Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

 

La economía marroquí se caracteriza por su dualidad, sectores tradicionales tanto en el ámbito agrícola como servicios, con bajas tasas de productividad, y un sector industrial donde se van abriendo paso sectores más punteros, resultado de los procesos de deslocalización industrial y de la atracción de IED. Cuenta con un importante potencial de crecimiento, aunque existe una serie de factores de índole estructural que continúan limitando su desarrollo: económicos (excesiva dependencia del sector agrícola, alto nivel de economía informal, sector industrial poco competitivo, dependencia energética y del mercado europeo, mercado financiero escasamente desarrollado), administrativos (sector público sobredimensionado y bajas tasas de eficiencia) y sociales (elevado desempleo, baja renta per cápita, alto nivel de pobreza, reducida clase media, analfabetismo).

Pese a su alta vulnerabilidad a los shocks externos, el país ha experimentado tasas de crecimiento significativas, con crecimiento medio del PIB en la última década superior al 4%, aunque dicho ritmo oscila en función de la contribución del valor añadido agrícola. El ritmo ha venido oscilando en los últimos años, desde el 4,1% en 2017, 3% en 2018 y 2,7% en 2019. Tanto el volumen de exportaciones, como el de importaciones han incrementado de forma paralela. La variación entre 2017 y 2018 de las exportaciones de bienes y servicios ha sido del 10,6%, frente a las importaciones que han aumentado en un 9,8%, con respecto a 2017. De esta forma, la tasa de cobertura comercial solo ha aumentado en un punto, siendo del 56% en 2017 y del 57% en 2018. El sector automovilístico no cesa en su crecimiento en Marruecos. No obstante, las partidas de exportaciones que han impulsado la subida en 2018 son, principalmente las del sector aeronáutico con una variación del 26,7%, así como las relativas a fosfatos que han experimentado un incremento del 17,6%. Por su parte, el sector de la construcción ha desacelerado su crecimiento, lo que también le ha ocurrido al turismo. Además, la floja demanda europea durante el periodo ha reducido el dinamismo de sectores tradicionales como el textil, off-shoring, artesanía y electrónica.

La nueva estrategia industrial de Marruecos ha desarrollado nuevos sectores de oferta con fuerte valor añadido, como el automovilístico y el aeronáutico, en torno a grandes proyectos integradores como los de Renault, el próximo de PSA y Bombardier, que desarrollan un tejido industrial de proveedores. Esta oferta empieza a cobrar protagonismo en la creación de empleo cualificado, en las exportaciones de Marruecos y en la capacidad de atraer nueva IED a los clúster respectivos. 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

Desde 2009, las autoridades marroquíes utilizan el Índice de Precios al Consumo (IPC) como patrón de medida de la inflación. Junto a la ausencia de presiones significativas sobre la demanda y la relativa estabilidad del tipo de cambio dírham/euro, el principal elemento que ha permitido contener la inflación ha sido la existencia de un sistema de subvención de determinados productos básicos (aceite, harina, azúcar, bombona de gas, gasolina y gasoil, etc.), a través de la denominada Caja de Compensación, que limitaba las repercusiones de las variaciones de precios internacionales en el mercado nacional.

El FMI ha reiterado en sus informes al Gobierno de Marruecos en la necesidad de reformar las subvenciones de la Caja de Compensación. Por ello, en el caso de los carburantes, se introdujeron ya en 2012 y 2013 sendos aumentos de precio doméstico vía su indexación con los precios internacionales del barril de petróleo. En la misma línea, en junio 2014 se revisaron los precios de agua y electricidad, que establece la ONEE, salvo en el primer tramo de consumo. En 2014 y a lo largo de 2015 se continuaron las reformas y solo quedan subvencionados el precio del butano y de otros dos productos básicos, harina y azúcar, lo que ha permitido reducir la presión sobre los presupuestos del Estado. A pesar de estas reformas, los gastos de la Caja de Compensación han mantenido su tendencia al alza hasta 2019; en el año 2020 bajaron significativamente a causa de la débil demanda y el bajo precio internacional de las materias. En los últimos años los pagos de la compensación fueron de 1.695 M€ (2019) y 1.084 M€ (2020). El aumento de los precios del gas y los alimentos han disparado los gastos de la Caja de Compensación hasta los 2.000 M€ en 2021 y los 1.120 M€ en los 4 primeros meses del 2022.

Desde el año 2012 la tasa de inflación en Marruecos se ha mantenido por debajo del 2%. Según BAM la inflación pasó del 1,9% en 2018 al 0,2% en 2019 como resultado de la caída de los precios de las materias primas a nivel internacional, que contribuyó a la moderación de la inflación importada. El nuevo sistema de indexación de los precios para los derivados del petróleo, salvo el butano, introducido en los últimos años no tuvo efectos inflacionarios gracias a la coincidencia en el tiempo con una fase bajista del precio del barril de petróleo.

Los datos de 2021 muestran el impacto de la crisis del COVID que se ha traducido en una inflación total del 1,4%, ligeramente superior a la de 2020, aunque con un comportamiento asimétrico por sectores. Así, se observa una fuerte inflación en aquellos sectores como el transporte y las bebidas alcohólicas y una inflación más contenida en los alimentos, la sanidad o la comunicación.

Los datos disponibles para los primeros 4 meses del 2022 muestran un claro aumento de la inflación impulsada por el fuerte crecimiento de los precios de los alimentos, el textil y el calzado. La inflación vuelve a ser asimétrica con algunos sectores en los que los precios no aumentan, como la sanidad y la comunicación, o lo hacen de forma moderada como la enseñanza o la hostelería.

CLASIFICACIÓN DE PRODUCTOS Indicadores mensuales Indicadores medios anuales
abr-21 abr-22 Var% 2020 2021 Var%
Productos alimentarios            
01 - Productos alimentarios y bebidas sin alcohol 103 112,7 9% 101,6 102,2 1%
02 – Bebidas con alcohol y tabaco 125,4 129,8 4% 121,2 125,5 4%
Productos no alimentarios            
03 – Textil y calzado 104,2 109,1 5% 102,7 104,7 2%
04 - Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles 102,2 103,3 1% 101,8 102,6 1%
 05 - Muebles, art. de limpieza y mant. del hogar 101,4 104,8 3% 100,8 101,9 1%
06 – Sanidad 101,8 101,8 0% 101,6 101,8 0%
07 - Transporte 105,1 118,1 12% 100,8 106,7 6%
08 - Comunicación 103,8 103,9 0% 103,9 103,7 0%
09 – Ocio y cultura 99,8 101,7 2% 99,4 100,2 1%
10 - Enseñanza 110,3 111,7 1% 109,1 110,8 2%
11 - Restaurantes y hoteles 104,2 105,2 1% 103,6 104,6 1%
12 - Bienes y servicios diversos 105,2 109,5 4% 104 106,4 2%
 Conjunto 105,5 109,3 3,6% 102,5 103,9 1,4%

Fuente: Haut Commissariat au Plan, datos a mayo de 2022.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

2.2.1. INFRAESTRUCTURAS DE TRANSPORTE.

Marruecos anunció en octubre 2016 unas inversiones de 600 MMDH (55.200 M€)  en el plan de infraestructuras, en el horizonte de 2035.

De acuerdo con las cifras presentadas por el ministerio de Transporte, el plan de carretera 2035 se propone alcanzar: 7.000 km de carreteras nacionales, 1.273 km de autopistas y 24.000 km de carreteras rurales, además del mantenimiento de más de 2.000 km de carreteras anualmente. Para las autopistas, el programa pretende realizar lo previsto en el 2º y 3º Planes (1.649 Km), para enlazar todas las regiones de Marruecos y ciudades, así como los principales puertos y aeropuertos, y para llevar a cabo el estudio del eje con la frontera con Mauritania- Guelmim (1200 km). Para los ferrocarriles, el programa tiene como objetivo la realización de (2.743 km) de líneas convencionales y (1.500 km) de alta velocidad, además de reforzar las líneas regionales de Casablanca. En cuanto a los aeropuertos, el ministerio construyó la nueva terminal del aeropuerto de Marrakech en el año 2016. En puertos, el programa consiste en la creación de 6 nuevos, proceder a la extensión de 7 y a la rehabilitación de 5 puertos existentes, destacando la construcción de una terminal multipropósito en el puerto de Agadir.

Además, ha anunciado el plan estratégico 2017-2021, basado en los siguientes compromisos:
1.-Crecimiento fuerte y duradero, equitativo para todas las regions del país.
2.-Salvaguardar y conservar el patrimonio existente en infraestructuras públicas.
3.-Adoptar una vision transversal y complementaria de los sistemas de transporte y de la logística.
4.-Eficacia y eficiencia en los servicios públicos.

COMUNICACIONES POR CARRETERA

Uno de los principales objetivos de las autoridades marroquíes es la extensión de la red de autopistas, que en 2017 tiene una extensión de 1.800 Km. Estas se articulan en 2 ejes: eje Norte-Sur: Tánger-Rabat-Casablanca-Marrakech-Agadir y el eje Oriental: Rabat-Fez-Oujda (frontera con Argelia). Actualmente la red de carreteras es de 15.639kms, de los cuales 8.000 son rurales que se van rehabilitando anualmente a través de un programa. Se ha inaugurado el tramo Tit Mellil-Berrechid. Para el período 2017-2021, se ha previsto el ensanchamiento del tramo de la autopista entre Casablanca-Berrechid, así como realizar 1.500kms de las denominadas ¨vías exprés¨. Destaca el Proyecto del eje que uniría Tiznit -Laayoune-Dakhla, como motor de desarrollo de las provincias del sur. El 75% del transporte de mercancías se realiza por carretera.

 COMUNICACIONES POR VÍA FÉRREA

La empresa pública ONCF administra y explota una red de más de 2.295 kilómetros de línea y 137 estaciones de tren, El 30% de las líneas son de doble vía, el 64% de las vías están electrificadas. Esta red comporta igualmente 528 km de vías de servicio y 201 km de ramificaciones particulares que enlazan diversas empresas con el tejido ferroviario nacional. El transporte anual de mercancías es de 24.5Mt, el 70% del cual se realiza hacia y desde los puertos. Solo 35 productos son transportados por tren. Las comunicaciones por vía férrea en Marruecos se articulan en dos ejes: Norte-Sur (Tánger – Rabat – Casablanca – Marrakech – Agadir) y Oriental (Casablanca – Fez – Oujda).
Marruecos ha aprobado un Programa de Alta Velocidad 2010-2030, que comprende la construcción de unos 1.500 km de red de línea de alta velocidad estructurada en un “Eje Atlántico” y un “Eje del Magreb”. En el año 2018, se ha inaugurado la LGV (ligne de grande Vitesse) Tánger-Casablanca con una duración total del trayecto de 2 horas y 10 minutos frente a las 5 horas del tren convencional. En 2016 las inversiones previstas en ferrocarril se elevaron a 7.700 MDH y se emplearon en la continuación de los trabajos de la línea de alta velocidad (3.500 MDH) y la ejecución de la mejora de la red convencional (4.200 MDH). Se prevé también la renovación del parque de trenes regionales por valor de 1.200M€. Para el horizonte 2040, la ONCF prevé la construcción de 2.700kms adicionales
En relación con el transporte urbano, existen dos líneas de tranvía en Rabat, operativas desde mayo de 2011. En el año 2018, se ha iniciado la ejecución de una 3ª línea en esta ciudad. Se ha iniciado también la obra de la segunda línea de tranvía de la ciudad de Casablanca, adjudicada a la empresa Alstom y los estudios del tranvía de Tánger.
Existen además otros proyectos de mejoras y ampliación de las infraestructuras ferroviarias. La ONCF ha aprobado un plan de 1.500 millones de dírhams para suprimir todos los pasos a nivel del país antes del 2025, que está en ejecución.

COMUNICACIONES POR VÍA MARÍTIMA

El sector portuario marroquí está a cargo por un lado de Marsa Maroc, que se ocupa de las explotación de los puertos dando servicio a las navieras y a las mercancías de los 12 implantados en Marruecos ,Nador, El Hoceima, Tanger MedI, Tanger MedII, Mohammedia, Casablanca, Jorf Lasfar, Safi, Agadir, Tan Tan, Laâyoune et Dakhla, y por otro de la Agencia Nacional de Puertos (ANP), autoridad reguladora y gestora del sistema portuario. Sin embrago, Tánger Med es una excepción y está gestionado por la Agencia Especial Tánger Mediterráneo (TMSA).
En 2012, el gobierno marroquí lanzó su Estrategia Portuaria Nacional para el horizonte 2030. La estrategia estructura la oferta portuaria en torno a seis polos regionales. Con un presupuesto de inversión para el periodo 2012-2030 de 75.000 millones de dírhams (unos 6.940 M€) contempla los siguientes proyectos:
• Ampliación de la capacidad del puerto de Casablanca.
• Puerto de Nador West Med
• 3 nuevos puertos: Safi, Jorf Lasfar y Dakhla Atlantique. Los dos primeros para paliar las necesidades energéticas del país, y el último como polo de desarrollo de la región.
• Puerto de Kenitra Atlántico
Más del 95% del tráfico de mercancías marroquí pasa por los puertos. Las líneas que unen España con Marruecos tienen como principales destinos los puertos de Casablanca y Tánger Med. España tiene suscrito con Marruecos un Convenio de Tráfico marítimo.
En los últimas años, el sector portuario marroquí ha vivido una era de reforma, sobre todo a nivel organizativo, con la unificación de operadores en operaciones de carga y descarga y la instauración de un sistema de libre competencia, tanto en el seno del puerto como sus alrededores (con concesiones a nuevos operadores portuarios).

Puerto de Tánger Med
El Puerto cubre un territorio de 500 km² que se establece como Zona de Especial Desarrollo (ZED), sobre las orillas del Estrecho de Gibraltar, entre Tánger y Ceuta y a tan sólo 15 kilómetros de las costas españolas. Es la primera zona franca de África. Hay que tener en cuenta que por el estrecho de Gibraltar circula el 20% del tráfico marítimo mundial: es decir, 100.000 buques anuales. El tráfico con Europa supone el 27%, se comunica con 186 puertos pertenecientes a 77 países.
Existen seis zonas asociadas al Puerto Tánger-Med que se han decretado como zonas francas:
1. Tanger Free zone: 400 has. Se han instalado empresas del sector del automóvil, aeronáutica y textiles.
2. Tangier Automotive City: 300 has con instalación exclusiva de empresas del automóvil.
3. Renault Tanger Med: Alberga exclusivamente la nueva fábrica de ensamblaje de Renault, con una superficie de 300 has. La fábrica de Renault es la unidad de producción de vehículos más importante de todo África, arrancó la producción en 2012. En el año 2018 su producción es de 400.000 vehículos/año.
4. Logistics Free Zone: 150 has destinadas a la logística del puerto y de las empresas instaladas.
5. Tetouan Park: 150 has destinadas a unidades industriales y de procesado.
6. Tetouan Shore: 20 has de servicios offshore
.

Según datos de Tánger-Med, el tráfico de contenedores en el puerto a lo largo del año 2020 alcanzó los 5.77 millones, lo que representa un incremento del 20% respecto a 2019 y supone 81Mt de mercancías transportadas, equivalente al 47% del tonelaje marítimo transportado del país.
En la visita de Estado de febrero-2019 se firmó un Acuerdo entre el Puerto de Algeciras y el de Tánger.

El proyecto de Nador West Med
En julio de 2009, Mohamed VI dio instrucciones al Gobierno para la construcción de un complejo portuario, industrial, energético y comercial en Nador, ubicada junto a la ciudad autónoma española de Melilla.
El complejo Nador West Med, que se levantará en la bahía de Betoya, en el estuario del río Kert, a 30 kilómetros al oeste de Nador, albergará un gran puerto en aguas profundas, un polo energético, una plataforma portuaria y otra industrial. El puerto será gestionado por la empresa Nador West Med S.A. La agencia Nacional de Puertos posee el 51% de las acciones de la sociedad, mientras que el 49% restante está en manos de la Agencia Especial Tánger Mediterráneo (TMSA), que ya gestiona el puerto de Tánger Med. El proyecto, que debió haber comenzado en 2010, se adjudicó a finales de 2015 a un consorcio en el que participa la empresa turca STFA y la marroquí SGTM. Este proyecto ha recibido ya importante financiación internacional, destacando 200 M€ del BERD y 113 M€ del Banco Africano de Desarrollo. Las obras han comenzado en 2017 y en principio tendrán una duración de 5 años.
Desarrollos portuarios ligados a Zonas Francas
Marruecos ha decidido aumentar el número de zonas francas (desde finales de 2019 llamadas Zonas de Aceleración Industrial) con la habilitación de nuevas zonas. Dos de ellas están situadas en el territorio del Sáhara Occidental, la primera en su capital, El Aaiún, y la segunda, en la localidad sureña de Dakhla. La tercera está emplazada en la ciudad de Kenitra, cercana a la capital Rabat. En 2018 se constituyó la zona franca de Agadir, que entró en funcionamiento en 2019.


Las zonas francas de Dakhla y El Aaiún permiten, principalmente, la implantación de industrias agroalimentarias, actividades de congelación, tratamiento y transformación de productos marinos, agrícolas, textiles y de cuero. Además, también pueden operar en ella empresas de las industrias metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, plástica, de embalajes, logística portuaria, construcción y reparación naval, almacenamiento en frío de productos del mar y todas las actividades comerciales y servicios ligados a estas filiales. En la de Kenitra se ha autorizado, en un primer momento, la implantación de la industria textil, agroalimentaria, metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, incluyendo la industria del automóvil, química y paraquímica, así como todos los servicios ligados a las actividades anteriores.
 

COMUNICACIONES POR VÍA AÉREA

Marruecos dispone de quince aeropuertos abiertos al tráfico internacional, de los cuales el más importante es el aeropuerto de Mohammed V (Casablanca), que concentra el 43,2 % del tráfico, seguido del de Marrakech (23,4%) y Agadir (8,5%), Fes (5,8%), Tanger (5%). El 78% del tráfico internacional se realiza con Europa. El cierre de fronteras debido a la pandemia ha supuesto un descenso del tráfico aéreo del 71,5% en el 2020, según fuentes de la ONDA.
En el marco de la política turística lanzada por las autoridades marroquíes, se procedió a una liberalización del transporte aéreo, que se reflejó en un aumento en el número de compañías que vuelan a Marruecos y, en consecuencia, en un aumento de las infraestructuras aeroportuarias. A este respecto, la empresa Mar Handling (Globalia) que actuaba como segunda operadora desde el 2004, ha ganado una licencia en el aeropuerto de Casablanca para la gestión delegada de handling en ese aeropuerto. Swissport ha ganado la otra licencia del aeropuerto de Casablanca y las licencias de los aeropuertos del Norte y del Sur.
Hasta la llegada de la pandemia, existía una conectividad aérea creciente entre Marruecos y la UE, así como entre Marruecos y España. La compañía aérea pública marroquí, la Royal Air Maroc (RAM) así como IBERIA han dominado históricamente los servicios aéreos entre ambos países. Sin embargo, desde diciembre de 2006, fecha en la que se firmó el acuerdo Open Sky entre Marruecos y la UE, existen muchas otras compañías aéreas que conectan ambos países como Air Arabia, Vueling, Binter y Air Europa. Además de líneas aéreas convencionales, algunas rutas son operadas por compañías low cost, entre ellas Ryanair.
A raíz de la pandemia, muchas compañías aéreas han dejado de operar en Marruecos. La situación de las compañías aéreas en el 2021 es precaria debido al cierre de fronteras, intermitente en función de la situación sanitaria desde marzo 2020. La frecuencia de los vuelos ha disminuido mucho, aunque las ciudades más importantes de los dos países siguen estando conectadas entre sí.
Antes de la pandemia, las ciudades de ambos países conectadas por vía aérea eran Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Las Palmas, Tenerife, Palma de Mallorca y Valencia por parte española; y Casablanca, Marrakech, Tánger, Rabat, Fes, El Aaiún, Agadir , por parte marroquí.
La ciudad marroquí que tenía mayor conectividad es Casablanca, con vuelos directos a Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Las Palmas; Tenerife; seguida de Marrakech, que conecta con más ciudades (Madrid, Barcelona, Las Palmas, Tenerife y Sevilla). Por su parte, Tánger conecta con algunas ciudades españolas (Madrid, Málaga, Barcelona y Palma de Mallorca). Por parte española, Madrid es la ciudad que conecta con más ciudades marroquíes (Casablanca, Marrakech, Rabat, Tánger, Fes), seguida de Barcelona (Casablanca, Tánger, Marrakech) y Las Palmas (Agadir, Casablanca, El Aaiún, Marrakech).
Las relaciones aéreas entre Marruecos y la Unión Europea están reguladas por el Acuerdo Euromediterráneo de Aviación entre la Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por una Parte, y el Reino de Marruecos, por otra, hecho en Bruselas el 12 de diciembre de 2006. El acuerdo establece desde el principio un régimen de acceso al mercado liberalizado para las compañías aéreas de ambas Partes.

2.2.2. INFRAESTRUCTURAS DE TELECOMUNICACIONES.

Con la aprobación en 1996 de la Ley nº 24/96, que preveía la privatización de Maroc Telecom, la creación de un órgano independiente y regulador del sistema (ANRT: Agencia Nacional de Reglamentación de las Telecomunicaciones) y la introducción de competencia en el mercado, se inició un proceso de liberalización y apertura de las telecomunicaciones que culminó con la concesión en 1999 de la 2ª línea GSM a Médi Telecom (actual Orange Maroc con el 49% de la compañía desde 2015) y posteriormente en 2005 con la concesión de una licencia de nueva generación a Médi Telecom para el establecimiento y operación de una red de telecomunicaciones fija y a Maroc Connect (actualmente Wana Corporate, que lanzó su marca comercial Inwi en 2010). En 2015 se concedieron tres licencias de telefonía 4G a los tres operadores presentes.

La liberalización del mercado de telefonía móvil y la consecuente competencia entre operadores favorecida por la Ley nº 55/01 que modificó la Ley nº 24/96 en esta materia, dio lugar a un aumento importante de la penetración de dicha telefonía, que ofrecía mejores precios, en detrimento de la telefonía fija. Los principales operadores de telefonía móvil (2G, 3G, 4G) en el tercer trimestre de 2021 eran: Itissalat Al Maghrib (Maroc Telecom), con una cuota de mercado del 38,46%, Médi Telecom (Orange Morocco) con el 33,55% y Wana Corporate (Inwi) el 27.99%.

Maroc Telecom tiene el cuasi monopolio de la telefonía fija, con un 80,63 % de cuota de mercado (un 70,83% de cuota de mercado en el segmento de teléfono fijo professional). El número de abonados a la telefonía fija registró un aumento anual del 6,94% hasta alcanzar los 2,46 millones. La tasa de penetración a finales de septiembre de 2021 era de 6,77%. El tráfico de telefonía fija saliente durante el tercer trimestre de 2021 alcanzó los 412 millones de minutos, frente a los 487 millones del mismo periodo de 2020, es decir, una disminución del 15,98%. El consumo medio mensual de salida por cliente fijo alcanzó los 58 minutos a finales de septiembre de 2021 frente a los 75 minutos registrados los primeros nueve meses del año anterior.

En telefonía móvil el número de abonados alcanzó los 52,01 millones en redes móviles (2G/3G/4G), registrando un incremento anual del 8,2%. La tasa de penetración de la telefonía móvil era del 143,23% a finales de septiembre de 2021. En el último año, las bases de abonados móviles de los tres operadores muestran variciones entre el -33,04 y el 0,18%. La base de clientes de telefonía móvil de prepago ascendía a 46,17 millones el tercer trimestre de 2021. La base de clientes de telefonía móvil de pospago se sitúa en 5,84 millones de abonados.

En Internet el número de abonados alcanzó a 33,86 millones y la tasa de penetración se situó en el 93,24% (es decir, +5,1 millones de abonados). El número de abonados ha aumentado un 17,78% respecto al año anterior. El número de "Enlaces de Datos Empresariales" es de 34.466 líneas, registrando un aumento anual del 3,59% con respecto a septiembre de 2020. No obstante, la mayoría de estas líneas son "National Data Business Links" alcanzando un 99,85% del mercado. En cuanto a las páginas web con dominio .ma, el número de nombres de dominio se situó en 102.909 a finales de septiembre de 2021, un 14,71% más que en el año anterior. Asimismo, durante el tercer trimestre de 2021 se registraron 6.985 nuevos nombres de dominio. Según la Agencia Nacional de Reglamentación de Telecomunicaciones (ANRT), la tasa de penetración ha aumentado hasta el 93,24% de la población. Por operadores, Itissalat Al Maghrib (Maroc Telecom) domina el mercado con una cuota de mercado del 39,15%, seguido de Wana Corporate (Inwi) y Médi Telecom (Orange) con un 35,27% y 25,58% respectivamente.

Según la encuesta sobre el acceso y uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte de individuos y hogares realizada en 2021, WhatsApp y Facebook son las redes sociales más utilizadas en el país, por 3 de cada 4 marroquíes. Las redes sociales profesionales como LinkedIn son usadas frecuentemente por uno de cada cinco internautas. Cabe destacar que Marruecos es uno de los mercados más dinámicos en el sector de las telecomunicaciones en África y Oriente Medio. Por ello, se considera que la introducción de 5G en el Reino es cuestión de tiempo, ya que el mercado está evolucionando y los operadores se encuentran interesados en esta tecnología, especialmente por los resultados obtenidos en los países que ya la han adoptado. Como antesala a su lanzamiento, ANRT reformó el ordenamiento jurídico, concretamente la Ley Nº 121/12, que modifica y complementa la Ley Nº 24/96, que tiene como objetivo facilitar la transición a 5G para los operadores y sus clientes y evitar prácticas de competencia desleal. Este proyecto es parte de un programa de desarrollo del sector para 2023. Por este motivo, los tres operadores nacionales de telecomunicaciones están optimizando su infraestructura para estar preparados una vez que la ANRT lance la convocatoria. Está claro que el panorama de las telecomunicaciones marroquíes está bien preparado para acoger el 5G, pero la situación actual marcada por la Covid-19, que ha generado una crisis económica sin precedentes, no parece la más propicia y su lanzamiento podría retrasarse. 

 2.2.3. INFRAESTRUCTURAS ENERGÉTICAS.

La gran mayoría de las fuentes de energía primaria que utiliza Marruecos son importadas, fundamentalmente petróleo (62%) y carbón (22%). El país es, por tanto, altamente dependiente de las importaciones energéticas, que lastran su balanza por cuenta corriente. La producción local se limita a una pequeña producción de gas, el aprovechamiento de biocombustibles sólidos, y una producción hidroeléctrica de cuantía modesta.
Este ha sido uno de los motivos más poderosos para apostar fuertemente por las energías renovables. La dependencia energética marroquí ha pasado del 98% en 2009 al 90,5% en 2019, a medida que aumentaba la contribución de fuentes eólicas y solares a la producción de energía eléctrica. La capacidad de generación de energía eléctrica de origen renovable alcanzó en 2020 el 37,2% del total (si bien la generación efectiva fue mucho menor).
Según datos de la ONEE, a diciembre de 2020 la capacidad de producción de electricidad de Marruecos se deriva del carbón (31%), la energía hidroeléctrica (22%), el fuel oil (25%), el gas natural (10%), la energía eólica (10%) y la energía solar (2%).
La Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) es la entidad pública responsable del sector de hidrocarburos, incluyendo la supervisión de la red de transporte.
El sector eléctrico, por su parte, tiene una estructura muy confusa y poco estable, ya que se encuentra en permanente revisión. Carece de un regulador operativo a causa de la debilidad de la Autoridad Nacional de Regulación del Mercado Eléctrico (ANRE), a pesar de que ésta fue creada el 2016. En esencia, es un sector verticalmente integrado cuya espina dorsal es la Oficina Nacional de Electricidad y Agua (ONEE Electricidad). La ONEE es un importante productor de energía eléctrica y mantiene el monopolio en la compra y transporte de electricidad. MASEN, creada en 2009, es la entidad responsable de la producción de todas las energías renovables, después de la absorción de las competencias sobre la energía eólica en 2016. Existen también importantes productores privados, que operan y en ocasiones son propietarios de centrales térmicas de gas y carbón. La distribución se realiza por concesionarios privados (filiales de Veolia o Suez, en las cuatro principales ciudades del país), gestoras municipales (en 12 ciudades de tamaño intermedio) y por la propia ONEE en los pequeños municipios y en el ámbito rural
Marruecos lleva varias décadas tratando de dar pasos en la liberalización del sistema eléctrico, dando entrada a productores privados:


- La Ley 16/08 autoriza al sector industrial a producir electricidad para autoconsumo y venta de excedentes a la ONEE, con un límite del 10% de la producción total.

- La Ley 13/09 autoriza a toda persona física y jurídica a producir electricidad de fuentes renovables para consumo propio o inyección en la red eléctrica de alta tensión.

- La Ley 58/15, que modifica la 13/09, establece el acceso de los productores de energía renovables a la red de baja tensión, si bien la falta de desarrollo reglamentario no ha permitido todavía su aplicación en la práctica. Esta futura aplicación tendrá un fuerte impacto al posibilitar proyectos pequeños y medianos al alcance de las pymes.
Marruecos tiene como objetivo estratégico renovado cubrir el 52% de sus necesidades energéticas en 2030 con energías renovables (aumentado desde el 42% fijado para el 2020). Hay un Plan Solar y otro Plan Eólico para instalar 2.000 MW de capacidad de generación eléctrica en cada una de estas tecnologías para finales del 2020.
Dentro del Plan Solar se prevé construir cinco centrales. Entre las cinco plantas solares adjudicadas hasta la fecha, las cuatro primeras están ubicadas en Ouarzazate. Las tres primeras fueron adjudicadas al promotor saudita Acwa, quien retuvo como socio tecnológico y epecista a la sociedad española Sener, en las plantas Noor I, II y III de Ouarzazate. La planta Noor IV es exclusivamente fotovoltaica y tambien ha entrado en servicio. La quinta planta solar de Marruecos, (Midelt I, con una capacidad de 800 MW) fue adjudicada por MASEN al consorcio promotor compuesto por EDF Renovables, MASDAR y Green of Africa. Este consorcio tiene comprometido el contrato EPC con la española TSK, por 700 M€. Recientemente MASEN ha sido objeto de fuertes críticas por la selección de una tecnología, la termosolar, muy compleja, a pesar de sus mejores prestaciones en términos de almacenamiento de energía. Esta opción ha llevado a unos costes de producción muy elevados y a la acumulación de fuertes pérdidas.
El Plan Eólico, gestionado originalmente por la ONEE, está siendo pilotado por MASEN desde enero 2016. También pretende alcanzar 2.000 MW de capacidad para finales del 2020, con la diferencia de que los primeros 1.000 MW ya estaban en servicio en 2015. Los 1.000 MW restantes se componen de una primera fase de 150 MW en Taza, y una segunda fase de 850 MW en cinco ubicaciones distintas. La primera fase de 150 MW en Taza fue adjudicada en abril 2012 a un consorcio formado por EDF Energías Renovables, Mitsui y Alstom (éste último fabricante de las turbinas). La segunda fase de 850 MW, también llamada programa Wind Power 850 MW, se ha adjudicado al consorcio formado por NAREVA, ENEL y Siemens-Gamesa (este último fabricante de los aerogeneradores y las palas). El parque eólico de Midelt, con 210 MW, es el único del paquete de 850 MW que entró en servicio en el año 2020, llevando la capacidad eólica total de Marruecos hasta 1.220 MW al final del 2020.
Los objetivos de incorporación masiva de la producción de renovables en el sector eléctrico requieren el desarrollo de una red de transporte y distribución técnicamente adecuada, además de una capacidad de generación de respaldo o back up que permita cubrir la demanda cuando la electricidad de origen renovable no esté disponible.
Marruecos tenía previsto cubrir estos objetivos con el proyecto Gas to Power, basado en el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL). Inicialmente, el proyecto incluía la construcción de una nueva terminal de GNL en el puerto de Jorf Lasfar, así como otras infraestructuras (regasificadora, gasoductos y plantas de ciclo combinado) para aumentar la cuota del GNL en la matriz energética, reduciendo así la dependencia del gas argelino. En estos momentos, este proyecto parece haber sido desestimado. En el curso de este año se han lanzado dos peticiones de manifestaciones de interés para la instalación de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) y para la construcción de un gaseoducto que uniría el puerto de Kenitra con el gaseoducto Magreb – Europa (GME).
A corto plazo, Marruecos afronta el desafío de la expiración a finales de octubre de 2021 del contrato de suministro de gas argelino. Argelia dejará de utilizar el gasoducto Magreb Europa – cuya propiedad revierte a Marruecos- para suministrar gas a España, de manera que Marruecos dejará de percibir el canon en especie que le permitía alimentar dos centrales térmicas que cubren aproximadamente el 12% de la demanda eléctrica del país.
Otro elemento de back up potencialmente importante para el sector es la interconexión eléctrica con España. Actualmente se encuentran en funcionamiento dos interconexiones submarinas con capacidad conjunta de 1.400 MW y se ha incluido en el plan de infraestructuras de transporte eléctrico 2020-2025 el lanzamiento de una tercera.
Con motivo de la COP 22, celebrada en Marrakech en noviembre 2016, se firmó una Declaración conjunta entre Marruecos, Alemania, Francia, Portugal y España, en la que se establece una hoja de ruta para el comercio de electricidad de origen renovable entre Marruecos y el mercado interior europeo. La puesta en la práctica de este proyecto requiere, por un lado, la ampliación de las interconexiones con Europa y, por el otro, el diseño de algún protocolo de trazabilidad que permita asegurar el origen renovable de la energía comercializada. Marruecos ha firmado en el año 2017 un partenariado con Alemania sobre energía, y en enero 2021 otro partenariado con Portugal para desarrollar conjuntamente la producción de hidrógeno verde.

 

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Demografía: la población de Marruecos en mayo de 2022 era de 36.639.341 habitantes. Los principales rasgos demográficos del país son:

  • La esperanza de vida ha aumentado en cerca de 27 años en el periodo 1960-2015. La esperanza de vida en 2019 era de 77,89 años para las mujeres y de 75,42 para los hombres. La mejora de la esperanza de vida se debe principalmente a la disminución de la mortalidad infantil y juvenil.
  • La disminución acelerada de la fecundidad que ha caído de 7,2 niños por mujer en 1962 a 2,4 en 2020, según datos del BM, siendo la tasa de natalidad de 16,5‰. La bajada de la fecundidad se debe al retraso en la edad de matrimonio, la utilización de medios anticonceptivos y la mejora de la educación de la mujer marroquí
  • La intensa emigración internacional: según la ONU, en el año 2019, casi 3.200.000 marroquíes eran residentes en el extranjero, lo que suponía el 8,6% de la población del país.
  • La inversión progresiva de la pirámide de población, que se achata en la base.
  • La tasa de matriculación en la educación primaria alcanzó casi el 100% en el curso 2019-2020, según el Ministerio de Educación Nacional, aunque la tasa de abandono escolar es muy alta: unos 300.000 niños abandonan la escuela cada año, y el nivel de aprendizaje es bajo con un 64% de analfabetismo en niños < 10a.

Población activa: según el HCP, en 2021 la población en edad de trabajar o potencialmente activa (15 años y más) ha alcanzado los 27.127.000 habitantes, 12.280.000 son activos y 14.847.000 están fuera del mercado laboral. De los 12.280.000 activos, 10.772.000 son activos ocupados y 1.508.000 están en paro. En 2021, la tasa de actividad ha aumentado 0,5 puntos porcentuales, hasta el 45,3% y ha alcanzado un nivel cercano al registrado antes de la pandemia (45,8% en 2019). Este aumento es más pronunciado en las zonas rurales (+0,9 puntos), del 50,0% al 50,9%, que en las zonas urbanas (+0,4 puntos), del 41,9% al 42,3%. El aumento es el resultado del incremento de la población en edad de trabajar (15 años y más) del 1,4%, respecto a 2020, y del aumento de la población activa en un 3%. La tasa de actividad de las mujeres aumentó un punto, hasta el 20,9%, frente al 70,4% de los hombres.

Empleo: de los 10.772.000 activos ocupados en 2021:

  • 42,1% era empleo rural,
  • 22,3% empleo femenino, y
  • 34,8% jóvenes de 15 a 34 años.

La tasa de empleo ha aumentado del 39,4% al 39,7% a nivel nacional (+0,3 puntos), ha disminuido 0,2 puntos en las zonas urbanas (del 35,3% al 35,1%) y ha aumentado 1,4 puntos en las zonas rurales (del 47,0 al 48,4%). Además, esta tasa ha disminuido entre los hombres (-0,2 puntos) y ha aumentado entre las mujeres (+0,7 puntos). Sin embargo, la tasa de empleo sigue siendo inferior al nivel registrado antes de la pandemia (41,6% en 2019). Entre 2020 y 2021, la economía nacional ha creado 230.000 puestos de trabajo, 130.000 en zonas rurales y 100.000 en zonas urbanas.

Los sectores generadores de empleo en el 2021 han sido: el sector de los servicios que ha creado 115.000 empleos, la construcción 71.000, la agricultura, silvicultura y pesca 68.000 y la industria 19.000. El número total de horas trabajadas por semana ha pasado de 394 millones de horas en 2020 a 470 millones en 2021, lo que supone un aumento del 19% de las horas de trabajo.

La cualificación del empleo es baja, según HCP en 2021 el 52,9 % de los trabajadores no están cualificados. El desempleo entre los trabajadores cualificados es del 19% en 2021 mientras que el desempleo entre los no cualificados es de 4,6%. Es posible que estas cifras sean resultado de un sesgo estadístico, en el sentido en que los empleados más cualificados suelen trabajar más en el sector formal y muestran una mayor tendencia a declarar su situación de desempleo. Por otra parte, los análisis realizados por el Haut Commissariat au Plan muestran que los sectores de mayor crecimiento antes citados tienen un escaso efecto multiplicador sobre el empleo: por cada 10 empleos directos creados, la agricultura genera 3 empleos indirectos, la construcción 2 y los servicios 3.

Las condiciones del mercado laboral son precarias: más del 14% de los empleados realizan trabajos no remunerados, con un 30,1% más en la población rural que urbana y un 36% más entre mujeres que hombres.

Débil protección al trabajador: en 2021, sólo una cuarta parte del empleo (25%) tiene cobertura médica ligada al trabajo, el 37,4% en las ciudades y el 7,9% en el campo. El sector industrial registra la tasa de cobertura más alta en 2021, del 45,4%, seguido por el sector servicios con un 36,9%, la construcción y obras públicas con un 11,7% y la agricultura, la silvicultura y la pesca con el 4,6%.

Informalidad en las relaciones laborales: más de la mitad de los asalariados, el 54,6 %, no disponen de un contrato de trabajo en el 2021 y los más afectados son los jóvenes de 15 a 29 años.

Baja afiliación sindical o profesional: la mayoría de los activos ocupados, el 95,3 %, no está afiliado a ninguna organización sindical o profesional. El marco de la negociación colectiva está por desarrollar y aunque los niveles de sindicación son aún bajos, la conflictividad medida en horas no trabajadas se ha incrementado considerablemente, sea en un marco sindicado o no. Desde hace años el Gobierno está preparando una Ley de sindicatos así como la regulación del derecho de huelga, que no acaban de materializarse.

Paro: según el HCP, la tasa de paro se ha agravado en 2021, pasando del 11,9% al 12,3%, del 15,8% al 16,9% en las zonas urbanas y del 5,9% al 5% en las zonas rurales. La tasa de paro es más alta en el medio urbano, 18,2%, que en el rural, del 4,8%. Es mayor entre los jóvenes de 15 a 24 años (31,8%), los licenciados (19,6%) y las mujeres (16,8%).

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su World Economic Outlook de abril de 2022, estima que el crecimiento real del PIB ha sido del 7,2% en 2021 y será del 1,1% en 2022, la renta per cápita en paridad del poder de compra (PPP) en 2021 ha sido de 7.360 $ y la renta per cápita a precios corrientes de 3.240 $.

Según el Haut Commissariat au Plan, el Índice Gini (índice que mide la equidad en la distribución de la renta nacional en un país; su valor 0 representa una equidad perfecta y 1 una desigualdad inequidad perfecta) para Marruecos fue 0,385 en 2019 y, con la crisis del COVID, el índice se habría situado en el 0,44, antes de las transferencias presupuestarias para cubrir las necesidades de la población más necesitada, y en el 0,384 después de las transferencias.

La renta es inferior y está peor distribuida en zonas rurales que en zonas urbanas. El esfuerzo de las administraciones públicas por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en los últimos años se ha visto reflejado en la disminución de las tasas de pobreza relativa, que han pasado del 15,3% en 2001 al 4,8% en 2019. En términos del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Banco Mundial (que trata de medir la calidad de vida de la población de un país basándose en tres factores: esperanza de vida al nacer, niveles de alfabetización y acceso a la educación y niveles de renta), Marruecos tenía un índice de 0,686 en 2019 que lo situaba en el puesto 121 de 189 países.

En cuanto al Índice de Capital Humano (que refleja la productividad que, alcanzaría un niño nacido hoy en un determinado país, en función de las condiciones prevalentes en salud y educación), según el Banco Mundial Marruecos tenía un índice de 0,50 en el año 2020, lo que lo situaba en el puesto 98 de 157 países.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

El peso del sector primario con respecto al PIB de Marruecos es variable en función de las condiciones climáticas del año; en 2020 representó el 14% del PIB, convirtiéndose en el primer sector exportador, desplazando al automovilístico. El sector da empleo en torno al 40% de la población activa total. Tiene un papel destacado en los intercambios exteriores: el sector agroalimentario es el primer sector exportador en 2020, sus exportaciones alcanzaron un valor total de 56,8 M DH.
La producción agrícola está dominada por los cereales. Para la campaña 2020-2021, la producción de cereales será de 103.2 millones de quintales, lo que representa una de las mejores campañas de todos los tiempos. La distribución por cultivos de las explotaciones agrícolas en 2020 se reparte de la siguiente manera: 71% destinada a cereales - en disminución por la reconversión del cultivo de cereal al del olivar, mucho más productivo-, con una superficie de 3.6 M de has y 1.4 millones de explotaciones; 15,65% a olivos, con un millon de has de cultivo, supone el 65% de la superficie nacional arborícola; 6,4% a cultivos forrajeros, 3,3% a hortalizas, 3% a árboles frutale, y 2% a cítricos. Marruecos se va a convertir en pocos años en el segundo productor mundial de aceite de oliva.
La superficie agrícola útil es de 9,5 millones de Ha -un 12.5% de la extensión total del país- de las cuales el 21% son de regadío, gracias a introducción creciente de la técnica del goteo. El sector agrícola marroquí cuenta actualmente con cerca de 1,8 millones de explotaciones agrarias, de las que casi el 70% tiene menos de 5 Has y solamente el 15% son de regadío.
En los últimos años, las actuaciones de las autoridades marroquíes dentro del Plan Maroc Vert han ido encaminadas a diversificar, modernizar la producción agrícola, aumentando la superficie de irrigación. Las explotaciones irrigadas son en su mayoría grandes explotaciones agrícolas, modernas y con una clara vocación exportadora. Producen el 80% de los cítricos del país (principal producto agrícola de exportación junto al tomate), el 35% de las hortalizas y el 15% de los cereales.
No obstante, a pesar de los esfuerzos de los poderes públicos orientados a la extensión del regadío, la puesta al día de las estructuras catastrales, la modernización y la mejora del rendimiento de las explotaciones, la financiación concesional para comprar semillas y maquinaria, etc., el sector presenta todavía una productividad muy baja incluso en las zonas irrigadas.
La estructura de las explotaciones agrícolas, la poca formación de la mano de obra rural, los circuitos obsoletos de comercialización, la escasez de financiación adecuada, los precios intervenidos para los productos de base, etc., son factores todos ellos que contribuyen a que los rendimientos agrícolas se sitúen entre el 30% y el 70% de los rendimientos potenciales para la mayoría de los cultivos, incluidos los irrigados.
En 2020 la Agence pour le développement agrícola (ADA) ha presentado la nueva estrategia para el sector, denominada "Stratégie Génération Green 2020-2030", que busca consolidar la transformación de las estructuras agrarias, prestando especial atención al factor humano (protección social, emergencia de una clase media rural, seguros) y también a los circuitos de comercialización y al sector forestal.

En cuanto a la exportación de los productos agrícolas, las hortalizas suponen un 56% del total y destaca la judía verde, siendo el tomate la hortaliza más exportada, y el pimiento. Las frutas alrededor de un 44% y destacan los cítricos, la sandía y los frutos rojos,sector especialmente castigado por la pandemia. La aceituna de mesa se está convirtiendo en un gran producto exportador para el mercado USA, después del boicot de este país a las aceitunas españolas en represalia por las subvenciones europeas a Airbus.
En cuanto a la ganadería, contribuye con un 30% al PIB agrícola y ocupa al 20% de la población activa rural. Sigue arrojando resultados positivos, no sólo por la mejora de las tierras de pastoreo y de las medidas de mejora sanitaria para el ganado sino también por el apoyo financiero para facilitar un aprovisionamiento regular de alimento para los animales, subvencionando los costes del transporte de cebada (de producción nacional o importada). Se ha producido un incremento de la cabaña ganadera en los últimos años que cuenta actualmente según las cifras del Ministerio de Agricultura con: 3,2 millones de cabeza de ganado bovino, 19,2 millones de ovino, 6,2 millones de caprino y 200.000 de camélidos. Se ha alcanzado la autosuficiencia alimentaria en relación con la producción de carnes roja y blanca, huevos y en torno al 95% para la leche. El sector de producción de carne roja está en continuo crecimiento por las mejoras genéticas introducidas y por el incremento de consumo interno de este tipo de carnes.
Con la entrada en vigor de varios Acuerdos de Libre Comercio, especialmente el Acuerdo UE-Marruecos de productos agrícolas y de productos de la pesca de octubre de 2012, el sector agrícola marroquí está intentando mejorar su estructura productiva y de formación de la población agrícola. En esta línea, las autoridades lanzaron la estrategia 2020 de desarrollo rural. El objetivo prioritario de las distintas reformas agrarias en Marruecos ha sido tradicionalmente conseguir la autosuficiencia alimentaria y se han realizado arrendamientos a inversores extranjeros de parte de sus tierras comunales, con duraciones diversas en función del tipo de cultivo, administradas hasta ese momento por sociedades públicas. El 16 de enero 2019, el Parlamento europeo votó a favor del nuevo Acuerdo Agrícola entre la UE y Marruecos, que extiende las preferencias arancelarias a los productos procedentes del Sáhara Occidental y exige que los beneficios de este acuerdo reviertan a la población de esta zona.
En lo que se refiere al sector pesquero marroquí, contribuyó en 2020 con 1,1% al PIB y genera 700.000 empleos directos e indirectos. Marruecos figura en el primer puesto de productores de pescado en África y 25º a nivel mundial. Es el primer exportador mundial de sardinas, sobre todo en conserva. Las exportaciones en este sector en 2019 han crecido un 3% respecto al 2018, de las cuales el 60% se colocó en la UE. Los productos desembarcados por la flota costera y artesanal se destinaron en 2020, al consumo (23,3%), conservas (16,7%), congelados (47,4%), harina y aceite de pescado (12,4).
El sector pesquero se caracteriza por una apertura cada vez mayor, que se hace patente a través de la creación de sociedades mixtas tanto en lo que se refiere a la pesca extractiva como a la industria conservera, de congelación, etc. Mediante la creación de este tipo de sociedades Marruecos recibe tecnología y formación. Los productos pesqueros marroquíes entran sin pagar aranceles a la UE tras la entrada en vigor, del Acuerdo UE-Marruecos de productos agrícolas y de la pesca de octubre de 2012. A finales de julio 2018 se ha firmado un nuevo Acuerdo pesquero por un período de 4 años, cuyos beneficios se extienden ya a las poblaciones del Sáhara Occidental. El acuerdo incluye cuotas pesqueras sobre determinadas especies, entre las que se encuentran el pulpo y la gamba.
Marruecos lanzó en 2009 el Plan Halieutis para la expansión y modernización del sector pesquero, que tiene como objetivos en el horizonte de 2020 aumentar la producción pesquera hasta 1.660.000 Tm, las exportaciones a 31.000 millones de $ y crear empleo, pasando de los 62.000 empleos directos actuales a 105.000 en este mismo año. Existen otros programas para la modernización de la flota (Ibhar) y para el incremento de la acuicultura, con la creación de la Agencia Nacional para el desarrollo de la acuicultura (ANDA). El clúster español de acuacultura, ACUIPLUS, con el apoyo del ICEX, CDTI y las dos Ofecomes de Casablanca y Rabat, se plantea cooperar con la agencia ANDA y reforzar la presencia española en este sector económico de Marruecos, para lo que se realizó una primera reunión en la sede de ANDA el 26 de junio 2020.A través de ANDA, Marruecos pretende desarrollar el sector de la acuacultura, principalmente en las especies bivalvas: mejillón y ostra, con dos tipos de actuaciones: proyectos destinados a emprendedores y búsqueda de inversores para grandesproyectos.
 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

El sector secundario representó el 29,5% del PIB en 2020, siendo la contribución al PIB por sectores: industria de transformación 17,2%, construcción 6,3%, agua y energía 3,4% y minería 2,6%.

En 2021 las actividades del sector secundario han registrado un crecimiento positivo en torno al 6,8% frente a una caída del 5,2% registrada en 2020. A esta recuperación han contribuido el buen comportamiento de la construcción y obras públicas (10,7%), el sector de la electricidad, gas, agua, saneamiento y residuos (6,5%) y las industrias manufactureras (6,1%).

El año 2021 las ventas de cemento experimentaron un repunte de +14.8% tras una caída de -10,7% en 2020. Este desempeño se debe a incrementos en las ventas en los segmentos de distribución (+12,8%), hormigón premezclado (+24,2%), prefabricados (+20,1%), edificación (+13,3%) e infraestructuras (+2,3%). En 2021 se construyeron 259.167 viviendas, un +1% más que en 2020. Por su parte, las viviendas iniciadas descendieron un -2,4% hasta las 234.701 viviendas. Por el lado de la financiación, el monto adicional de préstamos inmobiliarios aumentó un 2,4% durante el año 2021, es decir, casi el mismo nivel registrado en 2020.

Durante 2021, el sector de la energía eléctrica ha mostrado un gran dinamismo. Así, la producción eléctrica local registró un aumento de +6,7% frente a una caída de -4,1% en 2020. Esta variación se debe a incrementos de +5,2% en la producción a partir de energías renovables incluidas en la Ley 13-09, +5,3% de producción concesionada y +11,9% de la producción de la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE). El consumo de electricidad aumentó un +5,5% frente al -1,8% del año anterior.

La recuperación de las industrias de transformación ha afectado a todos los sectores con excepción de la fabricación de productos de computación y otras industrias manufactureras que han registrado caídas respectivas de -9,9% y -6,2%. En efecto, se han observado aumentos en "metalurgia" (+23%), "fabricación de productos de caucho y plástico" (+22,8%), "fabricación de productos eléctricos" (+18,9%), "fabricación de maquinaria y equipo" (+15,7%) e "industria del automóvil" (+9,2%).

En cuanto al sector minero, la producción de fosfatos se desaceleró hasta el +1,8% en 2021 tras el +6,1% del año anterior, mientras que la de derivados cayó un -1,7% tras el +9,7%.

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

En relación con el sector servicios, todavía bastante protegido, cabe resaltar que en 2020 representó un 57,3% del PIB de Marruecos con una reducción del 0,3% respecto al año anterior.

En 2021 el sector terciario ha registrado un crecimiento del +5,1% que ha compensado solo en parte la recesión registrada en 2020. Este cambio se explica por una situación económica todavía marcada por la incertidumbre, particularmente en los sectores del turismo (+36,5 % después del -55,4%) y del transporte (+12,7% después del -31,9%) tras el continuo cierre de las fronteras nacionales durante una buena parte del año. El crecimiento también ha sido importante en las actividades comerciales (+13,4%), los servicios prestados a los hogares (+6,1%), los servicios prestados por la administración (+3,9%) y la educación (+2,2%). Por el contrario, se han apreciado caídas en los sectores de correos y telecomunicaciones (-2,3% tras -1,9%) y actividades financieras y seguros (-1,2% tras -0,6%).

La actividad turística ha tenido un difícil inicio de año marcado por el mantenimiento de las restricciones de viaje y la suspensión gradual de enlaces aéreos a partir del 22 de febrero. Se observa una recuperación a partir del tercer trimestre tras la flexibilización de las medidas restrictivas y la reapertura gradual de fronteras a partir del 15 de junio, lo que permitió desplegar un sistema excepcional bajo la Operación Marhaba. Esta recuperación se ralentizó a partir del 29 de noviembre de 2021 tras el cierre de las fronteras nacionales tras la aparición de la variante Delta. En cuanto al balance para el año 2021, las llegadas de turistas a los puestos fronterizos aumentaron un +34% después del -78,5% en 2020, pero aún se mantienen por debajo del -71,2% en comparación con el 2019. Las llegadas de MRE aumentaron un +77,9% mientras que las de los turistas extranjeros cayeron un -8,7%. En cuanto a las pernoctaciones en establecimientos de alojamiento clasificados, aumentaron un +31,8% tras el -72,4% de un año antes pero también se mantienen a la baja un -63,6% respecto a su nivel registrado en 2019.

Durante 2021, los aeropuertos nacionales recibieron a más de 9,9 millones de pasajeros, más de un tercio de ellos durante el período del 15 de junio al 31 de agosto, un aumento interanual del +38,9% frente al -71,5% de 2020. Sin embargo, este tráfico representa solo el 40% de la actividad realizada en 2019.

Con respecto al tráfico portuario general, registró un crecimiento de +11,6%, pasando de 172,1 millones de toneladas en 2020 a 192,1 millones de toneladas en 2021. De hecho, los sectores marítimo y portuario en general han mostrado una gran resistencia durante la pandemia de COVID-19, asegurando la continuidad de las cadenas de suministro. Cabe señalar que durante el año 2021 la actividad de transbordo, por primera vez, acaparó la mayor cuota de mercado con el 41,9% del tráfico total, seguida de las importaciones (33,3%), las exportaciones (20,8%), el cabotaje (3,2%) y bunkering (0,8%).

En cuanto a la actividad ferroviaria, el número de pasajeros transportados por ONCF alcanzó los 34,5 millones de pasajeros en 2021, un +64% más que en 2020. Esta mejora se atribuye principalmente a la recuperación del tráfico tras el levantamiento de las restricciones de viaje. Por su parte, el transporte de mercancías por ferrocarril registró un incremento del +2,6% respecto a 2020 hasta alcanzar los 25,5 millones de toneladas.

Según los últimos resultados de la ANRT, el mercado de Internet registró un claro repunte de su actividad con un aumento del +17,8% al cierre del tercer trimestre, para alcanzar los 33,9 millones de suscriptores, aumentando así la tasa de penetración al 93,2% frente al 80% al cierre de septiembre de 2020. Esta variación ha sido impulsada principalmente por el aumento del +18,4% de Internet móvil, que constituye el 93,6% de la base total. Por su parte, el mercado de telefonía móvil creció un +8,2% hasta alcanzar los 52 millones de abonados, con lo que la tasa de penetración se situó en el 143,2% frente al 133,7%. Por su parte, la base de telefonía fija se situó en 2,5 millones de abonados, marcando un incremento del +6,9% y una tasa de penetración del 6,8% frente al 6,4%.  

Volver a índice de Estructura de la oferta

Privatizaciones

Las privatizaciones en Marruecos se realizan en el marco de la ley n° 39-89 relativa a la transferencia de empresas públicas al sector privado, en vigor desde 1993. Según datos del Ministerio de Economías y Finanzas marroquí, entre 1993 y 2010 se llevaron a cabo privatizaciones en Marruecos por un valor total de más de 87.000 millones de dirhams (casi 8.000 millones de euros). La mayoría de estas operaciones se concentraron en el periodo 1993-1998, en el que se privatizaron sobre todo empresas de refinado y transformación de petróleo (en los primeros años los inversores eran países europeos y Estados Unidos; más adelante cobran protagonismo los países del Golfo y Arabia Saudí), instituciones financieras y de concesión de crédito, la explotación de minas y de canteras de cemento, así como empresas de la industria siderúrgica, del textil y el cuero, y del sector hotelero. En esta época destaca la privatización de la única refinería del país, SAMIR, que actualmente se encuentra en situación de liquidación judicial.

A partir de 1999 y hasta 2010, el ritmo de privatizaciones descendió fuertemente, concentrándose las que se llevaban a cabo sobre todo en el sector de las telecomunicaciones (con la privatización parcial de Maroc Telecom) y la industria agrícola (abonos, caña de azúcar). Como casos particulares, en esta etapa se produce una privatización en el sector del tabaco (en el que entra la española Altadis en 2003), en el sector del transporte marítimo en 2007 (Comanav fue comprada por CMA CGM, actualmente se encuentra en liquidación) y otra en el montaje de vehículos de automoción (privatización de la empresa SOMACA, comprada por el Grupo Renault).

En 2011 el Gobierno marroquí llevó a cabo las privatizaciones de la Société de Sel de Mohammedia, por 655 millones de dirhams (60 millones de euros), y la cesión del 20% de las acciones de Banque Populaire.

En 2014 la privatización más importante llevada a cabo fue la de la cadena de televisión Medi1 TV (Mediterranée Internationale Télévision) que ya contaba con participaciones en su capital de empresas privadas. Sin embargo, en 2014 los dos accionistas kuwaitíes (Nekst Investments y Steeds) aumentaron su participación hasta el 54% de la empresa, convirtiéndola de hecho en una empresa privada.

En julio de 2016 se llevó a cabo la privatización de Marsa Maroc mediante la salida a bolsa del 40% de su capital (IPO). La operación se cerró por 1.900 millones de dirhams, a un precio de salida de 68 dirhams por acción, no sin cierta controversia puesto que el valor de las acciones se dobló en apenas 6 meses. En 2016 también se llevó a cabo la privatización de la compañía SOMED (Société Maroc Emirats Arabes Unis de Développement).

En 2018, el Ministro de Economía y Finanzas, Mohamed Boussaid, decide relanzar el proceso y prepara un nuevo programa de privatizaciones a través del nuevo proyecto de ley para la gestión de instituciones públicas. En febrero de 2019, se aprobó la ley 91-18 que modifica y complementa la ley 39-89. En ella se autoriza la transferencia de empresas públicas al sector privado, en concreto, incluye una lista de empresas privatizables. En primer lugar, la empresa pública operadora de la central térmica de Tahaddart, EET (Energie Électrique de Tahaddart), en la que la participación directa del Estado supone el 48% a través de la ONEE, y el resto se distribuye entre Endesa (32%) y Siemens (20%). También, el hotel La Mamounia de Marrakech, en el que la participación del Estado alcanza el 100% a través de las siguientes sociedades: ONCF (62%), Commune Marrakech (26%) y CDG (12%). Por otro lado, se incluye a otras empresas como: Marsa Maroc, con una participación directa del Estado del 60%; BIOPHARMA, con una participación directa del 100%; SONACOS, con 90% de participación directa y 10% de participación indirecta a través de accionistas públicos y, por último, la OCP con un 94% de participación directa y un 1% indirecta a través de SADV, filial de la OCP S.A. Cabe mencionar que la ley 91-18 descarta la privatización de las siguientes compañías públicas: CIH Bank, COTEF, SOCOCHARBO, BTNA y SCS, así como los hoteles Asmaa e Ibn Toumert.

En junio de 2019 salió a bolsa el 8% del capital de Maroc Telecom que alcanza un valor de venta de 8.888 millones de dirhams (algo más de 800M€). Los ingresos obtenidos por estas operaciones han sido destinados a los presupuestos generales del Estado y al Fondo Hassan II.

En 2020, a pesar de las turbulencias en los mercados internacionales, el estado había manifestado su intención de fijar un calendario antes de 2023 para la privatización parcial o total de las siguientes empresas que aún contaban con un porcentaje de capital público: Maroc Telecom (30%); Marsa Maroc (60%); BIOPHARMA (100%); SONACOS (100%); La Mamounia (100%); Energie Electrique TAHADDART (48%); OCP S.A. (95%).

En 2021 el programa de privatizaciones se encuentra suspendido a la espera de que se celebren las elecciones (septiembre) y de la creación de una agencia estatal encargada de la estrategia de privatización.

Volver a índice de Estructura de la oferta

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex