Experiencias

Miriam Quevedo, ingredientes preciosos para una cosmética de lujo
Miriam Quevedo, ingredientes preciosos para una cosmética de lujo

27/10/22

Apostar por el instinto, no tener miedo a arriesgar y adaptarse a las peculiaridades de los mercados locales, son las claves del éxito de esta firma que acaba de cumplir 20 años

Miriam Quevedo, fundadora de la marca de cosméticos que lleva su nombre, destaca desde hace 20 años por sus tratamientos de lujo, no solo para la piel sino también para el pelo y el cuero cabelludo “que también envejecen”. Presente en 41 países, “esta idea ha ido madurando en este viaje antiedad que emprendí. Vengo de un matriarcado con mujeres fuertes: mi madre y mi hermana menor también son emprendedoras. Supongo que lo llevaba en la sangre y en mi educación”, señala.

“No tengas miedo de hacer algo diferente; eso es lo que realmente te ayudará a sobresalir entre la multitud y hacer que las cosas evolucionen”

Una de las claves del éxito de la internacionalización de la barcelonesa Miriam Quevedo en un sector tan saturado como el de la cosmética ha sido diferenciarse “proponiendo algo que no existía en el mercado: ¡ingredientes preciosos!”, exclama. En su laboratorio de I+D empezó a introducir en la formulación de sus productos caviar, oro, diamante, péptidos, entre otros, cuando nadie lo hacía. “Si quería lograr los resultados que me había propuesto, tenía que incorporar estos ingredientes sin miedo a lo que pensara el sector, fui pionera en introducirlos. La trayectoria de la marca demuestra que acerté”, explica. Prueba de ello es la creación del primer HairSpa de España en el Hotel Mandarin Oriental de Barcelona.

El único país donde cuentan con una filial es Estados Unidos, el mercado con mayor crecimiento e importancia para la empresa en este momento. “También somos muy fuertes en Asia, sobre todo en China y en Corea. Hay otros mercados que están creciendo muy rápido, o son ya mercados bastante maduros, como Middle East o Europa del Este, sin olvidar nuestro canal de eCommerce”, explica Quevedo.

Aunque reconoce que abrir nuevos mercados en el sector del lujo no fue sencillo, la clave radicó en “ser metódica, constante, rigurosa y sobre todo elegir los mejores socios, además de la paciencia y la prudencia”. Asegura Quevedo que fue fundamental “construir poco a poco un negocio sano y estable, escuchando siempre las necesidades del mercado”. Afirma que ha tenido que aprender mucho culturalmente para adaptarse a las distintas necesidades de cada destino, “en cierta medida, y por este motivo, nuestro equipo está formado por personas de muchas nacionalidades”.

Para Miriam Quevedo siempre ha sido fundamental la energía que pones en tu proyecto, ya que eso marca la diferencia. Los valores y el compromiso te permiten superar cualquier barrera u obstáculo y, aún más difícil, la negociación con personas que quizás no crean tanto en ese proyecto. Mi consejo es siempre saber escuchar y argumentar bien, ser conciso y breve, y crear una buena armonía en todas las reuniones. Entre la actitud, elegir bien a mis colaboradores y siempre adaptarnos a la cultura de cada mercado, nunca sentí que ser mujer fuera realmente un problema.

“Mi consejo es siempre saber escuchar y argumentar bien, ser conciso y breve, y crear una buena armonía en todas las reuniones”

Para definir su estrategia de internacionalización, decidir el canal fue la pieza clave, por lo que se creó un market positioning ideal para que sus socios entendieran donde querían estar y los recursos que se necesitaban implementar para conseguir su posicionamiento. “Nuestra distribución es selectiva. Hemos tenido que ir poco a poco educando, encontrando los canales adecuados para construir este expertise local, adaptando nuestra distribución según el país y siempre respetando las premisas de nuestro posicionamiento y experiencia profesional: centros de belleza, salones y peluquerías premium, spa de hoteles de lujo, retailers premium, y líderes de opinión.

 

“Entre la actitud, elegir bien a mis colaboradores y siempre adaptarnos a la cultura de cada mercado, nunca sentí un problema por ser mujer”

Miriam Quevedo recuerda que para abrir su primera filial en Estados Unidos fue fundamental contar con las oficinas de apoyo de ICEX y entender así las peculiaridades del mercado, “desde su banca, hasta cómo abrir una empresa. También obtuve financiación para mi segundo stand en una de las ferias más importantes de Europa dentro del pabellón del lujo. Un equipo inigualable que siempre ha estado muy pendiente de marcas jóvenes, pero a veces sus procesos burocráticos son abrumadores. También, contamos con Acció10, que apoya a emprendedores en Cataluña”.

Para afrontar con éxito el proceso de internacionalización, Quevedo apuesta por la dimensión local, entendida esta como la forma de trabajar con los proveedores, apoyando a la pequeña empresa accesible que promueve la producción y el consumo local o, al menos, “lo más importante, el producto trazable”. La barcelonesa dirige esta idea local hacia un asesoramiento y atención personalizada, “Proyectos que tienen un impacto real y positivo en nuestra sociedad. Podemos seguir siendo medianos o pequeños llevando la empresa a una escala internacional”.

“Quiero aportar a las mujeres confianza en sí mismas y amor propio. Quiero que sean conscientes de que somos diamantes. Todos brillamos con luz propia. No hay mejor versión de nosotros mismos; al igual que el diamante, estamos hechos de muchas facetas y todas ellas son hermosas y brillantes”, reflexiona Quevedo.

“No somos supermujeres, ni superperfectas, pero sí tenemos esos valores fuertes que definen nuestro ADN, nuestra forma de hacer las cosas, nuestro compromiso, nuestro nivel de esfuerzo, nuestra capacidad para superar desafíos y barreras”.

Para iniciarse con éxito en el camino del emprendimiento Quevedo recomienda confiar en el instinto, “sigue tu pasión. Asegúrate de ser feliz. Establece tus propios criterios de lo que es excelencia para ti. Recuerda siempre que no somos supermujeres, ni superperfectas, pero sí tenemos esos valores fuertes que definen nuestro ADN, nuestra forma de hacer las cosas, nuestro compromiso, nuestro nivel de esfuerzo, nuestra capacidad para superar desafíos y barreras. Siempre desde el respeto contigo misma y con los demás. No tengas miedo de hacer algo diferente porque eso es lo que realmente te ayudará a sobresalir entre la multitud y hacer que las cosas evolucionen. Podrías ser la próxima visionara, pionera o mente revolucionaria que ve lo que los demás aún no consiguen ver. Todos podemos lograr nuestros sueños. Todos podemos brillar: ¡todos somos diamantes!

 ALMUDENA  AVENDAÑO

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