Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Arabia Saudita produjo a lo largo de 2018 una media de 10,3 millones de barriles al día. exportando una media de 7,3 millones de barriles al día. El valor de las exportaciones de petróleo alcanzó los 194.358 millones de $. Las exportaciones de petróleo representaron el 81% de los ingresos totales de exportación del país y, se prevé que para 2019 llegue a representar el 68% de los ingresos del Estado. El petróleo representó el pasado año entorno al 40% del PIB.

La composición del PIB se estructuró en un 2% a la agricultura (incluyendo ganadería, silvicultura y pesca), un 50% a la industria (incluyendo minería, canteras, construcción y utilities) y un 48% a los servicios. La evolución del PIB sectorial muestra como se ha producido una convergencia del peso en el PIB de la industria y los servicios, desde 2008 (donde la industria reprentaba el 66% mientras que los servicios el 31%).

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Precios (minoristas y mayoristas)

Según fuentes oficiales, la inflación promedio fue en 2017 de 0,8%, de 2,5% en 2018, de - 2,1% en 2019 y de 3,4 en 2020 según SAMA. Las previsiones anteriores al impacto del coronavirus apuntaban a una continuación de esta estabilidad, en parte por una política presupuestaria y de puesta en marcha de grandes proyectos restrictiva.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

  • El Transporte nacional

Con aproximadamente 2.149.960 kilómetros cuadrados, Arabia Saudí ocupa la decimocuarta posición de países más extensos del mundo. La población en 2021 alcanza los 34.200.000 de personas, siendo el peso de extranjeros de un 35% aproximadamente. El 83,6% de la totalidad poblacional se sitúa en zonas urbanas, destacando como núcleos poblacionales de mayor importancia Riyadh, Meca, Jeddah, Medina y Dammam.

El país arábigo dispone de una muy buena infraestructura de transporte de todo tipo con extraordinarias inversiones en cada una de ellas. Las principales autoridades encargadas de supervisar y coordinar los esfuerzos en materia de transporte de mercancías y civil por carretera, marítimo y aéreo son: Ministerio de Transporte (MOT), General Authority for Civil Aviation (GACA), Saudi Railways Organization (SRO), Saudi Arabian Railways (SAR), Saudi Arabian Public Transport Company (SAPTCO), Transport General Authority, Saudi Ports Authority (MAWANI).

Carreteras: De acuerdo con el Ministerio de transporte, Arabia Saudí cuenta con más de 71.500 Km de carreteras que interconectan las diversas partes del Reino y más de 144.000 caminos de tierra. 5.000 Km corresponden a autopistas y 12.000 km son carreteras de doble carril que el país pretende aumentar gradualmente hasta los 49.000 Km de longitud.

Proyectos que representan futuras oportunidades de negocio en materia de transporte terrestre son aquellos enmarcados en los gigaproyectos de Neom, Amaala, Qiddiya y The Red Sea Project.

Marítimo y puertos: La situación geográfica del país a caballo entre Asia y África pone de relieve el interés del país por este tipo de transporte. Con nueve puertos distribuidos entre las dos costas del país, el volumen de importaciones y exportaciones que manejan los puertos saudíes asciende a más de 262 millones de toneladas en el 2019 (dato de Mawani, la autoridad saudí de puertos):

• Jeddah Islamic Port
• King Abdulaziz Port Dammam
• King Fahad Industrial Port Yanbu
• King Fahad Industrial Port Jubail
• Jubail Commercial Port
• Yanbu Commercial Port
• Jizan Port
• Dhiba Port
• Ras Al-Khair Port

Aéreo: Proyectos que representan futuras oportunidades de negocio en materia portuaria son aquellos enmarcados en los gigaproyectos turísticos de Neom, Amaala y The Red Sea Project. En concreto, The Red Sea Development Company ha sido protagonista en el lanzamiento del futuro aeropuerto internacional de la costa del Mar Rojo, cuyo contrato fue adjudicado a Foster + Partners. La fecha de finalización está planteada para el 2022 y tendrá una capacidad estimada de 1 millón de pasajeros al año.

Ferrocarril: El ferrocarril es el medio de transporte menos desarrollado y el que más se quiere potenciar. La orientación principal de los proyectos es el transporte de mercancías, el cual pueda ser luego complementado con trenes de pasajeros. Los proyectos se realizarán en distintos tramos o fases e implicarán la participación en un concurso o licitación de ámbito internacional.

El Saudi Railway Master Plan 2010-2040 tiene un presupuesto de 73.000 millones de euros para desarrollar una red ferroviaria de 19 líneas y 9.900 km. de extensión. En 2020, se destinaron 12.604 millones de euros para infraestructuras y transporte. A pesar de ello, cabe destacar que ninguna de estas infraestructuras es prioritaria, ya que los megaproyectos enmarcados en la Vision 2030 copan todo el interés de las autoridades del Reino y sobrepasan ampliamente la capacidad financiera saudí, de ahí los esfuerzos gubernamentales para atraer inversiones extranjeras directas que financien este tipo de proyectos.

IMAGEN MAPA TRANSPORTE FERROCARRIL_KSA

Atendiendo al anteriormente citado Saudi Railway Master Plan vemos cómo las prioridades de rango más alto son: la conexión Riad-Dammam, que ya se encuentra operativa actualmente, Riad-Yeddah, todavía en fase de construcción, así como las líneas costeras Yanbu-Yeddah en el Oeste y Al Kafji-Batha en el Este. Entre los proyectos de prioridad media destaca la conexión entre Riad y la frontera jordana pasando por Buraydah, Medina y Tabuk. También se halla en un estado similar la línea costera del Sur entre Yeddah y Jizan. Se espera dar comienzo a la construcción de estos proyectos a lo largo de 2021. En cuanto a los de prioridad baja cabría citar las pequeñas conexiones: Haradh-Batha o Duba-Tabuk cuya construcción está programada para iniciarse en 2026, como pronto.

En cuanto a los proyectos más destacados existentes en la actualidad podemos mencionar:

Línea Land Bridge: unirá el puerto de Yeddah con la capital Riad, donde enlazará con la línea ferroviaria ya existente para alcanzar el puerto King Abdulaziz de la ciudad de Dammam.

El Red Gulf Cooperation Council Railway Project: tiene como objetivo conectar vía de ferrocarril a los distintos países pertenecientes al Consejo de Cooperación del Golfo desde Kuwait hasta Omán.

Nexo ferroviario del Mar Rojo: existe un interés creciente en la construcción de una nueva red ferroviaria que, partiendo de Yeddah y paralela a la costa, transcurra hasta Yanbu en dirección Norte y hasta Jizan en dirección Sur, constando esta última de una vía doble de 660 km de longitud que sustituya al viejo trazado otomano.

Línea Norte-Sur: el proyecto comprende la construcción de 2 líneas. La primera con una longitud de 1.460 km se utilizará para el transporte de pasajeros y carga, contará con 995km destinados al transporte de viajeros y con 465km de carácter mixto. Discurrirá desde Riad hasta la frontera de Jordania.

Transporte Público. Las opciones de transporte público en el país son bastante escasas, reduciéndose al metro de La Meca y a los limitados servicios ofertados por la compañía nacional de transporte público Saudi Arabian Public Transport Company (SAPTCO). SAPTCO ofrece transporte público por carretera dentro de las principales ciudades de Riyadh, Makkah Al-Mukarramah, Madinah, Jeddah y Dammam, así como servicios de transporte entre las principales ciudades de Arabia Saudí o internacionalmente a países como Egipto, UAE, Bahrein, Sudan y Yemen.

Desde 2013 se están llevando a cabo grandes esfuerzos en la ciudad de Riad con la construcción de una red de metro de 6 líneas con más de 170Km de longitud y 85 estaciones. Las zonas a las que el metro no podrá abastecer quedarán cubiertas por una red de autobuses. Cuando finalice su ejecución se convertirá en el mayor metro automático del mundo, seguido por el Metro de Doha.

En 2021 el 95% del metro se encuentra completado y se espera que a mediados del mismo año se inaugure parte de las líneas que conforman el proyecto. Es de mención la participación española a través del consorcio FAST, con empresas como FCC o Typsa, responsables de las líneas 4, 5 y 6. Otras empresas como Ayesa o Idom, entre otras, también han formado parte de este proyecto.

  • La Energía

Existen diversas empresas involucradas en la producción eléctrica del país. Por un lado se encuentra la empresa Saudi Electricity Company (SEC), empresa pública que cuenta con plantas de energía distribuidas por el país y cuya misión es la de generar, transmitir y suministrar energía al país; las empresas estatales Saline Water Conversion Corporation (SWCC) y Saudi Water Partnership Company (SWPC), encargadas de la administración de las plantas desalinizadoras en el país y por otro, se encuentran diversos productores independientes de electricidad que venden su excedente a SEC a través de su subsidiaria Saudi Power Procurement Company (por ejemplo, Aramco o las plantas de energías renovables tanto solar como eólica).

El accionariado de la Saudi Electricity Company se encuentra compuesto en un 74,31% por el Public Investment Fund (PIF), en un 6,93% por Aramco y en un 18,76% por el gobierno.
A 2018 la capacidad energética, según datos arrojados por KAPSARC, era de 85GW. No obstante, de acuerdo con los planes de expansión de SEC bajo la Saudi Vision 2030 se espera un aumento en la capacidad energética de 27,3GW a 2025 y 58,7GW a 2030 gracias a los proyectos basados en energías renovables.

La transmisión eléctrica es posible gracias a una red de transmisión que alcanza los 84.787Km, 3.559 transformadores eléctricos, 76.132Km de fibra óptica que monitoriza la transmisión eléctrica entre las plantas y las 1.124 subestaciones.

En cuanto al consumo de energía, cabe destacar la reforma llevada a cabo durante 2018 sobre los precios de la electricidad, que tiene como origen la reducción en las subvenciones sobre el sector energético, la subida de precios de los hidrocarburos, la entrada en vigor en 2018 del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y la reestructuración en el cálculo del gasto.

El consumo eléctrico está dominado por el consumo residencial y de edificios, siendo el de aire acondicionado la fuente de consumo principal del país, suponiendo aproximadamente el 56% del total. Estacionalmente se dispara en los meses más calurosos del año, con un incremento de la demanda aproximado del 20% (unos 10 GW) frente a los meses de invierno. El consumo diario sigue claramente el patrón de radiación solar a lo largo del día durante los días laborables, por lo que la opción mostrada por Kacare de dar preferencia al desarrollo de tecnologías solares tiene claras ventajas de acoplamiento de producción futura con la demanda y los picos de ésta, tanto diarios como estacionales

Energía procedente de hidrocarburos: La combinación de generación de energía de Arabia Saudita está dominada principalmente por fuentes de energía térmica como el petróleo y el gas natural. En 2019, la generación de electricidad a partir del petróleo fue de 149,6 Twh, mientras que la generación de energía a partir del gas natural fue de 206 Twh.

Los proyectos a futuro en este sector se centran en el desarrollo de dos nuevas plantas energéticas basadas en la combustión de gas. Las nuevas plantas se situarán en Taiba y Al-Qassim, representando una capacidad combinada de 7GW.

Energía renovable: Aunque ha existido diversas iniciativas desde 2010 para desarrollar este sector, no es hasta el lanzamiento de la Vision 2030 cuando el mismo toma relevancia en la cartera de proyectos del país.

El National Renewable Energy Program (NREP) coordinado y gestionado por el Renewable Energy Project Development Office (REPDO), junto con el PIF, tiene como objetivo la creación de 58,7 GW de energía renovable para finales de 2030 (este objetivo ha sido modificado en diversas ocasiones, partiendo de un objetivo de 9,5GW en 2017). REPDO supervisará el desarrollo del 30 % del plan a través de licitaciones y el Public Investment Fund (PIF) se encargará del 70 % restante. Se espera que este tipo de energía represente el 50% del mix energético total del país en 2030.

Desde el lanzamiento del programa, REPDO ha publicado tres rondas de proyectos: una primera en 2018 de 700MW de capacidad combinada, una segunda en 2019 de 1,5GW de capacidad y una tercera ronda en 2020 con una capacidad de 1,2GW. Por otro lado, el PIF ha cerrado en 2021 un proyecto de 1,5GW en Sudair Industrial City.

En esta línea y bajo el gigaproyecto de NEOM, se espera dar un impulso al desarrollo del sector del hidrógeno gracias a la construcción de una planta (2025) basada la hidrólisis de amonio. El coste del proyecto será de 5.000 millones de dólares y se nutrirá exclusivamente de energía renovable gracias a una planta eólica de 4GW de capacidad. El proyecto será liderado por la americana Air Products y Acwa Power.

Energía nuclear: A pesar del lento progreso del sector nuclear en Arabia Saudí, sigue siendo uno de los objetivos del país, que actualmente forman parte de la Vision 2030. En 2010 se dieron los primeros pasos con la creación de El King Abdullah City for Atomic and Renewable Energy (K.A.CARE), con un objetivo inicial de 54GW de energías renovables y 17,6GW de energía nuclear. No obstante, debido a razones económicas este organismo se ha centrado en el desarrollo de la última dejando la de energías renovables en manos de REPDO y el PIF.

El Saudi National Atomic Energy Project (SNAEP) es el plan que abarca el desarrollo de este sector en el país. Aunque en 2011 se plantearon el desarrollo de 16 plantas nucleares, a 2021 las discusiones se limitan al establecimiento de los dos primeros reactores del país.

Además de K.A.CARE, también se encuentra la Nuclear & Radiological Regulatory Commission (NRRC), creada en 2018, cuya misión es aportar un marco legal al sector. También se espera que se establezca la Saudi Nuclear Energy Holding Company (SNEHC), cuyo principal objetivo es supervisión de los intereses comerciales bajo el plan SNAEP y el establecimiento de alianzas público-privadas que garanticen el desarrollo del sector.
 

  • Telecomunicaciones

Arabia Saudí cuenta con una amplia y extensa red de telecomunicaciones. Entre los organismos nacionales que regulan el sector se encuentra el Ministry of Communications and Information Technology, la Communications and Information Technology Comission (CITC), la National Cybersecurity Authority y la Saudi Data & AI Authority.

Las empresas de telecomunicaciones que dominan el sector son la Saudi Telecom Company (STC), Mobily y Zain. No obstante, desde la liberalización del sector en 1998, también operan otras empresas como Virgin Mobile Saudi Arabia, Lebara Saudi Arabia, Integrated Telecom, Integrated Dawiyat o Etihad Atheeb Telecom.

Según la Communications and Information Technology Comission (CITC) saudí, el número de usuarios de internet ha crecido rápidamente en los últimos años. Se estima que a finales de 2019 el número de usuarios que usaban internet en Arabia Saudita superó los 32 millones de usuarios, lo que supone una penetración del 94%.

En 2013 la red nacional óptica ágil fue terminada, creando una infraestructura de fibra con la que abastecer a la mayor parte de la población concentrada en las grandes urbes. Nuevas inversiones en infraestructura de alta velocidad serán una prioridad estratégica en los próximos años, con entrada de capital extranjero para desarrollar tales proyectos. Como parte de la Visión 2030, en 2018 se aumentó la cobertura en un 300% respecto al año 2017, —dato que representa 700.000 unidades domésticas—. En lo que respecta al 4G, desde el 2017 se están llevando grandes esfuerzos con un plan de cobertura que a 2021 abarca la mayor parte de las áreas urbanizadas del país.
 

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Se estima una población activa a mediados de 2020 (últimos datos disponibles) de 14,4 millones de personas, de las cuales 3,6 millones son de nacionalidad saudí (dentro de los cuales 3,2 millones están empleados) y 10,8 millones son no saudíes, lo que implica que la tasa de personal saudí empleado es del 22,2%.

Los saudíes ocupan en torno al 21,2% de los empleos del sector privado mientras que en el sector público es cerca del 92%. El perfil de la mano de obra extranjera es predominantemente masculino. Está formado casi exclusivamente por gente en edad de trabajar. Su actividad se concentra en la construcción, el servicio doméstico y el comercio al por mayor y menor. Por el tipo de trabajo, se concentra en la "mano de obra". Proceden, en gran parte, de Egipto, India, Pakistán, Sri Lanka, India y Bangladesh. Para la empresa privada, los trabajadores saudíes son costosos, difíciles de despedir y poco dispuestos a dedicarse a tareas de baja calificación, mientras que carecen de la capacitación, formación y sobre todo, de la productividad que demanda el sector privado. Para el saudí, el sector público ofrece estabilidad y mejores condiciones laborales y económicas.
Hay en vigor desde hace años un programa de saudización del empleo llamado Nitaqaat que combina incentivos, que alientan a las empresas a contratar a saudíes, y sanciones para los infractores. Sobre la base de las cuotas para los empleados saudíes en relación con la industria y el tamaño de las empresas, el sistema las clasifica por colores (rojo, amarillo, verde y premium).

A las empresas que entran dentro de la categoría verde y premium se le proporcionan ciertos servicios, incentivos y facilidades por parte del Ministerio del Trabajo. Las empresas incluidas en las zonas amarilla y roja que no cumplen con las cuotas de saudización se ven privadas de servicios tales como la renovación de los permisos de trabajo de sus trabajadores expatriados. También se impone un cargo de 2.400RS (640$) por expatriado redundante.

La tasa de desempleo a finales de 2020 entre los saudíes es del 14%, penalizando especialmente a los jóvenes, con una tasa de desempleo del 31,3%. No existe casi paro entre los extranjeros (2,6%). Uno de los retos del Gobierno saudí es ofrecer oportunidades a los más de 230.000 universitarios saudíes que se incorporan anualmente al mercado de trabajo. El Gobierno pretende fomentar la creación de empresas de base tecnológica y de alto valor añadido, pero los resultados hasta ahora no son muy alentadores. Los analistas señalan que se puede esperar un crecimiento del empleo de los nacionales en sectores intensivos en trabajo. No deja de ser un desafío conseguirlo en sectores que necesitan mano de obra especializada, como el de las manufacturas. Hay coincidencia en que no se corresponde la formación impartida a los jóvenes en el país con las necesidades laborales de las empresas.

Respecto a la situación del empleo de la mujer, en el cuarto trimestre de 2020 la tasa de desempleo entre las mujeres saudíes en Arabia Saudí se elevó al 24,4%. La tasa de participación en el mercado laboral de las mujeres saudíes es baja, 32,1% en el cuarto trimestre de 2020. No obstante, el 90% del incremento de la actividad en el 1º Trimestre de 2021 es femenino. La baja participación y alta tasa de desempleo de las mujeres saudíes se puede atribuir a factores de oferta y demanda. Las empresas privadas no ofrecen incentivos y entorno de trabajo adaptado a las mujeres saudíes y esto quizás explica el alto porcentaje de mujeres activas que trabaja en el sector público. 

En los últimos años se han puesto en marcha políticas para disminuir la proporción de trabajadores extranjeros, sobre todo mediante la exigencia de tasas fiscales anuales a los trabajadores extranjeros y a sus familiares dependientes. Desde 2017, cerca de un millón de extranjeros han abandonado el país cada año. Al mismo tiempo, la emisión de visados para trabajadores extranjeros ha pasado de casi 2.000.000 de personas en 2015 a unos 328.000 en 2020. Esta disminución de la población total ha incidido negativamente en la demanda agregada desde 2017. Paralelamente, se han puesto en marcha medidas tendentes a requerir un porcentaje mínimo de saudíes en determinados sectores. Por ejemplo del 70% en el comercio, el turismo y los servicios en general. Estas políticas coercitivas no han tenido unos resultados tan positivos como se esperaba.

 

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PIB per capita y distribución de la renta

La renta per cápita en dólares de Arabia Saudí está entre las más altas de la región, si bien es menor que en algunos de sus compañeros del Golfo ricos en gas y  petróleo. A finales de 2020, el PIB per capita de Arabia Saudita era algo superior a los 22.000 $USA , en comparación con los 24.000 $USA en Kuwait y 58.000 $USA en Qatar.

Antes de la crisis de los precios de petróleo se estimaba que durante el período 2014-2030, el ingreso disponible anual de los hogares subiría un 53,1%, es decir, un aumento real anual promedio de 2.7%. Esto no se ha cumplido por la caída de los precios del petróleo, pero en todo caso Arabia Saudí financia un generoso estado de bienestar que beneficia a pensionistas, trabajadores, ciudadanos discapacitados, huérfanos, viudas y divorciadas pero siempre que sean nacionales saudíes. Los extranjeros residentes no cuentan..

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Sector primario

La agricultura, la silvicultura y la pesca aportaron, en base a datos arrojados por la Autoridad de estadística nacional, el 2,6% del PIB de Arabia Saudí en 2020. La agricultura, la ganadería y la pesca representaron cerca del 1% del empleo total en el último cuarto del año 2020.

Agricultura y ganadería: La producción agrícola en Arabia Saudí refleja su riguroso clima desértico, la insuficiencia de recursos hídricos y la escasa calidad de sus suelos. Históricamente, la producción se limitó a los dátiles, a la producción de subsistencia en pequeña escala y a la ganadería trashumante. En el marco de los programas estatales que empezaron a aplicarse en el decenio de 1970 se construyeron instalaciones de regadío, transporte y almacenamiento; se pusieron en marcha programas de investigación y formación y se asignaron tierras a los agricultores.

El gobierno lanzó en los años 70´s del siglo XX un extenso programa para promover la tecnología agrícola moderna. Estableció caminos rurales, redes de riego e instalaciones de almacenamiento y exportación. Alentó la creación y desarrollo de instituciones de investigación y formación agrícola.

En los últimos años el uso de la tierra ha cambiado, debido a la ineficiencia general del sistema. La producción de cultivos ha disminuido significativamente. Dicho cambio refleja el cambio de política operado en el marco del Octavo Plan de Desarrollo (2005-2009) y el Noveno Plan de Desarrollo (2010-2014). En estos planes se hizo hincapié en la mejora del uso del agua y la racionalización de la producción y exportación de productos de uso intensivo de agua. En consecuencia, la superficie total destinada a la producción de cultivos disminuyó desde casi 1 millón de hectáreas en 2008 a menos de 700.000 hectáreas en 2013. Asimismo, ha cambiado la combinación de cultivos, dado que la superficie destinada a la producción de cereales ha descendido en promedio más del 18% al año en el período 2008-2013, mientras que la producción de dátiles aumentó. Arabia Saudí es el tercer productor mundial de dátiles del mundo.

Para aumentar la seguridad alimentaria, Arabia Saudí alentó a las empresas a invertir en proyectos agroalimentarios en el extranjero mediante la iniciativa agrícola "Rey Abdullah", anunciada en enero de 2009, que trataba de mejorar la seguridad alimentaria a largo plazo del país al permitir a las empresas privadas saudíes invertir en proyectos de ese sector en otros países. La iniciativa beneficiaba a proyectos relacionados con la producción, entre otros, de trigo, cebada, maíz, sorgo, habas de soja, arroz, semillas oleaginosas, forraje verde, ganado y pescado. Algunas empresas agrícolas integradas realizaron inversiones en América y África con éxito.

En septiembre de 2018 se aprobó el Programa de Desarrollo Agrícola Rural Sostenible para apoyar a los agricultores en varias regiones del Reino. Este va dirigido a ocho sectores, entre los que se incluyen pequeñas explotaciones ganaderas, pesquerías, miel y abejas, flores, café árabe y cultivos de secano. Se espera del mismo que permita optimizar los recursos mejorar los ingresos de los pequeños agricultores, la creación de empleo, el aseguramiento de las provisiones alimenticias y el desarrollo duradero. La primera fase del programa se extenderá hasta 2025.

La pesca: La longitud del cinturón costero saudí a lo largo del Mar Rojo y el Golfo supera los 2400 km, lo que ha convertido al país en una rica fuente de una amplia variedad de peces y otros productos marinos adecuados para la explotación comercial. Después de la Séptima Iniciativa para el Desarrollo Pesquero, lanzada por el Fondo de Desarrollo Agrícola y el Ministerio de Agricultura, el país espera alcanzar la autosuficiencia en términos de productos del mar, con un volumen de producción de 1 millón de TM para 2029. Principalmente se pesca caballa, emperador, pez limón, jurel y camarón.

El sector industrial y el artesanal son objeto de restricciones en materia de cantidad de embarcaciones, tamaño de la malla de las redes, tamaño de los especímenes, zonas y temporadas vedadas. En ambas costas existen zonas donde se veda la pesca de camarones y peces. No hay controles sobre la producción y la pesca no se gestiona con arreglo a un sistema de contingentes. El Ministerio de Medio Ambiente, Agua y Agricultura (MEWA) y la guardia costera aplican y reglamentan la legislación y los controles sobre la pesca y las normas conexas. 

La mayor parte de los trabajadores del sector proceden de Bangladesh.
 

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Sector secundario

La aportación de la industria al PIB, en base a datos arrojados por la Autoridad de estadística nacional, ha sido del 34.9% en 2020 y emplea al 13% de la población activa en el último cuarto del 2020. En base a datos publicados por Intelligence Economic Unit (IEU), el aporte del sector industrial al PIB varió un 2,3% en 2016, un -2,4% en 2017, un 2,7% en 2018 y un -2,6% en 2019. En 2020 las estimaciones preliminares sitúan el decrecimiento de la industria saudí en un -4,3%. No obstante, de acuerdo con datos arrojados por la Autoridad de Estadística Nacional, dicho decrecimiento se sitúa en un 7%.

Lo componen las industrias de extracción y refinado de petróleo, petroquímica básica, amoniaco, gases industriales, sosa cáustica, cemento, fertilizantes, plásticos, metales, astilleros de reparación de buques, reparación de aviones y la construcción.

La estrategia gubernamental para desarrollar la industria tiene cuatro componentes principales cuyo fundamento se encuentra en las bases de la Visión 2030, proyecto que pretende disminuir la dependencia del petróleo y aumentar el valor añadido industrial del país:

•El fortalecimiento de las capacidades industriales competitivas existentes. Va dirigido a desarrollar industrias que consuman materias primas de que dispone el país: aluminio y plásticos.
•La creación de un entorno básico y de servicios para el sector industrial y la racionalización del marco jurídico y reglamentario de las actividades comerciales.
•El desarrollo de nuevas industrias de interés como el del hidrógeno, las energías renovables y nuclear o la minería. En esta línea, cabe destacar el programa de desarrollo National Industrial Development and Logistics Program (NIDLP).
•El fomento de la Inversión Extranjera Directa a través de programas de compra que favorecen la localización de procesos productivos en Arabia Saudí. Entre las iniciativas más importantes del país, cabe destacar los mínimos de compras implementados en las principales licitaciones del país, así como el programa de localización que lidera la empresa petrolera ARAMCO bajo el nombre In Kingdom Total Value Added (IKTVA) y por la cual se pretende que el 70% de los aprovisionamientos se produzcan directamente en el mercado local.

Dentro de las políticas industriales hay varios aspectos de especial interés:
•La política de suelo, mediante las llamadas ciudades industriales y las ciudades económicas y tecnológicas, que constituyen un espacio totalmente planificado, que se encuentra en distintas fases de construcción. El propósito es establecer un espacio para lograr un máximo potencial de inversión, aportando ventajas. Se puede lograr más información sobre el tema en www.modon.gov.sa, https://www.kaec.net/ o https://www.rcjy.gov.sa/
•Bajo el nombre del National Industrial Cluster Development Program hay unas políticas industriales de carácter sectorial, que se concentra en la actualidad en el sector del automóvil, procesamiento de minerales y metales, plástico, energía solar y electrodomésticos, entre otros. Dispone de importantes medios e incentivos para el inversionista, que son distintos para cada sector. Se puede obtener mayor información en www.ic.gov.sa
•Existen importantes oportunidades de financiación para proyectos ofrecidos por el gobierno. Entre otros, ofrece al Saudi Industrial Development Fund, Public Investment Fund (PIF), Saudi credit and Saving Bank, Arab Fund Economic and Social DevelopmentArab Monetary Fund, Inter-arab Investment Guarantee Corporation, Islamic Development Bank o Saudi Fund for Development.

Los sectores más importantes son:

  • El petróleo y el gas.

La empresa Aramco, acrónimo de Arabian American Oil Company, es la mayor empresa petrolera del mundo. Además de extraer gas y petróleo de sus campos, lo refina, distribuye, comercializa y transporta. Además, participa en la obtención de derivados petroquímicos. Adicionalmente realiza otras actividades fuera de su core business, pues está considerada por el gobierno saudí como una entidad que lleva a cabo proyectos en plazo. Es el mayor exportador mundial de petróleo crudo y de gas natural líquido (LGN). Tiene una plantilla de unos 57.000 trabajadores de distintas nacionalidades. En 2020 se ha ofertado y vendido en la bolsa saudí (TADAWUL) el 1,5% del capital de ARAMCO por un importe de $ 26.000 M. Dicha privatización ha permitido avanzar en la política de diversificación de las fuentes de financiación que busca el gobierno saudí.

En junio del 2020, Aramco adquirió el 70% del accionariado de Saudi Basic Industries Corporation (SABIC) por la cantidad de 69.100 millones de dólares. Además, Aramco posee actualmente una participación del 6,9% en Saudi Electricity Company (SEC), la empresa nacional de servicios de electricidad del Reino, y una participación efectiva del 42,2% (2019: 24,8%) en Marafiq, una empresa de servicios domésticos que presta servicios en las áreas industriales de Jubail y Yanbu.

Upstream

Abarca un conjunto de actividades desde la extracción del crudo hasta que se transporta a la refinería. Incluye la exploración y desarrollo de los campos, la extracción y procesamiento del petróleo y gas, la inyección de agua, la estabilización de petróleo y también comprende el procesamiento del gas y su transporte por tuberías hasta las refinerías o punto de exportación.

De acuerdo con el BP Stats Review, en 2019, Arabia Saudita tenía aproximadamente 297.700 millones de barriles de reservas probadas de petróleo, lo que implica el 17,2 % de las reservas mundiales de petróleo probadas.

A pesar de que Arabia Saudita tiene cerca de 100 grandes yacimientos de petróleo y gas, más de la mitad de sus reservas de petróleo están contenidos en once campos situados en la parte este del país: Abqaiq, Ghawar, Haradh, Khurais, Khursaniyah, Manifa, Nuayyim, Qatif, Safaniyah, Shaybah y Zuluf.

La Saudi-Kuwait Neutral Zone o Divided Zone, se divide por igual entre los dos países.

La extracción de gas y sus yacimientos:

De acuerdo con el BP Stats Review en 2019, Arabia Saudita tenía aproximadamente 5,9 billones de metros cúbicos de reservas de gas natural, que representa el 3% del total mundial.
En 2019 Arabia Saudí produjo alrededor de 113.600 millones de m3 de gas natural seco, procedente de yacimientos de gas natural asociados a los importantes yacimientos de petróleo crudo de Arabia Saudí.

Aunque existen otros, los principales yacimientos de gas del país arábigo son Fadhili, Hawiyah, Karan, Midyan, Shaybah y Wasit. En 2020, Aramco recibió la aprobación para el desarrollo del campo de gas no convencional Jafurah en la Provincia Oriental.

Plantas de tratamiento del crudo:

Los líquidos extraídos de los pozos salen a alta presión e incluyen petróleo, gas disuelto, agua salada y un poco de sulfuro de hidrógeno. Estas mezclas se agrupan en primer lugar (estaciones de bombeo) en los campos, para ser enviadas a plantas de separación de gas-petróleo (GOSP) para el procesamiento inicial.
En estas plantas primeras de separación (GOSP) tras descender la presión, se libera la mayor parte del gas disuelto.

Posteriormente se realiza un proceso de desalación, que elimina el agua salada. (hidro-desulfuración) Aramco obtiene diferentes grados de petróleo crudo. La mayor parte de este petróleo se le considera “sour” debido a que contiene altos niveles de azufre. En general, la mayor parte del petróleo “sour” de AS procede de los yacimientos off-shore. El petróleo “sweet” procede mayormente de yacimientos tierra-adentro.

El crudo ácido resultante se envía a continuación para su estabilización. Ahí concluye el proceso de separación del gas-petróleo y se elimina el azufre. La planta de estabilización más importante de Arabia Saudi y del mundo está situada en Abqaiq
Al final el petróleo está seco (sin agua), dulce (sin sulfuro de hidrógeno) y estabilizado (sin gas), por lo que se puede enviar a su refinado o ser exportado.

El gas extraído se envía a las instalaciones de las operaciones de gas para el procesamiento adicional, mientras que el agua se inyecta de nuevo en el suelo.

La red de oleoductos y gasoductos:

Los campos principales de Aramco están ubicados muy cerca unos de otros dentro de las Provincias Central y Oriental del Reino. Una extensa red de tuberías conecta los campos, las plantas de procesamiento y otras instalaciones de Aramco.

El petróleo crudo, condensado, gas natural y LGN producidos viajan a través de los conductos de Aramco a múltiples instalaciones para su procesamiento en productos refinados y petroquímicos o para clientes nacionales o terminales de exportación. En particular, el oleoducto Este-Oeste de Aramco es fundamental para conectar las instalaciones de producción de petróleo en la Provincia Oriental con Yanbu en la Costa Oeste, y brindar flexibilidad para exportar desde las costas Este y Oeste del Reino.

Downstream

Abarca todas las actividades que ocurren después de que el petróleo crudo y el gas han sido producidos y procesados inicialmente. Incluye tanto el refinado de petróleo crudo, como la industria petroquímica. El envío y la distribución de petróleo crudo y de los productos refinados también se incluyen dentro de este ámbito.

Aramco es propietaria de tres refinerías nacionales (Saudi Aramco Riyadh Refinery, Ras Tanura y otra en Yanbu. Adicionalmente cuenta con la antigua refinería de Jeddah, que fue convertida en 2017 en una terminal de distribución a nivel nacional), con una cuarta en construcción en Jazan —cuyo lanzamiento se espera para el 2021—, para suministrar gasolina, Diesel y otros productos a clientes y consumidores locales. Además, es propietaria de una quinta refinería que abastece al mercado internacional y local (Saudi Aramco Jubail Refinery Company (SASREF)) y también participa en cinco refinerías con socios internacionales en el Reino, cuatro de las cuales tienen capacidad integrada de fabricación de productos químicos. Entre otras refinerías en las que Aramco tiene participación destaca: Rabigh Refining & Petrochemical Co. (PETRO RABIGH), Saudi Aramco Total Refining and Petrochemical Co. (SATORP), Saudi Basic Industries Corporation (SABIC), Yanbu Aramco Sinopec Refining Company (YasRef) o Samref en Yanbu.

De acuerdo con el informe financiero de la petrolera Aramco, en el año 2020 la capacidad de refinamiento alcanza los 6,4 millones de barriles diarios.

  • La industria petroquímica

La industria petroquímica es el mayor sector no petrolero de Arabia Saudí, con más de 26 complejos. Cuenta con inversiones 63.5MM$ y proporciona cerca de 84.000 puestos de trabajo. La mayoría de las exportaciones no petroleras de Arabia Saudí consisten en productos petroquímicos que incluyen la producción de materiales plásticos y derivados del petróleo. Saudi Aramco, desde hace años, está desarrollando una política de integrar refinerías con instalaciones petroquímicas y lo hace mediante consorcios.

Su primera experiencia fue la de Petro Rabigh con Sumitomo Chemical Co en 2005. Actualmente es un integrado de refino y complejo petroquímico situado en Rabigh, en el Mar Rojo, en la costa oeste de Arabia Saudí.

Sadara Chemical Company (Sadara) en Jubail nace de la asociación de Aramco y SABIC con The Dow Chemical Company para construir y operar un complejo industrial de productos químicos integrado, de escala mundial, en Jubail Industrial City II. Una vez terminado, este complejo será el más grande construido en una sola fase.

La Corporación de Industrias Básicas Saudí (SABIC), de la que el 70% es propiedad de ARAMCO es uno de los principales protagonistas en el sector de la manufactura industrial y petroquímica. El 30% restante es privado. SABIC es uno de los principales productores petroquímicos en Arabia Saudí y el mayor productor mundial de materias primas para diversos productos petroquímicos de elaboración avanzada. SABIC es la mayor empresa no petrolera de Oriente Medio, cuyos complejos industriales son explotados por 18 filiales en Arabia Saudí. SABIC también es propietaria de la totalidad de la Empresa Saudí del Hierro y el Acero (Hadeed), que fabrica diversos productos de acero. SABIC lleva a cabo sus actividades en base a criterios comerciales. No tiene ningún privilegio especial o exclusividad. En puridad no hay ningún obstáculo jurídico que impida la competencia con SABIC.

Otras empresas líderes del sector por cuota de mercado son Tasnee (National Industralization Company), Rabigh Refining and Petrochemical Co y Saudi Industrial Investment Group.

  • Minería

A raíz de la Visión 2030 y su objetivo de diversificación económica, el sector de la Minería —junto con otros sectores como el turismo o el entretenimiento— ha tomado un papel relevante en los planes de desarrollo al ser considerado como el tercer pilar de la futura economía pudiendo aportar hasta 64.000 millones de dólares americanos al PIB nacional.

En junio del 2020 tuvo lugar la última actualización de la ley de inversiones mineras y por la cual pretenden impulsar la inversión tanto a nivel local como a nivel internacional por parte de interesados extranjeros. La nueva ley facilitará el establecimiento de un fondo minero para proporcionar financiamiento duradero para el sector y respaldará los programas de exploración y prospección geológica. Según los expertos, los recursos minerales están valorados en 5 billones de Riyales saudíes. El Reino también lanzará durante el 2021 una base de datos geológica nacional para brindar acceso a 10,000 informes mineros y 80 años de datos nacionales.

A nivel nacional, la empresa principal de minería es la Saudi Arabian Mining Company (Ma'aden). Fue constituida en 1997. Es la principal empresa extractora de minerales distintos de los hidrocarburos. Está participada en el capital por el Estado en un 65,44% a través del Public Investment Fund mientras que el 34,56% del capital restante cotiza en Bolsa (Tadawul). La empresa no tiene el monopolio sobre los derechos minerales; extrae minerales y exporta oro, cobre y zinc refinado. Ma'aden tampoco tiene el monopolio sobre la exportación.

Tiene 4 grandes líneas de actividad minera: bauxita, fosfatos, oro y magnesita. Pretende explotar otros minerales existentes en AS como el cobre o el zinc.

Fosfatos. La franja minera de fosfatos (the phosphate belt) está situada en Al Jalamid, a 150 Km. de Turaif, y en Al Ouorayyat y Al Baseeta.

Para el traslado del mineral desde las minas se construyó un ferrocarril en conexión con las instalaciones de procesamiento y exportación situadas en la ciudad de Ras Al-Khair, una planta de fosfato diamónico (DAP) una planta de amoniaco y ácidos, así como una planta potabilizadora.

Bauxita. Los yacimientos están situados en la amplia zona de Al Zabirah.

También se construyó una línea de ferrocarril para conectar las minas con las instalaciones de tratamiento de la alúmina y fundición secundaria situadas en la ciudad de Ras Al-Khair, también llamado Ras Al-Zawr o Ras Azzour, a 90 Km. de Jubail.

Oro Saudi Arabian Mining Company (MAADEN) necesitó construir una red de tuberías de agua desde Taif, la Meca, a sus minas de oro en la provincia de Medina.

Cobre. Maaden está estudiando los recursos cupríferos de Al Hajar y en la Central Arabian Gold Region (CAGR) que incluye Ad Duwayhi, Al Humaymah, Ar Rjum (los depósitos de Al Wasimah y de Um Al Na’am), así como Suq, Bir Tawilah, Mansourah y los proyectos de Masarrah.

Magnesita. Ma’aden ha finalizado la construcción de una mina de magnesita en Bazarghat, y posteriormente comenzó la producción comercial de magnesia calcinada cáustica en su planta de procesamiento en la ciudad industrial de Al Madinah Al-Munawwara, que se encuentra a unos 17 km al suroeste de Medina.

  • Hidrógeno

Entre los nuevos sectores de interés, cabe destacar el de las energías llamadas verdes en el sector del transporte, siendo el hidrógeno el último sector que Arabia Saudí pretende abarcar. Bajo el gigaproyecto de NEOM, se espera dar un impulso a este sector gracias a la construcción en 2025 de una planta basada la hidrólisis de amonio. El coste del proyecto será de 5.000 millones de dólares y tendrá una capacidad de producción de 650 toneladas de hidrógeno al día, además de nitrógeno y amoníaco verde. El proyecto quedará liderado por la americana Air Products y Acwa Power.
 

  • Industria del Agua

Arabia Saudita es el décimocuarto país más grande del mundo en cuanto a extensión se refiere y sin embargo es un país con recursos hídricos escasos, ya que es el país más grande del mundo que no posee ningún río permanente. Sin aguas superficiales permanentes, con una media de precipitaciones anuales inferior a los 84 mm en los últimos 10 años y con un deteriorado ecosistema de aguas subterráneas, el Reino depende de la desalinización de agua para satisfacer la creciente demanda de este bien.

A 2020 el país del golfo contaba con 35 plantas de agua desalinizadora que abastecen al país con una producción diaria de 6,85 millones de metros cúbicos. Esta cifra representa el 18% de la producción mundial de agua desalada, posicionando a Arabia Saudita como el país líder en este campo.

Entre las instituciones encargadas del desarrollo de esta industria se encuentra la National Water Company (NWC), encargada del suministro de agua y de la gestión de aguas residuales. Por otra parte, la gran mayoría de las plantas de desalinización son gestionadas por la Saline Water Conversion Corporation (SWCC) en formato EPC. Esta institución proporciona agua a la NWC para su correcta gestión y reparto. Por último, otras plantas desalinizadoras están gestionadas por entidades privadas que han sido adjudicatarias de proyectos designados por la propia SWCC o la Saudi Water Partnership Company (SWPC) para que operen las plantas independientes en formato BOO y BOOT.

En los años venideros, además de los más de 15 proyectos de desalinización, 1.400 Km de nuevas canalizaciones y 15 proyectos de depuración de aguas residuales, el gobierno tiene planteado la privatización de la gestión del suministro de aguas en muchas regiones.
 

 

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Sector terciario

El sector servicios, de acuerdo con la Autoridad de estadística nacional, se estima aportó en 2020 el 62,5% del PIB y empleó al 84% de la mano de obra en el último cuarto del 2020.

  • El sistema bancario y asegurador se estudia en su apartado correspondiente.
  • El sector de la construcción 

Aportó el 6.4% del PIB en 2020 frente al 4,6% en 2010 y dio empleo a 2,4 millones de personas, cifra equivalente al 25% del empleo total que en su gran mayoría es extranjero (86,4%).En los años anteriores a la inicial caída del precio del petróleo en 2014, el sector de la construcción se había visto impulsado por las inversiones gubernamentales. Esta tendencia positiva se rompió a partir de 2015, año en el que Arabia Saudí incurrió en su primer déficit fiscal (en el año 2017 el sector sufrió una contracción de 3.25%) —aspecto que en el año 2020 se agravó como consecuencia de la pandemia y otros aspectos que atañen a la OPEP+—. No obstante, el sector se ha visto impulsado con la entrada en escena de la Vision 2030 en 2016 y, en concreto, con el lanzamiento de multitud de Gigaproyectos, que buscan potenciar nuevos sectores como el del entretenimiento, turismo o el de las energías renovables. El peso del sector de la construcción en el PIB nacional, ha crecido entre 2019 y 2020 un 0,9%.

Los proyectos de infraestructuras de mayor calado en los años venideros son los de NEOM (www.neom.com), Amaala (www.amaala.com/en/home/), Red Sea Project (www.theredsea.sa/en), Qiddiya (www.qiddiya.com/), Housing program (www.vision2030.gov.sa) y Welbeing Projects de Riad, que a su vez se subdividen en Riyadh Green (www.riyadhgreen.sa/en/), King Salman Park (http://www.riyadhksp.sa/en/), Riyadh Sport Boulevard (www.riyadhalmasar.sa/en/) y Riyadh Art (https://riyadhart.sa/en/).

Hay varios organismos públicos que se ocupan de las políticas que afectan al sector de la construcción, como el Ministerio de Asuntos Municipales, Rurales y de vivienda el Ministerio de Transporte, el Ministerio del Interior, El Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la información o el Ministerio de asuntos islámicos. En particular, el Ministerio de Asuntos Municipales y Rurales se encarga de la "clasificación de los contratistas, la administración de la base de datos sobre el sector de la construcción, la gestión del Proyecto de desarrollo urbanístico de los Santos Lugares y de los laboratorios de construcción y edificación”. Durante el Octavo Plan de Desarrollo se añadieron otras responsabilidades: la administración y aplicación del Código de Edificación, la puesta en marcha del sistema de registro inmobiliario (en coordinación con el Ministerio de Justicia) y la concesión de licencias municipales para la realización de actividades comerciales, industriales, artesanales y profesionales.

El Código Saudí de Edificación (www.sbc.gov.sa), publicado por primera vez en enero de 2007, establece los requisitos mínimos para los trabajos de construcción y la realización de pruebas e inspecciones de las obras. El Código aplica las especificaciones formuladas por las organizaciones internacionales de normalización aplicadas en Estados Unidos. Se aplican asimismo otras normas y reglamentos técnicos a los trabajos y materiales de construcción, así como a los métodos de realización de pruebas, de conformidad con las prescripciones establecidas por la Organización de Normalización, Metrología y Calidad de Arabia Saudí (SASO).

Aunque en las actividades de contratación se permite que la participación extranjera llegue al 100%, muchas empresas extranjeras deciden firmar acuerdos de empresas conjuntas con socios locales, sobre todo porque los consultores e ingenieros deben recibir la aprobación del Ministerio de inversiones y del Consejo Saudí de Ingenieros. Para participar en licitaciones de contratos con organismos públicos, toda entidad extranjera debe figurar en la clasificación del Ministerio de Asuntos Rurales y Municipales, que asigna un valor entre uno (que permite al contratista ejecutar proyectos de un valor general superior a los 420 millones de riales) y cinco (que permite al contratista ejecutar proyectos de un valor máximo aproximado de 0,42 millones de riales). Cuando una empresa solicita figurar en esa clasificación se realiza un examen de su capacidad financiera, técnica, administrativa y de ejecución. Además, toda empresa que quiera pujar en proyectos gubernamentales ha de solicitar una certificación temporal o a largo plazo (5 años renovables) al Ministerio de Comercio e Inversiones.

El Ministerio de Inversiones concede las licencias para realizar actividades de consultoría de ingeniería, previa aprobación del Consejo Saudí de Ingenieros (www.saudieng.sa) y se encarga asimismo de regular el procedimiento para su obtención. Para más información sobre los requisitos y durabilidad de la licencia, se recomienda descargarse el manual al inversor publicado en la web del Ministerio (www.misa.gov.sa) dentro de la sección de Services. También se pone a disposición del interesado la herramienta ICEX de Costes de Establecimiento.

Aún con el sólido crecimiento del sector de la construcción en los últimos años y el número de proyectos a gran escala que se están realizando, o está previsto que se ejecuten, el sector de la construcción afronta dificultades. El tema de los trabajadores extranjeros se estudia en otro apartado.

La nueva situación fiscal hace que se estén produciendo cancelaciones de obras, incluso de algunas ya otorgadas, retrasos en el tiempo en los pagos y construcción.

La construcción de viviendas. Uno de los problemas importantes de Arabia Saudí es la falta de viviendas para la población joven que está creciendo a un 2,3 % anual. El 60% de la población es menor de 30 años.

En 2011 se lanzó un muy ambicioso plan de viviendas por valor de 400MM$ para construir 1,5M de viviendas privadas. Se detectó un problema de la disponibilidad de tierras urbanizadas ya que la principal demanda de vivienda se centraba en vivienda unifamiliar y no en pisos o apartamentos.

Hasta 2012 solo cabía la compra en efectivo de viviendas, ya que hasta entonces no existía un marco para las hipotecas inmobiliarias. En 2018 se fundó y lanzó una compañía llamada Bidaya Home Finance. Es una compañía cotizada con un capital suscrito y desembolsado de 900 M de SR., financiada por el Banco Islámico de Desarrollo y el Public Investment Fund. Su misión es facilitar un hogar en propiedad para cada familia. No se indica el importe que financia cada parte, pro sí que el financiador adquiere la vivienda y se la alquila por un período de tiempo al ciudadano para luego transferirle la propiedad. La idea original era que cada familia sólo deba pagar inicialmente el 15% de su valor, el Ministerio de Finanzas avalaría otro 15% y la banca financiaría el 70% restante y que el Ministerio de Finanzas avalaría un 15% del valor. Adicionalmente se quiere reducir los plazos para los permisos de construcción.

  • El sector de transportes se estudia en su apartado correspondiente.
  • El sector de la energía se estudia en el punto de infraestructura.
  • El sector del turismo:

La entrada de turistas ha estado tradicionalmente casi reservada al turismo religioso; son personas que se desplazan a Arabia Saudita a realizar la Hégira y Umrah. En Arabia Saudí están dos de las ciudades santas musulmanas, Meca y Medina, que atraen a musulmanes de todo el mundo. La demanda de solicitudes de entrada de extranjeros es muy superior a la que los saudíes autorizan. Ello es debido a la falta de capacidad para recibirlos y acomodarlos en los lugares de peregrinación. Los proyectos de expansión en curso en las dos ciudades santas ayudarán a alojar más peregrinos.

Esta situación pretende ser revertida gracias al protagonismo que obtiene el sector del turismo, cultural y de entretenimiento bajo el paraguas de la Vision 2030 y, en concreto, bajo los gigaproyectos anteriormente mencionados.

En 2016, el gobierno llevó a cabo una reforma sobre las competencias y poder del Comité para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio. Esta reducción de poderes ha permitido multitud de cambios a nivel social que facilitan el desarrollo de los sectores ya mencionados. Las formas habituales de entretenimiento y turismo distan de las del mundo occidental, siendo un país meramente emisor de turistas hacia países colindantes (Bahréin o Emiratos Árabes Unidos) u occidentales.

En el año 2018 se produjeron los primeros eventos de entretenimiento de calado e interés internacional con el primer festival público de música occidental y la primera carrera de Formula E. Posteriormente, en el 2019 se lanzó por primera vez la plataforma electrónica para la obtención de visado de turismo (tipología inexistente hasta el momento) y desde entonces se ha dotado de gran importancia a dichos sectores, ampliando la oferta cultural y de entretenimiento con multitud de eventos (Formula 1, la supercopa, Saudi seasons, festival de las luces, etc.). Estos eventos tienen una doble finalidad ya que no solo buscan atraer turistas, sino fomentar el turismo y consumo local.

Los principales organismos encargados del desarrollo de estos sectores son el Ministerio de Turismo, el Ministerio de Comercio e Inversiones y la Autoridad general de Entretenimiento (GEA).

  • Servicios de salud

El sistema de salud se encuentra segmentado en tres grandes grupos: el sistema público (representa el 58% del sector), al cual puede acceder cualquier persona de nacionalidad saudí; los centros cuasi gubernamentales (representa el 17% del sector), establecimientos supervisados por el Ministerio de Salud y que atienden a empleados de instituciones gubernamentales como es el caso de Saudi Aramco, la guardia nacional, el Ministerio de defensa o el Ministerio de interior; por último, se encuentra el sistema de salud privado (representa el 25% del sector) que atiende a los nacionales y a todo extranjero residente.

Las principales entidades públicas encargadas de regular y supervisar el sector, o parte del mismo son: El Ministerio de Salud, que regula y monitoriza las instituciones de salud, así como apoya las iniciativas de investigación; La Saudi Health Council, cuyo fin es buscar sinergias entre las instituciones con el objetivo de proveer de servicios flexibles y eficientes; Saudi Food and Drug Authority, encargada de regular el sector manufacturero, así como las importaciones del país; Saudi Commission for Health Specialties, centrado en la educación y en la profesionalización del sector y The Council of Cooperative Health Insurance, que supervisa el servicio provisto por los diferentes seguros nacionales.

El gasto público en salud ha alcanzado el 16% de los presupuestos del estado en 2020, siendo la tercera partida de mayor importancia. No obstante, se vio reducido en un 4% respecto al 2019.

De acuerdo con datos arrojados por el Ministerio de Inversión en 2020, Arabia Saudí actualmente tiene una infraestructura de más de 470 hospitales con una capacidad de más de 75.000 camas. También cuenta con más de 5000 centros de salud (55% privados). El número de doctores y enfermeras supera los 104.000 y 184.000 respectivamente.

Por último, cabe destacar que, en los últimos años, como consecuencia del aumento demográfico y de los retos que supone el aumento en la esperanza de vida, el país quiere centrar sus esfuerzos en vías que fomenten la privatización y los modelos mixtos público-privados. También prima modelos centrados en la prevención de riesgos, así como la digitalización del sistema de salud nacional para dotarlo de eficiencia.
 

 

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Privatizaciones

En mayo de 2002, Arabia Saudí adoptó su Estrategia Nacional de Privatización con el objetivo de mejorar la eficiencia macroeconómica, reducir los costos de la prestación de los servicios públicos, la mejora y el aumento de la competitividad de la economía saudí, la mejora de la calidad de los servicios, proporcionar puestos de trabajo adicionales a los saudíes y el aumento de su renta per cápita.

Durante los siguientes años Arabia Saudí ha privatizado varios servicios clave que solían ser proporcionada por los organismos gubernamentales tales como el suministro municipal de agua de algunas grandes ciudades, electricidad, telecomunicaciones, y parcialmente de la educación y la gestión de centros sanitarios. También se ha privatizado partes de control de tráfico de las ciudades y la notificación de accidentes de coche.

En casi cada una de estas áreas, los consumidores han planteado serias preocupaciones sobre el funcionamiento de estas entidades privatizadas.

En el caso del agua, por ejemplo,  antes de su privatización, había escasez esporádicos en el suministro de agua municipal, pero desde entonces, la escasez se han vuelto más comunes y graves. Además de la escasez crónica de agua en Yeda grandes sectores de la capital Riad ahora experimentan escasez de agua de modo regular y así barrios enteros no tienen suministro en absoluto.

Los padres y los estudiantes se quejan de la calidad de la educación privada y la falta de rendición de cuentas.

Hospitales y clínicas privadas han sido acosados por servicios deficientes y médicos falsos. En su afán de reducir costos y maximizar los beneficios han contratado personal médico con credenciales dudosas o falsas. Además, los médicos reales en estas instituciones se quejan de la presión ejercida sobre ellos para reducir el tiempo que pasan con los pacientes y, por tanto, la calidad de la atención que pueden proporcionar.

La privatización no ha sido muy útil para proporcionar puestos de trabajo para los nacionales saudíes. Un estudio del gobierno pronto advirtió que la privatización podría afectar negativamente a las oportunidades de empleo para los saudíes.

La privatización de algunos organismos avanza pero ya no son considerados como la panacea. De hecho se han abandonado ciertos grandes proyectos previstos para que los acometiera el sector privado en el sector de la electricidad o agua pero otros avanzan con gran ímpetu como en la formación profesional.

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex