
• 3 nuevos puertos: Safi, Jorf Lasfar y Dakhla Atlantique. Los dos primeros para paliar las necesidades energéticas del país, y el último como polo de desarrollo de la región.
• Puerto de Kenitra Atlántico
Más del 95% del tráfico de mercancías marroquí pasa por los puertos. Las líneas que unen España con Marruecos tienen como principales destinos los puertos de Casablanca y Tánger Med. España tiene suscrito con Marruecos un Convenio de Tráfico marítimo.
En los últimas años, el sector portuario marroquí ha vivido una era de reforma, sobre todo a nivel organizativo, con la unificación de operadores en operaciones de carga y descarga y la instauración de un sistema de libre competencia, tanto en el seno del puerto como sus alrededores (con concesiones a nuevos operadores portuarios).

Puerto de Tánger Med
El Puerto cubre un territorio de 500 km² que se establece como Zona de Especial Desarrollo (ZED), sobre las orillas del Estrecho de Gibraltar, entre Tánger y Ceuta y a tan sólo 15 kilómetros de las costas españolas. Es la primera zona franca de África. Hay que tener en cuenta que por el estrecho de Gibraltar circula el 20% del tráfico marítimo mundial: es decir, 100.000 buques anuales. El tráfico con Europa supone el 27%, se comunica con 186 puertos pertenecientes a 77 países.
Existen seis zonas asociadas al Puerto Tánger-Med que se han decretado como zonas francas:
1. Tanger Free zone: 400 has. Se han instalado empresas del sector del automóvil, aeronáutica y textiles.
2. Tangier Automotive City: 300 has con instalación exclusiva de empresas del automóvil.
3. Renault Tanger Med: Alberga exclusivamente la nueva fábrica de ensamblaje de Renault, con una superficie de 300 has. La fábrica de Renault es la unidad de producción de vehículos más importante de todo África, arrancó la producción en 2012. En el año 2018 su producción es de 400.000 vehículos/año.
4. Logistics Free Zone: 150 has destinadas a la logística del puerto y de las empresas instaladas.
5. Tetouan Park: 150 has destinadas a unidades industriales y de procesado.
6. Tetouan Shore: 20 has de servicios offshore
.

Según datos de Tánger-Med, el tráfico de contenedores en el puerto a lo largo del año 2020 alcanzó los 5.77 millones, lo que representa un incremento del 20% respecto a 2019 y supone 81Mt de mercancías transportadas, equivalente al 47% del tonelaje marítimo transportado del país.
En la visita de Estado de febrero-2019 se firmó un Acuerdo entre el Puerto de Algeciras y el de Tánger.

El proyecto de Nador West Med
En julio de 2009, Mohamed VI dio instrucciones al Gobierno para la construcción de un complejo portuario, industrial, energético y comercial en Nador, ubicada junto a la ciudad autónoma española de Melilla.
El complejo Nador West Med, que se levantará en la bahía de Betoya, en el estuario del río Kert, a 30 kilómetros al oeste de Nador, albergará un gran puerto en aguas profundas, un polo energético, una plataforma portuaria y otra industrial. El puerto será gestionado por la empresa Nador West Med S.A. La agencia Nacional de Puertos posee el 51% de las acciones de la sociedad, mientras que el 49% restante está en manos de la Agencia Especial Tánger Mediterráneo (TMSA), que ya gestiona el puerto de Tánger Med. El proyecto, que debió haber comenzado en 2010, se adjudicó a finales de 2015 a un consorcio en el que participa la empresa turca STFA y la marroquí SGTM. Este proyecto ha recibido ya importante financiación internacional, destacando 200 M€ del BERD y 113 M€ del Banco Africano de Desarrollo. Las obras han comenzado en 2017 y en principio tendrán una duración de 5 años.
Desarrollos portuarios ligados a Zonas Francas
Marruecos ha decidido aumentar el número de zonas francas (desde finales de 2019 llamadas Zonas de Aceleración Industrial) con la habilitación de nuevas zonas. Dos de ellas están situadas en el territorio del Sáhara Occidental, la primera en su capital, El Aaiún, y la segunda, en la localidad sureña de Dakhla. La tercera está emplazada en la ciudad de Kenitra, cercana a la capital Rabat. En 2018 se constituyó la zona franca de Agadir, que entró en funcionamiento en 2019.


Las zonas francas de Dakhla y El Aaiún permiten, principalmente, la implantación de industrias agroalimentarias, actividades de congelación, tratamiento y transformación de productos marinos, agrícolas, textiles y de cuero. Además, también pueden operar en ella empresas de las industrias metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, plástica, de embalajes, logística portuaria, construcción y reparación naval, almacenamiento en frío de productos del mar y todas las actividades comerciales y servicios ligados a estas filiales. En la de Kenitra se ha autorizado, en un primer momento, la implantación de la industria textil, agroalimentaria, metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, incluyendo la industria del automóvil, química y paraquímica, así como todos los servicios ligados a las actividades anteriores.
 

COMUNICACIONES POR VÍA AÉREA

Marruecos dispone de quince aeropuertos abiertos al tráfico internacional, de los cuales el más importante es el aeropuerto de Mohammed V (Casablanca), que concentra el 43,2 % del tráfico, seguido del de Marrakech (23,4%) y Agadir (8,5%), Fes (5,8%), Tanger (5%). El 78% del tráfico internacional se realiza con Europa. El cierre de fronteras debido a la pandemia ha supuesto un descenso del tráfico aéreo del 71,5% en el 2020, según fuentes de la ONDA.
En el marco de la política turística lanzada por las autoridades marroquíes, se procedió a una liberalización del transporte aéreo, que se reflejó en un aumento en el número de compañías que vuelan a Marruecos y, en consecuencia, en un aumento de las infraestructuras aeroportuarias. A este respecto, la empresa Mar Handling (Globalia) que actuaba como segunda operadora desde el 2004, ha ganado una licencia en el aeropuerto de Casablanca para la gestión delegada de handling en ese aeropuerto. Swissport ha ganado la otra licencia del aeropuerto de Casablanca y las licencias de los aeropuertos del Norte y del Sur.
Hasta la llegada de la pandemia, existía una conectividad aérea creciente entre Marruecos y la UE, así como entre Marruecos y España. La compañía aérea pública marroquí, la Royal Air Maroc (RAM) así como IBERIA han dominado históricamente los servicios aéreos entre ambos países. Sin embargo, desde diciembre de 2006, fecha en la que se firmó el acuerdo Open Sky entre Marruecos y la UE, existen muchas otras compañías aéreas que conectan ambos países como Air Arabia, Vueling, Binter y Air Europa. Además de líneas aéreas convencionales, algunas rutas son operadas por compañías low cost, entre ellas Ryanair.
A raíz de la pandemia, muchas compañías aéreas han dejado de operar en Marruecos. La situación de las compañías aéreas en el 2021 es precaria debido al cierre de fronteras, intermitente en función de la situación sanitaria desde marzo 2020. La frecuencia de los vuelos ha disminuido mucho, aunque las ciudades más importantes de los dos países siguen estando conectadas entre sí.
Antes de la pandemia, las ciudades de ambos países conectadas por vía aérea eran Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Las Palmas, Tenerife, Palma de Mallorca y Valencia por parte española; y Casablanca, Marrakech, Tánger, Rabat, Fes, El Aaiún, Agadir , por parte marroquí.
La ciudad marroquí que tenía mayor conectividad es Casablanca, con vuelos directos a Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Las Palmas; Tenerife; seguida de Marrakech, que conecta con más ciudades (Madrid, Barcelona, Las Palmas, Tenerife y Sevilla). Por su parte, Tánger conecta con algunas ciudades españolas (Madrid, Málaga, Barcelona y Palma de Mallorca). Por parte española, Madrid es la ciudad que conecta con más ciudades marroquíes (Casablanca, Marrakech, Rabat, Tánger, Fes), seguida de Barcelona (Casablanca, Tánger, Marrakech) y Las Palmas (Agadir, Casablanca, El Aaiún, Marrakech).
Las relaciones aéreas entre Marruecos y la Unión Europea están reguladas por el Acuerdo Euromediterráneo de Aviación entre la Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por una Parte, y el Reino de Marruecos, por otra, hecho en Bruselas el 12 de diciembre de 2006. El acuerdo establece desde el principio un régimen de acceso al mercado liberalizado para las compañías aéreas de ambas Partes.

2.2.2. INFRAESTRUCTURAS DE TELECOMUNICACIONES.

Con la aprobación en 1996 de la Ley nº 24/96, que preveía la privatización de la empresa entonces pública Maroc Telecom, la creación de un órgano independiente y regulador del sistema (ANRT: Agencia Nacional de Reglamentación de las Telecomunicaciones) y la introducción de competencia en el mercado, se inició un proceso de liberalización y apertura de las telecomunicaciones que culminó con la concesión en 1999 de la 2ª línea GSM a Médi Telecom (actual Orange Maroc con el 49% de la compañía desde 2015) y posteriormente en 2005 con la concesión de una licencia de nueva generación a Médi Telecom para el establecimiento y operación de una red de telecomunicaciones fija y a Maroc Connect (actualmente Wana Corporate, que lanzó su marca comercial Inwi en 2010). En 2015 se concedieron tres licencias de telefonía 4G a los tres operadores presentes.

La liberalización del mercado de telefonía móvil y la consecuente competencia entre operadores favorecida por la Ley nº 55/01 que modificó la Ley nº 24/96 en esta materia, dio lugar a un aumento importante de la penetración de dicha telefonía, que ofrecía mejores precios, en detrimento de la telefonía fija. Los principales operadores de telefonía móvil (2G, 3G, 4G) en el cuarto trimestre de 2019 eran: Itissalat Al Maghrib (Maroc Telecom), con una cuota de mercado del 42,92%, Médi Telecom (Orange Morocco) con el 34,06 % y Wana Corporate (Inwi) el 23,02%. El mercado de la telefonía alcanzó los 46,7 millones de abonados a finales de diciembre de 2019, lo que significó un crecimiento anual del 4,31% y permitió alcanzar una tasa de penetración del 131,14%. El tráfico de voz registró un incremento anual del 4,05% y el número de SMS, una bajada del 22,08%, debido al continuo desarrollo de aplicaciones gratuitas como WhatsApp o Messenger.

Maroc Telecom tenía casi el monopolio de la telefonía fija, con un 91,63 % de cuota de Mercado (un 84,28 % de cuota de mercado en el segmento de teléfono fijo profesional). El tráfico saliente registró una caída del 5,6%, pasando de 563 millones de minutos en el cuarto trimestre de 2018 a 531 millones en el cuarto trimestre de 2019. Además, disminuyó el número de abonados hasta los 2,05 millones, así como la tasa de penetración, del 5,77% en diciembre de 2019. Por otro lado, Maroc Telecom obtiene gran parte de sus beneficios a través de las filiales y participaciones que tiene en países del África Subsahariana como Mali, Mauritania, Costa de Marfil, Gabón o Togo entre otros.
Según la Agencia Nacional de Reglamentación de Telecomunicaciones (ANRT), en telefonía fija la base de abonados se sitúa en cerca de 2,39 millones, registrando un incremento anual del 12,38% y la tasa de penetración fue del 6,64% (frente al 5,97% del año anterior). El tráfico de telefonía fija saliente durante el primer trimestre de 2021 alcanzó los 432 millones de minutos, frente a los 503 millones del mismo periodo de 2020, es decir, una disminución del 13,98%. El consumo medio mensual de salida por cliente fijo alcanzó los 61 minutos a finales de marzo de 2021 frente a los 80 minutos registrados el año anterior. En telefonía móvil el número de abonados alcanzó los 49,47 millones en redes móviles (2G/3G/4G), registrando un incremento anual del 7,85% (es decir, +3,6 millones de abonados). La tasa de penetración de la telefonía móvil es del 137,6% a finales de marzo de 2021. En el último año, las bases de abonados móviles de los tres operadores muestran variaciones entre el - 3,22% y el 31,97%. La base de clientes de telefonía móvil de prepago asciende a 43,80 millones de abonados, registrando un incremento anual del 7,15%. La base de clientes de telefonía móvil de pospago se sitúa en 5,68 millones de abonados, lo que supone un aumento del 13,52% en un año (es decir, + 676 K abonados).

En Internet el número de abonados aumentó a 30,60 millones, con lo que la tasa de penetración se situó en el 85,11% (es decir, +4,2 millones de abonados). El número de abonados ha aumentado un 16% respecto al año anterior. El número de "Enlaces de Datos Empresariales" es de 34.098 líneas, registrando un aumento anual del 7,5%. No obstante, la mayoría de estas líneas son "National Data Business Links" alcanzando un 99,85% del mercado. En cuanto a las páginas web con dominio .ma, el número de nombres de dominio se situó en 98.354 a finales de marzo de 2021, un 21,78% más que en el año anterior. Asimismo, durante el primer trimestre de 2021 se registraron 9.315 nuevos nombres de dominio. Según la Agencia Nacional de Reglamentación de Telecomunicaciones (ANRT), a finales de diciembre de 2019 había 25,38 millones de abonados a internet, lo que supone un crecimiento trimestral del -3,72% y anual de un 11,43% respecto a septiembre de 2018. La tasa de penetración ha aumentado hasta el 71,33% de la población. El internet móvil representa un 93,27 % del internet global a diciembre de 2019. Por operadores, Itissalat Al Maghrib (Maroc Telecom) domina el mercado con una cuota de mercado del 52,64%, seguido de Wana Corporate (Inwi) y Médi Telecom (Orange) con un 25,28% y 22,09% respectivamente. En cuanto a las páginas web con dominio .ma, a finales de diciembre de 2019 sumaban un total de 78.336, registrando un incremento anual del 9,44 %, con 5.797 nuevos nombres registrados en el cuarto trimestre de 2019. Los principales proveedores del mercado de nombres de dominio fueron Maroc Telecom con una cuota del mercado de 23,4%, Arcanes Technologies con un 19,1% y Genius Communication con un 15,5%. Durante el segundo semestre de 2019, Marruecos poseía el 11% de los rangos de direcciones IPv4 asignados a nivel africano y Océano Índico, y es el tercer usuario más grande de direcciones IPv4 en África, con un total de 12,2 millones Direcciones IPv4 asignadas por AFRINIC.

Según la encuesta sobre el acceso y uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte de individuos y hogares realizada en 2019, WhatsApp y Facebook son las redes sociales más utilizadas en el país, con un uso frecuente del 80% y del 76% de los internautas, respectivamente. Las redes sociales profesionales como LinkedIn son usadas frecuentemente por uno de cada cinco internautas. Cabe destacar que Marruecos es uno de los mercados más dinámicos en el sector de las telecomunicaciones en África y Oriente Medio. Por ello, la introducción de 5G en el Reino es cuestión de tiempo, ya que el mercado está evolucionando y los operadores se encuentran interesados ??en esta tecnología, especialmente por los resultados obtenidos en los países que ya la han adoptado.

Como antesala a su lanzamiento, ANRT reformó el ordenamiento jurídico, concretamente la Ley Nº 121/12, que modifica y complementa la Ley Nº 24/96, que tiene como objetivo facilitar la transición a 5G para los operadores y sus clientes y evitar prácticas de competencia desleal. Este proyecto es parte de un programa de desarrollo del sector para 2023. Por este motivo, los tres operadores nacionales de telecomunicaciones están optimizando su infraestructura para estar preparados una vez que la ANRT lance la convocatoria. Está claro que el panorama de las telecomunicaciones marroquí está bien preparado para acoger el 5G, pero la situación actual marcada por la Covid-19, que ha generado una crisis económica sin precedentes, no parece la más propicia y su lanzamiento podría retrasarse.
 

 2.2.3. INFRAESTRUCTURAS ENERGÉTICAS.

La gran mayoría de las fuentes de energía primaria que utiliza Marruecos son importadas, fundamentalmente petróleo (62%) y carbón (22%). El país es, por tanto, altamente dependiente de las importaciones energéticas, que lastran su balanza por cuenta corriente. La producción local se limita a una pequeña producción de gas, el aprovechamiento de biocombustibles sólidos, y una producción hidroeléctrica de cuantía modesta.
Este ha sido uno de los motivos más poderosos para apostar fuertemente por las energías renovables. La dependencia energética marroquí ha pasado del 98% en 2009 al 90,5% en 2019, a medida que aumentaba la contribución de fuentes eólicas y solares a la producción de energía eléctrica. La capacidad de generación de energía eléctrica de origen renovable alcanzó en 2020 el 37,2% del total (si bien la generación efectiva fue mucho menor).
Según datos de la ONEE, a diciembre de 2020 la capacidad de producción de electricidad de Marruecos se deriva del carbón (31%), la energía hidroeléctrica (22%), el fuel oil (25%), el gas natural (10%), la energía eólica (10%) y la energía solar (2%).
La Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) es la entidad pública responsable del sector de hidrocarburos, incluyendo la supervisión de la red de transporte.
El sector eléctrico, por su parte, tiene una estructura muy confusa y poco estable, ya que se encuentra en permanente revisión. Carece de un regulador operativo a causa de la debilidad de la Autoridad Nacional de Regulación del Mercado Eléctrico (ANRE), a pesar de que ésta fue creada el 2016. En esencia, es un sector verticalmente integrado cuya espina dorsal es la Oficina Nacional de Electricidad y Agua (ONEE Electricidad). La ONEE es un importante productor de energía eléctrica y mantiene el monopolio en la compra y transporte de electricidad. MASEN, creada en 2009, es la entidad responsable de la producción de todas las energías renovables, después de la absorción de las competencias sobre la energía eólica en 2016. Existen también importantes productores privados, que operan y en ocasiones son propietarios de centrales térmicas de gas y carbón. La distribución se realiza por concesionarios privados (filiales de Veolia o Suez, en las cuatro principales ciudades del país), gestoras municipales (en 12 ciudades de tamaño intermedio) y por la propia ONEE en los pequeños municipios y en el ámbito rural
Marruecos lleva varias décadas tratando de dar pasos en la liberalización del sistema eléctrico, dando entrada a productores privados:


- La Ley 16/08 autoriza al sector industrial a producir electricidad para autoconsumo y venta de excedentes a la ONEE, con un límite del 10% de la producción total.

- La Ley 13/09 autoriza a toda persona física y jurídica a producir electricidad de fuentes renovables para consumo propio o inyección en la red eléctrica de alta tensión.

- La Ley 58/15, que modifica la 13/09, establece el acceso de los productores de energía renovables a la red de baja tensión, si bien la falta de desarrollo reglamentario no ha permitido todavía su aplicación en la práctica. Esta futura aplicación tendrá un fuerte impacto al posibilitar proyectos pequeños y medianos al alcance de las pymes.
Marruecos tiene como objetivo estratégico renovado cubrir el 52% de sus necesidades energéticas en 2030 con energías renovables (aumentado desde el 42% fijado para el 2020). Hay un Plan Solar y otro Plan Eólico para instalar 2.000 MW de capacidad de generación eléctrica en cada una de estas tecnologías para finales del 2020.
Dentro del Plan Solar se prevé construir cinco centrales. Entre las cinco plantas solares adjudicadas hasta la fecha, las cuatro primeras están ubicadas en Ouarzazate. Las tres primeras fueron adjudicadas al promotor saudita Acwa, quien retuvo como socio tecnológico y epecista a la sociedad española Sener, en las plantas Noor I, II y III de Ouarzazate. La planta Noor IV es exclusivamente fotovoltaica y tambien ha entrado en servicio. La quinta planta solar de Marruecos, (Midelt I, con una capacidad de 800 MW) fue adjudicada por MASEN al consorcio promotor compuesto por EDF Renovables, MASDAR y Green of Africa. Este consorcio tiene comprometido el contrato EPC con la española TSK, por 700 M€. Recientemente MASEN ha sido objeto de fuertes críticas por la selección de una tecnología, la termosolar, muy compleja, a pesar de sus mejores prestaciones en términos de almacenamiento de energía. Esta opción ha llevado a unos costes de producción muy elevados y a la acumulación de fuertes pérdidas.
El Plan Eólico, gestionado originalmente por la ONEE, está siendo pilotado por MASEN desde enero 2016. También pretende alcanzar 2.000 MW de capacidad para finales del 2020, con la diferencia de que los primeros 1.000 MW ya estaban en servicio en 2015. Los 1.000 MW restantes se componen de una primera fase de 150 MW en Taza, y una segunda fase de 850 MW en cinco ubicaciones distintas. La primera fase de 150 MW en Taza fue adjudicada en abril 2012 a un consorcio formado por EDF Energías Renovables, Mitsui y Alstom (éste último fabricante de las turbinas). La segunda fase de 850 MW, también llamada programa Wind Power 850 MW, se ha adjudicado al consorcio formado por NAREVA, ENEL y Siemens-Gamesa (este último fabricante de los aerogeneradores y las palas). El parque eólico de Midelt, con 210 MW, es el único del paquete de 850 MW que entró en servicio en el año 2020, llevando la capacidad eólica total de Marruecos hasta 1.220 MW al final del 2020.
Los objetivos de incorporación masiva de la producción de renovables en el sector eléctrico requieren el desarrollo de una red de transporte y distribución técnicamente adecuada, además de una capacidad de generación de respaldo o back up que permita cubrir la demanda cuando la electricidad de origen renovable no esté disponible.
Marruecos tenía previsto cubrir estos objetivos con el proyecto Gas to Power, basado en el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL). Inicialmente, el proyecto incluía la construcción de una nueva terminal de GNL en el puerto de Jorf Lasfar, así como otras infraestructuras (regasificadora, gasoductos y plantas de ciclo combinado) para aumentar la cuota del GNL en la matriz energética, reduciendo así la dependencia del gas argelino. En estos momentos, este proyecto parece haber sido desestimado. En el curso de este año se han lanzado dos peticiones de manifestaciones de interés para la instalación de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) y para la construcción de un gaseoducto que uniría el puerto de Kenitra con el gaseoducto Magreb – Europa (GME).
A corto plazo, Marruecos afronta el desafío de la expiración a finales de octubre de 2021 del contrato de suministro de gas argelino. Argelia dejará de utilizar el gasoducto Magreb Europa – cuya propiedad revierte a Marruecos- para suministrar gas a España, de manera que Marruecos dejará de percibir el canon en especie que le permitía alimentar dos centrales térmicas que cubren aproximadamente el 12% de la demanda eléctrica del país.
Otro elemento de back up potencialmente importante para el sector es la interconexión eléctrica con España. Actualmente se encuentran en funcionamiento dos interconexiones submarinas con capacidad conjunta de 1.400 MW y se ha incluido en el plan de infraestructuras de transporte eléctrico 2020-2025 el lanzamiento de una tercera.
Con motivo de la COP 22, celebrada en Marrakech en noviembre 2016, se firmó una Declaración conjunta entre Marruecos, Alemania, Francia, Portugal y España, en la que se establece una hoja de ruta para el comercio de electricidad de origen renovable entre Marruecos y el mercado interior europeo. La puesta en la práctica de este proyecto requiere, por un lado, la ampliación de las interconexiones con Europa y, por el otro, el diseño de algún protocolo de trazabilidad que permita asegurar el origen renovable de la energía comercializada. Marruecos ha firmado en el año 2017 un partenariado con Alemania sobre energía, y en enero 2021 otro partenariado con Portugal para desarrollar conjuntamente la producción de hidrógeno verde.

 

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Demografía: la población de Marruecos en agosto de 2021 era de 36.354.556 habitantes. Los principales rasgos demográficos del país son:

  • La esperanza de vida ha aumentado cerca de 27 años en el periodo 1960-2015. La esperanza de vida en 2019 es de 77,89 años para las mujeres y de 75,42 para los hombres. La mejora de la esperanza de vida se debe principalmente a la disminución de la mortalidad infantil y juvenil.
  • La disminución acelerada de la fecundidad que ha caído de 7,2 niños por mujer en 1962 a 2,35 en 2020, según datos del BM, siendo la tasa de natalidad de 18,1‰. La bajada de la fecundidad se debe al retraso en la edad de matrimonio, la utilización de medios anticonceptivos y la mejora de la educación de la mujer marroquí
  • La intensa emigración internacional:según la ONU, en el año 2019, casi 3.200.000 marroquíes son residentes en el extranjero, supone el 8,6% de la población del país.
  • La inversión progresiva de la pirámide de población, que se achata en la base.
  • La mejora de la escolarización primaria casi universal, del 98,4% en 2014, aunque la tasa de abandono escolar es muy alta: unos 300.000 niños abandonan la escuela cada año, y el nivel de aprendizaje es bajo con un 64% de analfabetismo en niños < 10a.

Población activa: según el HCP, en 2020 la población en edad de trabajar o potencialmente activa (15 años y más) era de 26.754.385 personas, de las cuales 11.971.000 era población activa y 14.783.385 estaban fuera del mercado de trabajo. De los 11.971.000 activos, 10.542.000 eran activos ocupados y 1.429.000 estaban en paro. En 2020, la tasa de actividad, que se situó en el 44,8%, bajó de manera pronunciada sobre la cifra de 2019, que fue del 45,8%. La tasa de actividad es más alta en el campo, 50%, que en las ciudades, 41,9%, mientras que la tasa de paro es más alta en las ciudades, 15,8 % que el medio rural, del 5,9%.

Empleo: de los 10.542.000 activos ocupados en 2020:

  • 35% era empleo rural,
  • 16,7% empleo femenino, y
  • 36,7% jóvenes de 15 a 34 años.

Los sectores generadores de empleo en el 2020 fueron: el sector servicios que dio empleo al 45,7 % de los activos ocupados y la agricultura, silvicultura y pesca al 31,3%. En menor medida lo fueron la industria y artesanía al 12,1% y la construcción al 10,8%. El empleo urbano se generó en un 65,7 % en el sector servicios, y el 17,5% en la industria. Por su parte el empleo rural se generó en un 68% en la agricultura, bosques y pesca. El 59,2 % de los activos ocupados son asalariados y el 40,8% son autónomos. En 2020, la economía marroquí destruyó 432.000 puestos de trabajo netos, frente a la creación de 165.000 puestos en 2019, resultado de la pérdida de 137.000 empleos en áreas urbanas y una pérdida de 295.000 en áreas rurales. El sector servicios perdió 107.000 empleos mientras que el sector de "agricultura, silvicultura y pesca" perdió 273.000 empleos.

La cualificación del empleo en el 2020 es baja según HCP: el 54,3 % de los trabajadores no están cualificados, el 30,5% tiene una formación intermedia y el 15,2 % formación superior. El 65% del empleo creado por la agricultura, construcción y obra pública y servicios (principales motores del crecimiento a lo largo de los últimos años, con más de un 80% del valor añadido total) es un empleo poco cualificado. De hecho, el mercado laboral marroquí muestra un rasgo poco habitual: las probabilidades de estar desempleado aumentan con el nivel de cualificación. El desempleo entre los trabajadores con educación terciaria supera el 23,9%, bien por encima de la tasa de desempleo de los trabajadores, educación secundaria, que incluso después de la crisis del COVID no supera el 16%. Es posible que estas cifras sean resultado de un sesgo estadístico, el sentido en que los trabajadores más cualificados suelen trabajar en el sector formal y muestran una mayor tendencia a declarar su situación de desempleo. Por otra parte, los análisis realizados por el Haut Commissariat au Plan muestra que los sectores de mayor crecimiento antes citados tienen un escaso efecto multiplicador sobre el empleo: por cada 10 empleos directos creados, la agricultura genera 3 empleos indirectos, la construcción 2 y los servicios 3.

Las condiciones del mercado laboral son precarias: alrededor del 14% del empleo tiene un trabajo no remunerado, lo que afecta en mayor medida al empleo rural, a las mujeres, a los trabajadores jóvenes de menos de 25 años y los trabajadores no cualificados. El 40,3 % del empleo trabaja más de 48 horas por semana con mayor incidencia en los hombres que en las mujeres. El sector menos afectado por las largas jornadas es el de la agricultura, bosques y pesca. El 6,6 % de los empleados trabajan día y noche.

Débil protección al trabajador: sólo una cuarta parte del empleo se beneficia de una cobertura médica ligada al trabajo, que aumenta con el nivel de formación. El sector industrial registra la tasa de cobertura más alta, del 42,2%, seguida del sector servicios, con el 36,5 %. Sólo un 24% del empleo se beneficia de un sistema de jubilación que en su mayor parte, el 72,4%, tienen un título superior.

Informalidad en las relaciones laborales:más de la mitad de los asalariados, el 55,2 %, no disponen de un contrato de trabajo en el 2020. Los más afectados son los jóvenes de 15 a 29 años, con un 62,7 %, y los trabajadores sin titulación, 74,4 %. Sólo el 26,4 % de los trabajadores tiene un contrato indefinido. Según un estudio publicado por la CGEM en 2018, el mercado de trabajo en Marruecos se caracteriza por el predominio de lo informal (que da empleo, fuera de la agricultura, a 2,6 millones de personas y representa el 21% del PIB no agrícola) y por los reducidos niveles de productividad.

Baja afiliación sindical o profesional: la mayoría de los activos ocupados, el 95,3 %, no está afiliado a ninguna organización sindical o profesional. El marco de la negociación colectiva está por desarrollar y aunque los niveles de sindicación son aún bajos, la conflictividad medida en horas no trabajadas se ha incrementado considerablemente, sea en un marco sindicado o no. Actualmente el Gobierno está preparando una Ley de sindicatos así como la regulación del derecho de huelga, que no acaban de materializarse.

Paro: según el HCP, la tasa de paro se ha agravado en el segundo semestre del 2021, pasando del 12,3% al 12,8%, afectando el paro a 128.000 activos. La tasa de paro es más alta en el medio urbano, 18,2%, que en el rural, del 4,8%. El 30,8% de los jóvenes de 15 a 24 años están en paro, porcentaje que aumenta al 47,2% para los jóvenes urbanos.

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PIB per capita y distribución de la renta

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su informe sobre Marruecos del Artículo IV, de enero de 2021, estima que el crecimiento real del PIB fue de -7,2% en 2020, y será del 4,5% en 2021 y del 3,9% en 2022. La renta per cápita en paridad del poder de compra (PPP) de Marruecos en 2020 ha sido de 7.609 $ y la renta per cápita a precios corrientes en 2020 ha sido de 3.121 $.

El Índice Gini que publica el Banco Mundial mide la equidad en la distribución de la renta nacional en un país; su valor 0 representa una equidad perfecta y 1 una desigualdad inequidad perfecta. Según HCP, el índice para Marruecos fue 0,385 antes de la crisis y se mantuvo prácticamente estable desde 1998, lo que implica que las desigualdades en la distribución de la riqueza en Marruecos persisten. Después de la crisis, el índice ha empeorado hasta el 0,444, si bien las transferencias presupuestarias para cubrir las necesidades de la población más necesitada al conseguido mantener transitoriamente el valor del índice en sus tasas históricas.

En cuanto al Índice de Capital Humano, que refleja la productividad que, según el Banco Mundial, alcanzaría un niño nacido hoy en un determinado país, en función de las condiciones prevalentes en salud y educación, Marruecos tendría un índice de 0,50 en el año 2020, lo que lo situaría en el puesto 98 de 157 países.

La renta es inferior y está peor distribuida en zonas rurales que en zonas urbanas. El esfuerzo de las administraciones públicas por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en los últimos años se ve reflejado en la disminución de las tasas de pobreza relativa, que ha pasado del 15,3% en 2001 a 4,8% en 2019. En términos del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Banco Mundial (que trata de medir la calidad de vida de la población de un país basándose en tres factores: esperanza de vida al nacer, niveles de alfabetización y acceso a la educación y niveles de renta), Marruecos tenía un índice de 0,686 en 2019 que lo situaba en el puesto 121 de 189 países.

 

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Sector primario

El peso del sector primario con respecto al PIB de Marruecos es variable en función de las condiciones climáticas del año; en 2020 representó el 14% del PIB, convirtiéndose en el primer sector exportador, desplazando al automovilístico. El sector da empleo en torno al 40% de la población activa total. Tiene un papel destacado en los intercambios exteriores: el sector agroalimentario es el primer sector exportador en 2020, sus exportaciones alcanzaron un valor total de 56,8 M DH.
La producción agrícola está dominada por los cereales. Para la campaña 2020-2021, la producción de cereales será de 103.2 millones de quintales, lo que representa una de las mejores campañas de todos los tiempos. La distribución por cultivos de las explotaciones agrícolas en 2020 se reparte de la siguiente manera: 71% destinada a cereales - en disminución por la reconversión del cultivo de cereal al del olivar, mucho más productivo-, con una superficie de 3.6 M de has y 1.4 millones de explotaciones; 15,65% a olivos, con un millon de has de cultivo, supone el 65% de la superficie nacional arborícola; 6,4% a cultivos forrajeros, 3,3% a hortalizas, 3% a árboles frutale, y 2% a cítricos. Marruecos se va a convertir en pocos años en el segundo productor mundial de aceite de oliva.
La superficie agrícola útil es de 9,5 millones de Ha -un 12.5% de la extensión total del país- de las cuales el 21% son de regadío, gracias a introducción creciente de la técnica del goteo. El sector agrícola marroquí cuenta actualmente con cerca de 1,8 millones de explotaciones agrarias, de las que casi el 70% tiene menos de 5 Has y solamente el 15% son de regadío.
En los últimos años, las actuaciones de las autoridades marroquíes dentro del Plan Maroc Vert han ido encaminadas a diversificar, modernizar la producción agrícola, aumentando la superficie de irrigación. Las explotaciones irrigadas son en su mayoría grandes explotaciones agrícolas, modernas y con una clara vocación exportadora. Producen el 80% de los cítricos del país (principal producto agrícola de exportación junto al tomate), el 35% de las hortalizas y el 15% de los cereales.
No obstante, a pesar de los esfuerzos de los poderes públicos orientados a la extensión del regadío, la puesta al día de las estructuras catastrales, la modernización y la mejora del rendimiento de las explotaciones, la financiación concesional para comprar semillas y maquinaria, etc., el sector presenta todavía una productividad muy baja incluso en las zonas irrigadas.
La estructura de las explotaciones agrícolas, la poca formación de la mano de obra rural, los circuitos obsoletos de comercialización, la escasez de financiación adecuada, los precios intervenidos para los productos de base, etc., son factores todos ellos que contribuyen a que los rendimientos agrícolas se sitúen entre el 30% y el 70% de los rendimientos potenciales para la mayoría de los cultivos, incluidos los irrigados.
En 2020 la Agence pour le développement agrícola (ADA) ha presentado la nueva estrategia para el sector, denominada "Stratégie Génération Green 2020-2030", que busca consolidar la transformación de las estructuras agrarias, prestando especial atención al factor humano (protección social, emergencia de una clase media rural, seguros) y también a los circuitos de comercialización y al sector forestal.

En cuanto a la exportación de los productos agrícolas, las hortalizas suponen un 56% del total y destaca la judía verde, siendo el tomate la hortaliza más exportada, y el pimiento. Las frutas alrededor de un 44% y destacan los cítricos, la sandía y los frutos rojos,sector especialmente castigado por la pandemia. La aceituna de mesa se está convirtiendo en un gran producto exportador para el mercado USA, después del boicot de este país a las aceitunas españolas en represalia por las subvenciones europeas a Airbus.
En cuanto a la ganadería, contribuye con un 30% al PIB agrícola y ocupa al 20% de la población activa rural. Sigue arrojando resultados positivos, no sólo por la mejora de las tierras de pastoreo y de las medidas de mejora sanitaria para el ganado sino también por el apoyo financiero para facilitar un aprovisionamiento regular de alimento para los animales, subvencionando los costes del transporte de cebada (de producción nacional o importada). Se ha producido un incremento de la cabaña ganadera en los últimos años que cuenta actualmente según las cifras del Ministerio de Agricultura con: 3,2 millones de cabeza de ganado bovino, 19,2 millones de ovino, 6,2 millones de caprino y 200.000 de camélidos. Se ha alcanzado la autosuficiencia alimentaria en relación con la producción de carnes roja y blanca, huevos y en torno al 95% para la leche. El sector de producción de carne roja está en continuo crecimiento por las mejoras genéticas introducidas y por el incremento de consumo interno de este tipo de carnes.
Con la entrada en vigor de varios Acuerdos de Libre Comercio, especialmente el Acuerdo UE-Marruecos de productos agrícolas y de productos de la pesca de octubre de 2012, el sector agrícola marroquí está intentando mejorar su estructura productiva y de formación de la población agrícola. En esta línea, las autoridades lanzaron la estrategia 2020 de desarrollo rural. El objetivo prioritario de las distintas reformas agrarias en Marruecos ha sido tradicionalmente conseguir la autosuficiencia alimentaria y se han realizado arrendamientos a inversores extranjeros de parte de sus tierras comunales, con duraciones diversas en función del tipo de cultivo, administradas hasta ese momento por sociedades públicas. El 16 de enero 2019, el Parlamento europeo votó a favor del nuevo Acuerdo Agrícola entre la UE y Marruecos, que extiende las preferencias arancelarias a los productos procedentes del Sáhara Occidental y exige que los beneficios de este acuerdo reviertan a la población de esta zona.
En lo que se refiere al sector pesquero marroquí, contribuyó en 2020 con 1,1% al PIB y genera 700.000 empleos directos e indirectos. Marruecos figura en el primer puesto de productores de pescado en África y 25º a nivel mundial. Es el primer exportador mundial de sardinas, sobre todo en conserva. Las exportaciones en este sector en 2019 han crecido un 3% respecto al 2018, de las cuales el 60% se colocó en la UE. Los productos desembarcados por la flota costera y artesanal se destinaron en 2020, al consumo (23,3%), conservas (16,7%), congelados (47,4%), harina y aceite de pescado (12,4).
El sector pesquero se caracteriza por una apertura cada vez mayor, que se hace patente a través de la creación de sociedades mixtas tanto en lo que se refiere a la pesca extractiva como a la industria conservera, de congelación, etc. Mediante la creación de este tipo de sociedades Marruecos recibe tecnología y formación. Los productos pesqueros marroquíes entran sin pagar aranceles a la UE tras la entrada en vigor, del Acuerdo UE-Marruecos de productos agrícolas y de la pesca de octubre de 2012. A finales de julio 2018 se ha firmado un nuevo Acuerdo pesquero por un período de 4 años, cuyos beneficios se extienden ya a las poblaciones del Sáhara Occidental. El acuerdo incluye cuotas pesqueras sobre determinadas especies, entre las que se encuentran el pulpo y la gamba.
Marruecos lanzó en 2009 el Plan Halieutis para la expansión y modernización del sector pesquero, que tiene como objetivos en el horizonte de 2020 aumentar la producción pesquera hasta 1.660.000 Tm, las exportaciones a 31.000 millones de $ y crear empleo, pasando de los 62.000 empleos directos actuales a 105.000 en este mismo año. Existen otros programas para la modernización de la flota (Ibhar) y para el incremento de la acuicultura, con la creación de la Agencia Nacional para el desarrollo de la acuicultura (ANDA). El clúster español de acuacultura, ACUIPLUS, con el apoyo del ICEX, CDTI y las dos Ofecomes de Casablanca y Rabat, se plantea cooperar con la agencia ANDA y reforzar la presencia española en este sector económico de Marruecos, para lo que se realizó una primera reunión en la sede de ANDA el 26 de junio 2020.A través de ANDA, Marruecos pretende desarrollar el sector de la acuacultura, principalmente en las especies bivalvas: mejillón y ostra, con dos tipos de actuaciones: proyectos destinados a emprendedores y búsqueda de inversores para grandesproyectos.
 

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Sector secundario

El sector secundario representó el 29,5% del PIB en 2020, siendo la contribución al PIB por sectores: minería 2,6%, industria de transformación 17,2%, agua y energía 3,4%, y construcción 6,3%.
Las actividades no agrícolas se espera que registren un crecimiento positivo en torno al 4,1% frente a una caída del 6% registrada en 2020. Esta recuperación se debe a un aumento del 4% en las actividades secundarias frente a una caída del 3,8% en 2020 y una mejora del 4,1% en las actividades terciarias frente a un descenso del 7,1% el año anterior.
En el sector secundario, las industrias de transformación deberían beneficiarse de la recuperación de las industrias textil y del vestido y de la mejora continua de las industrias agroalimentarias y de las actividades químicas y para químicas, tras el continuo fortalecimiento de la demanda externa. En cuanto a las industrias mecánica, metalúrgica y eléctrica, deberían registrar un repunte considerable, apoyado en la recuperación del sector de la automoción, mitigada sin embargo por la ralentización de la actividad aeronáutica a nivel mundial.
El sector minero debería continuar con un buen desempeño, con un crecimiento del 4,6% en 2021. El mantenimiento de la demanda de las industrias procesadoras locales debe conducir a un aumento en la extracción de fosfato de roca, gracias al fortalecimiento de la demanda externa de sus derivados desde Brasil, India y algunos países de África Oriental. En cuanto a los minerales metálicos, el aumento esperado de sus precios en los mercados internacionales debido a un repunte de la demanda china debería impulsar su extracción.
En cuanto al sector de la edificación y las obras públicas, debería experimentar un incremento del 3,5% en 2021 tras una caída del 3,8% registrada en 2020. Esta tasa de crecimiento debería ser atribuible a la reanudación de las obras de infraestructura y al dinamismo que debe experimentar la industria de la construcción, estimulado por la política pública implementada en 2020 para incentivar la demanda. De hecho, las medidas puestas en marcha por el Estado en el marco de la ley de financiación modificatoria de 2020, centradas principalmente en mejorar y relajar las condiciones de financiación y las ventajas fiscales, deberían apoyar fuertemente la demanda de vivienda de los hogares y animar a los promotores inmobiliarios a invertir.
 

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Sector terciario

En relación con el sector servicios, todavía bastante protegido, cabe resaltar que en 2020 representó un 57,3% del PIB de Marruecos con una reducción del 0,3% respecto al año anterior.

Las actividades comerciales terciarias, beneficiadas por la recuperación de la demanda interna, deberían volver a un crecimiento positivo en torno al 4,7% en 2021, atribuible al buen comportamiento de la mayoría de los servicios tras una fuerte caída del 9,2% registrada en 2020.

Asimismo, se espera que las actividades de turismo y transporte, que sufrieron en 2020 los efectos de las restricciones a la movilidad y el cierre de fronteras, registrando fuertes recesiones de -55,9% y -32% respectivamente, se recuperen bajo el efecto de la gradual apertura y relajación de las medidas restrictivas. Estos incluyen los arreglos establecidos, bajo altas instrucciones reales, para facilitar el regreso de MRE y alentar el regreso de turistas extranjeros.

Por su parte, se espera que las actividades minoristas tengan un buen desempeño en 2021 impulsadas por el desempeño de las actividades primarias y la mitigación de restricciones de viaje en el segundo semestre. Por tanto, deberían registrar un crecimiento del 6,3% en 2021 en lugar de una caída del 10,7% en 2020.

En estas condiciones, y teniendo en cuenta el aumento del 5,6% en los impuestos a los productos netos de subsidios, el crecimiento económico nacional debería repuntar un 5,8% en 2021 en lugar de la recesión del 6,3% registrada en 2020.

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Privatizaciones

Las privatizaciones en Marruecos se realizan en el marco de la ley n° 39-89 relativa a la transferencia de empresas públicas al sector privado, en vigor desde 1993. Según datos del Ministerio de Economías y Finanzas marroquí, entre 1993 y 2010 se llevaron a cabo privatizaciones en Marruecos por un valor total de más de 87.000 millones de dirhams (casi 8.000 millones de euros). La mayoría de estas operaciones se concentraron en el periodo 1993-1998, en el que se privatizaron sobre todo empresas de refinado y transformación de petróleo (en los primeros años los inversores eran países europeos y Estados Unidos; más adelante cobran protagonismo los países del Golfo y Arabia Saudí), instituciones financieras y de concesión de crédito, la explotación de minas y de canteras de cemento, así como empresas de la industria siderúrgica, del textil y el cuero, y del sector hotelero. En esta época destaca la privatización de la única refinería del país, SAMIR, que actualmente se encuentra en situación de liquidación judicial.

A partir de 1999 y hasta 2010, el ritmo de privatizaciones descendió fuertemente, concentrándose las que se llevaban a cabo sobre todo en el sector de las telecomunicaciones (con la privatización parcial de Maroc Telecom) y la industria agrícola (abonos, caña de azúcar). Como casos particulares, en esta etapa se produce una privatización en el sector del tabaco (en el que entra la española Altadis en 2003), en el sector del transporte marítimo en 2007 (Comanav fue comprada por CMA CGM, actualmente se encuentra en liquidación) y otra en el montaje de vehículos de automoción (privatización de la empresa SOMACA, comprada por el Grupo Renault).

En 2011 el Gobierno marroquí llevó a cabo las privatizaciones de la Société de Sel de Mohammedia, por 655 millones de dirhams (60 millones de euros), y la cesión del 20% de las acciones de Banque Populaire.

En 2014 la privatización más importante llevada a cabo fue la de la cadena de televisión Medi1 TV (Mediterranée Internationale Télévision) que ya contaba con participaciones en su capital de empresas privadas. Sin embargo, en 2014 los dos accionistas kuwaitíes (Nekst Investments y Steeds) aumentaron su participación hasta el 54% de la empresa, convirtiéndola de hecho en una empresa privada.

En julio de 2016 se llevó a cabo la privatización de Marsa Maroc mediante la salida a bolsa del 40% de su capital (IPO). La operación se cerró por 1.900 millones de dirhams, a un precio de salida de 68 dirhams por acción, no sin cierta controversia puesto que el valor de las acciones se dobló en apenas 6 meses. En 2016 también se llevó a cabo la privatización de la compañía SOMED (Société Maroc Emirats Arabes Unis de Développement).

En 2018, el Ministro de Economía y Finanzas, Mohamed Boussaid, decide relanzar el proceso y prepara un nuevo programa de privatizaciones a través del nuevo proyecto de ley para la gestión de instituciones públicas. En febrero de 2019, se aprobó la ley 91-18 que modifica y complementa la ley 39-89. En ella se autoriza la transferencia de empresas públicas al sector privado, en concreto, incluye una lista de empresas privatizables. En primer lugar, la empresa pública operadora de la central térmica de Tahaddart, EET (Energie Électrique de Tahaddart), en la que la participación directa del Estado supone el 48% a través de la ONEE, y el resto se distribuye entre Endesa (32%) y Siemens (20%). También, el hotel La Mamounia de Marrakech, en el que la participación del Estado alcanza el 100% a través de las siguientes sociedades: ONCF (62%), Commune Marrakech (26%) y CDG (12%). Por otro lado, se incluye a otras empresas como: Marsa Maroc, con una participación directa del Estado del 60%; BIOPHARMA, con una participación directa del 100%; SONACOS, con 90% de participación directa y 10% de participación indirecta a través de accionistas públicos y, por último, la OCP con un 94% de participación directa y un 1% indirecta a través de SADV, filial de la OCP S.A. Cabe mencionar que la ley 91-18 descarta la privatización de las siguientes compañías públicas: CIH Bank, COTEF, SOCOCHARBO, BTNA y SCS, así como los hoteles Asmaa e Ibn Toumert.

En junio de 2019 salió a bolsa el 8% del capital de Maroc Telecom que alcanza un valor de venta de 8.888 millones de dirhams (algo más de 800M€). Los ingresos obtenidos por estas operaciones han sido destinados a los presupuestos generales del Estado y al Fondo Hassan II.

En 2020, a pesar de las turbulencias en los mercados internacionales, el estado había manifestado su intención de fijar un calendario antes de 2023 para la privatización parcial o total de las siguientes empresas que aún contaban con un porcentaje de capital público: Maroc Telecom (30%); Marsa Maroc (60%); BIOPHARMA (100%); SONACOS (100%); La Mamounia (100%); Energie Electrique TAHADDART (48%); OCP S.A. (95%).

En 2021 el programa de privatizaciones se encuentra suspendido a la espera de que se celebren las elecciones (septiembre) y de la creación de una agencia estatal encargada de la estrategia de privatización.

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