Régimen arancelario y reglamentación

Régimen de comercio exterior.Tramitación de las importaciones

La aduana no exige que las compañías o individuos cuenten con una licencia de importación. Pero, dependiendo de la naturaleza del bien, e independientemente de su valor, puede que los propietarios tengan que obtener determinados permisos o aportar los certificados y declaraciones pertinentes.

En este sentido, existe una estricta normativa sanitaria, fitosanitaria y de bioseguridad, que actualmente afecta sobre todo a los productos agroalimentarios, la madera y, durante una parte del año, a los vehículos, maquinaria mecánica y sus piezas y repuestos. En Nueva Zelanda las labores de inspección y auditoria de la mercancía que llega al país las lleva a cabo el Ministry for Primary Industries.

La gran mayoría de las mercancías que se exportan a Nueva Zelanda lo hace por transporte marítimo y una pequeña cantidad por transporte aéreo. Los documentos necesarios son: factura comercial, lista de embarque (packing list), Conocimiento de Embarque (Bill of Lading) o Conocimiento Aéreo original (House Way Bill), declaración de cuarentena del contenedor (si es necesario), y certificado de fumigación de los palés (si corresponde).

La aduana no exige ninguna factura especial: se aceptan las facturas comerciales y recibos comunes. Todos estos documentos deberían contener la siguiente información: incoterms, unidad monetaria referida en la factura, nombre y dirección del vendedor, nombre y dirección del comprador, descripción completa de los bienes, nombre de la nave (barco o avión) en el que los bienes llegarán a Nueva Zelanda, país de origen de los bienes, incluyendo una declaración del fabricante, número de bultos y sus números de serie, cantidad, precio de venta de los bienes al comprador, costes laborales incurridos en el empaquetamiento, valor del empaquetamiento exterior, cantidad de royalties (si las hay) a pagar por los bienes, particularidades en relación con costes de logística y seguro, y especificación de todas las variables que puedan afectar al precio de venta del bien.

Los requisitos de documentación son los mismos tanto para despachos por encima de los 1.000 dólares neozelandeses, “full entries”, como para los despachos inferiores a esa cantidad, “simplified entries”. No obstante, para las simplified entries se exime el pago de aranceles y de tasas aduaneras.

Algunos bienes importados desde determinados países gozan de unas tasas arancelarias inferiores. En Nueva Zelanda hay dos tipos de origen de los productos: “no preferencial” y “preferencial” (productos producidos o manufacturados en países con los cuales Nueva Zelanda tiene firmados acuerdos de libre comercio o a los que se ha otorgado beneficios unilaterales para potenciar su desarrollo económico, y cuyos productos se benefician de unos menores derechos de importación).

Nueva Zelanda ya no exige la presentación de un certificado de origen formalizado. Sin embargo, sí que es necesario que el importador tenga la documentación necesaria para poder reclamar el pago de tasas preferenciales. En efecto, ello implica que el fabricante o el exportador provean al importador con información clara sobre el origen del producto.

Para que los bienes puedan gozar de este arancel preferencial, éstos deberían cumplir con los criterios de reglas de origen que establezca el acuerdo de libre comercio que se pretenda invocar. Como mínimo, estas reglas de origen suelen establecer que la última transformación se haya hecho en el país que goza el arancel preferencial que se pretende invocar, y que, como mínimo, el 50% del valor añadido del producto se haya generado en ese país.

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Aranceles y otros pagos en frontera. Regímenes económicos aduaneros

Sistema arancelario

La información sobre aranceles está disponible en la página web del Departamento de Aduanas (The Working Tariff Document).

Como miembro de la OMC, Nueva Zelanda ha ido reduciendo sus aranceles a lo largo de la última década, como consecuencia de sus compromisos derivados de la Ronda de Uruguay. Actualmente, la mayor parte de los aranceles varían entre el 0% y el 10%. El 58% de las partidas arancelarias soportan un tipo no preferencial del 0%, y aproximadamente el 80% del valor de las importaciones de Nueva Zelanda entra anualmente libre de aranceles.

Los aranceles más elevados se aplican al calzado y prendas de vestir, pero no superan en ningún caso el 10%. Otros productos, cuya producción nacional es relevante, están sujetos a aranceles no preferenciales del 5%.

Como se ha indicado, Nueva Zelanda dispone de una red de acuerdos de libre comercio bilaterales con numerosos países. En la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio se puede acceder a información sobre dichos acuerdos.

Gran parte de los bienes importados desde estos países con los que Nueva Zelanda tiene firmados acuerdos de libre comercio gozan de unos aranceles preferenciales, inferiores a los no preferenciales. Asimismo, Nueva Zelanda cuenta con un Sistema Generalizado de Preferencias, que otorga unilateralmente aranceles preferenciales en un número elevado de productos a países en desarrollo (less developed countries, LDC) y a países menos desarrollados (least developed countries, LLDC).

El Departamento de Aduanas puede otorgar concesiones arancelarias a los productos no disponibles localmente. Todos los importadores se pueden beneficiar de las concesiones ya otorgadas y pueden solicitar nuevas concesiones, que se someten a consulta pública antes de tomar una decisión sobre dichas solicitudes.

Por otro lado, las bebidas alcohólicas, el tabaco y los combustibles están sujetos a impuestos a la producción específicos en Nueva Zelanda. Por este motivo, a estos productos, cuando son importados, se les aplica un gravamen específico equivalente (excise duties).

Todos los productos importados, al igual que los nacionales, están sujetos al impuesto indirecto, Goods and Services Tax (GST), al tipo único del 15%, que en el caso de los productos importados se aplica al valor en aduana más derechos arancelarios, más costes de seguro y flete.

Asimismo, determinados bienes importados deben pagar tasas específicas, equivalentes a las pagadas por los mismos bienes producidos en Nueva Zelanda. En particular, estas tasas se pueden cobrar en relación con derechos de emisión de gases invernadero, en relación con una asociación de ingeniería pesada y en relación con las bebidas alcohólicas para financiar la Health Promotion Agency.

Adicionalmente, determinados bienes de ciertos países pueden estar sujetos a derechos antidumping o a derechos compensatorios de subvenciones, en los casos en los que el Ministry of Business, Innovation & Employment acredita que se ha producido dumping o una subvención indebida. En el momento actual, los melocotones en conserva de España están sujetos al pago de estos derechos (de entre el 0% y el 15,9%, según el productor y el volumen de los envases).

Por último, para los bienes importados, el Gobierno de Nueva Zelanda ha introducido una tasa a la importación (Import Entry Transaction Fee, IETF) de 29,26 dólares neozelandeses, incluyendo GST. Además, a la misma hay que añadir una tasa de bioseguridad (Biosecurity System Entry Levy on import entries) de 23,41 dólares neozelandeses, incluido el GST.

Salvo en el caso del alcohol y el tabaco, si los bienes importados tienen un valor inferior a 1.000 NZD, el Gobierno de Nueva Zelanda otorga una exención al pago de los aranceles y al pago de las tasas de importación y bioseguridad. En cambio, sí se debe pagar el GST, ya sea en origen (para los casos de comercio electrónico a particulares) o en frontera. En estos casos de importaciones de bajo valor se debe hacer una declaración Electronic Cargo Entry.

Despacho de aduanas

Todos los bienes que sean importados a Nueva Zelanda deben ser sometidos a despacho aduanero, tal y como impone la ley del Servicio de Aduanas de Nueva Zelanda. Las importaciones están sujetas al cumplimento de ciertos requisitos de bioseguridad y seguridad alimentaria, así como al pago de aranceles, GST y otros derechos o tasas que puedan ser aplicables.

El importador de los bienes o su agente tiene que presentar una declaración electrónica que cubre las características del bien importado, el pago de cualquier cargo y la consiguiente aprobación por parte de la Aduana. El proceso para el despacho aduanero consiste en una declaración electrónica, ya sea por Internet, o por medio de un sistema de software EDI (Electronic Data Interchange) acreditado.

Junto con esta declaración tiene que presentarse la documentación pertinente, normalmente factura comercial, lista de embarque (packing list), Conocimiento de Embarque (Bill of Lading) o Conocimiento Aéreo original (House Way Bill).

Es posible que los importadores necesiten también contactar con compañías navieras, aerolíneas o servicios de despacho aduanero, de cara a obtener la información requerida.

Para presentar una importación en la Aduana, muchos importadores dejan los trámites aduaneros en manos del consignatario o agente encargado del despacho aduanero, para que él realice el trámite correspondiente en su nombre, ya que normalmente ellos ya cuentan con el sistema EDI y están familiarizados con el proceso.

La declaración electrónica en Internet se puede hacer en el sitio web Trade Single Window, en el que hay que registrarse previamente, y está diseñada especialmente para importadores que realizan frecuentemente este tipo de trámites y que tienen un conocimiento suficiente de los requisitos aduaneros como para hacer el proceso ellos mismos.

Excepto para las declaraciones aduaneras simplificadas (aquellas en las que el valor aduanero de los bienes importados es inferior a 1.000 dólares neozelandeses), en el resto de declaraciones es necesario que tanto el suministrador como el cliente estén registrados ante las autoridades neozelandesas y cuenten con un código numérico específico (supplier code y client code, respectivamente). En el caso del client code, el mismo sólo se concede a empresas registradas en Nueva Zelanda, a neozelandeses o a residentes en el país.

Regímenes económicos aduaneros

Zonas y depósitos francos

En Nueva Zelanda no existen depósitos francos privados, pero sí Zonas Francas supervisadas por la agencia de aduanas, conocidas como Customs Controlled Areas (CCA).

La licencia de CCA puede ser solicitada tanto por el propietario como por la persona que esté operando en ella. Además, cuando se solicite la licencia, es necesario presentar un plano con el esquema del área.

En relación con la importación de productos, estas CCA sirven para almacenar los productos hasta que son inspeccionados y autorizados para entrar en el país.

Drawback

El Drawback o Devolución de Derechos es un proceso aduanero por el que se reembolsa el pago de impuestos cuando los bienes son reexportados. Según este procedimiento, pueden reembolsarse los siguientes impuestos: aranceles, impuestos especiales y GST.
Existen algunos productos para los que no se puede solicitar drawback: combustibles y equipamientos consumidos durante la fabricación de bienes producidos en Nueva Zelanda y exportados desde ese mismo país; y material de desecho generado por bienes importados o materiales utilizados para productos fabricados en Nueva Zelanda que no vayan a ser exportados.

La cantidad mínima a devolver para solicitar un drawback de bienes comerciales es de 50 dólares neozelandeses. Por otro lado, la Aduana requiere que todas las solicitudes sean cursadas en formato electrónico.

Importación temporal

Existen ciertos bienes que, dependiendo de su naturaleza, usos y quién sea la persona que los importa, pueden ser importados por un período de hasta doce meses sin pagar derechos de aduana ni GST. Para las importaciones temporales es preciso completar un documento específico.

En caso de contar con un bien que vaya a ser re-exportado dentro de los 12 meses posteriores a la exportación, se requiere el pago de un depósito o fianza y el GST. El depósito pagado se devolverá en su integridad, siempre que el bien se re-exporte en el período acordado. Nueva Zelanda acepta el cuaderno ATA a modo de fianza como medida para facilitar las importaciones temporales de muestras comerciales, material publicitario, y otros productos o equipamientos.

El cuaderno ATA es un documento aduanero internacional diseñado para facilitar la importación temporal de los bienes. El cuaderno ATA tiene una validez de 12 meses desde la fecha de emisión. Permite al servicio aduanero realizar un despacho de aduanas de forma más rápida y eficiente. Para más información sobre el sistema de carnés ATA se puede consultar a la Cámara de Comercio local. En Nueva Zelanda, el emisor de carnés ATA es la Cámara de Comercio de Wellington.

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Normas y requisitos técnicos. Homologación, certificación y etiquetado

Nueva Zelanda es parte del acuerdo de la Organización Mundial de Comercio relativo a barreras técnicas al comercio (Technical Barriers to Trade, TBT). En el marco de este acuerdo, el punto de contacto en Nueva Zelanda es Standards NZ, una organización integrada en el Ministry of Business, Innovation and Employment.

En todo caso, hay que tener en cuenta que la UE y Nueva Zelanda mantienen un acuerdo bilateral para el reconocimiento mutuo de ciertos certificados técnicos. Esto reduce los obstáculos técnicos, incluidos los procedimientos de evaluación. El Acuerdo cubre:

-Productos y aparatos médicos

-Equipos de telecomunicaciones

-Equipos de baja tensión

-Maquinaria

-Equipos a presión

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Barreras comerciales a bienes y servicios españoles

Uno de los principales problemas al que deben hacer frente las empresas españolas en Nueva Zelanda es la estricta normativa sanitaria, fitosanitaria y de bioseguridad, que afecta sobre todo a productos de origen animal y vegetal.

Entre estas barreras cabe destacar:

  • Las importaciones de vehículos de todo tipo (tierra, mar y aire), maquinaria y sus piezas y repuestos está muy controlada desde agosto de 2018, para luchar contra la introducción en el país de un insecto (brown marmorated stink bug), que se suele colar en los envíos de este tipo de bienes. En particular, para las exportaciones que salen de España a partir del 1 de septiembre y llegan a Nueva Zelanda hasta el 30 de abril del año siguiente, es obligatorio tratar en origen (vía fumigación o calor) casi todos los bienes de este tipo, en un operador autorizado (por el momento, Nueva Zelanda ha autorizado a 8 operadores en España), y con un tiempo máximo entre el tratamiento y la salida del bien del puerto. El principal problema de esta barrera es que no afecta a China, Taiwan y Corea del Sur, a pesar de que este insecto es autóctono en estos países, lo que genera una desventaja significativa a la industria española para competir en el mercado neozelandés que podría ser discriminatoria.
  • Existe una prohibición absoluta a la importación de frutas y verduras frescas españolas, así como a los productos derivados de aves y huevos. En el caso de las frutas y verduras frescas, es necesaria una aprobación ad hoc producto a producto y país a país (por Import Health Standard, IHS). La negociación de acuerdos de este tipo es larga y compleja. España sólo había llegado a un acuerdo respecto a las naranjas. No obstante, desde el 5 de septiembre de 2019 Nueva Zelanda ha suspendido por tiempo indefinido esta autorización, por potenciales riesgos en relación con la mosca de la fruta mediterránea. Sin embargo, podría haber indicios de discriminación con Australia, donde está presente el mismo insecto, y con quien Nueva Zelanda había acordado unas medidas fitosanitarias muy parecidas a las establecidas con España. En todo caso, el Ministerio de Agricultura ha empezado negociaciones con su homólogo neozelandés para abordar este asunto.

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Barreras no arancelarias. Contingentes y licencias de importación

La inspección y auditoria de las mercancías que llegan al país son responsabilidad de la agencia gubernamental New Zealand Customs Service, así como del Ministry for Primary Industries. Este último se ocupa de hacer análisis de bioseguridad de todos los productos importados, muy estrictos, para evitar riesgos de contaminación con especies no autóctonas o enfermedades no presentes en Nueva Zelanda.

En el caso de los productos de origen animal o vegetal, sólo se pueden importar los mismos si cumplen unos estándares de bioseguridad (Import Health Standard, IHS) establecidos por el Ministry for Primary Industries. Estos estándares se establecen producto a producto y país a país, aunque gradualmente Nueva Zelanda está introduciendo estándares más genéricos.

Si el producto de origen animal o vegetal no está amparado por ningún IHS o no cumple con los requisitos establecidos en los mismos, la importación de dicho producto en Nueva Zelanda estaría prohibida. Se puede solicitar el desarrollo de nuevos IHS para productos y países específicos, si bien es un proceso largo, laborioso y costoso.

En el caso de los productos de origen animal o vegetal de España, no existen IHS para la importación de carne avícola ni huevos, y el único IHS relativo a frutas y verduras frescas de España sólo cubre las naranjas (aunque la vigencia del mismo ha sido suspendida temporalmente).

Además, los productos comestibles importados deben cumplir con la normativa de seguridad alimentaria establecida por Food Standards Australia New Zealand (FSANZ). Esto implica cumplir con determinadas obligaciones en relación con el registro del importador de alimentos (para lo que se exige que la persona física o jurídica sea residente neozelandés), etiquetado y composición, niveles de residuos máximos permitidos y controles de seguridad alimentaria (establecidos para determinados alimentos de interés regulatorio).

Por otra parte, la madera, tanto para uso individual como comercial, tiene la entrada muy controlada en Nueva Zelanda. Se justifica como forma de evitar la introducción de pestes, insectos, larvas y hongos. Por ello, es preciso fumigar y presentar el correspondiente certificado de origen, así como el certificado de fumigación explicando detalladamente el método utilizado. En el caso de los palés, se debe acreditar el cumplimiento del estándar internacional ISPM-15.

Si se busca importar un contenedor, es necesario cumplir con los requisitos del IHS aplicable, entre otros, solicitar una Biosecurity Authority Clearance Certificate (BACC) al Ministry for Primary Industries, lo que se puede hacer por correo electrónico o a través de TSW.

Respecto a las importaciones de vehículos de todo tipo (tierra, mar y aire), maquinaria mecánica y sus piezas y repuestos, su entrada en Nueva Zelanda está muy controlada, para luchar contra la introducción en el país de un insecto (brown marmorated stink bug), que se suele colar en los envíos de este tipo de bienes. En particular, para las exportaciones que salen de España a partir del 1 de septiembre y llegan a Nueva Zelanda hasta el 30 de abril del año siguiente, es obligatorio tratar en origen (vía fumigación o calor) todos los bienes de este tipo en un operador autorizado (por el momento, Nueva Zelanda ha autorizado a 8 operadores en España).

En relación con los productos que contienen sustancias potencialmente peligrosas, los mismos están sujetos al control de la Enviromental Protection Authority. Conforme a sus normas, el importador debe estar registrado en Nueva Zelanda, su importación debe estar autorizada por un estándar general o debe solicitarse una autorización individual, el productos debe contar con una ficha de seguridad (safety data sheet), y debe estar correctamente etiquetado y empaquetado.

Respecto a las medicinas y aparatos médicos, para su importación comercial en Nueva Zelanda, es necesario contar con un sponsor residente en el país, así como con una licencia o autorización específica para realizar la importación. Asimismo, en el caso de los aparatos médicos, los mismos se deben registrar ante las autoridades neozelandesas.

En lo referente a productos industriales, las barreras no arancelarias más frecuentes en Nueva Zelanda son las técnicas, de cara al cumplimiento de la regulación sectorial aplicable.

Otros obstáculos al comercio

Los obstáculos al comercio identificados por la Comisión Europea son:

-Indicaciones Geográficas para vinos y licores. Nueva Zelanda protege desde 2017 las indicaciones geográficas registradas, pero el proceso de registro por indicaciones geográficas extranjeras es largo y no siempre sencillo. Asimismo, no existe ningún tipo de protección para productos agroalimentarios. En todo caso, no se tiene constancia de usos indebidos de indicaciones geográficas españolas.

-Medidas de bioseguridad: Nueva Zelanda carece de normas armonizadas para las importaciones de determinados productos alimentarios desde la Unión Europea, especialmente de origen vegetal, lo que de facto prohíbe su exportación a Nueva Zelanda. El proceso de desarrollo de estas normas es largo y costoso, pero gradualmente se está extendiendo.

-Restricciones sanitarios a productos avícolas: Nueva Zelanda tiene establecidas restricciones desproporcionadas a la importación de carne avícola procedentes de la Unión Europea, relacionadas con la Enfermedad de la Bursitis Infecciosa (IBD).

Otros obstáculos comerciales identificados por las autoridades españolas están relacionados con las obligaciones de tratamiento de los productos y embalajes de madera y el uso indebido de la denominación “Spanish” en productos fabricados cárnicos fabricados en Nueva Zelanda.

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