Sistema financiero

Sistema financiero

Al igual que en los otros estados miembros del CCG, en Omán el sector financiero evoluciona según los ingresos que obtiene el país de la explotación de hidrocarburos.  Y si bien actualmente también está sufriendo las graves consecuencias de la crisis de demanda interna, agravada por las medidas de prevención de la pandemia global, en general, se trata de un sector resistente y poco sofisticado.

EBanco Central de Omán (BCO) es la entidad pública encargada de la política monetaria, así como de la supervisión del sistema bancario. Sus activos en 2019 fueron valorados en 7.521,4M de riales (19.536,1M de dólares). Las entidades bancarias, que disponen de licencia en Omán, tienen que cumplir con los requisitos del Acuerdo de Basilea III. En este sentido el BCO en 2016 aumentó los requisitos mínimos de capital de los bancos en 0,625%, y así, los bancos deberán mantener una ratio de capital Tier 1 (CET1) de 8,25% y un Capital Adequacy Ratio (CAR) de 13,25%. En 2018 el Banco relajó ciertos requisitos regulatorios para conceder más margen crediticio a los bancos. Además, en 2020 y para hacer frente al contexto actual, el BCO ha introducido un paquete de estímulos para inyectar liquidez en el mercado, con un desembolso de 8.000M de riales omaníes (20.779M de dólares) para préstamos a los sectores y colectivos más vulnerables. Se han previsto medidas que incluyen, entre otras: ajustes en los coeficientes de capital (de 2,5% a 1,25%), aumento de la ratio de créditos (de 87,5% al 92,5%) a determinados sectores productivos, reducción de las comisiones bancarias y prohibición de nuevas durante 2020, prórrogas a la devolución de préstamos, disminución al 0,5% de la tasa REPO y aumento del plazo hasta 3 meses.

Omán fue el último país de los miembros del CCG en introducir formalmente las finanzas islámicas. Así, el Real Decreto 69/2012 al Said en 2012, permitió el establecimiento de bancos islámicos integrales y de ventanillas islámicas en bancos convencionales. El primer banco islámico en Omán fue Bank Nizwa, y le siguió Al Izz Islamic Bank. Actualmente la mayoría de los bancos disponen de ventanilla de financiación islámica.

La Autoridad de los Mercados de Capital es la entidad supervisora del mercado de valores, el Muscat Securities Market, creado en 1988, y también la reguladora y supervisora del sector asegurador.

Otros agentes financieros relevantes son los fondos soberanos. El más importante en volumen de recursos gestionados es el Fondo de Reserva General del Estado (State General Reserve Fund), creado en 1980. El segundo es el Oman Investment Fund, creado en el año 2006, con el objetivo de crear una cartera diversificada en los sectores de producción, manufacturas, servicios y otros relacionados en coordinación con otros fondos gubernamentales. En junio de 2020, el gobierno ha integrado los activos de las empresas públicas y los fondos soberanos del país bajo una nueva entidad Oman Investment Authority (OIA) para generar sinergias e incrementar la eficiencia en la cartera de proyectos.

En el sistema financiero omaní domina el sector bancario, acumulando 16 bancos comerciales más del 90% de los activos. Otras dos instituciones de crédito de mayoría estatal representan un 1,5% del total, 20 compañías aseguradoras, de las cuales 10 son locales, representan un 2% del total y una serie de compañías financieras, que fundamentalmente se dedican a la financiación, leasing y factoring, representan el 4% restante del total de activos del sistema financiero.

El sistema bancario en Omán se compone de:

7 bancos comerciales:

2 entidades de crédito gubernamentales:

9 bancos comerciales extranjeros:

2 bancos islámicos:

Seis de los siete bancos comerciales cotizan en el Muscat Securities Market, y de los nueve bancos extranjeros, dos son indios, uno inglés, dos iraníes, uno paquistaní y tres de Oriente Medio. Considerando que los bancos extranjeros sólo representan un 12% del total de activos del sistema bancario, no suponen una amenaza potencial para su estabilidad. Cabe destacar que siete de los nueve bancos extranjeros llevan más de 30 años operando en el país.

La participación del gobierno en el sistema bancario es elevada, con un 43% en el Bank of Muscat, un 23% en el National Bank of Oman y un 27% en el Bank of Dhofar. El Gobierno y las instituciones cuasi-gubernamentales tienen más del 26% de los activos del sistema bancario. Únicamente dos bancos comerciales locales son totalmente privados.

Los préstamos a familias (básicamente préstamos personales) constituyen un 40,0% del total de los créditos y los empresariales suponen un 56,3%, destacando la cartera de préstamos al sector construcción (11,4%), servicios (8,2%), manufacturas (7,4%) y transporte (5,5%).

El Banco Central de Omán (CBO) ha establecido límites al peso de los préstamos personales (35%) y de los préstamos hipotecarios (15%) en el total de activos bancarios. Asimismo, aconseja a los bancos dedicar el 5% de sus préstamos a PYMEs. El CBO regula también la concesión de préstamos hipotecarios cuyos pagos superen el 60% del salario, o de préstamos personales cuyos pagos superen el 50% del salario.

El mercado asegurador es relativamente pequeño y se encuentra muy fragmentado, aunque el 60% del sector se concentra en las 5 primeras empresas de seguros del país. En 2019, el número total de pólizas existentes es de casi 2M. El volumen total contratado de primas brutas (GWP, de sus siglas en inglés) ascendió a 486M riales, siendo éstas mayoritariamente contratadas con compañías de seguros en general.

Las principales compañías de seguros nacionales son:

Por otro lado, las principales compañías de seguros internacionales que operan en Omán son:

Todas están autorizadas por la Capital Market Authority (CMA), entidad reguladora y supervisora del mercado asegurador.

Existe un importante predominio de las compañías locales, pues el 85% de las pólizas se firman con compañías de seguros omaníes. A pesar de la fragmentación habitual que presentan estos mercados, las cinco mayores aseguradoras concentran cada año alrededor del 60% del total de pólizas del sector. La entidad aseguradora principal es National Life and General Insurance Company, que representa más del 25% del total de las pólizas. Otras entidades importantes en términos de participación de mercado son Dhofar Insurance, que concentra casi el 10% del total de primas, seguida por Oman United Insurance, Al Madina Insurance, Vision Insurance Company y Al Ahlia Insurance.

A pesar de tratarse de un país pequeño y por tanto con pocas aspiraciones de convertirse en el centro financiero de Oriente Medio, el mercado de seguros, cuya legislación data de 2004, está claramente abierto a la participación extranjera. Los principales grupos extranjeros en activo son las empresas subsidiarias de New India, de la compañía india Life Insurance Company, de Bimah Iran y de RSA (Royal & Sun Alliance) del Reino Unido.

El sector financiero ha mantenido una senda de crecimiento estable durante los últimos años. En 2019 creció un 5% respecto al año anterior. Según el informe World Insurance in 2017 de Swiss Re Sigma, Omán es el 56º país del mundo en densidad aseguradora per cápita y el 4º entre los países del CCG, solo por delante de Kuwait (Catar no fue incluido en el informe). Según datos de la Capital Markets Authority (CMA), entidad reguladora del sector, en 2019 el sector asegurador contribuyó con un 1,66% en el PIB del país. Por debajo de la media de países del CCG que tienen una tasa del 2,3% en 2017, también de la media para los países en desarrollo que está en 3,2% y de la media global 6,2%.

Desde que, en 2014, con retraso en comparación con los demás países del CCG, llegaron al mercado local los productos de seguros islámicos (takaful) se ha producido un aumento de la competencia en el sector asegurador local. 

 

El sistema financiero de Omán también incluye 6 compañías financieras y de leasing (FLCs) que operan bajo la supervisión del CBO con 41 establecimientos. Estas entidades realizan actividades de arrendamiento, compras aplazadas, factoring y financiación de operaciones similares para pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Están autorizadas a aceptar depósitos de clientes corporativos, pero no de clientes particulares. Sin embargo, en la práctica, su mayor fuente de financiación son los bancos y otras instituciones financieras, mediante las emisiones de bonos. A pesar del coste relativamente elevado de su modelo de financiación, las FLCs han logrado consolidar su posición creciente en el mercado, gracias a su mayor exposición al riesgo y a su disposición a ofrecer un mayor valor añadido a sus servicios y más agilidad en las solicitudes de préstamos.

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Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Debido a su alto nivel de desarrollo, Omán no ha sido un país elegible para los proyectos de Organismos Internacionales de Desarrollo. Tan solo en 2016 el Banco Asiático de Inversiones para Infraestructuras aprobó dos operaciones de financiación relativas al ferrocarril y a la construcción en el puerto de Duqm.

 

En 2019 SEZAD obtuvo la garantía del MIGA por un importe de financiación de 1.200M de dólares que aportó un consorcio de bancos internacionales.

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

El 5 de mayo de 1995 Omán firmó el Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados (también conocido como la Convención de Washington), cuya entrada en vigor se produjo el 23 de agosto de 1995.

Omán también es firmante de la Convención de Nueva York de 1958 sobre Reconocimiento y Ejecución de Laudos Arbitrales Extranjeros, cuya entrada en vigor se produjo el 26 de mayo de 1999.

No obstante, el órgano que conoce en última instancia cualquier conflicto comercial es la Corte Comercial de Omán, la cual se formó a mediados de 1997, a partir de la llamada “Autoridad para el Arreglo de Disputas Comerciales (ASCD)”. La Corte Comercial tiene jurisdicción ejecutiva sobre la mayoría de los temas fiscales y laborales (la ASCD sólo tenía potestad para exigir el reconocimiento de las resoluciones judiciales). La Corte Comercial puede también aceptar casos contra órganos gubernamentales (potestad que no tenía la ASCD). Las decisiones de la Corte Comercial son definitivas cuando la cuantía del litigio no excede los 26.000 dólares. Existe otra Corte de Apelación para aquellos casos en los que la suma del litigio supera los 26.000 dólares y se estableció, a mediados de 2001, una Corte Suprema a estos efectos, cuyas decisiones son definitivas. Sin embargo, un caso podría reabrirse siempre que se encontrasen nuevos documentos o se hallasen irregularidades en el proceso.

Omán también tiene otros órganos judiciales encargados de dirimir diferentes tipos de controversias. El Órgano de Protección Laboral conoce las disputas sobre indemnizaciones por despidos, salarios, beneficios, etc. El Comité Inmobiliario conoce las controversias entre arrendador y arrendatario, el Comité Policial trata los problemas de tráfico y la Corte Magistral se ocupa de los asuntos criminales. La Cámara de Industria y Comercio tiene un Comité de Arbitraje al que se pueden dirigir las partes cuando la cuantía en litigio es pequeña. Las autoridades locales, incluidos los “Walis” (Gobernadores de Provincias designados por el Gobierno Central), se ocupan de las controversias menores.

 

Todos los litigios y procesos se han de llevar a cabo en árabe. Omán es miembro del Centro de Arbitraje del CCG, con sede en Bahréin.

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Repatriación de capital/control de cambios

Actualmente no existe ninguna restricción a la repatriación de capitales y beneficios empresariales.

Con la última versión del Impuesto de Sociedades, que entró en vigor en 2010, los pagos de royalties, pagos por investigación y desarrollo, gestión o software, de empresas que no tienen establecimiento permanente en Omán, están sujetos a una retención del 10%. No obstante, desde mayo de 2019 y como medida para atraer la inversión, el gobierno ha suprimido por tres años la retención para los dividendos de las empresas extranjeras establecidas en el país.

En cuanto al régimen de tipo de cambio, desde 1986 el rial omaní mantiene un tipo de cambio fijo con el dólar (1 dólar = 0,385 riales omaníes). El Banco Central de Omán interviene diariamente en el mercado de divisas para evitar la variación de valor del rial sobre el dólar.

 

Las autoridades omaníes ya anunciaron en su día que no participarán en el proyecto de Unión Monetaria de los Estados miembros del CCG.

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