Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La economía de EE. UU. es la mayor economía del mundo, con un producto interior bruto en 2017 cercano a 19,5 billones de dólares. En comparación, el PIB de China son aproximadamente dos tercios del PIB estadounidense, el PIB de Japón es una cuarta parte y el de Alemania una quinta parte. El PIB de España supone el 6,8% del PIB de EE. UU. Estados Unidos alberga a casi 327 millones de habitantes (estimación de United States Census Bureau para 2018) que disponen de una renta per cápita de 59.774 dólares (estimación de Bureau for Economic Analysis para 2017), es la décima más alta entre todos los países en paridad de poder adquisitivo. Debido principalmente al tamaño de su mercado, Estados Unidos tiene una economía relativamente cerrada. Los EE. UU. dispone de una economía muy diversificada con una gran cantidad de recursos naturales, destacando las grandes reservas de hidrocarburos. Aunque el proceso de globalización ha generado la deslocalización de muchos centros de producción creando numerosas multinacionales estadounidenses con grandes cadenas de valor globales, el mercado americano es ante todo un mercado de empresas y marcas locales, y una parte importante de la población y del Congreso se declaran favorables al proteccionismo y la defensa de lo americano. El grado de apertura en 2017 se situó en el 27,1%. Estados Unidos es, al igual que otras economías desarrolladas, es una economía de servicios, ya que el sector terciario representa el 80% del PIB. El sector industrial representa el 19,% del PIB mientras el sector agrícola aporta solamente el 0,9%.

Desde el punto de vista de la estructura regional destacan las fuertes divergencias de las tasas de crecimiento económico entre los Estados, pues junto a Estados que apenas crecen en otros Estados se llegan a registrar tasas de dos dígitos.

En general, desde los años 70 se ha registrado un desplazamiento del centro de gravedad económico de la economía norteamericana desde la Costa Este y Grandes Lagos hacia la Costa Oeste y el sur del país, aunque en los últimos años, y más desde la crisis financiera de 2007, se observan grandes diferencias entre las tasas de crecimiento de los Estados dentro de las mismas regiones que no responden a esa tendencia. De acuerdo con estadísticas del Bureau for Economic Analysis de 2016, existen seis estados con una renta per cápita superior a los 60.000 dólares (Massachusets, Nueva York, North Carolina, Delaware, Connecticut y Alaska) y diez estados que no alcanzan los 40.000 dólares (Missisipi, Idaho, West Virginia, Arkansas, South Carolina, Alabama, Kentucky, Maine, Arizona y Florida).

PIB por ramas de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) 2014 2015 2016 2017
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO 1,2 1 1 0,9
AGRICULTURA - - - -
GANADERÍA - - - -
SILVICULTURA Y PESCA - - - -
INDUSTRIAL 20,3 19,6 18,9 19,1
MINERÍA 2,8 1,8 1,4 1,7
MANUFACTURAS 12 12,1 11,7 11,6
CONSTRUCCIÓN 3,9 4,1 4,3 4,3
ELECTRICIDAD Y AGUA 1,6 1,6 1,5 1,5
SERVICIOS 78,5 79,4 80,1 80
TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO 2,9 3 3 3
COMUNICACIONES 4,5 4,8 4,9 4,8
COMERCIO 11,9 11,9 11,8 11,8
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES 2,8 2,9 3 3
FINANZAS 7,2 7,5 7,5 7,5
EDUCACIÓN Y SANIDAD 8,1 8,2 8,4 8,4
SERVICIOS PROFESIONALES 11,9 12 12,1 12,1
INMOBILIARIO 12,9 13 13,3 13,4
ARTE Y ENTRETENIMIENTO 1 1 1 1
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 13,1 12,9 12,9 12,8
OTROS SERVICIOS 2,2 2,2 2,2 2,2
TOTAL 100 100 100 100
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO PRIVADO 67,5 67,5 68,2 68,4
INVERSIÓN (FBCF) PRIVADA 17,3 17,6 16,9 17,3
CONSUMO E INVERSIÓN PÚBLICOS 18,1 17,8 17,6 17,3
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 13,5 12,4 11,9 12,0
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS -16,4 -15,3 -14,6 -15,0
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: Bureau of Economic Analysis
Última actualización: Septiembre 2018

https://www.bea.gov/data/gdp/gdp-industry

Volver a índice de Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La variación interanual en diciembre de 2021 del IPC se situó en el 7% siendo 5,6 puntos superior a los niveles registrados el año anterior. No se llegaba a estos niveles desde la crisis inflacionista de los años 80. La inflación subyacente (la evolución de los precios excluyendo la energía y los alimentos) ascendió a 5,5%, 3,9 puntos menos que el valor de 2020.

El índice de precios de la energía se situó en el 29,3% interanual en diciembre de 2021. El índice de precios de bebidas y alimentos se situó en el 6,3% interanual, y 2,4 puntos por encima del valor de 2020 (3,9%).

El precio de la vivienda, medido por el índice S&P/Case Shiller National aumentó un 18,8% en el año 2021 (10,37% en 2020); el índice correspondiente a las 20 mayores ciudades aumentó un 17,9% (10% en 2020). El precio de la vivienda sigue aumentando su ritmo de crecimiento desde la pandemia.

Los precios de producción para bienes terminados crecieron en términos interanuales un 9,8% en 2021, un crecimiento considerable respecto a 2020 (0,8%). Los precios para bienes intermedios y componentes aumentaron un 24,3% en 2021, tras aumentar un 1,2% en 2020.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

La red principal de infraestructuras se construyó en Estados Unidos hace décadas. Desde entonces, a pesar del alto volumen de inversión que han recibido muchas de ellas se encuentran en su fase final de vida útil con elevados costes de mantenimiento y necesidades de modernización y ampliación, para adecuarlo a las necesidades actuales, siendo la calidad de las redes de infraestructuras un factor esencial de la competitividad de la economía y de sus posibilidades de crecimiento. La Asociación de Ingeniero Civiles (ASCE) pública una evaluación periódica sobre el estado general de las infraestructuras, identificando en su último informe de 2021 un déficit de inversión directa en las infraestructuras físicas del país para la década actual de 2,6 billones de dólares. Tratándose de un tema que ha formado parte prioritaria de las agendas de sucesivas administraciones recientes, hasta la aprobación en el Congreso de la Ley de Inversión en Infraestructuras y Empleo aprobada en noviembre de 2021, no se avanzado en el consenso para alcanzar un volumen significativo de impulso extraordinario a la inversión federal.

La red de carreteras de EE. UU. cuenta con más de 6,5 millones de kilómetros. Las autopistas interestatales tienen una extensión aproximada de 48.000 millas (unos 77.000 km), necesitan fuertes inversiones en mejoras y ampliación. La red ferroviaria tiene una extensión de 186.000 km, de los cuales más del 80% (152.000 km) corresponde a transporte de mercancías, enteramente de propiedad y gestión privado que suelen tener una base regional. Por otra parte, sólo 34.000 km tienen uso para transporte de pasajeros (gestionados por la empresa pública Amtrak), cuyo desarrollo ha estado relegado en prioridad. La alta velocidad se encuentra en una fase muy inicial de desarrollo. Con más de 2.200 aeropuertos de uso público y otras 11.000 pistas de aterrizaje, EE. UU. dispone de la más extensa infraestructura aérea del mundo. EE. UU. cuenta asimismo con más de 300 puertos marítimos y fluviales importantes operados por estados, condados, municipios y empresas privadas. Muchos puertos constituyen puntos clave de interconexión de los medios de transporte fluvial, ferroviario, terrestre e incluso aéreo. Los puertos de contenedores más importantes son el de Los Ángeles y el de Long Beach, ambos en California. En la costa este destacan el puerto de Savannah, en Georgia, y el puerto de Nueva York y Nueva Jersey, en Nueva Jersey. Además, EE. UU. cuenta con 40.000 km de vías interiores navegables, muy principalmente el río Misisipi y sus afluentes y los Grandes Lagos. La Agencia de Protección Medioambiental (EPA)considera necesarias altos niveles de inversión para actualizar los sistemas de agua potable, saneamiento, y de irrigación. Por otra parte amplias extensiones de territorio en el ámbito rural tienen un acceso irregular a internet. Las 

El 15 de noviembre de 2021 entró en vigor la Ley de Inversiones en Infraestructuras y Empleo, aprobada previamente por el Congreso estadounidense con votos de ambos partidos. Esta ley autoriza el mayor paquete inversor en de fondos federales que se aprueba en Estados Unidos en décadas destinado a la reconstrucción, mejora y ampliación de las infraestructuras físicas claves para la economía estadounidense. El plan de inversiones recogido en la ley destina un total de 1,2 billones de dólares a ese fin. De esa cantidad, 550.000 millones son asignaciones anticipadas de fondos (advanced appropriations) durante los próximos cinco años fiscales, mientras que los restantes 650.000 millones de dólares son reautorizaciones de fondos (authorized funds) para programas federales ya existentes. La gestión de la mayoría de estos fondos recaerá en el Departamento de Transportes, otra parte importante en el Departamento de Energía, la Agencia de Protección medioambiental, el Departamento de Comercio, el de Interior, y otros departamentos federales. El destino de los fondos será prioritariamente para infraestructuras de transporte (carreteras, puentes y grandes proyectos, ferrocarril -incluyendo la lata velocidad., transporte público, aeropuertos, puertos y vías navegables, seguridad de los sistemas de trasporte, redes de carga de vehículos eléctricos, y flota de autobuses eléctricos. Otro bloque se destina a infraestructuras relacionadas con las energías verdes y electricidad. Las infraestructuras de agua, obras para aumentar la resiliencia frente al impacto del cambio climático, y la remediación medioambiental, recibe una parte importante de fondos, y finalmente se destinan una cantidades al despliegue y la mejora de la red de internet de alta velocidad. En los EE. UU. hay tres redes regionales de transporte de electricidad, con interconexiones limitadas: el Sistema Interconectado del Este, que incorpora la costa este, y la parte central del país (el Midwest), el sistema Interconectado del Oeste, que incluye principalmente el suroeste y el área al oeste de las Montañas Rocosas, y el Sistema del Estado de Texas.

En los últimos años, únicamente el 25% de la financiación pública destinada a infraestructuras tiene origen en el gobierno federal. Los receptores de la mayoría de la financiación federal del paquete aprobado serán las autoridades estatales y locales, que podrán a su vez aportar cofinanciación y participan en la selección de los proyectos. El gobierno federal destina a los estados una parte de los fondos mediante un sistema de asignación en función de unos parámetros establecidos (tamaño de la población, extensión de las redes, etc), otra parte se asigna también normalmente mediante donaciones con criterios competitivos entre proyectos a los que pueden optar los estados y las autoridades locales. Una vez autorizado el desembolso, cada una de las agencias federales responsables canaliza los fondos a través de programas específicos, ya establecidos o nuevamente creados; por ejemplo la Administración Federal de Carreteras, utiliza como principal instrumento el Highway Trust Fund para canalizar las subvenciones directas a los estados para la red de autopistas.La financiación federal puede asimismo asignarse a financiación crediticia favorable a autoridades locales, o mediante incentivos fiscales. Solo una pequeña parte de los grandes proyectos de infraestructura se llevan a cabo en parteniariado público privado en Estados Unidos, si bien las necesidades de inversión y la eficiencia de las soluciones que aportan las PPP, aconsejan su utilización conjuntamente con la financiación pública.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La tasa de actividad en EE. UU. presentó una continua tendencia alcista desde mediados de los años 50, creciendo desde el mínimo de 58,1% en 1954 hasta el máximo de 67,2 en el primer trimestre del año 2000. A partir de entonces, comenzó una tendencia descendente que se agravó con la crisis de la gran recesión. Así, la tasa de actividad descendió hasta el 62,4% en 2015. Desde 2015 hasta 2020 la tasa de actividad parecía recuperarse lentamente, alcanzando un 63,3 en febrero de 2020. Esta recuperación se vio frenada a causa de la crisis de la Covid-19, cayendo hasta el 60,8% en mayo de 2020. A partir de entonces, la tasa de actividad se ha ido recuperando y en 2021 alcanzó el 61,9% hasta los 162,3 millones de personas.

Según datos del Bureau of Labor Statistics, BLS, en 2021 la tasa de desempleo descendió hasta el 3,9% tras alcanzar el 14,7% en abril de 2020. La Current Employment Survey (CES) (encuesta elaborada a partir de entrevistas a 149.000 establecimientos, sin incluir los sectores agrícolas, autónomos y trabajo doméstico) publicada en marzo 2022, apunta que durante 2021 se recuperaron 5.971.000 puestos de trabajo. 

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

La renta per cápita en EE. UU. fue de 72.188 dólares en 2021 (en dólares corrientes), mientras que en 2020 se situó en los 64.975 dólares.

El índice de Gini en Estados Unidos se situó en el 48,9 en 2020 (último dato disponible), ligeramente superior al 48,4 en 2019. Este registro se encuentra significativamente por encima del 32,1 de España para 2020 (Fuente: US Census Bureau e INE). El índice de Gini es una medida de la desigualdad en la distribución de la renta entre los habitantes de un país. Un valor de 0 se corresponde con la perfecta igualdad y un valor de 100 con la perfecta desigualdad, una persona posee toda la renta y el resto no posee nada. Según este índice, la desigualdad sigue incrementándose en EE. UU. y disminuye en España.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

 El sector agropecuario representó el 1,1% del PIB en 2021 (261,7 millardos de USD).

PIB DEL SECTOR PRIMARIO 2019 2020 2021
VALOR AÑADIDO (%) 0,8 0,9 1,1
AGROPECUARIO: 0,8 0,9 1,1
AGRICULTURA Y GANADERÍA 0,6 0,7 0,9
SILVICULTURA, PESCA Y ACTIVIDADES RELACIONADAS 0,2 0,2 0,2

 Fuente: Elaboración propia, a partir del Bureau of Economic Analysis (http://www.bea.gov/industry/gdpbyind_data.htm)

Estados Unidos es líder en los cultivos de productos genéticamente modificados. La mayor parte de la producción se concentra en pocos productos (soja, maíz, frutos secos, trigo, algodón, lácteos y ganadería) y en los estados agrícolas del Medio Oeste. El peso político de estos estados, especialmente en el Senado de los EE. UU., explica que la política agrícola sea una parte esencial de la política económica interna, que gira en torno a la Farm Bill (pieza esencial en la política agraria que se renueva cada 5 años), y la externa de EE. UU., como ha sido en la negociación del Phase One con China o en las represalias arancelarias por el caso Airbus-Boeing.
Según la base estadística de la FAO, Estados Unidos fue en 2020 el líder mundial en la producción de los siguientes productos: maíz, sorgo, arándanos, leche de vaca, carne de pavo, pollo, ternera y almendras, además de estar entre los tres primeros en otros como cebollas, coliflor, soja, espinacas, peras, manzanas, fresas, cerezas o cerdo. Según los últimos datos disponibles del año 2020 suministrados por la FAO y la USDA los principales productos de exportación norteamericana por cantidad fueron: soja, maíz, carne vacuno, nueces, piensos, productos lácteos, trigo, pollo, arroz, sorgo, fibras de algodón y zahína. En cuanto a las importaciones, los primeros productos fueron: plátanos, trigo, maíz, azúcar, cerveza de cebada y tomates.

El sector agrario de los EE. UU. tiene una marcada vocación exportadora, con más de la mitad de la producción absorbida por mercados exteriores, potenciado por una política agraria con clara orientación al exterior. El valor de las exportaciones agrarias norteamericanas en el año 2021 fue de 177.040 millones de dólares (superior a los 149.733 de 2020), representando un 10,05% del total de exportaciones de bienes estadounidenses. En los últimos 10 años, desde el 2011 hasta el 2021, las exportaciones americanas de productos agrícolas se incrementaron un 10,7% según la Oficina de Análisis Económico (BEA), en comparación con el descenso del 4,25% del total de las exportaciones de bienes. En cuanto a las importaciones norteamericanas de productos agrarios, éstas fueron de 170.553 millones de dólares en el año 2021 y suponen aproximadamente un 7,26% del total de las importaciones de bienes en EE. UU. En el año 2021 se registró un superávit comercial agrario de 6.487 millones, superior al del 2020 de 3.451 millones.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

El sector secundario representó en 2021 el 18% del PIB de Estados Unidos.  

PIB DEL SECTOR SECUNDARIO 2019 2020 2021
VALOR AÑADIDO (%) 18,1 17,6 18
MINERÍA 1,4 0,9 1,2
ELECTRICIDAD y AGUA 1,6 1,6 1,6
CONSTRUCCIÓN 4,2 4,3 4,1
MANUFACTURAS INDUSTRIALES: 10,9 10,8 11,1
    BIENES DURADEROS 6,2 6,1 6,0
    BIENES NO DURADEROS 4,8 4,7 5,1

Fuente: Elaboración propia, a partir del Bureau of Economic Analysis (http://www.bea.gov/industry/gdpbyind_data.htm)

Industria

El sector industrial ha reducido durante las últimas décadas su contribución al PIB, y con ello el empleo industrial. Su peso en la economía en 2021 representó el 8,4%, dos puntos por debajo del porcentaje de 2020. El porcentaje de los ocupados en este sector se ha reducido en un 31% en los últimos 30 años según la Bureau of Labor Statistics, an cuando el total de empleados en la industria ha aumentado en casi 3 millones. A febrero de 2022, el nivel de desempleo en el sector industrial estadounidense es del 4,8% con 12,61 millones de estadounidenses empleados en el sector. La industria tiene un alto nivel de diversificación. EEUU tiene ventaja comparativa en ciertos sectores de alto componente tecnológico como el aeroespacial, microelectrónica, o farmacéutica, y considera objetivos estratégicos los relacionados con la robótica, la inteligencia artificial, los nuevos materiales metales o minerales, o las nuevas energías. Por su peso económico cabe destacar la fabricación de productos químicos, maquinaria eléctrica y electrónica, maquinaria industrial, automóviles, y ciertos productos agrícolas. Según la National Association of Manufacturers los sectores industriales que más puestos de trabajo crean son la fabricación de productos farmacéuticos y medicamentos, la fabricación de productos y piezas aeroespaciales, y la fabricación de instrumentos de navegación, medición, electromedicina y control. Desde el punto de vista geográfico, el Medio Oeste cuenta con más de la mitad de las principales ciudades industriales, siendo la zona más industrial del país principalmente en fabricación de automóviles, productos agrícolas y materias primas. El Sur ocupa el segundo lugar con más industria, especialmente de petróleo y gas, químicas y de muebles. La participación del sector industrial es más reducida en el Noreste, localizado principalmente en el estado de Pensilvania. 

A nivel político existe consenso en favor de reforzar la capacidad industrial, tecnológica, e investigadora en Estados Unidos, y el objetivo de proteger la seguridad económica y nacional del país frente a la competencia económica y tecnológica a largo plazo, en particular de China. En 2020, al final del mandato del anterior presidente, la Casa Blanca publicó un breve documento “National Strategy for critical and emerging technologies” centrado en la necesidad de que EEUU mantenga su liderazgo en investigación, tecnología, e innovación. Se identifican hasta 20 sectores de tecnologías críticas que van desde la computación avanzada, materiales, sistemas autónomos, semiconductores y microelectrónica, hasta las relacionadas con la agricultura o la medicina. La actual administración firmó en 2021 una orden ejecutiva instruyendo a las agencias federales a realizar una revisión de las vulnerabilidade en las cadenas de suministro en sectores críticos, incluyendo las relativas a la base industrial de defensa, salud publica, sector de la información y las comunicaciones, y el sector energético, y para bienes críticos (semiconductores, minerales y materiales críticos, productos farmacéuticos, y baterías de gran capacidad). El congreso debate (a fecha de redacción de este informe) un proyecto de ley destinado a fortalecer las cadenas de valor y la competitividad de la industria estadounidense, incluyendo  en particular ayudas a la industria de semiconductores (Chips Act) por valor de $52.000 millones  e inversiones públicas en I+D. El congreso aprobó en 2021 un gran plan de inversión en infraestructuras (Infrastructure Investment and Jobs Act) como gran impulso a la inversión pública federal  para fortalecer la competitividad estratégica de la industria estadounidense, y está en discusión en el Congreso el paquete conocido como Build Back Better que podría contener financiación para inversiones en tecnologías relacionadas con el cambio climático y las energías limpias, y para industrias específicas.

Distintas administraciones sucesivas han ido endureciendo las políticas de origen de los productos industriales en las compras de las agencias federales, mediante sucesivas órdenes ejecutivas (como la Buy American and Hire American promulgada por el presidente Trump en 2017, o la Ensuring the Future Is Made in All of America by All of America´s Workers promulgada por el presidente Biden en 2021, que una vez instrumentadas normativamente, actualizan las preferencias nacionales por la producción local frente a la que puede adquirirse en otros países.

Construcción

El tamaño del mercado del sector de la construcción de EEUU se cifra en aproximadamente 1,5 billones de dólares en 2021. El gasto en construcción de edificios residenciales representó casi la mitad del total de la industria, mientras que la construcción no residencial representó alrededor de un tercio. El gasto en construcción ha estado creciendo constantemente incluso después de ll estallido de la pandemia de COVID-19, y podría alcanzar los 1,5 billones de dólares en 2025.

Industria automotriz

Las ventas de automóviles sobrepasan los 17 millones de unidades en los últimos años, haciendo que el mercado estadounidense sea uno de los mayores del mundo. En 2018 se exportaron desde EEUU 1,8 millones de unidades de automóviles y más de 130.000 camiones. El sector es un destino muy importante de los fondos destinados a I+D. Desde que Honda abrió su primera planta en el país en 1982, los principales fabricantes de automóviles del mundo, europeos, japoneses y coreanos, están presentes con plantas de fabricación y; lo mismo ocurre con la industria auxiliar del automóvil. Las empresas extranjeras del sector, fabricantes e industria auxiliar  proporcionan más de 1.000.000 de empleos.

Industria aeroespacial

La industria aeroespacial es la mayor del mundo, empleando directamente más de medio millón de empleos técnicos y científicos, y más de 700.000 en empleos relacionados. 

Industria química, farmacéutica y médica

La industria química es una de los principales industrias exportadoras en el país, siendo uno de los principales productores y exportadores mundiales. Le favorecen el acceso relativamente barato a la energía, la protección d ela propiedad intelectual, y el sistema regulador, así como la red de centros de investigación y universidades. EEUU es el primer mercado mundial para productos biofarmaceuticos, con una cuota mundial estimada de un tercio.Es almimso tiempo el mayor mercado mundial de aparatos médicos y la industria está conectada con otras en las que EEUU mantiene ventaja comparativa como el la microelectónica, telecomunicaciones, instrumentación, biotecnología o desarrollo de software. 

Maquinaria y equipos

La fabricación de maquinaria es uno d elos mayores sectores de la industria. EEUU destaca en la producción de maquinaria para la construcción, para el sector energético, la industria aeroespacial, y automoción, control de procesos industriales, equipos para la agricultura, la construcción y la minería. Sus principales mercados de exportación son Canada, México, la UE, China, Australia, Reino Unido.. El sector está presente en todo el territorio, con grandes empresas pero una mayoría de empresas pequeñas y medianas, si bien la producción se concentra en el cinturón industrial del medio oeste, California y Texas. 

Energía

EEUU es uno de los principales productores mundiales de energía procedente de hidrocarburos (petróleo, gas -entre ambos generan cerca del 60% de la energía del país- y carbón), de energías renovables, incluyendo eólica, solar, hidroeléctrica, geotérmica, y nuclear (cerca de 100 reactores nucleares generan el 20% de la electricidad). La Agencia Internacional de la Energía coloca al país como el segundo mayor en inversiones en el sector energético, y uno de los mayores receptores de inversión extranjera destinada al sector. El sector de los hidrocarburos experimentó una revolución tecnológica con la explotación de reservas a través del método conocido como fracking, que ha permitido que desde 2019 EEUU sea el primer productor de petróleo y de gas del mundo con una producción del 20% y del 24% respectivamente a nivel mundial. El desarrollo del gas de esquisto ha permitido a EEUU ser un exportador neto de GNL, cuyas exportaciones aumentaron en 200 un 30%, representando casi el 13% del comercio mundial de GNL. Estados Unidos volvió a ser exportador neto de petróleo en 2020 por segundo año consecutivo, exportando 8,51 millones de barriles al día e importando 7,86 millones de barriles al día. Estos fueron los niveles más bajos de importaciones de petróleo desde 1991.

El giro a la política medioambiental de la actual administración presidencial tendrá consecuencias para la política energética. Además de la decisión de reincorporarse al Acuerdo de París, anunció nuevos objetivos de emisión de gases de efecto invernadero para alcanzar el 50-52% de los niveles de 2005 en el año 2030, y el objetivo de alcanzar el 100% de generación eléctrica libre de emisiones, reducir las del sector del transporte, la industria, la agricultura, o la eficiencia en los edificios. Por otra parte, el presidente decidió al principio de su mandato para la construcción del gran oleoducto Keystone desde Canadá. El plan de infraestructuras aprobado en 2021 incluye inversiones en infraestructura energética, incluyendo las redes de  transmisión, e innovación industrial para incorporar tecnologías limpias. El sector de las energías renovables (incluyendo la hidroeléctrica) representa un 10% de la energía primaria consumida. El sector de la eólica marina offshore está recibiendo especial atención inversora. Nuevas energías como la basada en el hidrógeno reciben crecientes fondos en I+D. Las estimaciones del Departamento de Energía calculan un potencial de generación eléctrica con renovables del 80% para 2050, multiplicándola desde el aproximadamente 20% actual. 

Minería

Estados Unidos es el séptimo productor mundial de metales y minerales industriales según la Asociación Nacional de Minería de Estados Unidos. Además, también se encuentra entre los diez primeros productores de un gran número de metales como cobre, oro, plata, zinc y hierro. A pesar de ello la industria americana es importadora neta de metal y minerales. Tradicionalmente, las demandas de la industria minera se han centrado en la obtención de los permisos de explotación. La producción de metales y minerales industriales, en 2020 fue de 54.600 millones de dólares, aproximadamente un 4% menos que el de 2019, según el U.S Geological Survey.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

El sector servicios, excluyendo los servicios prestados por la administración pública, representó el 68,9% del PIB en 2021. Tienen un peso especialmente relevante los servicios profesionales, inmobiliarios, los servicios relacionados con el comercio, los servicios financieros (banca y seguros) , la educación y la sanidad. El sector terciario es el mayor empleador del país. Los servicios proporcionan el 82% del empleo privado total de EEUU. Según los datos de febrero de 2022, trabajan en el sector 129,6 millones de empleados. En los últimos 10 años, los servicios que más han contribuido al crecimiento del PIB estadounidense son los de venta de bienes inmuebles, alquileres y arrendamientos. Los servicios profesionales, científicos y técnicos es el segundo tipo de servicio que más ha contribuido al crecimiento del PIB, entre los que se destaca especialmente los servicios de diseño de sistemas informáticos. La sanidad y los servicios sociales son la tercera categoría que más han contribuido al crecimiento. Estados Unidos es el primer exportador e importador mundial de servicios. El avance tecnológico y la digitalización está teniendo un impacto estructural en el sector industrial pero también y ràpidamente en el sector servicios.  Estados Unidos es sede de los mercados financieros más desarrollados, eficientes y con mayor liquidez y profundidad.

PIB DEL SECTOR TERCIARIO 2019 2020 2021
VALOR AÑADIDO (%) 81,1 81,5 80,9
TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO 3,2 2,7 2,8
INFORMACIÓN 5,3 5,6 5,6
COMERCIO 11,4 11,9 11,9
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES 3,1 2,4 2,9
BANCA Y SEGUROS 8,0 8,8 8,5
EDUCACIÓN Y SANIDAD 8,8 8,7 8,4
SERVICIOS PROFESIONALES 12,8 12,9 13,0
INMOBILIARIO 13,0 13,2 12,7
ARTE Y ENTRETENIMIENTO 1,2 0,8 0,9
ADMINISTRACIONES PÚBLICAS 12,3 12,5 12,1
OTROS SERVICIOS 2,0 2,0 2,1

Fuente: Elaboración propia, a partir del Bureau of Economic Analysis (http://www.bea.gov/industry/gdpbyind_data.htm)

Volver a índice de Estructura de la oferta

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex